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ISHMAEL RANDALL-WEEKS: PARÁBOLA

La práctica del artista peruano Ishmael Randall-Weeks se sitúa en la intersección entre escultura, arquitectura y pensamiento constructivo. Su constante experimentación formal y material se articula a partir de unidades de medida, sistemas modulares y estructuras móviles que interrogan nuestra manera de habitar el espacio. Randall-Weeks pliega, fragmenta, suspende y combina concreto, madera, metal, espejo y tiza para revelar que toda configuración física emerge de un entramado de vínculos precisos y contingentes. Algo de esa lógica —rigurosa e incierta a la vez— atraviesa también la experiencia humana.

El artista se nutre tanto del racionalismo moderno como de los saberes constructivos andinos, en una contaminación cruzada de tiempos y visiones históricas. En sus piezas conviven ecos de la Bauhaus, el constructivismo ruso y ciertas derivas del neoconcretismo latinoamericano con referencias a las culturas precolombinas, especialmente al universo simbólico inca y a la geometría textil andina. Esta superposición remite al tiempo cíclico, fundamental en la práctica de Randall-Weeks, quien recurre al pasado para recalibrar el presente y proyectar el futuro.

Vista de la exposición Ishmael Randall-Weeks: Parábola en La Rebelde Galería, Guatemala,11.2025 – 03. 2026. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

Criado en Ollantaytambo, Cusco, y formado en Estados Unidos, Randall-Weeks ha desarrollado un trabajo que dialoga constantemente con la experiencia del desplazamiento y el retorno. Su metodología, cercana a la arqueología y la etnohistoria, se concentra en cómo las ciudades acumulan estratos históricos y cómo esos sedimentos modelan formas de memoria colectiva. En esa exploración, Perú aparece como un territorio en tensión, donde conviven ruina y modernización.

Formalmente, las esculturas de Randall-Weeks revelan una convergencia entre ingeniería y artesanía que combina precisión técnica y riesgo estructural: bisagras diseñadas a medida, tensiones calculadas al milímetro, planos flotantes que parecen desafiar la gravedad y dispositivos que se abren y se cierran para suscitar campos de visión alternativos.

Ishmael Randall-Weeks, Copper Perspective Biombo. Acero inoxidable, cobre, resina, latón y acrílico. 100 x 150 x 75 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.
Ishmael Randall-Weeks, Copper Perspective Biombo [detalle]. Acero inoxidable, cobre, resina, latón y acrílico. 100 x 150 x 75 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

En su actual exposición en La Galería Rebelde, titulada Parábola, Ishmael Randall-Weeks presenta un conjunto de obras que ofrece un recorrido sintético por su producción reciente. El título es una dialéctica entre lo simbólico y lo conceptual al inscribirse en un doble registro: por un lado, la parábola como relato alegórico capaz de transmitir conocimiento; por otro, la figura geométrica —curva abierta organizada en torno a un eje— que introduce una noción de desplazamiento, proyección y transformación. Narración y cálculo denotan, desde el enunciado, las intenciones del artista.

El conjunto reúne obras fieles a una práctica que indaga en la relación entre forma y función, exterioridad e interioridad, cuerpo individual y cuerpo colectivo: biombo-perspectivas, paneles con intervenciones minerales de ejecución precisa, y referencias explícitas como el Modulor de Le Corbusier o el juego mesoamericano Pok Ta Pok.

Ishmael Randall-Weeks, Código Atemporal #124. Madera, aluminio, tierras, lechada, mineral y libro. 39 x 32 x 13 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

La exposición abre con un ejemplar de la serie Código Atemporal, una pieza de apariencia modesta pero de notable densidad poética. Compuesta por estratificaciones sucesivas de materiales recolectados en distintos puntos del Perú —lechada, arcilla blanca mezclada con turmalina molida, arena con marmolina, cemento blanco con piedra triturada, carbón y estuco veneciano—, cada capa está fechada y localizada: Barranco, Limatambo, Villa María, Chachapoyas, La Oroya, Pucusana. La obra se construye nivel por nivel, sin un patrón predeterminado más allá de la resonancia que cada material guarda con un momento específico del día o con un tramo del desplazamiento del artista. El resultado es un bloque cuadrangular cuyos cortes dejan al descubierto estratos multicolores, como si se tratara de una muestra geológica o de un archivo de sedimentos.

Sin embargo, estas capas no remiten únicamente a procesos físicos de acumulación, sino a una precipitción del tiempo. Código Atemporal alude simultáneamente a cortes arqueológicos, relaves mineros, excavaciones y planos arquitectónicos; sus secciones evocan vistas aéreas de templos precolombinos, diagramas modernistas o abstracciones geométricas del siglo XX. Cada “código” deviene así un dispositivo sensible de medición, donde arquitectura y antropología convergen en una representación tangible del tiempo, no como línea continua, sino como superposición de historias y estratos.

Ishmael Randall-Weeks, Ejercicios Geométricos. Aluminio y serigrafía sobre papel de algodón. 176 x 75,5 x 4 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

Un poco más adelante, Ejercicios Geométricos desplaza la experiencia del recorrido hacia los instrumentos de medición vinculados al ámbito pedagógico, entre ellos pizarras, tizas y escuadras. Al incorporar estas últimas, las composiciones evocan tanto el taller del propio artista como los espacios de trabajo de arquitectos y constructores. Pero esa familiaridad es apenas el punto de partida. Al despojar estos dispositivos de su función utilitaria, los vuelve preguntas: ¿quién mide?, ¿quién establece la norma?, ¿quién accede al conocimiento que tales herramientas prometen ordenar?

