MIRA, LA PRIMERA FERIA DE ARTE LATINOAMERICANO EN EUROPA
Del 18 al 22 de septiembre de 2024, la Maison de l’Amérique Latine de París fue el escenario de la primera edición de MIRA Latino Art Fair in Paris, un evento clave para la escena artística latinoamericana, que ha estado históricamente poco representada en Europa. A través de un formato íntimo y exclusivo, MIRA reunió a 24 galerías de países como Cuba, España, México, Perú, Argentina, Francia y Reino Unido.
La misión de MIRA fue celebrar y promover la diversidad y riqueza del arte latinoamericano, integrando la sostenibilidad como eje fundamental de su propuesta. Esto se implementó mediante la incorporación de prácticas ecológicas en la planificación y ejecución de la feria, priorizando la economía circular, el transporte marítimo de las obras de arte y el apoyo a proyectos de biodiversidad en América Latina, una región profundamente afectada por la crisis climática.
Además de exhibir obras de arte, la feria ofreció una experiencia cultural completa que incluyó conferencias, performances, música y especialidades gastronómicas, reflejando así la autenticidad y vitalidad de América Latina. Al elegir la Maison de l’Amérique Latine como sede, MIRA buscó promover el arte latinoamericano en un espacio cargado de historia y simbolismo, que ha servido como un puente para el intercambio cultural entre ambas regiones.
El comité de selección estuvo conformado por las galerías Proyectos Monclova (México) y El Apartamento (Cuba, con presencia en Madrid); las curadoras Laura Salas Redondo, coautora del libro Cuba Talks junto a Jérôme Sans, y Maylin Pérez, coautora de Latin American Artists; además de los coleccionistas Renaud y Stéphanie Bergonzo, y Barbara Newman, fundadora de la Newman Art Collection. La selección de galerías, que abarcó 20 nacionalidades, destacó por la fuerte representación de artistas de México, Cuba y el Caribe, a través de la participación de Monclova, Continua, El Apartamento y Olivier Waltman.

Junto con la presentación de las galerías, se organizaron exposiciones paralelas. In Time/In Place, curada por Thomas Hug, reunió en el patio de la Maison obras escultóricas de artistas consagrados que reflejan la diversidad cultural de las Américas y su conexión con las nociones de espacio, entre ellos Francis Alÿs, Adrián Villar Rojas, Daniel Steegmann Mangrané, Simon Starling, Adriana Lara, Rodrigo Matheus, Gonzalo Lebrija, Agustín Cárdenas, Héctor Zamora, Claire Fontaine y Carlos Jacanamijoy.
En tanto, My latest crush is latino, curada por Mónica M. Bianca, presentó 22 obras de 16 artistas de 10 colecciones privadas. La exposición se centró en narrativas innovadoras sobre la coexistencia en un mundo multicultural, con artistas como Belkis Ayón y Denilson Baniwa, quienes reinventan formas de representación. La muestra también a artistas como Mercedes Azpilicueta y Sandra Gamarra, quienes cuestionan los estereotipos y las representaciones coloniales a través de su obra.
El nombre de la feria, MIRA, captura tanto su esencia como su propósito. Por un lado, «mira» en español (del verbo «mirar») invita a los visitantes a centrar su atención en la propuesta de la feria. Por otro lado, el término también alude a la intención de poner “en la mira” la diversidad y riqueza de los artistas latinoamericanos. «Mira» es también una muletilla que forma parte de la expresión oral coloquial en América Latina, utilizada para captar la atención en una conversación, lo que añade un aire de cercanía y conexión personal. Además, el añadido de “in Paris” sugiere el deseo de que la feria se expanda y pueda llevarse a cabo en otras capitales europeas, mostrando el arte latinoamericano en lugares donde aún no ha tenido la visibilidad que merece.


