arte y salud mental
AURORA CURSINO DOS SANTOS: UN SALVAJE DESEO DE PINTAR EL DELIRIO
Si la historia del arte ha marginado históricamente a las mujeres, el caso de Aurora debe ser uno de los más extremos, porque estamos ante una artista que tenía que enfrentar además la marginalidad de ser loca y puta a la vez. Pintó en el sanatorio de Juquery, donde fue internada bajo el múltiple diagnóstico de esquizofrenia, psicosis y autismo severo.
DIFERENCIA MODULADA
La voz principal de esta muestra es la del grupo Radio diferencia y la mirada de artistas que comparten a través del dibujo sus delirantes y lúcidas visiones.
BISPO DO ROSARIO: ALL EXISTING MATERIALS ON EARTH
Su delirante proyecto revela su locura, una locura mística en respuesta a un llamado divino a preservar «toda la materia existente» hasta el día del Juicio Final. En el mundo de Bispo, las definiciones de razón y locura ya no son contradictorias.
FRANCESC TOSQUELLES: EL PSIQUIATRA QUE HUMANIZÓ A LA INSTITUCIÓN MENTAL
Francesc Tosquelles fue un psiquiatra catalán que llevó a cabo experiencias de vanguardia de orden terapéutico, político y cultural. Desde su visión, para curar a los pacientes era necesario tratar al hospital entero como si fuera un cuerpo enfermo y cambiar su inconsciente autoritario.
BEAUTIFUL DISTRESS: ARTE Y SALUD MENTAL. MARTÍN LA ROCHE EN CONVERSACIÓN CON CAROL STAKENAS
Carol Stakenas, curadora general de Social Practices Art Network (SPAN), conversa con el artista chileno radicado en Ámsterdam Martín La Roche (1988) sobre su experiencia de tres meses de residencia en el Kings County Hospital, en Brooklyn, Nueva York, como parte del programa de la Fundación Beautiful Distress (Ámsterdam), cuya misión es despertar conciencia sobre la aflicción mental bajo la creencia de que el arte es preeminentemente capaz de articular y representar la condición humana.
LUGARES DE DELIRIO. UNA REFLEXIÓN SOBRE EL ARTE Y LA LOCURA
El Sesc Pompeia, en São Paulo, presenta la exposición «Lugares de Delirio», que bajo la curaduría de la psicoanalista y profesora Tania Rivera propone una reflexión política y ética sobre el arte y la locura, reuniendo en un mismo espacio obras tanto de artistas consagrados como de artistas diagnosticados con trastornos psiquiátricos, conocidos o no por el público en general.





