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RE VUELTAS GRÁFICAS. MULTITUDES PARA CAMBIAR LA VIDA

A pocos días de su finalización, resulta provechoso repasar un trabajo curatorial exhaustivo e integrador que indaga en la labor de colectivos y artistas visuales, así como de agrupaciones activistas y familiares de víctimas de la violencia en diversas latitudes.

Re vueltas Gráficas es un recorrido no lineal por las gráficas latinoamericanas que, desde los años sesenta, han irrumpido en las calles con la motivación de la urgencia y con la esperanza de futuros posibles. También es una experiencia que obliga a analizar lo que han sido los procesos sociales y políticos del Chile más reciente, en tiempos en los que esto parece ser ignorado.


En 1971, el recientemente fallecido artista chileno Guillermo Núñez organizó la exposición Las Brigadas Muralistas en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), mientras ocupaba el cargo de director de esta institución. Para la ocasión, invitó a la Brigada Ramona Parra y a la Brigada Inti Peredo a realizar sus intervenciones callejeras dentro del espacio del museo, una decisión que resultó ser muy controversial. Este gesto político suscitó desacuerdos en diversos sectores. “Los de derecha estaban en contra porque sentían que yo prostituía el museo, y los de izquierda decían que el arte no debía estar encerrado, sino en las calles”, recordaría más tarde[1].

La exposición Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida reitera el posicionamiento de Núñez de hace más de medio siglo, ahora en los espacios del Centro Cultural La Moneda. La muestra amplifica el poder de esa idea, incorporando el trabajo de investigación en los documentos de archivo de las artes gráficas e indagando sobre sus procesos de producción y el posterior valor de uso en las calles. Así, se confecciona un trabajo de memoria sobre lo que estas piezas significaron y siguen significando hoy en relación con los fenómenos sociales de diferentes lugares de Latinoamérica.

Este trabajo colectivo de las curadoras Nicole Cristi, Javiera Manzi, Cynthia Shuffer, Isidora Neira y Paulina Varas amplía la importancia de la colectivización tanto en los gestos políticos como en los procesos creativos al servicio de los reclamos, las denuncias, la demandas y la difusión de ideas tendientes a la imaginación de futuros posibles, con la mejora de las condiciones de vida como un tópico siempre revolucionario.

Históricas, Brigada Laura Rodig, 2020. Registro de intervención en Plaza Dignidad, Santiago. Cortesía: CCLM

Del Giro Gráfico a las Re vueltas

La base de esta exposición es la curaduría realizada por la Red de Conceptualismo del Sur (RedCSur), de la que las curadoras forman parte, con motivo de la muestra Giro gráfico. Como en el muro la hiedra, que se presentó en el Museo Reina Sofía de Madrid (2022) y, posteriormente, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo de Ciudad de México (2023). El antecedente de estas muestras es el proceso de trabajo colectivo iniciado a principios de la década pasada, que se materializó en la exposición Perder la forma humana: Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina, que itineró por el Museo Reina Sofía, el Museo de Arte de Lima (MALI) y el Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero de Buenos Aires (MUNTREF) entre 2013 y 2014.

El subtítulo de estas Re vueltas (una palabra que conjuga lo subversivo con el hecho de volver sobre una idea) está extraído de una frase de la socióloga, cientista política y activista del movimiento feminista, Julieta Kirkwood. La frase completa es: «Tengo ganas de salir con carteles a la calle y encontrarme en multitudes para cambiar la vida», publicada bajo el seudónimo de Adela H. en el boletín feminista Furia N°4 de 1982[2].

Esta frase no solo resultó premonitoria para los movimientos de masas que comenzaron el 11 de mayo de 1983 con las grandes protestas nacionales en contra de la dictadura civil-militar en Chile; a la luz de los hechos post 19 de octubre de 2019, pareciera un grito cuyo eco sigue resonando con fuerza dramática, cuarenta años después.

Obra de Luz Donoso, entre otras, en «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Y es que precisamente son las multitudes las protagonistas de la exhibición; ese colectivo que, en la contingencia, se arma de frases y mensajes que dan pie a procesos de realización y despliegue escénico, en los cuales las técnicas, los oficios, las artesanías y la autogestión son tan relevantes como la organización para su puesta efímera en el espacio público.