Esa misma inquietud se prolonga en la serie Carpetas, donde paneles deslizantes montados sobre pizarras generan composiciones variables. Cada módulo funciona simultáneamente como ventana y archivo: al desplazarse, los planos revelan y ocultan capas, alterando la configuración total. Una misma pieza contiene múltiples disposiciones posibles; ninguna es definitiva. El gesto de activarlas introduce una dimensión performativa que desestabiliza su aparente rigidez geométrica. Se trata de un sistema abierto que depende de la interacción para cobrar sentido. Todo orden es provisional y toda estructura, susceptible de relectura.

Ishmael Randall-Weeks, Diagramando la modernidad (Carpeta). Madera, aluminio, pizarra serigrafiada, latón y ratán. 79 x 34 x 27 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.
Ishmael Randall-Weeks, Diagramando la modernidad (Carpeta). Madera, aluminio, pizarra serigrafiada, latón y ratán. 79 x 34 x 27 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.
Ishmael Randall-Weeks, Carbon Sunset Biombo. Acero inoxidable, espejo bidireccional, rieles galvanizados, vidrio, latón, repisa de cobre y piedra shungita. 180 x 270 x 45 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

Algo semejante ocurre con otro tipo de membranas camaleónicas: los biombos. Concebidos originalmente para dividir o resguardar espacios, el artista los desplaza de su uso habitual al fijarlos directamente al muro. Aunque los biombos de Randall-Weeks conservan su capacidad de rotación, neutralizados como dispositivos de uso. Ya no separan ni protegen, sino que condensan, en una misma superficie, privacidad y exposición.

En piezas como Carbon Sunset Biombo, la incorporación de un espejo bidireccional intensifica esa ambivalencia. El espectador se enfrenta a una superficie que refleja y oculta al mismo tiempo, propiciando una experiencia que oscila entre la autorreflexión y la conciencia del entorno. Lo público y lo privado dejan entonces de ser categorías estables para devenir condiciones intercambiables, moduladas por la posición del cuerpo y la incidencia de la luz.

Ishmael Randall-Weeks, Parábola (Constructivista). Aluminio, acero inoxidable, azulejos, lechada y bronce. 100 x 195 x 100 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

La pieza que da título a la exposición, Parábola, resume con particular elocuencia formal varias líneas de investigación que Ishmael Randall-Weeks ha venido desarrollando en torno a la geometría, la comunicación y la arquitectura moderna. La estructura curva —revestida en azulejo blanco cuadriculado— remite de inmediato a un modelo matemático elemental: la parábola.

Pero la pieza encierra también otras genealogías. Por un lado, los horizontes reticulados de Superstudio, donde la cuadrícula funcionaba como crítica y como utopía racionalista llevada al límite. Por otro, las antenas parabólicas, que introducen la comunicación como infraestructura que capta y proyecta señales invisibles. Resuena asimismo la investigación del arquitecto Félix Candela, para quien la parábola y el paraboloide hiperbólico se convirtieron en soluciones constructivas de notable economía material y potencia acústica.

En esta instalación, tres elementos incrustados interrumpen la continuidad del plano: un cartabón usado, un bloque de tezontle —roca volcánica ligera y porosa empleada desde tiempos precoloniales en la construcción del centro de México— y una escuadra, que reaparece como instrumento de cálculo y proyección. Estos cuerpos heterogéneos fracturan la pureza geométrica de la superficie e introducen fricción entre abstracción y materia.

Ishmael Randall-Weeks, Serie Meditación / Medición. Foto cortesía de La Rebelde Galería.
Ishmael Randall-Weeks, Meditación / Medición (Jaspe rojo). Aluminio, lechada, piedra roja, polvo, latón, lápiz y acero corrugado. 30 x 30 x 4 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

Medición/Meditación se basa en dos acciones que solemos imaginar como contrarias: cuantificar y contemplar. En esta serie, Randall-Weeks superpone capas de minerales junto a materiales asociados a la enseñanza básica, como cuadernos y lápices, generando superficies densas donde la materia pasa de lo líquido a lo sólido mediante presión y repetición.

Medir implica sistema, equivalencia y control; meditar, suspensión y atención interior. Sin embargo, ambas prácticas comparten disciplina, ritmo y repetición. En estas piezas, minerales asociados a propiedades energéticas y terapéuticas —lapislázuli, turmalina, jaspe— operan simultáneamente como emblemas de protección y como huellas de economías extractivas y tramas de poder.

El resultado se aproxima a pequeños altares seculares, donde geometría, pedagogía y espiritualidad se acoplan en una misma estructura material. En esa fricción, la materia deviene significado.

Ishmael Randall-Weeks, Formalismo Pok-Ta-Pok [detalle] (serie Concretos). Madera, acero, vidrio, lechada, acero corrugado, lápices y cuadernos. 200 x 200 x 5 cm. Foto cortesía de La Rebelde Galería.

Ishmael Randall-Weeks: Parábola se presenta de noviembre de 2025 a marzo de 2026 en La Rebelde Galería, Km 7.5 Carretera a Muxbal Plaza Empresarial, Suite 3, Guatemala.

Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es periodista, fundadora y editora de Artishock.

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