Skip to content

PRIMERA MUESTRA DE MADALENA SANTOS REINBOLT FUERA DE BRASIL

La obra de Madalena Santos Reinbolt (Brasil, 1912-1976), célebre por sus bordados de gran formato y colores vibrantes, se presenta por primera vez fuera de Brasil en una exposición individual en el American Folk Art Museum de Nueva York, bajo el título Una cabeza llena de planetas.

Esta muestra, que ofrece una visión profunda y detallada de su trabajo, no solo resalta su destreza técnica, sino que también invita a una reflexión crítica sobre cuestiones de raza, género, clase y las dinámicas artísticas en el Brasil del siglo XX.

A través de sus composiciones textiles, Santos Reinbolt capta la esencia de la vida cotidiana, creando relatos visuales cargados de un sentido de pertenencia, donde se negocian el mundo exterior y el mundo interior —es decir, el encuentro entre su imaginación personal y las experiencias colectivas.

Vista de la exposición Madalena Santos Reinbolt: Una cabeza llena de planetas, American Folk Art Museum, Nueva York, 2025. Foto cortesía del museo

Criada en una pequeña granja en Vitória da Conquista, en el estado de Bahía, Santos Reinbolt aprendió desde temprana edad las habilidades artesanales de sus padres, observando a su madre hacer cerámica, mantas, linos y encajes. Su aproximación inicial al arte consistía en pintar con plumas de gallina sobre hojas de periódico, utilizando savia verde extraída de las hojas.

Aunque su carrera artística comenzó mucho antes de mudarse a Petrópolis en 1949, donde trabajó como cocinera en casas de familia (Lota Macedo Soares y Elizabeth Bishop, Octávio Tarquínio de Sousa y Lucia Miguel Pereira, y los Buarque de Faria, para quienes trabajó desde principios de los años 60 hasta su muerte en 1976), fue en la década de 1950 cuando se dedicó más profundamente a la pintura en su tiempo libre, plasmando escenas con expresivas pinceladas al óleo sobre papel y lienzo.

Al igual que su madre, quien trabajó en la industria textil, Santos Reinbolt también bordó toallas durante años para los muchos hogares en los que fue empleada. Según los miembros sobrevivientes de la familia Buarque de Faria, fue precisamente Frances —la madre de la familia y patrona de Santos Reinbolt— quien le sugirió explorar el bordado como forma artística.

En aquel entonces, Frances tomaba clases en Río de Janeiro con la renombrada artista textil Madeleine Colaço (1907-2001). Nacida en Marruecos y radicada en Brasil desde la década de 1940, Colaço se convirtió en una figura central del bordado en el país, desarrollando una técnica que luego sería conocida como la «puntada brasileña». Este vínculo sitúa la práctica de Santos Reinbolt tanto en relación con el arte institucional como dentro del circuito más amplio de las artes textiles en el Brasil de mediados del siglo XX.

Izq: Madalena Santos Reinbolt, El sol, la luna y las estrellas, 1974. Lana acrílica sobre arpillera. Colección Edmar Pinto Costa, São Paulo, Brasil. Foto cortesía del museo

Santos Reinbolt regaló una obra titulada O sol, a lua e as estrelas (El sol, la luna y las estrellas) a Regina, la hija mayor de la familia Buarque de Faria, con motivo de su matrimonio a fines de 1974. Según Regina, la artista incluyó estos cuerpos celestes como símbolo de guía e iluminación para su nuevo camino. La obra presenta patrones geométricos tanto en el suelo como en la ropa de las figuras, en diálogo con sus escasos pero conocidos experimentos con la abstracción geométrica. Durante su tiempo trabajando en la casa de la arquitecta Lota de Macedo Soares, Santos Reinbolt habría estado expuesta a obras de artistas consagrados como Maria Leontina, Tarsila do Amaral, Candido Portinari, Roberto Burle Marx y Alexander Calder. Además, esta pieza refleja su interés por la moda: personas cercanas a la artista han contado que a veces integraba en sus bordados retazos de telas sobrantes de las prendas que ella misma confeccionaba, una práctica observable también en otras obras de esta exposición.