En esta concepción de lo comunitario como componente fundamental de las propuestas curatorial y museográfica -esta última a cargo de Francisca Peralta– se diluyen las asimetrías entre las figuras autorizadas de artistas visuales y los trabajadores de las gráficas o las artesanías, así como también entre las agrupaciones y colectivos activistas, integrándose todos ellos como parte constitutiva de esta gran multitud.

Re vueltas gráficas se articula en ocho nodos conceptuales o “matrices de sentido”. Tres de ellos, Pasafronteras, Persistencia de las memorias y Biblioteca Cuir, provienen de la curaduría original de Giro Gráfico. A estos se suman los núcleos ¡A Desalambrar! y Pop-lítico, que dialogan con el contexto local reciente e histórico. Además, se incorporan otros nodos que enfatizan aspectos que se deseaba profundizar, como los procesos productivos (Cocinería), la dimensión de lo vulnerable (Cercanías gráficas) y la potencia de las movilizaciones feministas (Intempestivas), según explicó la co-curadora Javiera Manzi.

Obras de Javi Vargas y Guillermo Núñez, entre otros, en «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

“El contagio de lo colectivo”

La idea del nodo Pop-lítico viene de un concepto acuñado por el propio Guillermo Núñez. En este espacio se expone su famosa “lengua”, cuya primera versión data de 1967 y fue presentada por primera vez en la Bienal de Arte Coltejer en Medellín, Colombia, en 1970. Esta obra ha catalizado anacronismos e imprecisiones de todo tipo, como su relación con el icónico logo de The Rolling Stones, creado casi un lustro después por el diseñador británico John Pasche.

La «lengua» de Núñez instala perfectamente el campo semántico en el que se inscriben las obras de esta sección de la muestra. Se trata de una gráfica cotidiana que absorbe el imaginario de la publicidad y la propaganda para habitar el espacio público con ironía y humor (también se le llamó «pop achorado»). Una lengua dedicada «a los momios» que, reapropiada tras el triunfo de la Unidad Popular, fue bautizada como «Vencimos»[3].

En este sentido, se establecen conexiones con la obra del peruano José Ruiz Durand, cuya frase colocada en una pared de este nodo genera resonancias: “¿Por qué no usar la técnica de la historieta?, me dije entonces, ¿quién no conoce ese lenguaje? Así fue que recurrí a imágenes de colores planos, capaces de comunicar a pesar de la agresión del clima; capaces de ser impresas con la tecnología más precaria”.

El artista gráfico se vale de una estética comiquera para referirse a la Reforma Agraria de su país, un gesto similarmente presente en la obra de Patricia Israel y Alberto Pérez, quienes beben del lenguaje de la historieta para abordar procesos sociales como la nacionalización del cobre.

Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Carteles de Resistencias Tipográficas en la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

La transición desde los imaginarios de los proyectos revolucionarios y reformistas de los años 60 y 70 hacia las posteriores represiones dictatoriales del cono sur, cuyas primeras representaciones pasan de un lenguaje propio de la clandestinidad política hacia formas sutiles de apropiación de los espacios públicos, justifica la presencia significativa de la obra de Luz Donoso en varios puntos de la muestra, como una reivindicación legítima.

De la artista visual, una empedernida de la colaboración y de la puesta en escena de aquello que Davis, Mongan y Varas denominan como los “cuerpos gráficos”[4], se presentan afiches, calados (hoy también conocidos como esténcil o estarcido), y su instalación La huincha sin fin, un estremecedor objeto sobre la desaparición forzada. La exposición, además, nos brinda la posibilidad de escuchar su voz.

