TANIA BEDRIÑANA: CORTAR EL AIRE /RECORTE CONTEMPORÁNEO
Por Manuel Munive
¿Qué es, después de todo, una sala de exposiciones? ¿Un recinto no habitado, ex profesamente liberado de funciones utilitarias y administrativas, dispuesto a albergar temporalmente, y de vez en cuando, lo extraordinario? ¿Una habitación tal vez inconscientemente reservada para auxiliarnos, propiciando escapes momentáneos de la grisura cotidiana, y en la que se puede, todavía, experimentar aquello que sólo puede producirse en el solitario aislamiento y el silencio de sus cuatro paredes? ¿Un lugar de retiro, de introspección?
Los espacios expositivos parecen recobrar su importancia cuando acogen participaciones notables como ésta de Tania Bedriñana, en la que el espectador experimentará, seguramente, un inicial desconcierto: ¿Estamos ante una reconstrucción del taller berlinés de la artista? ¿El montaje que vemos podría seguir variando infinitamente o existe un secreto orden articulándolo todo? O una interrogante más grave aún: ¿la artista nos está invitando a entrar en su cabeza, al epicentro de sus visiones? ¿hasta ese punto esta muestra es una “entrega”?
Esta gran instalación –o esta antología de instalaciones, pues encontramos aquí recortes [cut out] realizados desde 2002, cuando la artista inicia su experimentación con el papel cortado y calado-, me lleva a pensar, por un lado, en la plástica rupestre, en esas expresiones arcaicas pintadas o grabadas en cavernas y abrigos rocosos –fundamentalmente contornos– que no pueden concebirse desligadas de la urgencia ritual que las originó y, a la vez, el hecho de que esto se produzca dentro de una vetusta casa colonial del centro histórico de Lima –aunque haya sido restaurada– me lleva a asociar los recortes de Tania, que consisten básicamente en representaciones femeninas particularmente pueriles, con los vestigios de una pintura mural antigua recientemente descubierta y preservada.
Tal vez todo lo dicho explique el halo de silencio que impone el conjunto erigido en este espacio. Y también la aleatoriedad connatural del recurso técnico que, en este caso, materializa siluetas humanas recortadas sobre papeles o lienzos previamente pintados o impregnados de una coloración orgánica que las convierte en fracciones de cuerpos lacerados –cabezas, torsos, piernas–, especialmente aquellos hechos a escala natural. Y aquí es donde nos asalta el presente peruano, para el cual estas jovencitas fantasmáticas, de anatomía rota y dislocada, y perturbadoramente sonrientes, lucen como evocaciones de aquellas cuyas vidas han sido brutalmente cegadas.
Vinculando la técnica antiquísima del cut out y el contemporáneo medio instalativo, Tania Bedriñana nos recuerda la esencia ritualista del arte y la inagotable capacidad de significar de la efigie humana.
TANIA BEDRIÑANA: CORTAR EL AIRE /RECORTE CONTEMPORÁNEO
Museo de Arte San Marcos, Sala Juan Acha, Av. Nicolás de Piérola 1222, Parque Universitario, Centro Histórico de Lima, Perú
Del 15 de noviembre de 2019 al 25 de enero de 2020
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