A fines de los años 60, el trabajo de Santos Reinbolt dio un giro hacia el bordado a gran escala, lo que pronto llamó la atención del mundo del arte. A través de sus tapetes y quadros de lã (pinturas de lana), que representan escenas cotidianas de la vida rural y urbana, la artista ofrece una mirada única a la historia no contada de las mujeres negras y trabajadoras de Brasil, muchas veces invisibilizadas por la narrativa oficial del arte.

En este sentido, sus obras dialogan con las vivencias de otras mujeres negras que crearon arte, música o literatura sin ser reconocidas plenamente como “artistas”, como María Auxiliadora, Conceição Evaristo, Carolina María de Jesus o Elza Soares. La historia de Santos Reinbolt también resuena con la de millones de mujeres en Brasil que trabajaron como cocineras o empleadas domésticas en casas de familias adineradas. De hecho, testimonios de personas cercanas a la artista revelan que algunas de las figuras femeninas rubias presentes en sus obras se inspiraron en integrantes de las familias para las que trabajó.

Los bordados de Santos Reinbolt -que museos y coleccionistas también han descrito como tapeçarias (tapices) o têxteis (textiles)- dialogan a su vez con las complejidades del movimiento modernista brasileño de los años 20. En esa época, muchos artistas y escritores de la élite cultural comenzaron a incorporar elementos de las culturas indígena y negra en sus obras, reconociendo que estas poblaciones eran fundamentales para la construcción de una identidad nacional única, distinta del arte producido en otras partes del mundo.

Vista de la exposición Madalena Santos Reinbolt: Una cabeza llena de planetas, American Folk Art Museum, Nueva York, 2025. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición Madalena Santos Reinbolt: Una cabeza llena de planetas, American Folk Art Museum, Nueva York, 2025. Foto cortesía del museo

El trabajo de Santos Reinbolt se asocia estrechamente con el arte popular, un concepto cercano al de “arte folclórico” o “arte autodidacta”, que designa producciones realizadas fuera de las instituciones académicas, a menudo en contextos rurales. Muchas de sus obras poseen, además, una cualidad casi onírica: fueron creadas más desde la memoria que desde la observación directa, o se nutren del imaginario católico. Anecdóticamente, quienes la conocieron la describen como una figura “mística”, “intuitiva” y “espiritual”. Sus vecinos recuerdan que solía hacer advertencias proféticas, como aquella vez en que alertó a la familia de enfrente de que su casa estaba maldita por haberse construido sobre un jardín de rosas.

Se estima que la producción artística de Santos Reinbolt fue amplia, aunque hasta 2024 solo se han identificado alrededor de 90 obras, lo que probablemente se deba a las limitadas condiciones en las que desarrolló su práctica. Inicialmente, se le sugirió bordar sobre tela, pero pronto decidió trabajar con arpillera, que recortaba de sacos que ella y su esposo recogían en almacenes locales. La elección de este material tuvo un impacto directo en la escala de sus obras, ya que la malla flexible de la arpillera le brindó mayor libertad y expresividad en sus composiciones.

Madalena Santos Reinbolt, Sin título, 1965-1976. Lana acrílica sobre arpillera con trozos de tela. Colección Galeria Estação, São Paulo, Brasil

Como señaló la propia Santos Reinbolt: «Nunca aprendí a leer… pero sé firmar con mi nombre y algunas otras cosas». En efecto, en el reverso de muchas de sus obras aparecen títulos, fechas, firmas e incluso precios, garabateados con su inconfundible letra, llamativa e irregular. Sus títulos suelen hacer referencia a lugares reales, y en algunas piezas pueden verse las letras «BA», una abreviatura común para el estado de Bahía, escenario recurrente en su producción. También figuran inscripciones con uno de los apellidos de su familia, Souza, así como una variante ortográfica de su apellido de casada, «Reinbolt».


La exposición Una cabeza llena de planetas fue organizada y presentada inicialmente por el Museu de Arte de São Paulo (MASP) en 2022 como parte del programa bienal dedicado a las Historias Brasileñas. Curada por Amanda Carneiro y André Mesquita, curadores del MASP, la muestra fue adaptada para su presentación en el American Folk Art Museum por Valérie Rousseau, directora del área curatorial y curadora principal de arte del siglo XX y contemporáneo del museo, con la asistencia curatorial de Dylan Blau Edelstein. Esta versión ofrece una visión ampliada sobre la obra de Santos Reinbolt, profundizando en su contexto artístico.

