Bienal de Venecia

DE LAS MINOR KEYS AL ESTRUENDO: LA CRISIS DE LA BIENAL DE VENECIA

La inclusión de Rusia e Israel, la renuncia colectiva del jurado internacional y la cancelación de los Leones de Oro sitúan a la Bienal de Venecia ante una crisis que trasciende lo geopolítico: una fractura en sus marcos de legitimación. Un análisis sobre la tensión entre autonomía artística, responsabilidad cultural y la herencia interrumpida de Koyo Kouoh.

SARA FLORES. UN CUENTO DE HADAS (NEO) COLONIAL

Sara Flores, artista shipibo de 75 años y próxima representante del Perú en la Bienal de Venecia, encarna tanto la potencia del arte amazónico como las contradicciones del sistema que lo acoge. Este texto de Alfredo Villar interroga los mecanismos del mercado del arte contemporáneo y sus lógicas (neo)coloniales: ¿quién define el valor del arte indígena, a quién beneficia y qué implica para las comunidades que lo generan colectivamente?

UNA POSTAL VENEZOLANA

En estos días, y a propósito del eje curatorial que el brasileño Adriano Pedrosa propuso para la actual edición de la Bienal de Venecia, Extranjeros en todas partes, estaba recordando al artista venezolano Juan…

,

ERICK MEYENBERG. PABELLÓN DE MÉXICO EN LA BIENAL DE VENECIA

Al entrar al Pabellón de México, nos encontramos con una mesa como posibilidad de encuentro y memoria, situada en el centro del espacio. Enmarcada por cuatro pantallas dispuestas en las esquinas que muestran imágenes en movimiento de la familia reunida alrededor de aquella otra mesa, la videoinstalación busca evocar de manera poética el desplazamiento del migrante y, al mismo tiempo, el arraigo que representan las reuniones familiares alrededor de la mesa.

LAS BODAS DE CANÁ. LATINOAMÉRICA Y LA BIENAL DE VENECIA

¿No serían más apremiante invertir en la formación y difusión de artistas, curadores y críticos en sus países de origen, antes que destinar decenas de miles de euros en acudir a un macro-evento que pierde prestigio en cada edición? Si algo ha puesto en liza el empeño de algunos países latinoamericanos en comer con los ricos es que esta inversión no da frutos.

ROBERTO GIL DE MONTES. SIN MÁSCARAS

Su obra se inscribe en la tradición del arte popular resonando con la imaginería de los retablos y pinturas exvoto mexicanas. Sin embargo, hay algo profundamente contemporáneo en su trabajo, y es que Roberto Gil de Montes trae códigos precolombinos y la mitología de los pueblos originarios al presente. ¿Cómo lo hace? A través de lo onírico.

,

CECILIA VICUÑA GANA LEÓN DE ORO A LA TRAYECTORIA DE LA BIENAL DE VENECIA

«Estoy muy orgullosa de ser parte de la Bienal de Venecia curada por Cecilia Alemani, que destaca a ‘artistas que imaginan una condición posthumana desafiando la supuesta condición occidental que utiliza al hombre blanco como medida de todas las cosas’. Estoy acompañada por un conjunto extraordinario de artistas que comparten el espíritu de The Milk of Dreams. Necesitamos urgentemente encontrar una nueva forma de estar en esta Tierra».

Peggy Guggenheim con Arc of Petals de Alexander Calder en la Bienal de Venecia, 1948, impresión en gelatina de plata. Archivos de la Colección Peggy Guggenheim, Venecia. Fundación Solomon R. Guggenheim. Foto Archivio Cameraphoto Epoche Gift, Cassa di Risparmio di Venezia, 2005
,

2. ¿POR QUÉ PEGGY GUGGENHEIM RENUNCIARÍA AL PABELLÓN DE ESTADOS UNIDOS?

Solo la patriarcal historia del arte sigue tapándose los ojos ante el decisivo papel que Peggy Guggenheim jugó en la activación de la escena neoyorquina en los años 40 en general y en el advenimiento del Expresionismo Abstracto en particular. Con mal disimulada cabezonería insiste en adjudicarle ese honor a Clement Greenberg y Harold Rosenberg. (También deberíamos aquí hablar de Castelli, pero ya le dedicaremos al gran Leo su propia y bien merecida columna).

Vista de la exposición "Miaradas Alteradas", de Voluspa Jarpa, en el Museo Nacional de Bellas Artes, Chile, 2021. Foto: Felipe Merino. Cortesía: MNBA

ALTERAR SIN MOLESTAR. SOBRE LA CURADURÍA DEL PABELLÓN CHILENO EN LA BIENAL DE VENECIA

Si Venecia es el evento más importante del mundo del arte, al ver «Miradas Alteradas» uno llega a preguntarse por la pertinencia de esta propuesta como representante del pabellón de un país como Chile que, de un modo bastante curioso, se ve subrepresentado en esta curaduría. Si bien hay elementos que hablarían de una cierta territorialidad local, a ratos parece que la voluntad expansiva de la artista y su curador tienden a desdibujar cualquier anclaje que no sea el de la propia Venecia.