Skip to content

EL TRABAJO COLABORATIVO DE JULIANA GÓNGORA LLEGA POR PRIMERA VEZ A UNA INSTITUCIÓN EN EEUU

Aprendí sobre la paciencia. Que los procesos de la escultura, como los de la vida, no son inmediatos. Que arte y vida no se pueden distanciar. Que estamos enredados con la materia y nuestra relación con ella es física y humana. Entendí que no iba a jugar el doble juego del artista. Que lo que había elegido para mi vida, el arte, iba a ser la vida misma.

-Juliana Góngora


En la práctica escultórica de Juliana Góngora (Colombia, 1988), la escucha antecede a la forma. Tierra, sal, leche, fibras vegetales, semillas o hilos de araña son convocados no como meros soportes, sino como entidades activas, dotadas de agencia simbólica, energética y vital. Esta aproximación, respetuosa y sensorial, alcanza una de sus expresiones más significativas en En el principio / In the Beginning, su primera exposición individual en un museo estadounidense.

Esta muestra en el Art Institute of Chicago reúne obras creadas en colaboración con el artista Matías Quintero Sepúlveda y los líderes de la comunidad indígena Ko’revaju, Juven y Yinela Piranga Valencia, del Amazonas colombiano. No se trata aquí de una colaboración “inspirada en” ni documentada a la distancia, sino de un proyecto que nace de un vínculo sostenido en el tiempo, basado en el diálogo espiritual, el intercambio de saberes y una creación conjunta que desplaza la autoría individual hacia una práctica colectiva y situada.

En el principio / In the Beginning: Juliana Góngora Rojas, Juven Piranga Valencia, Yinela Piranga Valencia, Matías Quintero Sepúlveda. Art Institute of Chicago, EEUU, 2025. Foto cortesía del AIC
En el principio / In the Beginning: Juliana Góngora Rojas, Juven Piranga Valencia, Yinela Piranga Valencia, Matías Quintero Sepúlveda. Art Institute of Chicago, EEUU, 2025. Foto cortesía del AIC

En la exposición destacan dos instalaciones principales: Manto celeste y Piso de tierra. La primera es un textil monumental teñido con un pigmento azul a base de arena, asociado simbólicamente a la maternidad, el agua y el cielo en culturas ancestrales como la egipcia. Su carácter cósmico contrasta con la materialidad radicalmente terrestre de Piso de tierra, una obra site-specific realizada con arcilla local que cubre el piso de la sala. En conjunto, ambas piezas enuncian una cosmogonía de lo terrestre y lo celeste como dimensiones complementarias de la existencia.

Góngora busca conservar la densidad vital y territorial de los materiales orgánicos. La leche, por ejemplo, es trabajada como una sustancia viva que se transforma, coagula y se descompone, cargada de resonancias maternales y afectivas. La sal, otro elemento constante en su obra, encierra una paradoja fascinante: puede conservar o corroer, purificar o erosionar. Cada elección material plantea así una reflexión sobre el paso del tiempo, la fragilidad de lo humano y la posibilidad de habitar otras temporalidades no lineales, que atraviesan los cuerpos, los objetos y los ecosistemas.

En el principio / In the Beginning: Juliana Góngora Rojas, Juven Piranga Valencia, Yinela Piranga Valencia, Matías Quintero Sepúlveda. Art Institute of Chicago, EEUU, 2025. Foto cortesía del AIC
En el principio / In the Beginning: Juliana Góngora Rojas, Juven Piranga Valencia, Yinela Piranga Valencia, Matías Quintero Sepúlveda. Art Institute of Chicago, EEUU, 2025. Foto cortesía del AIC

En el principio se inscribe en la continuidad de esta línea de trabajo iniciada por Góngora a inicios de la década de 2010, marcada por el uso de materiales precarios y procesos de descomposición o metamorfosis. Obras como Extensiones de horizonte (2010), Ensayos sobre la fe (2012) o Cama de viento (2017) ya anticipaban esta búsqueda.

En años recientes, su práctica ha adquirido una dimensión más claramente política y comunitaria, de intercambio de conocimiento entre artesanos y comunidades indígenas de las Américas, como en Arrullos (2021), donde también colaboró con integrantes del pueblo Ko’revaju -a través de Yinela y Juven Piranga Valencia- en la creación de un entorno escultórico impregnado de leche, maíz, ruda y cumare.

En el principio / In the Beginning: Juliana Góngora Rojas, Juven Piranga Valencia, Yinela Piranga Valencia, Matías Quintero Sepúlveda. Art Institute of Chicago, EEUU, 2025. Foto cortesía del AIC
En el principio / In the Beginning: Juliana Góngora Rojas, Juven Piranga Valencia, Yinela Piranga Valencia, Matías Quintero Sepúlveda. Art Institute of Chicago, EEUU, 2025. Foto cortesía del AIC
En el principio / In the Beginning: Juliana Góngora Rojas, Juven Piranga Valencia, Yinela Piranga Valencia, Matías Quintero Sepúlveda. Art Institute of Chicago, EEUU, 2025. Foto cortesía del AIC

Lo que distingue esta nueva exposición es su vocación explícitamente colectiva y espiritual, donde la distribución de las piezas genera una experiencia envolvente, de recogimiento y conexión. La participación de los líderes indígenas como cocreadores irrumpe el dispositivo tradicional de exhibición y se posiciona como un gesto de descolonización institucional. Así, el museo, más que una vitrina para mirar la otredad funciona como una membrana porosa que acoge formas de saber y de presencia que, por lo general, quedan fuera del canon artístico.

En el principio no es un conjunto de obras sobre la tierra, sino desde la tierra. Una propuesta estética que es, ante todo, ética: cómo habitar nuestros territorios con humildad y conciencia; cómo vincularnos con otros seres —humanos y no humanos— desde la reciprocidad y la atención. En un contexto global atravesado por el colapso ecológico y la fragmentación social, esta exposición nos invita a reconectar con lo esencial a través de una poética de lo mínimo, de lo vivo y de lo compartido.


Curada por Anna Burckhardt Pérez, la muestra se podrá visitar hasta el 28 de julio de 2025 en el Art Institute of Chicago.

Acompañando la instalación se presenta un texto escrito colectivamente por los cuatro creadores: una “palabra de aliento” dirigida a las y los visitantes. El mensaje, disponible en Ko’revaju, español e inglés, subraya la tarea humana de preservar y cuidar a nuestra madre común: la Madre Tierra.

También te puede interesar

Christina Ramberg, Waiting Lady, 1972. Collection of Anstiss and Ronald Krueck, Chicago. © The estate of Christina Ramberg. Photography by Jamie Stukenberg

CHRISTINA RAMBERG: A RETROSPECTIVE

Hair, fur, stilettos, satin, lace, and corsets embellish and constrict female bodies in the sensuous yet sinister paintings of Christina Ramberg. Often depicted from the neck down or from behind, Ramberg’s women remain anonymous,…