«A casi 50 años de su fallecimiento, los logros artísticos de Madalena Santos Reinbolt recién comienzan a recibir la atención crítica que merecen. Su obra constituye tanto un espacio de libertad creativa como una forma de resistencia, resonando con las múltiples dimensiones de su existencia. Nos inspiramos en las decisiones compositivas predominantes de la artista, en sus temas recurrentes y en sus formas de pensamiento visual como afirmación de sí misma. Tal como sugiere el título de la exposición, la obra de Santos Reinbolt puede entenderse como una forma de conocimiento que conecta múltiples mundos, situando su arte dentro de una perspectiva más amplia que honra legados culturales diversos”, señala la curadora Valérie Rousseau.

Vista de la exposición Madalena Santos Reinbolt: Una cabeza llena de planetas, American Folk Art Museum, Nueva York, 2025. Foto cortesía del museo

Conformada por 42 obras textiles y pinturas al óleo, Una cabeza llena de planetas se presenta de forma no cronológica, a través de cuatro ejes que responden a elecciones compositivas predominantes, temas recurrentes y formas autoafirmativas de pensamiento visual.

La sección inicial aborda las pluralidades —a menudo en tensión— de su vida como artista, trabajadora doméstica y mujer negra, trazando su recorrido desde la infancia en una pequeña finca rural en Bahía hasta su migración hacia las ciudades más prósperas del sureste en busca de oportunidades laborales.

Otra sección presenta su obra como una condensación de tiempo, espacio y dinámicas raciales, abarcando desde escenas de la vida campesina hasta representaciones de ciudades densamente pobladas. En sus composiciones, Santos Reinbolt plasmó celebraciones festivas, comidas colectivas y paisajes al aire libre —montañas, cielos, fauna y flora— tanto autóctonos de Brasil como provenientes de tierras lejanas, reales o imaginadas.

La exposición concluye con una exploración de las afinidades compartidas entre los bordados de Santos Reinbolt y las tradiciones textiles practicadas desde hace generaciones por mujeres en todo Brasil, incluyendo artistas brasileñas contemporáneas.

Madalena Santos Reinbolt, Sin título, 1965-1976. Lana sobre tela. Colección Fabio Settimi, Río de Janeiro, Brasil.

El título de la muestra, Una cabeza llena de planetas, proviene de las únicas entrevistas a Santos Reinbolt de las que se tenga conocimiento, realizadas entre 1974 y 1975 por la antropóloga y crítica de arte Lélia Coelho Frota, quien incluyó las obras de la artista en el pabellón brasileño de la Bienal de Venecia de 1978.

La frase hace referencia a una expresión utilizada por la propia artista (“Uma cabeça cheia de planetas”), que refleja su insistencia en un mundo interior fértil y expansivo, en contraste con un entorno marcado por la desigualdad de clase y las exigencias del trabajo doméstico, que limitaron su acceso a los circuitos artísticos de su tiempo e impidieron que desarrollara una carrera artística plena.

«Los animales tenían hambre, mucha hambre, y viajaban por toda la isla en busca de comida. La isla estaba muy seca, pero se toparon con un árbol de frutos maduros. No sabían si podían comerla o no, pero el mono sabía que sí, así que se subió al árbol, cogió toda la fruta madura y se la comió. Luego se volvió hacia los demás animales y les dijo: ‘¡Animales tontos! Pueden comer todas estas frutas, no los matarán, este es el Árbol del Padre Bié. Estas historias salen directas de mi cabeza, ya sabes, tengo la cabeza llena de planetas'».

Para honrar y dar voz a Santos Reinbolt, la exposición incluye grabaciones de las entrevistas realizadas por Coelho Frota, interpretadas por la poeta, educadora y académica feminista negra Luana Reis, quien, al igual que Santos Reinbolt, nació y creció en Bahía.

Madalena Santos Reinbolt, Sin título, 1962-1967. Lana acrílica sobre arpillera con trozos de tela. Colección Edmar Pinto Costa, São Paulo, Brasil.

