ISHMAEL RANDALL-WEEKS: DESERT DISPLACEMENTS
Durante más de dos décadas, Ishmael Randall-Weeks (Perú, 1976) se ha dedicado a explorar la relación entre diversos materiales, en particular, aquellos provenientes del ámbito de la construcción. Con estos elementos, crea esculturas formalmente seductoras que pueden ser leídas a través del vocabulario de la arquitectura disfuncional y el diseño racionalista.
Si bien las estructuras de Randall-Weeks tienen una apariencia enraizada en el lenguaje de la abstracción, la presentación de sus volúmenes y de ciertos elementos compositivos, como patrones que recuerdan a baldosas, marcos y ventanas que se abren y cierran, así como vacíos que evocan estos elementos, sugieren ineludiblemente al espacio habitable.
En estas configuraciones convergen la estética de la Bauhaus, el neo-concretismo brasileño y el constructivismo ruso, junto con símbolos de las culturas precolombinas. Estos últimos, muy probablemente, están arraigados en la memoria del artista, quien pasó su infancia y adolescencia en Ollantaytambo, Cusco, antes de trasladarse a Estados Unidos para continuar sus estudios secundarios y de arte.





Ishmael Randall Weeks, Retablo IV, 2023. Bronce, Grout 700, acero corrugado, cuadernos y lápices, 200 x 120 x 5 cm. Foto: Juan Pablo Murrugarra. Cortesía del artista y Lawrie Shabibi
En su segunda exposición en la galería Lawrie Shabibi, en Dubai, Ishmael Randall-Weeks continúa su indagación sobre cómo las formas y la funcionalidad influyen en nuestras experiencias cotidianas. Los murales suspendidos que parecen flotar en la sala encarnan una suerte de poesía de la funcionalidad truncada. La posibilidad de ser recorridos y de mirar a través de sus espacios vacíos invitan a imaginarlos como portales hacia otros tiempos y lugares.
Desert Displacements sigue la línea de su primera muestra en esta misma galería, Displaced Forms (Formas Desplazadas) [2021]. Las obras presentadas en esta última fueron descritas por el curador y crítico peruano Max Hernández Calvo como «espacios mediadores, anécdotas meditativas y educativas, barreras translúcidas y divisiones permeables», que proyectan una ventana imaginaria donde las distancias temporales y geográficas colapsan, permitiéndonos repensar la relación entre pasado y presente.
El título Desert Displacements (Desplazamientos en el Desierto) encapsula la conexión de Randall-Weeks con Dubai y los contextos sociales y espirituales de las culturas peruana y árabe.
Las formas geométricas presentes en las obras convergen con elementos cargados de historia y metáforas, como bastones, piedras, reglas, una rama de olivo o la figura de un halcón, todos ellos entrelazados en un tapiz de referencias históricas. A través de estas narrativas, se conecta la investigación personal del artista con las perspectivas de lo sagrado y lo ritual.
El artista nos invita a contemplar cómo las estructuras físicas moldean nuestros movimientos, emociones, comunicaciones y sueños, y a reflexionar sobre el impacto de la forma y la funcionalidad en nuestra existencia cotidiana.





Este viaje se inició en medio de la vastedad árida del desierto peruano, un lugar rebosante de vida, susurros de historia y la soledad de los paisajes tallados por el viento. En el valle de Samaca, entre los vientos en calma, las formas parabólicas esculpidas por la mano de la naturaleza se convirtieron en una fuente de inspiración, reflejando la unicidad de la forma tanto en el mundo natural como en el construido. La visión de las antenas parabólicas en la distancia conectó desiertos dispares, forjando un puente metafórico entre las arenas de Perú y las dunas árabes.
Adentrándose en el paisaje costero, el artista observó la coexistencia de frondosos olivos entre antiguas ruinas arqueológicas, un eco de continuidad entre dos culturas. Estos olivos peruanos, introducidos por los fenicios, desarrollados en Al Andalus y llevados por los españoles, han prosperado en su entorno.
El olivo, símbolo perenne de paz y unidad, se erige como testimonio del intercambio cultural. Sin embargo, su significado se ve empañado por el conflicto, recordando la lucha por la paz en medio de historias tumultuosas. En su exploración de la forma material y espiritual como testimonio del paso del tiempo, Ishmael investiga la esencia de la orientación y el desplazamiento.



Surgen conexiones simbólicas entre culturas antiguas, rutas migratorias y los contextos contemporáneos donde la obra del artista encuentra su escenario. Ishmael Randall-Weeks reflexiona igualmente sobre el significado del halcón peregrino, venerado por representar la libertad y el poder.
Este motivo visual, recurrente en la exposición, entrelaza los relatos de la mitología incaica y la herencia beduina. En Perú, Sacsayhuaman, el sitio sagrado de Cusco, que significa «el lugar donde se sacia el halcón», tiene un profundo significado en las creencias incas, al vincular el simbolismo del halcón con el sol. Esta narrativa coincide con el papel crucial que desempeñaron los halcones en la cultura beduina como medio de supervivencia y guía, dando forma a las identidades distintivas de los pueblos del Golfo Arábigo.
ISHMAEL RANDALL-WEEKS: DESERT DISPLACEMENTS
Lawrie Shabibi, Unidad 21, Avenida Alserkal, Al-Quoz 1, Dubai, EAU
Del 11 de enero al 9 de febrero de 2024
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