Ariel Florencia Richards

Escritora e investigadora de artes visuales. Estudió Diseño en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y Estética en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Realizó un Magíster en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York (NYU). Trabajó como editora cultural de distintos medios impresos, como revista Viernes, revista ED y Paula. Cursa un Doctorado en Artes en la PUC, donde investiga las relaciones entre performance y género.

Más publicaciones

SEBASTIÁN PREECE: ATRAVESADO POR UN RAYO DE LUZ

No hay registro fotográfico o de video capaz de capturar el espesor, la extrañeza y la espectacularidad del más reciente proyecto que Sebastián Preece realizó en una construcción abandonada del centro de Santiago. Sin embargo, ese fracaso a nivel de registro es el triunfo de la obra: una acción que apela con el mínimo de recursos a conseguir el máximo de impacto mientras se experimenta.

IVÁN NAVARRO: CYCLOPS – THE THUNDER, THE LIGHTNING AND THE GLARE

The entire exhibition winks—not only at those beings of Homeric epic and Hesiodic theogony—but at Matta-Clark’s Parisian intervention of 1975. Under the glow of neon lights and infused with Navarro’s persistent political-poetic experimentation, «Conical Intersect» reemerges, half a century after its execution, mirrored in «Cyclops»—both in time (marking its fiftieth anniversary) and in space (as the two works face each other, just meters apart, near the original site).

4. Georgia O'Keeffe y Juan Hamilton, fotografiados por William Clift en su taller de Nuevo México en 1983 © William Clift | Sotheby’s.

¿QUIÉN ES JUAN HAMILTON?

Ariel Florencia Richards escribe este texto tras un hallazgo inesperado: en una exposición de Georgia O’Keeffe, se topó con la historia de Juan Hamilton, el ceramista desconocido que se convirtió en el asistente, amigo y heredero de la artista en sus últimos años. Intrigada por la escasa información disponible sobre él y su influencia en la vida y obra de O’Keeffe, Richards comenzó a indagar en archivos, entrevistas y documentos que revelaban una relación compleja y muy poco estudiada.

Dos vistas de Encofrado (2024) de Sebastián Preece. Listones de pino bruto 2x4 y tablas de pino bruto 1x8 (ambos reciclados del lugar de la operación), clavos y luz natural. Fotografía: Sebastián Preece.

«ENCOFRADO» (2024) DE SEBASTIÁN PREECE: LUZ AL FINAL DEL TÚNEL

El encofrado remitía a lo que ocurre a través de los telescopios en los observatorios: un vínculo con lo imposible a través de la mirada. Con esto quiero decir que la estructura de madera que construyó Preece era un interior sobre un interior y, a la vez, un túnel que conectaba con otra escala mayor.

LA VENTANA DE FOSCHINO. ROMPER EL PACTO DE LA FACHADA

Una de las intenciones de la obra es propiciar un ‘cruce’, pero en el que las miradas nunca se encuentran. Siempre va a mediar entre ellas la pantalla, la clausura de las persianas y la fachada del edificio. Pero Foschino no quiso pensar esta serie de impedimentos como una frontera infranqueable, sino que, por el contrario, se imaginó una fachada permeable.

Reinado Arenas, María Badías, Roberto Valero y René Cifuentes (acostado). Fotografía de Scott Hauser. Colección privada de René Cifuentes, Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries, Coral Gables, Florida.

JAVIER GUERRERO: “EL ARCHIVO ES UNA CONTINUIDAD NO REPRODUCTIVA”

Javier Guerrero, especialista en cultura visual, estudios de género y sexualidad en Latinoamérica, aborda aquí el valor de la intimidad y el contacto táctil en el trabajo con archivos, así como la relación entre sepultura y archivo y las estrategias de supervivencia de estos legados materiales. Para el investigador, los archivos son «durmientes» que pueden ser «despertados» por otros.

PEQUEÑA ECOLOGÍA: VINCULACIONES DESDE LO EFÍMERO

Josefina Camus y Jennifer McColl, autoras sudamericanas y chilenas, indagan en su conexión con Estados Unidos, especialmente Nueva York. La respuesta se revela con nombres significativos como Carmen Beuchat, Juan Downey y Gordon Matta-Clark, quienes, con fuertes lazos con Chile, dejaron una huella artística y comunitaria en la ciudad durante los setenta.

MARCELA CORREA: EL SANTO Y LOS CHANCHOS

Las piezas escultóricas del taller se volvieron familiares y su espacio de trabajo pasó de ser el auditorio donde se emiten las opiniones y las ideas, a ser una casa. La casa imaginada donde es posible ser en la medida que también no se es. La casa de lo que está empezado y todavía no ha sido terminado.

WYNNIE MYNERVA: “A TRAVÉS DEL DOLOR JALO EL HILO DE LA VIOLENCIA, EL EROTISMO Y LA SUBVERSIÓN”

La artista Wynnie Mynerva (Lima, 1992) expone en el New Museum de Nueva York un mural de gran tamaño inspirado en la mitología bíblica del Génesis, junto a un objeto que, pese a ser pequeño, no pasa desapercibido. En esta reseña, Ariel Florencia Richards advierte que, aunque su pintura es hermosa y expresiva, no se debe ignorar su enfoque crítico.