Esta conexión con la presión urgente en tiempos dictatoriales también se refleja en la presencia del colectivo Taller Marca, un referente por su trabajo en carteles y afiches en las tierras penquistas durante los años ochenta, quienes marcaron a fuego su consigna “Ninguna calle llevará tu nombre”. Siguiendo esta línea de apropiación de los lenguajes publicitarios, Resistencias Tipográficas de Argentina utiliza tipos móviles y la gráfica comercial de carteles para la propagación de mensajes, dando un giro a la estética colorinche para subvertir lo que Baudrillard llamaba la imitación de “los modos de comunicación próximos, intimistas, personales”[5]. Sin embargo, en este caso, su objetivo es generar conciencia sobre la realidad en lugar de fomentar el deseo. O, más bien, para desear que las calamidades lleguen a su fin.

Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

La noción de lo pop-lítico se extiende hasta los movimientos estudiantiles más recientes, ahí donde han germinado las movilizaciones sociales de las dos últimas décadas, documentadas en los trabajos del Núcleo Gráfica y Movilización Estudiantil en colaboración con el Archivo FECH.

La sección Pasafronteras se inspira en el trabajo de la Cooperativa Gráfica La Voz de la Mujer, fundada a principios de este siglo en Argentina por mujeres migrantes de Bolivia y Paraguay, principalmente. Este colectivo no solo aborda la migración, sino también los modos de organización y los ejercicios gráficos colaborativos que reflejan un espíritu donde, según Manzi y Carvajal, «la multiplicidad y el contagio de lo colectivo» y la circulación entre diferentes manos determinan la forma de producción de una obra y sus resultados.

En la conceptualización de este nodo prevalece la idea de un encuentro entre pueblos y un internacionalismo solidario. Su punto central es la instalación La Casita Zapantera, una estructura de madera que alberga obras de mujeres bordadoras que han intervenido representaciones del imaginario del Partido Pantera Negra. Esta obra surge de un encuentro colaborativo propiciado entre el 2012 y el 2014 por el Centro Cultural EDELO (En Donde Era la ONU) de San Cristóbal de las Casas, en el estado mexicano de Chiapas. Para esta versión, la instalación cuenta con intervenciones de Mono González, Amaru Yáñez y Stefi Leighton.

Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Vista interior de La Casita Zapantera en «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Por otra parte, el mapeo colectivo en la obra Te invité yo a vivir aquí —título tomado de la desafortunada frase del entonces alcalde de Valparaíso, Jorge Castro, después de los incendios del 2014—, es un ejemplo claro de la colaboración para lograr una cartografía crítica coordinada por CRAC Valparaíso. Mediante convocatorias abiertas, se logró la participación de diversas personas de la comunidad.

Por otro lado, la conexión con el presente inmediato se hace presente en la obra de Cucho Márquez, que consiste en el registro fotográfico de una acción de visibilización de la palabra Gaza, realizada desde las ventanas de un departamento. Esta potente imagen también confirma la relevancia actual de un creador que ha enfocado su trabajo tanto en la fotografía como en el diseño gráfico. Su presencia se destaca en otros momentos del recorrido, especialmente debido a su relación con organizaciones surgidas en la dictadura, como la Agrupación de Plásticos Jóvenes (APJ), fundada por Havilio Pérez y Hugo Sepúlveda en 1979 al alero del mítico Taller 666.

La actualización de esta sección original de Giro Gráfico se alcanza también con la incorporación de obra gráfica de la diáspora mapuche proveniente del archivo de Mario Llancaqueo, legendario propietario de la Librería Crisis de Valparaíso, quien falleció en 2021. También se exhibe una obra de la artista venezolana residente en Chile, Wiki Pirela, y un mapa textil de la Asamblea Textil de Elqui, gracias a la gestión de la artista Dani Negri.

Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Desalambrando medio siglo

Una de las virtudes de Re vueltas Gráficas es precisamente lo que su título indica: la reivindicación de las ebulliciones creativas surgidas desde aquel último trimestre de revueltas del 2019. En una época en la que todo intenta cubrirse con un manto de duda y conspiranoia, y en la que bajo conceptos totalizantes como “octubrismo” se pretende criminalizar lo que son derechos legítimos de las personas a manifestar su descontento (base de toda democracia que se precie de tal), trabajar con esta memoria reciente se hace indispensable para comprender parte del proceso que ha experimentado nuestra sociedad desde el fin de la dictadura.

