GRAN BASAMENTO, DE DEBORAH CASTILLO: UN DEMONIO DE PIEDRA PARA DESAFIAR LA VIOLENCIA DE LA HISTORIA
deborah castillo (Venezuela/México) ha hecho resurgir el Gran Basamento de Cuicuilco en la capilla del Laboratorio Arte Alameda en la Ciudad de México, un proyecto de sitio específico que incluye escultura, obra gráfica y textil, música contemporánea, performance y un ambicioso programa público. Con una trayectoria de más de veinte años dedicada al cuerpo como dimensión política del poder, la muestra de deborah castillo —con curaduría del escritor Torrivilla— explora el legado de la conquista y la escritura de la historia, actualizándola desde debates contemporáneos.
REVUELTAS, EL SONIDO DE LAS BOMBAS Y EL PAISAJE DEL PRESENTE
“Israel: apuntes expositivos para una obra de teatro de José Revueltas” recorre los paisajes de la obra literaria de Revueltas para reimaginar el proyecto de nación en México, en un momento propicio para abordar sus fisuras más urgentes. La exhibición, producida por TheUrbanX.org —con curaduría de Vivianne Njoku y Bryan Joseph Lee—, está centrada en el trabajo pictórico del artista mexicano Pepx Romero como una estrategia de dramaturgia expandida, y cuenta con obra de la artista mexicana Claudia Luna y de la cantautora venezolana Alfonsina Lugo.
NEWTON, UN INDECENTE JOVEN ESCULTOR
Cuando Rosa talla la madera o el metal prefiere que la conozcan como Newton, un joven escultor que admite alegremente no pertenecer al planeta de la gente decente. Esta conversación se da en una tarde, a días de la inauguración de la muestra «El Muerto» en la Galería Lodos de Ciudad de México.
GEGO, UNA ERÓTICA DE LA CATÁSTROFE
Mediante la abstracción, Gego, muy conscientemente, destruye las formas sólidas en un desafiante ejercicio de ligereza. En eso su práctica es la más radical del modernismo venezolano, un trabajo de ahondar en los fracasos de las obras precedentes para interpelar sus heridas. La verdad de las obras de Gego es su contenido crítico, no una consigna, un manifiesto, un programa o una bibliografía. Gego pone en escena la dialéctica formal de un malestar.



