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MUJERES FANTÁSTICAS. MUNDOS SURREALISTAS DE MERET OPPENHEIM A FRIDA KAHLO

La exposición Fantastic Women. Surreal Worlds from Meret Oppenheim to Frida Kahlo [Mujeres fantásticas – Mundos surrealistas de Meret Oppenheim a Frida Kahlo] que se presenta en el Museo de Arte Moderno de Louisiana (Humlebæk, Dinamarca) es la primera gran muestra de mujeres surrealistas. Más de 260 obras de 34 artistas de Estados Unidos, México y Europa demuestran cómo su compromiso y participación en el movimiento fue mayor de lo que se conocía y describía anteriormente.

Las mujeres surrealistas eran típicamente más jóvenes que sus colegas hombres y, por lo tanto, crearon muchas de sus obras principales en las décadas de 1940 y 1950. Aunque los surrealistas continuaron organizando exposiciones hasta la década de 1960 y se disolvieron como grupo en 1969, muchos historiadores del arte afirman que el surrealismo cesó con el final de la Segunda Guerra Mundial. Este punto de vista historicista ha incidido en la poca atención prestada a las mujeres surrealistas.

La mujer o la idea de lo femenino -Diosa, diablesa, muñeca, fetiche, niña-mujer- fue un elemento central en la imaginación de los artistas surrealistas masculinos. Al principio, las artistas mujeres pasaron a formar parte del círculo íntimo del surrealismo principalmente como modelos, pero pronto rompieron con los roles tradicionales y se manifestaron con sus propias obras.

Vista de la exposición “Fantastic Women. Surreal Worlds from Meret Oppenheim to Frida Kahlo”, en el Louisiana Museum of Modern Art, 2020
Vista de la exposición “Fantastic Women. Surreal Worlds from Meret Oppenheim to Frida Kahlo”, en el Louisiana Museum of Modern Art, 2020

La exposición muestra cómo las surrealistas trabajaron dentro de los temas que en muchos casos ya estaban asociados con el movimiento, pero también cómo se diferencian de los artistas hombres. El aspecto que diferencia más claramente a las mujeres surrealistas de sus colegas masculinos es la inversión de perspectiva. Las artistas mujeres buscaron un (nuevo) modelo de identidad femenina, que solía implicar una investigación de sus propias reflexiones y el juego de roles.

En muchos autorretratos y representaciones de figuras femeninas, muestran un enfoque lúdico y consciente de la imagen del cuerpo y la sexualidad femeninos. Además, incorporaron en sus obras eventos políticos y la literatura de la época, así como mitos de otras culturas, y extendieron el lenguaje visual del surrealismo en muchos aspectos.

Entre las obras expuestas se encuentran Autorretrato (1937/38) de Leonora Carrington (1917-2011), donde la artista se retrata vestida como una joven del siglo XVIII. La acompaña un caballo, su recurrente alter ego, y una hiena como símbolo de su deseo de libertad. La artista Claude Cahun (1894-1954) creó sus obras más importantes hacia 1920: una serie de autorretratos y fotomontajes fotográficos escenificados que giran en torno a la androginia y juegan con roles de género, como en el autorretrato de 1921 I am in Training … Don’t Kiss Me.

En la obra de Leonor Fini (1907-1996) suelen aparecer figuras masculinas desnudas junto a mujeres fuertes que las apuntan [In the Tower (1952)], o las protegen [Chthonian Deity Watch over the Sleep of a Young Man (1946)]. Las artistas surrealistas se rebelaron contra los estereotipos de género y se representaron a sí mismas con rasgos sorprendentemente andróginos (Oppenheim, Cahun, Toyen), o en roles o disfraces inusuales (Fini).