Las relaciones que las investigadoras de la RedCsur han podido trazar a través de la gráfica urgente y contestataria de diferentes periodos, en relación con la disputa de los espacios públicos privatizados, resultan impactantes para los visitantes, especialmente a la luz de los paralelismos o las imbricaciones que pueden encontrarse entre estos contextos.

Por ejemplo, en el nodo ¡A Desalambrar! —nombre tomado del himno generacional del uruguayo Daniel Viglietti, presente en su clásico álbum Canciones para el Hombre Nuevo (1968), versionado por Víctor Jara— se traza un arco temporal que abarca la gráfica callejera de la época dictatorial. Se exhiben afiches del Taller Marca, APJ y el Tallersol, espacios surgidos en tiempos en los que la labor política clandestina era contrarrestada por el secuestro y la desaparición, perpetrados por los aparatos represivos del régimen. Esta gráfica, que inicialmente reflejaba el contexto del barretín secreto, fue evolucionando hacia formas más libres conforme el movimiento social cobraba fuerza durante la primera mitad de los ochenta.

Coordinadora Feminista 8M y el Sistema de Transporte Onírico de México (Redetro)
Coordinadora Feminista 8M y el Sistema de Transporte Onírico de México (Redetro). Intervención gráfica del plano del Metro de Santiago. Cortesía de Redetro.

El descontento expresado en las consignas tuvo también una continuidad, como se observa en el trabajo de la Brigada Chacón, que surgió casi en paralelo al momento en que sectores políticos de oposición abandonaban “todas las formas de lucha” (y los posteriores intentos de vía armada) para abrazar la política de los acuerdos. La propuesta de la Brigada de crear titulares visibles para todas las personas se convirtió en un emblema del período de transición, y su trabajo sigue siendo relevante y activo hasta hoy.

Estos referentes del período dictatorial y de la primera transición dialogan con el trabajo de Antonia Taulis y su revista mural Mercuria, así como con la obra interdisciplinaria de Carola Ureta Marín La Ciudad como Texto, que hoy constituye un repositorio de memoria visual callejera de aquel momento en que la zona más central de Santiago era un lienzo en constante y acelerada mutación.

Estas conversaciones entre obras e intervenciones urbanas también se dan en las intervenciones de mapeo y renombramiento de las estaciones de metro de diversas ciudades realizadas por la Coordinadora Feminista 8M y el Sistema de Transporte Onírico de México (Redetro); el video de Galería CIMA con la frase del poeta José Ángel Cuevas «Destruir en nuestro corazón la lógica del sistema»; y la subversión de la lógica de monumentalización en las obras de Tobal Opazo (Monumento Marica) y el Colectivo de Acción Xilográfica José Domingo Gómez Rojas (Plinto Vacío).

Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Colectivo Fuentes Rojas. Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Colectivo Fuentes Rojas. Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Como un antecedente de los trágicos pasados que han pavimentado el camino del descontento y la resistencia, los núcleos Persistencia de las Memorias y Cercanías Gráficas nos introducen a dos dimensiones de un mismo tema: el impacto en las vidas marcadas por la violencia institucional, donde la memoria colectiva se manifiesta en el proceso de representación gráfica, y, por otro lado, los espacios de intimidad y reflexión personal sobre las motivaciones que impulsan las luchas.

“Ante el constante borroneo de la historia oficial y narrativas de la ausencia, la persistencia gráfica de la memoria constituye un giro gráfico por la presencia de miles de vidas arrebatadas por las violencias imperantes”[6], señalan las investigadoras Nicole Cristi y Cristina Hijar.

En el núcleo Persistencia de las Memorias, la perenne pregunta “¿dónde están?” adopta variadas formas según el tiempo y el lugar, configurando así un relato coral sobre las desapariciones en América Latina. Por ejemplo, Victoria Díaz, integrante de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), utiliza una arpillera para narrar la historia de su padre.

El Colectivo Fuentes Rojas borda información concisa y cifras alarmantes (50 mil, 80 mil desaparecidos) sobre pañuelos blancos para recordar a sus familiares y denunciar la práctica del sicariato. Por su parte, el colectivo Huellas de la Memoria trabaja con los zapatos de las víctimas para referirse al flagelo del narcoestado y la necropolítica. Estos gestos son profundamente conmovedores debido al poder poético inherente a la artesanía y al vestigio.

