pintura
GÉNESIS ALAYÓN. LA VILLA: SUPERFICIE VULNERABLE
La propuesta pictórica de Génesis Alayón se corresponde así con los lenguajes de una generación de jóvenes creadores que operan en los intersticios de tópicos comunes a sus preocupaciones: migración, nomadismo y desarraigo; cambios constantes del entorno y transformación de los espacios habitables; y con ello, un itinerario de cartografías subjetivas producidas a partir de un ejercicio procesual de trayectorias cruzadas.
ALICIA HERRERO: SUPERSIGNOS Y LA PERFORMATIVIDAD DE LA MATERIA
El Museo Sívori presenta la exposición “Supersignos y la performatividad de la materia”, una selección de obras claves de la artista argentina Alicia Herrero (Buenos Aires, 1954). Sus reflexiones conceptuales sobre la economía, el arte y los géneros ya aparecían en sus obras desde los años 90.
MAYA MAYA BAINKIN: AVANZANDO, DANDO VUELTAS. ARTE Y FUTURO SHIPIBO
La muestra, curada por Matteo Norzi y Abou Farman, del Shipibo Conibo Center en Nueva York, para el Centro Cultural Inca Garcilaso en Lima, reúne obras de arte kené -declarado Patrimonio Cultural de la Nación Peruana- de las destacadas mujeres artistas Sara Flores, Celia Vásquez Yui, Chonon Bensho, Inka Mea y Olinda Silvano. Sus obras mantienen el equilibrio entre la innovación personal y las tradicionales formas ancestrales.
ELISA O’FARRELL: PINTURA ERMITAÑA
Plantas, sueños, mantas, incendios, techos, ladrillos, animales, humanos y no humanos aparecen como patrones en un sistema de convivencia reunidos en sus pinturas, tan articulados como dislocados por la forma plástica del trazo, así como por el juego restringido y ajustado del color.
PAULINA SILVA HAUYON: ENTRE LA OSCURIDAD, EL ESPÍRITU
En sus obras, Silva Hauyon revela el encuentro con una naturaleza que resulta a la vez familiar y fuera de lugar, cubierta por la sombra de un pasado terrible que pulsa entre líneas bajo una aparente vitalidad, como un manto sensible trazado por una mirada que dibuja y pinta en el borde de lo visible, sutil e intuitiva, con la certeza de que no todo debe ser traído a la luz.
TRASPLANTANDO AL (BUEN) SALVAJE…
Si el Tarzán blanco de Burroughs, aún consciente de su linaje aristocrático inglés regresa a la selva, en Pando se percibe una nostalgia de corte romántico que motiva la búsqueda de intersticios en los imaginarios de la cultura popular hegemónica para inscribir su contribución en una historia ampliada: un Tarzán marrón racialmente mixto que performa deconstruyendo patrones masculinos heterosexuales en una forma auto-irónica en el espacio/esfera público/pública.
CARTA PARA INGRESAR AL PARAÍSO SUBTERRÁNEO DE MYNERVA Y ABADDON
Este «Paradiso» está repleto de pinturas y telas colgantes, anatomías destripadas y cosidas, capullos que son células que son mandalas, cicatrices y huellas de operaciones, hilos que asemejan pieles derretidas y fluidos corporales como una forma de comunión espiritual. Liberados de toda ley y toda norma, sus personajes portan con orgullo lo que muchos consideran aberrante; ustedes nos invitan a abrir nuestros cuerpos y mirar la transformación de la carne como una posibilidad de otra vida.
QUISQUEYA HENRÍQUEZ: TIERRA Y SOMBRAS
La exposición es una meditación en torno al trabajo, no sobre, sino en conjunto con el mundo natural. En las series que conforman la exposición, la naturaleza hace las veces de sujeto, colaboradora, aparato museológico, materia prima, pero, sobre todo, funge como un elemento estructurante del cuerpo de obra de Henríquez que invita a la urgente disolución entre naturaleza y cultura dentro y fuera de la producción artística.
INSTINTO E INGENUIDAD EN LA OBRA DE MARTÍN DAIBER
Las obras de Daiber son recordatorios de la condición sensible del arte. En momentos donde mucho del factor seductor y placentero de la visualidad ha sido impugnado e incluso negado, las piezas enérgicas y visualmente estimulantes que vemos nos permiten disfrutar de materiales y técnicas que por siglos el ser humano ha trabajado en función de su perfeccionamiento.
ALEJANDRA VENEGAS: NUBADA
En esta nueva producción de piezas, Venegas presenta una serie de nubes, las cuales vincula con la abundancia y la renovación en el ciclo hidrológico. Este interés por representar la exuberancia que trae el agua se refleja también en las piezas en las que la artista talla filodrendos o alcatraces.