Los lagos y estanques son temas recurrentes en el repertorio de Santos Reinbolt, y a menudo aparecen como motivos en forma de ojo, donde los elementos internos y externos coexisten en un mismo plano. En una suerte de caldo primigenio abundan los barcos de juguete, aves y peces de todo tipo, coronas de flores, caballitos de mar, tortugas, renacuajos e incluso animales terrestres. ¿Podría tratarse de la Lagoa das Bateias, un lago de Vitória da Conquista, ciudad natal de la artista? Los miembros de la familia Buarque de Faria, con quienes Santos Reinbolt vivió durante muchos años, recuerdan que solía decir que sus lagos venían acompañados de «protectores». Aquí, el mono en una barca a la derecha resguarda el oro que, según las historias que contaba, podía encontrarse en el fondo del lago.


El director y CEO del American Folk Art Museum, Jason T. Busch, resalta que, a lo largo de más de seis décadas, el museo ha sido un referente en la difusión de las historias de artistas autodidactas y populares tanto de Estados Unidos como de otras partes del mundo. En este sentido, al acoger la primera exposición monográfica dedicada a Santos Reinbolt fuera de Brasil, el museo busca desafiar y replantear las narrativas sobre el arte autodidacta y popular en el siglo XXI.

Desde su presentación en el MASP, la obra de Santos Reinbolt ha recibido creciente atención, destacando su inclusión en Crafting Modernity: Design in Latin America, 1940–1980 en el Museum of Modern Art de Nueva York. La artista también ha despertado un renovado interés académico. Como parte de esta exposición, el AFAM organizó el 13 de abril un seminario virtual de gran escala, el primero de este tipo, centrado en la vida, el arte y los procesos creativos de Santos Reinbolt.

El evento reunió a destacados investigadores, curadores y artistas de Brasil y Estados Unidos, quienes reflexionaron sobre los modernismos, las artes latinoamericanas, los textiles, la artesanía, las prácticas autodidactas y la diáspora negra. Esta oportunidad única permitió al público situar la obra de Santos Reinbolt en un contexto más amplio, abarcando dimensiones históricas, geográficas, de género, raza y clase, mientras ponía de relieve la amplitud de su visión artística.

El próximo 20 de mayo, el AFAM presentará la conversación online Hablar en hilos, en la que participarán Hellen Ascoli, Anna Burckhardt Pérez y Siu Vásquez, quienes explorarán las conexiones entre innovación artística, técnicas artesanales locales e identidad a través de los textiles.

Ascoli y Vásquez, tejedoras contemporáneas de Guatemala y Colombia, respectivamente, emplean la materialidad de los textiles —sus colores y símbolos— para abordar temas como la memoria, el lenguaje y el conocimiento ancestral. Junto a ellas, Anna Burckhardt Pérez, curadora interesada en las intersecciones entre arte, artesanía, tecnología y ecologías en América Latina, facilitará una discusión que permitirá conocer las prácticas textiles de estas artistas.

Madalena Santos Reinbolt, Sin título, 1965-1976. Lana acrílica sobre arpillera con trozos de tela. Colección Galeria Estação, São Paulo, Brasil

MADALENA SANTOS REINBOLT: UNA CABEZA LLENA DE PLANETAS

American Folk Art Museum, 2 Lincoln Square, Nueva York

Del 12 de febrero al 25 de mayo de 2025

También te puede interesar

Vista de la exposición "Historia Universal de los terremotos", de Leticia Ramos, en Pivô, São Paulo, 2018. Foto: Everton Ballardin

LOS TERREMOTOS INDUCIDOS TAMBIÉN SON IMPREVISIBLES

El trabajo de Leticia Ramos habita un lugar entre la ciencia, la historia, la narrativa ficcional y (¿por qué no?) la magia, lugar que sólo es accesible al arte. Sus proyectos abiertos miran atentamente...

,

CELEIDA TOSTES: VÊNUS ANCESTRAL

Superfície presenta "Vênus Ancestral", la primera exposición individual dedicada a la obra de Celeida Tostes en São Paulo. La muestra revisa la importante trayectoria de la artista, quien dedicó su vida al diálogo entre...

Carmela Gross, Escadas Vermelhas, 2024. Vista de la exposición “Quase Circo”. Foto cortesía de la artista y Sesc Pompeia, São Paulo.
,

CARMELA GROSS: CASI CIRCO

Bajo la curaduría de Paulo Miyada, la exposición Casi Circo en el Sesc Pompeia brinda una visión exhaustiva de la obra de la artista visual paulista Carmela Gross, convirtiéndose en la primera mujer brasileña…