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VER Y NO VER LA ORILLA: PIRAÍ INSITU

De los ecosistemas amazónicos contemporáneos, el río Piraí, que es parte de la cuenca fluvial del Mamoré, es quizás el menos atendido de todos, a pesar de que atraviesa la ciudad más grande y próspera de Bolivia. Este hecho se hace todavía más evidente cuando apenas reflexionamos sobre los fenómenos que ocurren a sus orillas.

Es muy común en varios asentamientos latinoamericanos darle la espalda al río, obviando su naturaleza fértil y su capacidad de congregación identitaria. Por el contrario, los habitantes contemporáneos de Santa Cruz de la Sierra recuerdan al río como un fenómeno incontrolable que trajo desgracia a miles de pobladores, forzándolos a reorganizarse en nuevos asentamientos humanos que no están separados de representaciones exageradas de violencia.

OzZo Ukumari, “Suspensión y declive”, 2023, still de video. Cortesía del artista

Los artistas Alfredo Román, Nadia Callaú, OzZo Ukumari y José Ballivián se enfrentan a los estereotipos que se han incubado a lo largo de los doscientos años de independencia de Bolivia, pero que se manifiestan aun hoy para definir la sociedad boliviana contemporánea.

Para empezar, el primer estereotipo prevalente es que Santa Cruz no está situada en el mapa de la Amazonía. Aparece ya como una ciudad alejada de ella, pero no porque no es parte sino porque su frontera agrícola se ha trasladado hace tanto tiempo que ha quedado en el olvido su pasado amazónico.

Así, estos artistas han realizado intervenciones territoriales como parte del proyecto sobre paisajes culturales inSitu Bolivia, que busca visibilizar las problemáticas contemporáneas sobre patrimonio paisajístico.

Sus trabajos se presentaron en la exposición Ver y no ver lo orilla: Piraí inSITU, que tuvo lugar del 9 de mayo al 10 de junio pasados en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Santa Cruz, acompañada de acciones de mediación.

José Ballivián, “Espíritu del Río”, 2023, still de video modelado en 3D. Imagen: José Ballivián
José Ballivián, “Espíritu del Río”, 2023, still de video modelado en 3D. Imagen: José Ballivián

Al abordar el río, estos cuatro artistas han desarrollado su obra necesariamente desde un contexto amazónico, de ese Amazonas que va cubriendo la ciudad sin estar siquiera nombrado, salvo por José Ballivián que, al ser paceño, ha reflexionado más sobre el acervo costumbrista.

Santa Cruz de la Sierra es hoy una de las ciudades de más rápido crecimiento demográfico en el mundo y, sin duda, la primera a nivel nacional. Sobre esta base, los cuatro artistas se insertan en las problemáticas que conforman la representación del desarrollo de la ciudad y su relación con el río.

Por ejemplo, están los espectros de la violencia que ocurre en sus orillas a través de la obra de Alfredo Román y el desaliento del cambio climático en el tejido de materiales reciclados de Nadia Callaú. Ambos coinciden reflexionar sobre lo visible y lo tangible de este cuerpo de agua y los peligros que corre hoy en día. Esta coincidencia también tiene algo que agradecer a las campañas de concientización que han llevado adelante en los últimos años diversas plataformas ecologistas.

José Ballivián, “Espíritu del Río”, 2023, still de video modelado en 3D. Imagen: José Ballivián

Por otra parte, la obra de OzZo Ukumari y José Ballivián trata de encontrarle lugar a lo no visible y a aquello que no parece manifestarse en una forma natural, aquellas características del río que no están estrictamente ligadas a la “realidad contemporánea”. Hay en la obra de estos dos artistas una invitación a recuperar la dimensión mítica y la dimensión del sueño del río para entenderlo desde un modo de ver que no es activado por la experiencia real, sino por un estado alterado o de imaginación activa.

Ballivián se vale de la Inteligencia Artificial para especular ese futuro del mito del Amazonas. En el caso de Ukumari, somos invitados a ‘visualizar’ a través de mecanismos sonoros. complejos y simbólicos, que nos permiten reconocer una cosmopolítica, como lo planteara años atrás el pensador guaraní Elio Ortiz García.

Nadia Callaú, “Siempre está ahí, por donde voy, en todas partes”, 2023, instalación textil. Dimensiones variables. Foto: Nadia Callaú

La obra de Nadia Callaú encara la necesidad de entender las prácticas territoriales que enlazan el reciclado y la reutilización de materiales con un sentido de propiedad. Se acerca al río para doblegar las situaciones cotidianas a una esfera íntima de cuidados. Siempre está ahí, por donde voy, en todas partes es una instalación compuesta por un tejido de elementos reciclados del río, con el fin de llamar la atención sobre la contaminación.