Cortesía: Colectivo Huellas de la Memoria.
Cromoactivismo. Registro de la Marcha 2X1 Nunca Más, 2017. Cortesía de Cromoactivismo
Cromoactivismo. Registro de la Marcha 2X1 Nunca Más, 2017. Cortesía de Cromoactivismo
Obra de Cromoactivismo en la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

En relación con Cercanías Gráficas, las curadoras señalan que “el dolor, la incertidumbre, la herida propia, el deseo y el placer se entrelazan de manera intrínseca en todo proceso político y de articulación social. La vulnerabilidad no es ajena ni distante en las experiencias colectivas de movilización y lucha. En este contexto, la gráfica puede generar cercanías en medio de la multitud y hacer presente la subjetividad que nos permite pensar y sentir en común”[6].

El trabajo del colectivo argentino Cromoactivismo destaca por su estrategia de lucha que involucra la pintura manual y rudimentaria de trozos de cartón con diferentes mensajes. Una de sus premisas fundamentales es que «el color no es inocente», y por ello nombran tonalidades de manera significativa, rechazando el monopolio del Pantone. Ejemplos de sus denominaciones incluyen «Marrón herida», «Azul sin yuta» o «rosa fuerte y furiosa», lo que les permite expresar identidades y sentimientos como declaración política.

De la misma escena surge también la obra de Mariela Scafati, serigrafista Cuir que utiliza «remeras performáticas» en su obra titulada Ni verdaderas ni falsas. En esta serie, la artista argentina superpone mensajes políticos en las poleras con el objetivo de reflexionar sobre «ese puente, esa complejidad, esos movimientos, esos discursos, esos cuerpos que éramos en el 2002 y estos cuerpos que logramos tener ahora, atravesando lo político y lo personal, nuestros cambios de idea, nosotros como sociedad, los logros»[7].

Aquí también se incluyen piezas de gran formato, como las banderas de Guillermo Núñez, y el trabajo en lienzos gigantes del Laboratorio de Artes Gráficas del Desierto de Atacama (LAGDA) titulado Desierto Herido, el cual aborda críticamente el extractivismo.

Vista de la exposición "Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida", en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Obras del Laboratorio de Artes Gráficas del Desierto de Atacama (LAGDA) en la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Refugios en constante expansión

Tanto la sección Biblioteca Cuir como Intempestivas son espacios destacados dentro Re Vueltas Gráficas. Dedicados por un lado a las memorias y prácticas disidentes, y por otro a la promoción del activismo y colectivismo feminista, ambos atraviesan con su impronta la totalidad de la muestra.

La Biblioteca Cuir, aunque concebida como idea en la muestra anterior Giro Gráfico, fue completamente repensada en su diseño actual como un espacio construido colaborativamente a través de un procedimiento asambleario. Este proceso dio lugar a la formación de un colectivo autónomo que, probablemente, continuará existiendo más allá de la exhibición.

Conocida como Asamblea de la Biblioteca Cuir, esta iniciativa se encargó de gestionar llamados a donaciones, especialmente de publicaciones autogestionadas y fanzines, logrando reunir 135 referencias. Además, llevó a cabo la construcción colaborativa del mobiliario mediante convocatorias abiertas en redes sociales dirigidas a personas de la comunidad cuir/marika, y se desarrolló un programa de actividades y eventos.