Manuela Rayo, cofundadora y gerente de MIRA Latino Art Fair, y Noelia Portela, curadora del programa público de la primera edición de la feria. Cortesía.
Conversamos con Manuela Rayo, cofundadora y gerente de la feria, quien proviene de una familia profundamente ligada al arte, siendo sobrina del célebre artista colombiano Omar Rayo. Su formación como politóloga también influye en su perspectiva sobre la indisoluble relación entre arte y política, un enfoque que permea toda la propuesta de MIRA.
Colombiana de nacimiento, Manuela ha vivido en Europa durante varios años. Llegó a París para cursar una maestría en Administración y Gestión Cultural, y su primer trabajo tras graduarse fue en relaciones públicas en el Museo del Louvre, seguido por una experiencia en el Grand Palais. Estas oportunidades le brindaron una visión cercana a numerosas ferias de arte. A pesar de que existían eventos dedicados a África, Asia y el Medio Oriente, se dio cuenta de que no había ninguna feria que representara exclusivamente a Latinoamérica.
MIRA se presenta así como un proyecto ambicioso con un enfoque claro en su crecimiento, aunque no necesariamente en el número de galerías participantes. Para Manuela, la identidad de la feria no radica en la cantidad, sino en la calidad de las interacciones y las relaciones que se establecen. Si bien Madrid, Miami y Londres ya son referentes importantes para el mercado latinoamericano, MIRA apunta a nuevas metas, con la posibilidad de explorar regiones como Asia en el futuro.
También entrevistamos a Noelia Portela, fundadora de la plataforma Persona Curada, un proyecto curatorial que potencia al arte latinoamericano en Francia, y curadora del programa público de la edición inaugural de MIRA, que se erigió como un espacio fundamental para el diálogo y el intercambio cultural entre la comunidad latinoamericana y la escena artística francesa. Cada uno de los debates abordó temas clave sobre identidad, diáspora, movilidad, traducción cultural y las conexiones entre América Latina y Europa, con un enfoque particular en las experiencias artísticas y su representación en la escena internacional.
Noelia nos comparte aquí cómo este programa no solo enriqueció la experiencia de la feria, sino que también abrió nuevas vías para explorar las complejidades y matices de las narrativas contemporáneas que definen a las comunidades artísticas latinoamericanas en el extranjero.


Obra de Marco A. Castillo presentada por Albarrán Bourdais (Madrid/Menorca) en MIRA Latino Art Fair, 2024. También participaron Héctor Zamora, Carlos Amorales e Iván Argote. Foto cortesía de la galería
En el panorama europeo, aunque hay un interés creciente en el arte latinoamericano, muchas veces sigue siendo visto a través de una lente exótica o limitada.
Alejandra Villasmil: MIRA es la primera feria de arte latinoamericano en Europa. ¿Qué te motivó a emprender este proyecto? ¿Qué hueco en el panorama artístico europeo y latinoamericano busca llenar la feria?
Manuela Rayo: La motivación detrás de Mira Art Fair nació de la necesidad de crear una plataforma europea que permitiera a los artistas latinoamericanos conectar con el mercado de arte europeo y presentar sus propuestas en un contexto que a menudo está dominado por perspectivas del Norte Global. En el panorama europeo, aunque hay un interés creciente en el arte latinoamericano, muchas veces sigue siendo visto a través de una lente exótica o limitada. Mira Art Fair busca llenar ese vacío al ofrecer una representación más compleja y auténtica de la producción artística latinoamericana, explorando narrativas y temáticas contemporáneas que no siempre tienen lugar en ferias de arte tradicionales. La feria fue concebida como una oportunidad para que los artistas de la región compartan sus realidades, sus cuestionamientos y sus respuestas al contexto global desde su propia voz, logrando una apertura al mercado europeo que hasta ahora ha sido limitada.

AV: ¿Cómo se seleccionaron a los artistas participantes y qué tipo de propuestas artísticas y narrativas buscaba destacar la feria?
MR: La selección de artistas fue un proceso riguroso enfocado en la calidad de las propuestas y en la autenticidad de las narrativas que abordan. Este año, contamos con un comité de selección diverso y experimentado, compuesto por dos galeristas, Teofilo Cohen (Proyectos Monclova) y Christian Gundin (El Apartamento), dos curadoras, Laura Salas Redondo y Maylin Pérez, y tres coleccionistas, Barbara Newma, Renaud y Stephanie Bergonzo. Con este equipo, logramos un balance entre propuestas consagradas y emergentes, abriendo espacio tanto a artistas con trayectorias sólidas como a nuevas voces de gran potencial.
Queremos que MIRA refleje la amplitud y riqueza del arte latinoamericano contemporáneo, por lo que priorizamos obras que exploren temas fundamentales para la región y para la diáspora en Europa, como identidad, historia y medio ambiente. Nuestro interés es presentar artistas que aporten nuevas perspectivas, que desafíen estereotipos y que impulsen el diálogo entre América Latina y Europa a través de narrativas frescas y auténticas. La variedad en nuestro comité de selección garantiza una mirada amplia y comprometida con la calidad y la diversidad en todas sus expresiones.

