Alfredo Villar

Lima, Perú, 1971. Estudió Lingüística y Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú e Historia del Arte en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha sido becario de la fundación Rockefeller para investigar el conflicto armado interno y realizar el guión de la novela gráfica Rupay. Ha publicado distintos libros y realizado diversas exposiciones de arte amazónico como “El milagro verde” (junto a Christian Bendayán) y “Usko Ayar: la escuela de las visiones”. Asimismo, como investigador del arte popular chicha, ha presentado las muestras “A mí qué chicha”, “Neón Chicha”, “Chicha Land” (Berlín) y “El pueblo es una nostalgia que algún día vencerá” del fotógrafo vernacular Nicolás Torres. Además, ha curado muestras de historieta, humor gráfico y dibujo como “Bumm! historieta y humor gráfico en el Perú: 1978-1992” y “La niña no mirada” (junto a Jorge Villacorta) de la pionera del arte feminista en el Perú Marisa Godínez. El 2022 realizó la muestra “Yuyay Lima” donde reunió artistas populares amazónicos, andinos y urbanos, como Olinda Silvano con quien actualmente trabaja el proyecto “Koshi Kené”. Es también escritor y DJ.

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EL FUTURO ES INDÍGENA. VISIONES Y LUCHAS DE LA AMAZONÍA

“El futuro es indígena” propone una mirada distinta sobre la Amazonía: no como un territorio detenido en un pasado edénico y “virgen”, sino como un espacio vivo, contemporáneo y en constante transformación. Concebida como una respuesta crítica a la exposición “Amazônia” de Sebastião Salgado, la muestra reúne obras de artistas indígenas y amazónicos que visibilizan las tensiones entre ancestralidad y modernidad, así como las luchas frente al extractivismo y la crisis ecológica.

NEÓN CHICHA: CONTRA ESTÉTICAS DESDE EL ARTE POP/ULAR PERUANO

Desde los años 80, la “chicha” transformó la escena popular peruana: una música nacida de la migración y el mestizaje sonoro que pronto generó su propia gráfica de colores eléctricos y tipografías festivas. Cuarenta años después, esos carteles —originalmente pensados para anunciar conciertos— se han vuelto emblemas de identidad y arte urbano. La muestra “Neón Chicha”, curada por Alfredo Villar en el Museo del Grabado ICPNA, reunió unas 200 serigrafías para trazar la historia de esta estética rebelde, cuyo fulgor sigue encendiendo la cultura visual peruana con nuevas energías políticas y populares.

SARA FLORES. UN CUENTO DE HADAS (NEO) COLONIAL

Sara Flores, artista shipibo de 75 años y próxima representante del Perú en la Bienal de Venecia, encarna tanto la potencia del arte amazónico como las contradicciones del sistema que lo acoge. Este texto de Alfredo Villar interroga los mecanismos del mercado del arte contemporáneo y sus lógicas (neo)coloniales: ¿quién define el valor del arte indígena, a quién beneficia y qué implica para las comunidades que lo generan colectivamente?

EL FUTURO ES EL RETORNO DE LO QUE SIEMPRE FUE NUESTRO

Ahora que lo “decolonial” viene siendo un tema de agenda en varios museos europeos (y algunos norteamericanos), el Humboldt Forum busca plantearse como la vanguardia en este tipo de propuestas. ¿Lo logrará? ¿O es la decolonización dentro de un museo de este tipo una «posibilidad imposible”? ¿una lucha contra estructuras y jerarquías que no puede ir más allá de la propia institución sin desaparecerla?

AMAZONIAS: EL FUTURO ANCESTRAL. IMÁGENES MILITANTES

“Amazonias: el futuro ancestral” es una muestra militante. A pesar de haber sido hecha para el Norte Global, trata de evitar los lugares comunes y las exotizaciones que se pueden encontrar en algunas exposiciones que han tomado como “tema” lo amazónico y/o lo indígena. Y esto sucede porque su curador, Claudi Carreras, es un también un militante, alguien que ha dedicado su vida a explorar y tejer redes visuales (sobre todo desde la fotografía documental) en y con el sur latinoamericano.

Corinne Mercadier, Une fois et pas plus 10, 2000-2002. Impresiones de Polaroids. Cortesía: MNCARS

EN EL AIRE CONMOVIDO… ¿POLITIZACIÓN DE LOS SENTIMIENTOS O ESTETIZACIÓN DE LA POLÍTICA?

“En el aire conmovido…” es un trompe-l’oil, un trampantojo, una hermosa ilusión curatorial. El fascinante recorrido que nos presenta Didi-Huberman sobre el poder de las emociones en el arte es notable por su puesta en escena, su manera de construir afinidades y trazar constelaciones entre imágenes. La pregunta que me surge es si estas son verdaderamente dialécticas o son la crepuscular mirada de un historiador y curador del arte deslumbrante pero vacilante entre la utopía y el extravío, el alzamiento y el duelo.

GENTE PLANTA GENTE HUMANA GENTE ANIMAL

«Gente planta Gente humana Gente animal» es una exposición curada por el equipo de Bufeo, dirigido por Christian Bendayán. Aquí no hay jerarquías ni en el equipo curatorial ni entre los artistas seleccionados, sino una puesta en escena que crea constelaciones donde todos brillan por igual. El espacio del Palacio de las Artes se transforma por completo: sus tres grandes salas, conectadas por corredores, se convierten en un solo gran río multicolor.

KOSHI KENÉ: AURA Y TRIBALISMO EN EL ARTE CONTEMPORÁNEO

“Koshi Kené (El poder del Kené)” es una instalación de arte contemporáneo Shipibo-Konibo trabajada colectivamente por Olinda Silvano, las mujeres muralistas de Soi Noma y el artista Harry Chávez. La obra suscita un tránsito-trance en el espacio, provocado por los caminos de un laberinto en forma de Ronin (serpiente) kené, una mareación similar a la que sucede cuando se consumen plantas medicinales.

AURORA CURSINO DOS SANTOS: UN SALVAJE DESEO DE PINTAR EL DELIRIO

Si la historia del arte ha marginado históricamente a las mujeres, el caso de Aurora debe ser uno de los más extremos, porque estamos ante una artista que tenía que enfrentar además la marginalidad de ser loca y puta a la vez. Pintó en el sanatorio de Juquery, donde fue internada bajo el múltiple diagnóstico de esquizofrenia, psicosis y autismo severo.

LA CANOA: ¿MELODÍAS SIN RÍO?

A partir de su visita a la exposición «La Canoa: Melodías desde el Río», curada por el destacado artista huitoto Rember Yahuarcani, Alfredo Villar plantea la necesidad de un diálogo crítico y autocrítico entre curadores y artistas indígenas para evitar la aculturación y la pérdida de identidad en el arte. En su análisis, afirma que las tendencias del mercado del arte no deben dictar la dirección curatorial.