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ASDRÚBAL COLMENÁREZ: FOREVER PLAY

“El arte debe concebirse como la vida misma, tiene un riesgo permanente; si transitas en el arte por un camino conocido, te alienas. El arte tampoco es una realidad fenoménica, sino un cuestionamiento, al igual que la filosofía (…) que llame a la reflexión y al cuestionamiento de uno mismo y de la sociedad que nos rodea. Ese es el fundamento conceptual de mi obra”.

Asdrúbal Colmenárez

Colección de objetos de Asdrúbal Colmenárez en la exposición «Forever Play», Musée en Herbe, París, 2021. Foto: ©Yasefan Prod
Alfabeto Polysensorial, de Asdrúbal Colmenárez en la exposición «Forever Play», Musée en Herbe, París, 2021. Foto: ©Yasefan Prod

Por Sylvie Girardet y Carlos Sánchez Bautista | Curadores

El recorrido de la exposición retrospectiva Forever Play del artista Asdrúbal Colmenárez (Trujillo, Venezuela, 1936 – vive en París desde 1968), que se presenta por estos días en Le Musée en Herbe en París, abre con objetos que le han acompañado a lo largo de su vida, materiales de su taller, obras literarias y literatura policiaca, juguetes donde predominan robots y pingüinos, maquetas realizadas y no.

Asdrúbal Colmenárez pertenece a la ola de artistas de América Latina que llegaron a París en la década de 1960, y que participaron en la difusión del arte cinético: Cruz-Diez, Le Parc, Soto, Sobrino, Demarco. Muy rápidamente, el artista conoció el movimiento artístico Gutaï y transformó su trabajo en un tema social y escénico. Asdrúbal Colmenárez da a conocer un arte liberado, cuya belleza no se trata de los resultados de la creación, sino del proceso creativo -«el acontecimiento»-, que se da en la relación obra-participante.

La mayoría de tus obras comienzan sus nombres con «psycho», ¿por qué?

Tengo que usar el pensamiento para crear. Psycho viene del pensamiento. Esa es mi reflexión… Un poco como Cruz-Diez con sus obras: Chromo-saturation o Chromo…

En la imagen: Psychografiterre de Asdrúbal Colmenárez. Vista de la exposición Forever Play en el Musée en Herbe, París, 2021. Cortesía del museo

Basado en el movimiento y la interacción, el trabajo de Colmenárez parte de los campos magnéticos, pasando por el videoarte, el performance, experimentos con arte y ciencia, hasta la robótica, acercamientos todos presentes en esta monográfica retrospectiva.

¿Dadaísta, constructivista, hijo-del-68, cinético, irónico, duchampiano, crítico, apropiacionista, paradojal, activista, geómetra, nihilista, conceptual, minimal o letrista? ¿Y no acariciará el fin del arte su propuesta?, dice el comisario español Alfonso de la Torre sobre el trabajo del artista venezolano.

En Forever Play, Colmenárez presenta una de sus obras más conocidas: el Alfabeto Polysensorial, donde declara «la no inhibición de las capacidades creativas al momento del aprendizaje de la lectura (como es corriente notarlo), y de poner en un mismo pie de igualdad a los niños provenientes de medios socioculturales diferentes, y eliminar el poder omnímodo del maestro» (1979). Este alfabeto contiene diversos materiales que pueden ser cambiados, manejados, acariciados, re-modificados, golpeados para encontrar diferentes sensaciones, táctiles, visuales y sonoras.

La segunda parte de la exposición consiste en una pequeña sala donde se muestran los Psychographiterres, unas de sus obras más emblemáticas. Se trata de soportes magnéticos que con esta fuerza sostienen un polvo metálico que puede ser arrastrado sobre la superficie por el visitante. Las fuerzas que se mueven en estas construcciones nos recuerdan los principios del Street Art.

Psychomagnétiques de Asdrúbal Colmenárez. Vista de la exposición «Forever Play» en el Musée en Herbe, París, 2021. Cortesía del museo
Psychomagnétiques de Asdrúbal Colmenárez. Vista de la exposición «Forever Play» en el Musée en Herbe, París, 2021. Cortesía del museo

La tercera sala presenta sus célebres Psychomagnétiques, experimentos que el artista viene haciendo desde su llegada a París, en los que coloca sobre soportes magnéticos bandas que se adhieren y separan según la interacción del espectador. Esto convierte a los Psychomagnétiques, al igual que toda su obra, en un trabajo interactivo.

Una cuarta sala está dedicada a los Psychomagnétiques y Psychotactiles en colores, estos últimos cuerpos escultóricos donde pequeñas formas en algoritmos geométricos van interviniendo dicho cuerpo. Los Psychomagnétiques esta vez se presentan en soportes que van dando formas (el público en general busca formas figurativas), según la intervención del espectador.

Luego se encuentra la sala oscura, que acoge los Psychorelatif, obra desarrollada por el artista desde 1972 en la que incluye efectos en 3D y luz negra, dando un impresionante efecto óptico. En esta sala se encuentra también el Billard Américain, donde se discute acerca de las relaciones, un juego donde nadie gana y nadie pierde.

Para terminar el recorrido, una sala de juegos vincula magnetismo, video, biología y robótica, como un gran dispositivo para pensar mientras vamos jugando. También se incluyen obras recientes, como Strike, un pinball adaptado al magnetismo, un Alfabeto Modular, una máquina para dibujar y una recreación de Kukulkan, obra interactiva que data de los años 90.

Psychomagnétiques y Psychotactiles de Asdrúbal Colmenárez. Vista de la exposición «Forever Play» en el Musée en Herbe, París, 2021. Foto: ©Yasefan Prod
«Strike» y otras obras de Colmenárez en la sala de juegos de «Forever Play», Musée en Herbe, París, 2021. Foto: ©Yasefan Prod

Forever Play, de Asdrúbal Colmenárez, se presenta a lo largo de la primavera boreal en Le Musée en Herbe (23 rue de l’Arbre-Sec, París).

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