Fundación El Mirador

JIMENA TRAVAGLIO: TECNOTOPIA

Para muchos, el término glitch hace referencia a un fallo. Sin embargo, Jimena Travaglio (Argentina, 1986) toma esta estética contemporánea para unir dos universos pensados como antagónicos: el maquinario/virtual y el artesanal/táctil.

MELODRAMAS

“Melodramas” es una exhibición doméstica e intimista que, a partir del género de naturalezas muertas, propone poner sobre la mesa cuáles son los vínculos que unen a las obras con sus tenedores a través de los modos de uso y circulación de esas obras y de cómo esas imágenes han sido, a través de la historia, testigas silenciosas de lo mejor y lo peor de los dramas familiares y del ascenso o decadencia de las burguesías argentinas.

Trinidad Metz Brea, Genesis.exe, 2021, mural alto y bajo relieve modelado e impreso en 3D en plástico PLA bioecológico,173 x 172 cm. Cortesía de la artista y Fundación El Mirador. Foto: Botón Rojo Estudio

TRINIDAD METZ BREA: LA MOTHERBOARD

Trinidad Metz Brea crea su propio archivo visual a partir de la selección y recorte de textos e imágenes preexistentes que pertenecen a los universos más dispares: elementos del mundo del manga, de bestiarios medievales, de libros iluminados de zoología, de juegos en línea y de libros de biología. Con todos estos fragmentos, la artista desarrolló «La Motherboard», un nuevo mito de origen de seres fantásticos.

Julia Padilla. Performance para "Pariente". Fundación El Mirador, Buenos Aires, 2021. Foto: Gonzalo Maggi para Botón Rojo Estudio. Cortesía: El Mirador
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JULIA PADILLA: PARIENTE

Como modelos de alta costura a la vez que híbridos surrealistas, mantienen su pose mientras nosotres pululamos por su mundo, turistas en la intersección entre su universo y el de la artista. Mezcla de alquimista y médium, bruja y aventurera, deambulando descubriendo, por las calles de Buenos Aires, el elemento que faltaba sin saberlo.

MIENTRAS MIS SUEÑOS SANGRAN

Cruzar la puerta de esta exhibición y adentrarse en este umbral cuasi mágico es un ticket gratuito a viajar en un tren fantasma sin conductor que nos pasea por un mundo de algodones y de lágrimas perladas, de cuerpos que regurgitan y se multiplican sin parar, de olores escupidos, de ojos que no dejan de sangrar agua salada, de manos que te tocan sin tocarte, de palabras vomitadas, de ingenierías domésticas fallidas, de alimentos en descomposición permanente y de cyborgs humanoides hechos de fósiles de plantas de las que ya no brotan hojas verdes.

Germán Sandoval Silva en la exposición "El laboratorio clandestino como una de las Bellas Artes", Fundación El Mirador, Buenos Aires, 2019. Foto cortesía de la galería

El Laboratorio Clandestino Como Una de las Bellas Artes

Germán Sandoval Silva y Rodolfo Sousa Ortega se basan en las fake news, en las pericias criminalísticas, en los chismes y en procedimientos médicos para reconstruir lo que no sale en los diarios, recordar descubrimientos históricos durante la adolescencia tardía o pausar la transmisión online de una guerra.