En su declaración de principios la asamblea señala: “Reconocemos los límites de una biblioteca. Creemos que las colecciones -proyectos, publicaciones y prácticas editoriales no tradicionales- son experiencias de vida, como las piedrecitas y palitos recolectados junto a un río o en la esquina de tu casa; como el dolor que significó una herida; o como cuando algo cambió dentro nuestro. Convivimos con la pérdida y disfrutamos los hallazgos. El odio ha hecho suficiente para que nos arrebaten la memoria, por eso nos levantamos frente a la urgencia de evitar la borradura de nuestras imágenes y relatos. Somos una maniobra marika de resistencia”[8]

Vista de la exposición "Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida", en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Biblioteca Cuir en «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Intempestivas fue concebido como un espacio para “anudar diversas investigaciones y activismos” feministas, tales como Alfrombra Roja de Perú; los cruces entre afiches y fotografías del movimiento feminista de los ochenta; el significativo legado de Lotty Rosenfeld y su vinculación con el C.A.D.A, Mujeres por la Vida y el NO+ SOMOS +; el MEMCH y su influencia en acciones más contemporáneas, como las del colectivo Las Tesis y La Yeguada Latinoamericana.

Sin duda, la gigantografía Históricas pintada en lo que entonces era la Plaza Dignidad el 8 de marzo de 2020 por la Brigada Laura Rodig de la Coordinadora Feminista 8M, captura perfectamente el espíritu de este espacio. Aquel momento, protagonizado por el movimiento feminista, fue quizás el último latido de una unidad masiva e insurrecta que se había tomado la calle para pedir dignidad. Luego, a la semana siguiente, llegaría la pandemia, seguida de un pánico generalizado y una desmovilización consecuente, en paralelo a los prolongados procesos políticos cuyos resultados todos conocemos.

Cocinería en «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Sin embargo, el recorrido de esta muestra termina en lo que quizás sea uno de los lugares que generan más emoción e impacto. La Cocinería es donde todo se prepara. Es el homenaje más hermoso que podían ofrecer estas curadoras a la labor gráfica con un sentido de compromiso político y social. Es un lugar donde podemos conocer un poco de las técnicas, el instrumental, las materialidades, las artesanías que convergen en el espacio del taller, pero también es el sitio donde las trabajadoras y trabajadores de la gráfica urgente nos comparten sus motivaciones, sus formas de trabajo, sus testimonios de vida.

De Guillermo Deisler al Taller de Artes Visuales (TAV); del Tallersol al trabajo sobre la revuelta de Christian Soto; de Luz Donoso a Lucía Bianchi. Matrices, impresoras, timbres, bocetos, cuadernos, moldes, engrudo, esténciles; todo está ahí dispuesto en esta cocina, para que comprendamos los oficios, la obsesión, el compromiso, el estar ahí, el hacer. 

Obra de César Valencia Donoso en la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Obra de Alfredo Márquez en la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM
Vista de la exposición «Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida», en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile, 2024. Foto: Cyril Pérez. Cortesía: CCLM

Re vueltas Gráficas. Multitudes para cambiar la vida se presenta hasta el 16 de junio de 2024 en el Centro Cultural La Moneda, Santiago, Chile.

En el marco del cierre de la exposición, se realizará un encuentro en torno a las prácticas gráficas en Chile y América Latina, que contará con distintas instancias de conversación y la participación de artistas, colectivos, investigadores y archiveras nacionales e internacionales.

Investigadorxs RedCSur

Ana Longoni (Argentina), Tamara Díaz Bringas (+) (Cuba), André Mesquita (Brasil) Sylvia Suárez (Colombia), Guillermina Mongan (Argentina), Lucía Cañada (Argentina), Fernando Davis (Argentina), Juan Pablo Pérez (Argentina), Clara Albinati (Brasil), María Angélica Melendi (Brasil), Nicole Cristi (Chile), Javiera Manzi (Chile), Paulina Varas (Chile), Fernanda Carvajal (Argentina/ Chile), Suset Sánchez (Cuba), Oscura Díaz (Colombia), Jesús Barraza (EEUU), Josh MacPhee (EEUU), Carlos Henríquez Consalvi (El Salvador), Sol Henaro (México), Cristina Hijar (México), Elva Peniche (México), Anabela Tournon (México), Raúl Quintanilla (Nicaragua), Damián Cabrera (Paraguay), Rodrigo Quijano (Perú), Rosanna Del Solar (Perú), Miguel Piccini (República Dominicana) Sebastián Alonso (Uruguay), Fernando Miranda (Uruguay), Gabriel Peluffo (Uruguay) y Gonzalo Vicci (Uruguay).

