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PALOMA CASTILLO Y VICENTE PRIETO GAGGERO DAN INICIO A RESIDENCIAS ARTÍSTICAS DE ISABEL CROXATTO GALERÍA EN MADRID 

En el marco de las celebraciones por su décimo aniversario, Isabel Croxatto Galería presenta en Madrid las exposiciones individuales Res Non Verba, de la artista textil Paloma Castillo (Antofagasta, Chile, 1965), y Érase una vez el fin, del escultor Vicente Prieto Gaggero (Santiago, Chile, 1989), como parte de su nuevo programa de residencias artísticas LA EMBAJADA.

Durante la última década, la galería ha venido promoviendo desde el sur del mundo el trabajo de artistas en Chile y el extranjero, contribuyendo a la creación de nuevas formas de coleccionismo y abriendo nuevos mercados para el arte contemporáneo chileno y sudamericano a través de la participación en importantes ferias de arte y la colaboración con galerías extranjeras en mercados como Asia Pacífico, Turquía, Europa y Norteamérica.

Es en este contexto que nace LA EMBAJADA, programa de residencias artísticas que se gesta a partir de la relación virtuosa entre su directora, la coreógrafa y gestora cultural Isabel Croxatto, y el coleccionista chileno Roberto Piriz, cuyas visiones acerca de la filantropía coinciden en el deseo de ampliar la visión de los artistas visuales chilenos hacia el mundo.

LA EMBAJADA se concibe como un territorio itinerante de residencia, producción y exposición enfocado en promover la internacionalización de artistas emergentes chilenos.

La primera edición de LA EMBAJADA se desarrolló en Madrid en colaboración con Galería Nueva, espacio dirigido por el artista y gestor cultural español Daniel Silvo, con la participación de Paloma Castillo y Vicente Prieto Gaggero, quienes exponen sus obras hasta el 4 de marzo y a partir de la recién celebrada Semana del Arte en Madrid, enmarcada en la feria ARCO.

Ambas muestras cuentan con texto curatorial escrito por el crítico español Juan José Santos (Valladolid, España, 1980), los cuales compartimos a continuación.

Paloma Castillo, Sincretismo, 2023, Bordado a mano con hilos de algodón y lentejuelas sobre osnaburg, 60 x 60 cm. Cortesía de la artista e Isabel Croxatto Galería

(AGENCIA REUTERS, GALERÍA NUEVA, MADRID, 11:28). ARTISTA CHILENA QUE SE INSPIRA EN NOTICIAS PARA ELABORACIÓN DE BORDADOS EXPONE EN ESPAÑA

Paloma Castillo expone en Galería Nueva sus últimos trabajos en bordado bajo el título de Res Non Verba. Once obras en las que la artista da rienda suelta de su particular forma de traducir noticias a través del bordado.

Un conejo y unas ranas huyendo entre unos juncos es la forma en la que Castillo interpreta la guerra en Ucrania tras leer una noticia de un bombardeo en la frontera polaca. El rostro azulado de un hombre frente a un fósforo encendido es su lectura del origen de un incendio en Valparaíso, Chile, desatado por el descuido de unos jóvenes que estaban fumando pasta base.

La creadora, que trabajó como diseñadora editorial de periódicos como Fortín Mapocho, La Nación o Diario Financiero, busca en la actualidad fuentes de inspiración para, posteriormente, y centrándose en los detalles que le parecen más idiosincrásicos, elaborar sus entramados de textil convirtiendo algo tan efímero – como una noticia o una crónica – en una obra de arte.

Obras de Paloma Castillo en la exposición «Érase una vez el fin», en Galería Nueva, Madrid 2023, como parte de la residencia La Embajada, de Isabel Croxatto Galería.
Paloma Castillo, Estallido, 2019, bordado a mano con hilos de algodón sobre lino, 89 x 62 cm. Cortesía de la artista e Isabel Croxatto Galería

El título de esta muestra, Res Non Verba, está relacionado con la manera de trabajar de Castillo, ajustada, como ha relatado ante los micrófonos de nuestra agencia, en “los hechos más que en las palabras”, y más proclive a elaborar piezas independientes que a componer series unitarias.

En esta exposición también hay bordados de personajes que, como íconos, son símbolos de su universo personal. Un vampiro coronado por un bolso de Hello Kitty. Un dios hindú con tres de los “chakras malos”, en palabras de la artista. Una, de nuevo, interpretación de una leyenda samurái de un hombre con una osamenta de pinzas de cangrejo. O, quizás el más complejo de todos, una mujer acompañada de un gato que rememora a las sufragistas de la Unión Política y Social de Mujeres de Gran Bretaña (WSPU) que bordaban mientras estaban en la cárcel en la primera década del siglo XX.