Alfredo Román, “1983”, 2023. Vehículo Toyota Land Crusier FJ 40. 1982, 700 Botellas de agua PET 500 ml. reutilizadas. Medidas variables. Foto: Alfredo Román
Alfredo Román, “1983”, 2023. Vehículo Toyota Land Crusier FJ 40. 1982, 700 Botellas de agua PET 500 ml. reutilizadas. Medidas variables. Foto: Alfredo Román

Después del turbión, los cruceños siempre están listos para una reconstrucción. Se trata de recuperar pocas pertenencias y comenzar a recordar con una cierta valentía que sobrevivimos ese episodio.

Cruzar el río con el auto inundado se ha vuelto un relato común, casi un lugar común. Se han desplazado poblaciones y se necesita establecer nuevos núcleos de conexión. A este ímpetu se le suman los resquicios de experimentar el río descontrolado, de sentirlo ahogarnos.

En el primer patio del Museo se exhibe la obra de Alfredo Román titulada 1983, una instalación que comprende un vehículo atiborrado de botellas recicladas con agua. «Esta obra propone un acercamiento metafórico a lo sucedido en el año 83, recreando la crecida del río», explica el artista cruceño. «La materialidad de esta obra también propone generar diálogo y conciencia sobre el uso/reúso y el consumo responsable».

Román recuerda este suceso del año 83 como un visor de las problemáticas actuales. Por un lado, hace un llamado a los designios del modelo de crecimiento emprendido desde la década de los años 80. Se trata de entender que se ha construido una sociedad de consumo a nivel global que debe encarar ese consumo de manera consciente. Protegernos, reciclar.

Por otro lado, la obra de Alfredo Román bordea dimensiones de intimidad y cotidianidad del río hoy en día, al implicar a los públicos de Las Cabañitas en su obra tras un emplazamiento registrado.

OzZo Ukumari, “La geometría del agua”, 2023. Instalación sonora lumínica. Foto: OzZo Ukumari
OzZo Ukumari, “La geometría del agua”, 2023. Instalación sonora lumínica. Foto: OzZo Ukumari

Entre los fenómenos amazónicos más importantes está el del tránsito del agua por sus varios estados naturales. Esta representación del paisaje es no solo rebasada por su morfología, sino también por las innumerables alusiones que esas metamorfosis nos provocan. Se trata de reconocerse en un orden cósmico al lado de las plantas y de los animales, y muy por debajo de los mitos, a través de mecanismos sonoros que aluden a la sobrevivencia del territorio amazónico.

“En este estado el agua comparte tanto su propiedad líquida como su propiedad gaseosa, suspendiéndose y logrando atravesar de un extremo a otro, comunicando entre sí las diferentes bóvedas: tanto las celestiales, como las terrenales”, dice OzZo. “Este acto de purificación entre elementos es el sustento de la vida misma. Toda nuestra realidad o esta dimensión en la que transitamos es una simple interpretación o traducción de fuerzas que, al no poder comprenderlas, simplificamos en esquemas que pueden deducir comportamientos y acciones de dichas fuerzas”.

José Ballivián, “Memorias del Río”, 2023, instalación. Foto: José Ballivián

El proyecto inSITU habla de una política de lugar: por años se ha hecho investigación artística sobre agendas territoriales. Sin embargo, la obra de José Ballivián nos interpela en el planteamiento más básico del proyecto, localizando un lugar a aquello que nos atraviesa decididamente en la realidad contemporánea pero que carece de punto en el mapa, y que es la arquitectura de la realidad virtual.

Una memoria se hace más de megabites y de gigas que de añoranzas y nostalgias. Según Ballivián, “el internet, más que haber reemplazado la religión, se ha hecho como un falso sustituto de ella. Los que predican, lo consultan como a un antiguo oráculo, han hecho de la tecnología una nueva religión”. Ballivián encuentra en esa consulta un nuevo lieu de mémoire, como diría Paul Ricoeur, un tótem que materializa la cosmopolítica del dispositivo de la experiencia “real”.


La exposición fue organizada para la Secretaría Municipal de Cultura y Turismo del Municipio de Santa Cruz y contó con el apoyo de la Red Bolivia Mundo y la Cátedra Unesco sobre Paisajes Culturales de la Universidad de Basilicata, Matera.

Marisabel Villagómez

Nace en La Paz, Bolivia, en 1976. Curadora independiente, investigadora y docente especializada en Análisis, Teoría y Crítica Visual. Tiene un Postgrado (ABD) en Historia Latinoamericana Contemporánea por la Universidad de Georgetown. Dirige un Presidio de la Cátedra Unesco de la Universidad de Basilicata en el que desarrolla una investigación sobre el paisaje cultural de la hoja de coca. Ha curado las exposiciones "Lo Normal" (2016), "Illimani InSitu" (2019) y "The New Normal" (2020).

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