París

ÉLISABETH LEBOVICI: WHAT AIDS HAS DONE TO HER

Activist, critic and art historian Élisabeth Lebovici’s plume transits the sinuosity of a paradox without contradiction. Silence and voice, life and death, ethics and aesthetics. Throughout her career, the fight against HIV/AIDS and other causes fought by the LGTBQIA+ community imbue a dense corporeality into her particular way of theory making. At a time of new uncertainty and viral panic, looking back at the AIDS epidemic is a sallow reminder of the indifference that medical and political powers can have for the rights of sexual minorities, but also an invitation to live once more the stridency with which artists and activists fought in order to make their voices heard.

ÉLISABETH LEBOVICI: LO QUE EL SIDA LE HA HECHO

A lo largo de su carrera, la lucha del VIH/sida y otras causas impulsadas por la comunidad LGTBIAQ+ le otorgan una corporeidad espesa a su particular manera de hacer teoría. En tiempos de nueva incertidumbre y pánico viral, rememorar la epidemia del sida es un triste recordatorio de la indiferencia que pueden tener los poderes médicos y políticos por los derechos de las minorías sexuales. Sin embargo, también es una invitación a vivir una vez más la estridencia con la que lxs artistas y activistas lucharon por hacerse oír.

Please, Leave This World!

El mundo arde y no es una metáfora. Sería una utopía pensar que realmente el arte puede cambiar la inflexión a la que nos dirigimos. Pero si el verdadero arte es sanador, puede ser útil para ayudarnos a vivir este mundo, darnos el valor para cruzar la línea, tomar la decisión de partir y dejar esta jodida realidad. «Please, leave this world!» es una tentativa de escape.

Vista de la exposición "My Body ≠ Ta Chose", en Maëlle Galerie, París, 2019. Foto cortesía de la galería

My Body ≠ ta Chose

My Body ≠ Ta Chose, en Maëlle Galerie (París), es un proyecto donde el otro se cosifica intencionalmente para sobrevivir al exotismo. Evocando el espíritu de Joséphine Baker, la muestra no persigue una voluntad de denuncia, o victimización. Todo lo contrario, la intención es arrojar luz en dinámicas o relatos donde se ejerce control del otro a partir de la corporalidad. My Body ≠ Ta Chose deja en evidencia una especie de “servidumbre voluntaria” donde lo freak es un anzuelo al servicio del otro.

Enrique Ramírez, Mar mAr maR. Vista de la exposición en Michel Rein, París, 2019. Foto: Florian Kleinefenn.
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ENRIQUE RAMÍREZ: MAR MAR MAR

«Mar mAr maR» es una repetición pero también un acto de resistencia. Simboliza la resiliencia del mundo. «Mar mAr maR» no es solo el mar, en sentido literal, sino tú, yo, el otro, el amigo, el extraño, el «otro» mundo que los medios están abandonando por falta de interés, es el inmigrante, la persona desplazada, el barco naufragado, es la queja silenciosa de la tierra cuando se encuentra con el mar.

Vista de la exposición “Les chutes du temps”, de Martín Kaulen, en SometimeStudio, París, 2019. Cortesía del artista

MARTÍN KAULEN. LA MATERIALIDAD DE LA IMAGEN

Las esculturas de cerámica que han sido dispuestas en los muros de concreto de la galería SometimeStudio de París tienen un aspecto que a primera vista evoca una escritura primitiva, por sus formas redundantes y su distribución en el espacio. En este sentido, parece más próxima a la escritura cuneiforme que a la pintura rupestre. Como en toda lengua muerta, en la que no hay hablantes vivos que restituyan los sonidos, los muros de SometimeStudio parecen contener el testimonio silencioso de una época remota en la que los seres humanos comunicaban a través de la imagen.

Diller Scofidio + Renfro, EXIT, 2008-2015, vidoo, 15 min. Colección Fondation Cartier pour l’art contemporain, Paris. © Diller Scofidio + Renfro

NOSOTROS LOS ÁRBOLES

La Fundación Cartier, en París, presenta hasta el 10 de noviembre la exposición «Nosotros los Árboles» (Nous les Arbres), en la que una comunidad de científicos, filósofos y artistas que han desarrollado un vínculo fuerte e íntimo con los árboles es convocada a investigar sobre su riqueza biológica, así como a revelar la belleza intrínseca de estos grandes protagonistas de la Tierra, hoy amenazados por incendios y deforestaciones a gran escala.

Brassaï, Dora Maar en su taller de la rue de Savoie, 1943, impresión gelatina de plata, 30 x 23 cm. Museo Nacional Picasso © Adagp, París 2019 © Estate Brassaï - RMN-Grand Palais

UNA RETROSPECTIVA EN EL POMPIDOU REVISA LA PROLÍFICA PERO ENIGMÁTICA TRAYECTORIA DE DORA MAAR

Pese a ser una figura muy reconocida, Dora Maar (1907-1997) sigue siendo una artista enigmática, con aspectos cruciales de su carrera como fotógrafa profesional y surrealista en la década de 1930 y, posteriormente, como pintora, aún por descubrir. Es así como la exposición que presenta el Centro Pompidou -la mayor retrospectiva en Francia dedicada a la artista- muestra la amplitud y competencia de su trabajo en un esfuerzo por cambiar su posición como artista por derecho propio, en lugar de considerarla como modelo o musa, roles a los que históricamente ha sido relegada como resultado de su relación íntima con Pablo Picasso.

Broken Idols

La exposición «Broken Idols» reúne obras que, desde un espíritu iconoclasta, trabajan la deconstrucción y proponen un espacio cultural híbrido. La pérdida de un ideal que deja al descubierto múltiples capas que delatan un romance entre centro y periferia. Franz Fanon diría que es una forma de tener “piel negra y máscaras blancas”. Las piezas seleccionadas son pequeñas bombas al poder, que pretenden fisurar la simbología del monumento.