ISHMAEL RANDALL-WEEKS: PIEDRA DE AGUA
En Piedra de Agua, Ishmael Randall-Weeks (Perú, 1976) introduce las bases formales y materiales de elementos cotidianos para abordar un discurso en torno al urbanismo, la educación y el tiempo. El empleo de materiales de construcción que han sostenido su uso —desde las culturas precolombinas hasta América Latina contemporánea— demuestra su interés por entablar un diálogo sobre lo colectivo a través de la forma y la materialidad.
Explora una conversación entre el pasado y el presente, con asociaciones puntuales a figuras y movimientos históricos precursores del pensamiento latinoamericano del siglo XX. De ahí que podamos hallar en sus esculturas motivos geométricos con guiños a las obras de Manuel Felguérez y de Pedro Ramírez Vásquez expuestas en el Museo Nacional de Antropología, así como los dibujos de perspectivas usados desde la Bauhaus por artistas como Diego Rivera en la elaboración de frescos y murales.
IRW retoma el uso de las conexiones eléctricas de la casa-studio O’Gorman, la repisa Barragán, entre otros elementos, y los presenta en la serie Pupitres, conjunto de muebles escolares, arquitectónicos y escultóricos que mantienen en desbalance tres formas geométricas construidas en base a sillar, tezontle y cantera rosada mexicana. La poética del trabajo afila la relación entre lo concreto, lo espiritual y sus potencialidades.





La esencia geométrica presente en Parábola Tezontle hilvana trabajos tempranos del estudio de arquitectura italiano Superstudio —en los cuales, desde una postura crítica a la tendencia modernista, se desarrollan modelos de una ciudad futurista donde prima lo distópico y lo real en un mismo plano— con sistemas de medición, planetarios actuales, como así la Intihuatana y la Piedra Solar.
En Carpetas, texturas de petates y textiles grabadas sobre placas de concreto, cerámica y pizarras constructivistas dialogan junto a objetos escolares como escuadras y transportadores de madera integrados a modo de bisagras móviles en los extremos de las obras, permitiendo alterar su posición en el espacio. Por último, Biombos consiste en una serie de piezas elaboradas en base a azulejos, vidrios, pizarras y espejos que comparten lenguaje a través de los tramados, textiles y códices.
Los ritmos presentes en las piezas y la posibilidad de su reinvención mediante el movimiento —estirar, plegar, tensar, extender— pareciera no solo referirse a las obras en sí mismas, sino a procesos propios del pensamiento humano. La narrativa atraviesa un vaivén continuo entre la exposición y la intimidad, lo distante y lo cercano, lo manifestable y lo discreto.





Ishmael Randall-Weeks, Carpeta IX. Bronce, aluminio, grout, madera, ratán y pizarra, 70 x 36 x 21 cm. Cortesía del artista y Arróniz, CDMX

ISHMAEL RANDALL-WEEKS: PIEDRA DE AGUA
Arróniz Arte Contemporáneo, Tabasco 198, Roma Norte, Ciudad de México
Del 9 mayo al 29 de junio de 2024
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