Equipo coordinador RedCSur

Tamara Díaz Bringas (+), André Mesquita, Ana Longoni, Sol Henaro, Sylvia Suárez y Guillermina Mongan.

Artistas, creadorxs y colaboradorxs

Alejandra Ballón, Alfredo López Casanova, Alfredo Márquez, Antonia Taulis, Archivo Cucho Márquez, Archivo Danilo Bahamondes, Archivo Guillermo Núñez, Archivo Iván Cárdenas, Archivo Juan Carlos Cáceres, Archivo Kena Lorenzini, Archivo Luz Donoso, Archivo Mario Llancaqueo, Archivo Memoria de la Resistencia Tallersol, Archivo y Centro de Documentación de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Asamblea Textil del Elqui, Augusto Rebagliati, Biblioteca Nacional de Chile, Brigada Laura Rodig, Carola Ureta, Centro de Documentación Arkheia – Museo Universitario de Arte Contemporáneo, Centro de Documentación de las Artes Visuales del Centro Nacional de Arte Contemporáneo, César Valencia Donoso, Christian Soto Inostroza, Colección Caleb Duarte y Mia Eve Rollow, Colectivo Acción Xilográfica José Domingo Gómez Rojas, Colectivo Biblioteca Cuir, Colectivo Fuentes Rojas, Colectivo Pontos de Luta, Cooperativa Gráfica la Voz de la Mujer, Cromoactivismo, cuatro////, Delight Lab, Elga Romero, Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad, Galería CIMA, GenitRiot, Gilda Posada, Gonzalo Castro-Colimil, Guille Mongan, Havilio Pérez, HAMBRE HAMBRE HAMBRE, Huellas de la Memoria, Hugo Giménez, Hugo Sepúlveda, Iconoclasistas, Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, Isonauta, Javier del Olmo, Javier Vargas Sotomayor, Jean-François La Bouverie, Laboratorio de Artes Gráficas del Desierto de Atacama, LASTESIS, Lucía Bianchi, Mariela Scafati, Memoria Abierta, Mono González, Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Museo de la Palabra y la Imagen, Museo Histórico Nacional de Chile, Natalia Iguiñiz, Oscar González – Guache, Redretro, Resistencias Tipográficas, Sebastián Marchant, Ser & Gráfica, Serigrafistas Queer, Steve Cagan, Tobal Opazo, Victoria Díaz, Virginia Errázuriz, Victoria Paz & Paola Mendoza, Wiki Pirela, Yeguada Latinoamericana, Zeke Peña.


[1] Palabra Pública. 25/05/2021. Recuperado el 30/05/2024: https://palabrapublica.uchile.cl/guillermo-nunez-los-artistas-somos-una-especie-de-seudoaristocracia-sin-ningun-poder-2/

[2] En Boletinas Feministas. Furia N°4 de 1982. Recuperado 30/05/24: https://boletinasfeministas.org/2021/07/furia-4-septiembre-1982/

[3] Cross, A. Pop UP, Obras e iniciativas artísticas de Guillermo Núñez durante la Unidad Popular. En Núñez 85, Dibujar con sangre en el Ojo. Catálogo. MAC/ MMDH. Santiago, 2015.

[4] RedCSur. El giro gráfico. Como en el muro la hiedra. Museo Reina Sofía. Madrid, 2022

[5] Baudrillard, J. La Sociedad de Consumo. Ediciones Siglo XX. Madrid, 2009.

[6] Ibidem 4.

[7] Re Vueltas Gráficas. Guion curatorial. 2024. 

[8] Sucesos de Moda. Las Remeras Performáticas de Mariela Scafati. 7/09/22. Recuperado: 30/05/24:https://sucesosdemoda.com/las-performances-textiles-de-mariela-scafati/

[9] Ibidem 6.

Walter Roblero Villalón

Licenciado en Comunicación Social. Magister en Arte, Pensamiento y Cultura Latinoamericanos y Archivista. Trabaja en el Área de Colecciones e Investigación del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (Chile) y ha participado de diferentes proyectos investigativos y expositivos, además de contribuir en variadas publicaciones y trabajos audiovisuales.

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