Leonor Fini, Chtonian Deity Watching over the Sleep of a Young Man, 1946, óleo sobre tela, 27,9 x 41,3 cm. Cortesía: Weinstein Gallery, San Francisco | Francis Naumann Gallery, New York © VG Bild-Kunst, Bonn, 2019
Leonor Fini, Chtonian Deity Watching over the Sleep of a Young Man, 1946, óleo sobre tela, 27,9 x 41,3 cm. Cortesía: Weinstein Gallery, San Francisco | Francis Naumann Gallery, New York © VG Bild-Kunst, Bonn, 2019

Cada artista es presentada con una selección representativa de obras significativas que enfatizan su contribución específica al lenguaje formal y visual del surrealismo. Además, se busca demostrar y poner en perspectiva las semejanzas y conexiones temáticas entre las diversas artistas, agrupándolas en regiones geográficas, ya que muchas de ellas formaron redes en los distintos centros mundiales del surrealismo: Francia, Inglaterra, Bélgica, Checoslovaquia, Suiza, Escandinavia y, más tarde, Estados Unidos y México.

Cronológicamente, la muestra arranca a principios de la década de 1930, cuando se materializan los primeros ejemplos de la contribución artística de las mujeres a las actividades del grupo surrealista en París. Artistas como Nusch Éluard (1906-1946), Jacqueline Lamba (1919-1993) y Valentine Hugo (1887-1968) solían aportar dibujos y collages a los Cadavres Exquis (Cadáveres Exquisitos), que tenían el azar como principio creativo (en una hoja de papel doblada, cada participante continuaba un dibujo sin ver lo que había hecho el participante anterior).

El recorrido inicia con obras de Meret Oppenheim (1913-1985), una de las primeras mujeres surrealistas en alcanzar la fama, y quien desde una etapa temprana se asoció con el círculo íntimo del surrealismo, discutiendo en grupo sobre política y las nuevas perspectivas que traía el psicoanálisis. Ya en 1936, el MoMA adquiría su icónica «taza con piel» [Breakfast in Fur], considerada como el epítome del surrealismo. En la muestra se incluyen otras de sus obras de las décadas de 1930 a 1970, como la escultura Primeval Venus (1933/1962) y la pintura Mona Lisa’s Eye (1967).

Meret Oppenheim, Venus primitive, 1933-62, terracotta pintada, 64 x 26,5 x 20 cm. Cortesía: Kunstmuseum Solothurn © Meret Oppenheim / VISDA 2020
Claude Cahun, Self-portrait (I am in Training… Don’t Kiss Me), ca. 1927, impresión en gelatina de plata, 11,7 x 8,9 cm. Colección privada © Claude Cahun

La exhibición se centra principalmente en las décadas de 1940 y 1950, cuando artistas como Dorothea Tanning, Leonora Carrington, Leonor Fini, Kay Sage y otras protagonistas femeninas hicieron su trabajo más importante. Aunque cronológicamente las obras son posteriores a las de los artistas hombres del movimiento, se basan en el marco teórico subyacente establecido por André Breton.

Temas como la mitología clásica y los mitos precristianos y no europeos eran importantes para las surrealistas. La figura mitológica medieval Melusine (mujer y espíritu del agua) y la enigmática esfinge egipcia (mujer y león alado) a menudo se incluyen como símbolos de metamorfosis y cambio o como la personificación de mujeres seductoras, demoníacas o femmes fatales. En la búsqueda de imágenes que pudieran usarse como modelo para la identidad femenina, las artistas surrealistas acudían a los seres híbridos. Entre las obras presentadas en la exposición se encuentran El pequeño ciervo (1946) de Frida Kahlo (1907-1954) y la escultura La Grande Dame (Mujer gato) (1951) de Leonora Carrington y José Homa.

A raíz de la Segunda Guerra Mundial, muchos de los surrealistas emigraron a Estados Unidos, México y otros países. En México, Frida Kahlo fue la figura central en el desarrollo de una nueva escena artística vital. En su iconografía muy personal, combinó imágenes de la cultura precolonial de México con símbolos cristianos y elementos de su propia vida. En la exposición, Kahlo está representada con obras como Autorretrato con collar de espinas y colibrí (1940) y Autorretrato en la frontera entre México y Estados Unidos (1932).