AV: Ahora que ha finalizado la primera edición, ¿cuáles consideras que fueron los mayores logros de MIRA ART FAIR?
MR: Entre los logros más significativos de esta primera edición, puedo destacar varios. En primer lugar, logramos posicionar a MIRA Art Fair como una feria de arte latinoamericano con una identidad propia en el panorama europeo. Conseguimos que tanto artistas como galerías latinoamericanas y europeas pudieran participar y establecer vínculos significativos con coleccionistas e instituciones culturales que no conocían sus propuestas.
Además, MIRA permitió que nuevos públicos y coleccionistas europeos se acercaran al arte latinoamericano desde una perspectiva más amplia y contemporánea, más allá de las ideas preconcebidas. Logramos también involucrar a los artistas en la programación pública, donde pudimos explorar a fondo sus prácticas y dar visibilidad a sus contextos. Este diálogo fue clave para comenzar a construir puentes sólidos entre América Latina y Europa en el ámbito artístico.



Carlos Martiel, Periferia, 2024. Performance encargada por MIRA Latino Art Fair 2024. Foto: Raphael Massart
Quería que esta primera edición tuviera como enfoque principal un contenido intelectual crítico, donde los exponentes pudieran compartir sobre sus prácticas, aspiraciones y desafíos, al tiempo que se analice cómo la emigración contribuye a la dispersión del conocimiento cultural a través de las diásporas.
AV: Noelia, ¿qué objetivos tenías en mente al diseñar las mesas de debate y charlas? ¿Cuál era el enfoque principal que querías destacar en este contexto inaugural?
Noelia Portela: Cuando Manuela me propuso la tarea de curar el programa público de MIRA, uno de mis objetivos primordiales fue el de reagrupar y establecer una plataforma pública que refleje el contexto de la escena contemporánea latinoamericana actual en París. Primero, porque desde un punto de vista histórico es la primera la primera feria de arte latinoamericano contemporáneo en este continente. Existen varias ferias en Europa con enfoque en Latinoamérica, pero un proyecto así de ambicioso exclusivamente para artistas latinoamericanos es el único.
Y, desde un punto de vista crítico, era importante para mí contextualizar estas conversaciones en un marco global, considerando que MIRA tiene la aspiración de posicionarse como una feria de arte internacional, y no únicamente como un evento centrado en París. Y, en este sentido, quería que esta primera edición tuviera como enfoque principal un contenido intelectual crítico, donde los exponentes pudieran compartir sobre sus prácticas, aspiraciones y desafíos, al tiempo que se analice cómo la emigración contribuye a la dispersión del conocimiento cultural a través de las diásporas.


Pablo Rodríguez Blanco, El malabarista, performance en MIRA Latino Art Fair 2024, 20 min. Foto: Sebastían Mejia
AV: Uno de los ejes fundamentales del programa fue fomentar el diálogo entre la comunidad latinoamericana y la escena artística francesa. ¿Qué desafíos enfrentaste para conectar estos dos mundos y cómo se logró ese intercambio enriquecedor?
NP: Mi trabajo como curadora independiente, a través de Persona Curada, siempre ha estado enfocado en fomentar el diálogo entre la comunidad latina y la escena artística francesa. El desafío ha sido demostrar que no existen dos mundos separados entre la “comunidad latinoamericana” y la escena francesa. Aunque pueda parecer contradictorio, he logrado evidenciarlo a través de la calidad de la programación pública, incorporando a invitados clave que son parte de la escena francesa y que están a la vanguardia de las conversaciones intelectuales en Francia, y que además son latinoamericanos.
AV: El programa público abordó temas intergeneracionales e interdisciplinarios. ¿Por qué fue importante incluir esta diversidad de perspectivas y cómo crees que eso contribuyó al éxito del programa?
NP: Los intercambios intergeneracionales e interdisciplinarios son un eje fundamental de mi labor como curadora. Considero que hay mucho que aprender unos de otros, tanto entre artistas como entre curadores y profesionales del arte. Esto permitió generar un espacio donde múltiples generaciones se encontraron e intervinieron; al mismo tiempo, la audiencia fue igualmente diversa. El arte contemporáneo tiende a fragmentar a los diferentes públicos, y esta programación pública incluyó una variedad de voces. Trajimos a la Maison de l’Amérique Latine un público que jamás había visitado este lugar, con una programación de alto nivel.