Otro de los tejidos representa el Estallido Social chileno, a través de una llama que se vislumbra tras una tablet que augura un comunicado presidencial desde el Palacio de La Moneda. Este último bordado aúna mejor que ningún otro la contradicción entre esta elaboración análoga y parsimoniosa y el mundo digital e instantáneo. Lo artesanal frente a lo industrial, lo sólido frente a lo líquido. Una mirada sarcástica hacia la tecnología que se repite en la cámara de seguridad que flota en el cielo y que, como estableciendo un hilo narrativo, nos convoca a la muestra de Vicente Prieto Gaggero.

Obras de Vicente Prieto Gaggero en la exposición «Érase una vez el fin», en Galería Nueva, Madrid 2023, como parte de la residencia La Embajada, de Isabel Croxatto Galería.

VICENTE PRIETO GAGGERO: ÉREASE UNA VEZ EL FIN

Un experimento: véase toda la filmografía de David Cronenberg en un maratón de 24 horas. Puede que sobrevivan, tal y como los personajes de sus películas resisten a las mutaciones, accidentes, metamorfosis y virus. Más difícil será superar el día siguiente. La vida doméstica se tornará extraña. Se sentirán observados en su casa, y su zona de confort – su hogar – será ahora una materia viva y palpitante. Al horno le saldrán tetas y pene; a los vasos, dientes, y a la ducha, tentáculos. Finalmente, ustedes mismos se convertirán en parte de los muros, los muebles, el techo y el suelo.

Sobre una estructura que recuerda a una casa precaria descansan los fetiches de la nueva normalidad, de las que surgen, inquietantemente, viejas extrañezas. A una cafetera, a unas crocs, a una reja, las ha invadido un virus que ha causado mutaciones, tumores craquelados que amenazan con explotar como un huevo alien.

Vicente Prieto Gaggero, Reja II, 2023, Cerámica hecha a mano esmaltada a ultra alta temperatura, 33 x 42 x 20 cm. Cortesía del artista e Isabel Croxatto Galería

A una cámara y a un perro-robot, unas púas que les añaden otro poder al de la vigilancia: el de castigar. A unas píldoras les han salido apósitos humanos, como pies y orejas, a lo ratón Vacanti. La farmacéutica como vigilante y celador del interior de nuestro cuerpo.

Todas las piezas con una pátina cromada, como el Marilyn Manson de Mechanical Animals, el disco cuyo vinilo era una pastilla en la que se leía la palabra “coma”. Alfarería cyberpunk a medio camino entre la imaginería de Total Recall (Paul Verhoeven, 1990) y el salero pimentero Francisco I de Francia de Benvenuto Cellini. Alfarería cyberpunk hecha por un latinoamericano en España.

En sus apuntes, Prieto Gaggero parafrasea a Donna Haraway: “El cyborg no reconocería el Jardín del Edén, no está hecho de barro y no puede soñar con volver a convertirse en polvo”. El fin del cuento no es sino otro comienzo.

Vicente Prieto Gaggero, Hibridación, 2023, Cerámica terracota hecha a mano, madera y metal, 27 x 73 x 86 cm. Cortesía del artista e Isabel Croxatto Galería
Vicente Prieto Gaggero, Mítico, 2023, Cerámica terracota hecha a mano, 23 x 35 x 13 cm. Cortesía del artista e Isabel Croxatto Galería

En rigor, una teja muslera no deja de ser un exoesqueleto. Se genera siguiendo la forma de la pierna del obrero. El tejado de una casa estaría compuesto por objetos individualizados, por tablas curvas hechas al patrón de un cuerpo humano. Tejas que se construyen en cadena, siguiendo la lógica fordista en la que el trabajador se convierte en máquina. Idea que se repite en otra pieza de esta muestra: el pie encadenado a un ladrillo con el logo de DHL y el símbolo del dios mensajero, y que establece una lectura con la explotación de los riders, humanos-máquina infrapagados en el Madrid de hoy.

De esa teja “brota” una cámara de vigilancia que, unida en círculo a otras compañeras, convierte la instalación en una alegoría de la casa como panóptico. Como atestiguan las tejas semicromadas, dispersas dentro y fuera de este espacio, hay una resistencia a la vigilancia. Son fósiles de una civilización pretérita. Vicente Prieto Gaggero es quien rememora el mundo pasado a través de sus obras, y lo hace con el único material del que dispondrá en el futuro: la arcilla.


PALOMA CASTILLO: RES NON VERBA | VICENTE PRIETO GAGGERO: ÉRASE UNA VEZ EL FIN 

Galería Nueva, C/Doctor Fourquet 10, Madrid

Del 9 de febrero al 3 de marzo de 2023 

+Info: isabelcroxattogaleria.com | galerianueva.com

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