Bridget Tichenor, The Surrealists/The Specialists, 1956, óleo sobre tabla, 40 x 30,2 cm. Colección privada (México). © Bridget Tichenor
Bridget Tichenor, The Surrealists/The Specialists, 1956, óleo sobre tabla, 40 x 30,2 cm. Colección privada (México). © Bridget Tichenor
Toyen, Le Paravent, 1966, óleo y collage sobre lienzo. Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris. © VISDA 2020
Toyen, Le Paravent, 1966, óleo y collage sobre lienzo. Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris. © VISDA 2020

La poeta y pintora Alice Rahon (1904-1987), la primera mujer en tener sus textos publicados por Édition Surréalistes en 1936, fue también una figura clave en la Ciudad de México. Otras mujeres surrealistas que se establecieron en México y exploraron el pasado precolombino del país, su exuberante naturaleza y mitologías, son la pintora y escritora Leonora Carrington, la pintora Bridget Tichenor (1917-1990) y Remedios Varo (1908-1963), cuyo estilo pictórico combina técnicas clásicas con otras propias del surrealismo, como fumage, frottage y décalcomanie.

Los surrealistas utilizaron juegos y técnicas como la escritura automática, los registros de sueños y los collages para abrir el subconsciente y dar cabida a elementos aleatorios e imaginativos. Estos métodos jugaron un papel importante para Eileen Agar (1899-1991), Valentine Penrose (1898-1978), Jacqueline Lamba, Alice Rahon (1904-1987) y Unica Zürn (1916-1970). Las surrealistas también hicieron importantes contribuciones al cine, como se observa en algunos trabajos incluidos en la muestra, entre ellos La concha y el clérigo (1927) de Germaine Dulac (1882-1942), que ahora se considera la primera película surrealista. Maya Deren (1917-1961) fue una figura muy importante en la vanguardia cinematográfica de la posguerra en América. Con películas como Meshes of the Afternoon (1943) desafió las estructuras narrativas predominantes en Hollywood y su tendencia a ver la feminidad desde un punto de vista masculino.

La exposición finaliza con obras de Louise Bourgeois (1911-2010), quien exploró temas como la sexualidad y la identidad femenina en la pintura, como en la serie Femme Maison (1945-1947), así como sus obras escultóricas. Bourgeois pertenece a la misma generación de artistas que Meret Oppenheim, pero su trabajo no fue reconocido y apreciado hasta mucho más tarde, y ahora se la considera más bien una artista contemporánea.

Fantastic Women ha sido organizada en cooperación con Schirn Kunsthalle Frankfurt, donde se exhibió hasta el 5 de julio. Ambas instituciones han recibido el apoyo en forma de préstamos de instituciones como el Centro Pompidou de París; Kunstmuseum Basel; Tate, Londres; el Metropolitan Museum de Nueva York; Museo de Arte Moderno, Ciudad de México; mumok – Museo moderno Kunst Stiftung Ludwig; la Galería Nacional de Arte Moderno de Escocia, Edimburgo; Museo Städel, Frankfurt; Moderna Museet, Estocolmo; Statens Museum for Kunst, Copenhague; y muchas otras colecciones privadas en todo el mundo.

Vista de la exposición “Fantastic Women. Surreal Worlds from Meret Oppenheim to Frida Kahlo”, en el Louisiana Museum of Modern Art, 2020

MUJERES FANTÁSTICAS. MUNDOS SURREALISTAS DE MERET OPPENHEIM A FRIDA KAHLO

Eileen Agar, Lola Álvarez Bravo, Rachel Baes, Louise Bourgeois, Claude Cahun, Leonora Carrington, Ithell Colquhoun, Maya Deren, Germaine Dulac, Nusch Éluard, Leonor Fini, Jane Graverol, Valentine Hugo, Frida Kahlo, Rita Kernn-Larsen, Greta Knutson, Jacqueline Lamba, Sheila Legge, Dora Maar, Emila Medková, Lee Miller, Suzanne Muzard, Meret Oppenheim, Valentine Penrose, Alice Rahon, Edith Rimmington, Kay Sage, Jeannette Tanguy, Dorothea Tanning, Elsa Thoresen, Bridget Tichenor, Toyen, Remedios Varo, Unica Zürn.

Louisiana Museum of Modern Art, Gl. Strandvej 13, Humlebæk, Dinamarca

Del 25 de julio al 8 de noviembre de 2020

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