DANIEL TREMOLADA: DOCE, AMADEIRADO E PICANTE
Por Carlos Copertone | Curador
En Doce, amadeirado e picante, Daniel Tremolada (Lima, 1986) pone el foco de atención en la canela y el régimen de sometimiento y explotación de comunidades derivado de los procesos de colonización, cultivo y establecimiento de rutas comerciales relacionados con esta especia, que se desarrolló en paralelo al comercio de mano de obra esclava entre Europa, África y América. El título del proyecto parte de la descripción y catalogación que hicieron de ella los colonos portugueses, conquistadores de la isla de Ceilán, actual Sri Lanka y fuente principal de la especia.
Los intentos –estériles– de los conquistadores españoles de encontrar una fuente de canela equivalente en tierras americanas no impidió que la vitalidad de esta especia migrante también llegara al actual Perú, y que se convirtiera en ingrediente principal de algunas de las recetas más tradicionales e idiosincráticas de este país.
El frejol colado, por ejemplo, un dulce típico cuya preparación se atribuye, entre otros, a colectivos vulnerables, como los afrodescendientes que trabajaban en las haciendas y que aprovechaban los escasos recursos a su alcance, podría ser caso de estudio de una antropología culinaria criolla, e ilustra, asimismo, la manera acrítica en la que asumimos el rol que la contemporaneidad sigue asignando a los saberes y productos ofrecidos por sujetos cuyo valor ha sido expropiado.





Las maneras azarosas en las que la canela –sus presencias y sus ausencias– han ido dibujando rutas geográficas inesperadas se formalizan en esta exposición a través de piezas que dan cuenta de nuevos trazos, manchas y coloreados dejados a su libre acontecer.
También se invocan las velas de las embarcaciones, que aquí aparecen dislocadas, amorfas, rasgadas, anuladas de su función; velas que unen continentes y que aquí sostienen una mercancía a punto de declinar, bajo la tensión impuesta por los retazos de un imperialismo tóxico, que hasta el día de hoy es parte de la construcción de nuestras identidades.
La muestra, que navega entre lo analítico y aspectos personales y genealógicos del artista, profundiza en buena parte de los temas que forman parte del cuerpo de trabajo de Tremolada: la alimentación y los rituales alrededor del comer, las economías subyacentes a la construcción del deseo, y la necesidad de descolonizar un constructo cultural como es la gastronomía.






DANIEL TREMOLADA: DOCE, AMADEIRADO E PICANTE
Galería L’Imaginaire de la Alianza Francesa, Av. Arequipa 4595, Miraflores, Lima
Del 14 de febrero al 23 de marzo de 2024
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