Nicole, TV Buddha, performance en MIRA Latino Art Fair 2024. Foto: Raphael Massart
AV: Después de esta primera edición, ¿qué aprendizajes te llevas sobre la curaduría de un programa público en una feria que busca conectar dos mundos culturales tan diferentes? ¿Cómo ves la evolución del programa en futuras ediciones de MIRA?
NP: La crítica se erige como una herramienta fundamental en nuestro trabajo, y a dos meses del cierre de MIRA, identificamos múltiples aspectos que tanto la dirección de la feria como yo deseamos explorar y profundizar para garantizar que la próxima edición dialogue de manera más efectiva con el continente latinoamericano. El programa público se centrará, como mencioné anteriormente, en establecer conexiones directas con nuestra región, refinando las propuestas según las distintas geografías y colaborando con otros curadores para abordar temáticas pertinentes. Este año, la programación pública también incluyó charlas propuestas por terceros, lo que refleja nuestro compromiso de mantener un enfoque inclusivo. Con ese mismo espíritu, aspiramos a invitar a proyectos no lucrativos a presentar sus iniciativas en nuestra sección de Special Projects, siempre que las logísticas y nuestras planificaciones lo permitan.

A nivel logístico, uno de los principales desafíos fue la distancia, ya que trasladar obras de arte desde América Latina a Europa implica un gran esfuerzo tanto en términos de recursos como de gestión. En términos de representación cultural, fue crucial evitar estereotipos o simplificaciones al presentar las propuestas de los artistas latinoamericanos.
AV: Y tú Manuela, ¿nos puedes contar qué retos enfrentaron durante la organización y ejecución, tanto a nivel logístico como en términos de representación cultural?
MR: Los retos fueron numerosos y variados. A nivel logístico, uno de los principales desafíos fue la distancia, ya que trasladar obras de arte desde América Latina a Europa implica un gran esfuerzo tanto en términos de recursos como de gestión. En términos de representación cultural, fue crucial evitar estereotipos o simplificaciones al presentar las propuestas de los artistas latinoamericanos. Queríamos asegurarnos de que cada obra y cada artista fueran presentados en su contexto, respetando sus visiones y narrativas sin caer en clichés. Además, fue un reto equilibrar la programación de la feria para que pudiera dialogar con públicos de ambos continentes y que el mensaje de la feria llegara de forma auténtica y efectiva tanto a una audiencia europea como latinoamericana.

AV: Este desafío en el trasado de las obras me lleva a preguntarte, ¿cuáles fueron las prácticas ecológicas que se implementaron y cuál consideras ha sido su impacto?
MR: En esta primera edición implementamos varias prácticas ecológicas, conscientes de que es un camino que apenas iniciamos, pero también con la intención de hacer mejoras concretas en cada edición. Este año, muchos de los materiales utilizados para los stands y la infraestructura de la feria fueron reutilizados, lo que nos permitió reducir significativamente el uso de recursos nuevos. Contamos con dos personas enfocadas en sostenibilidad que, desde esta primera edición, nos han ayudado a identificar áreas clave para reducir nuestro impacto ambiental y a evitar el «greenwashing».
Sabemos que aún hay mucho por hacer, y esta edición piloto nos ha servido como una base para identificar mejoras y definir metas específicas para las próximas ediciones. Nuestro objetivo es que MIRA Art Fair evolucione cada año en términos de sostenibilidad, con acciones concretas para minimizar nuestro impacto. Además, hemos comenzado un proceso de investigación en torno a proyectos sostenibles, con la intención de lanzar en la próxima edición iniciativas que puedan apoyar directamente propuestas artísticas que exploren o integren la sostenibilidad.
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