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SANAR EL CUERPO, SANAR LA TIERRA: CRISTINA FLORES PESCORÁN EN EUROPA

En un momento en que el arte contemporáneo se conecta con la memoria y la sanación desde nuevas perspectivas, la artista peruana Cristina Flores Pescorán (1986) despliega su práctica en Europa a través de dos exposiciones individuales y su participación en una muestra colectiva. Su obra, anclada en las experiencias del cuerpo enfermo y la herencia ancestral, utiliza fibras vegetales, tintes medicinales y textiles prehispánicos como herramientas de transformación, más allá de simples materiales cargados de simbolismo.

Para Flores Pescorán, el arte es un espacio de sanación. Su práctica responde a un sistema de salud que la ha examinado constantemente, cuestionando sus lógicas a través de recetas, ofrendas y rituales. El diálogo con su familia y sus ancestros se convierte así en un acto de afirmación vital.

Los materiales que acompañan su proceso artístico incluyen algodón nativo peruano, hojas de guanábana, pallares moche, semillas de lúcuma y gasas Chancay. En su obra, enfermedad, muerte, cura y placer no son estados fijos, sino territorios de exploración que se entrelazan con la historia, la biología, la espiritualidad y la magia.

Las exposiciones de Flores Pescorán en Europa consolidan su lugar en una genealogía de artistas que interrogan la relación entre cuerpo, territorio y sanación, al tiempo que reafirman la vigencia del pensamiento ancestral en el arte contemporáneo. Su obra no solo reconstruye vínculos entre pasado y presente, sino que también abre horizontes donde la memoria y el ritual se inscriben como posibilidades de transformación para el futuro.

Vista de la exposición Rêver le temps (Soñar el tiempo), de Cristina Flores Pescorán, en el Frac Poitou-Charentes (Angoulême, Francia), 2024-2025. Cortesía del espacio.
Vista de la exposición Rêver le temps (Soñar el tiempo), de Cristina Flores Pescorán, en el Frac Poitou-Charentes (Angoulême, Francia), 2024-2025. Cortesía del espacio.
Vista de la exposición Rêver le temps (Soñar el tiempo), de Cristina Flores Pescorán, en el Frac Poitou-Charentes (Angoulême, Francia), 2024-2025. Cortesía del espacio.
Vista de la exposición Rêver le temps (Soñar el tiempo), de Cristina Flores Pescorán, en el Frac Poitou-Charentes (Angoulême, Francia), 2024-2025. Cortesía del espacio.

RÊVER LE TEMPS

Una de las muestras más destacadas de Cristina Flores Pescorán en Europa es Rêver le temps (Soñar el tiempo), su primera individual en Francia, presentada por el Frac Poitou-Charentes (Angoulême) del 23 de noviembre de 2024 al 4 de mayo de 2025. Curada por Irene Aristizábal, la exhibición reúne videos, esculturas e instalaciones creadas desde 2016, en las que la artista explora la memoria familiar, el feminismo y las tradiciones ancestrales a través de su experiencia de enfermedad y sanación.

En estas obras, Flores Pescorán incorpora fibras vegetales, tintes naturales y técnicas de tejido como el ganchillo, inspiradas en la cultura Chancay, una civilización preincaica (1200-1470 d.C.), cuyos textiles reticulados eran considerados protectores y curativos. Para la artista, el arte se convierte en un acto ritual: los hilos, las agujas y los pigmentos medicinales no solo reconstruyen relatos de cuidado, sino que también proponen estrategias de resistencia frente a la violencia ejercida sobre los cuerpos enfermos.

Los rituales que Cristina Flores Pescorán incorpora en su proceso creativo convierten sus esculturas en objetos de poder, cargados de simbolismo y capaces de canalizar energía. Estas piezas pueden integrarse en ceremonias, tanto íntimas como colectivas, funcionando como herramientas de reconexión, sanación y autonomía.

Cristina Flores Pescorán. Performance en el marco de la exposición Ecos de los Ancestros, Castillo de Nijenhuis del Museum de Fundatie (Heino/Wijhe, Países Bajos), 2025.
Cristina Flores Pescorán. Performance en el marco de la exposición Ecos de los Ancestros, Castillo de Nijenhuis del Museum de Fundatie (Heino/Wijhe, Países Bajos), 2025.
Cristina Flores Pescorán. Performance en el marco de la exposición Ecos de los Ancestros, Castillo de Nijenhuis del Museum de Fundatie (Heino/Wijhe, Países Bajos), 2025.
Cristina Flores Pescorán. Performance en el marco de la exposición Ecos de los Ancestros, Castillo de Nijenhuis del Museum de Fundatie (Heino/Wijhe, Países Bajos), 2025.

ECOS DE LOS ANCESTROS

Simultáneamente, el Castillo de Nijenhuis del Museum de Fundatie (Heino/Wijhe, Países Bajos) acoge la primera exposición individual de la artista en un museo neerlandés. Ecos de los Ancestros (16.11.24 – 6.04.25) despliega un recorrido íntimo que entrelaza memoria, migración y salud, a través de dibujos, videos, poesía e instalaciones textiles.

En esta muestra, Flores Pescorán imagina una comida familiar mágica junto a sus abuelos, un encuentro simbólico donde convergen preguntas sobre el desplazamiento, la relación con la naturaleza y el cuerpo como territorio de experiencia.

Inspirada en las antiguas prácticas de adivinación de la cultura mochica (200-850 d.C.), la artista incorpora elementos como frijoles moche (pallares), algodón nativo y hojas de guanábana, materiales profundamente significativos en la tradición andina. Los pallares, esenciales en la cocina del norte de Perú, se han utilizado en rituales de adivinación y curación. El algodón nativo, conocido como la «Seda de Sudamérica» o el «Oro Blanco del Perú», ha sido históricamente valorado tanto por su durabilidad como por su uso en prácticas medicinales y rituales. Por su parte, la guanábana, una fruta originaria del norte de Sudamérica, es apreciada por sus propiedades curativas y se promociona como un tratamiento potencial contra el cáncer.

Ecos de los Ancestros es un tapiz de sanación y resistencia donde lo cotidiano se convierte en acto ritual: curar el cáncer con algodón, bailar con hojas de guanábana y leer el destino en los pallares alrededor de una mesa.

Cristina Flores Pescorán, Xi Xi: Un jardín de guanábana crece entre mi corazón y mi piel, 2024. Museum de Fundatie (Heino/Wijhe, Países Bajos).
Cristina Flores Pescorán, Xi Xi: Un jardín de guanábana crece entre mi corazón y mi piel, 2024. Museum de Fundatie (Heino/Wijhe, Países Bajos).

XI XI: UN JARDÍN DE GUANÁBANA CRECE ENTRE MI CORAZÓN Y MI PIEL

Como preludio a Ecos de los Ancestros, Cristina Flores Pescorán presentó en los mismos espacios del Museum de Fundatie la instalación Xi Xi: Un jardín de guanábana crece entre mi corazón y mi piel (5.10.24 – 16.03.25). La obra, que la artista describe como un autorretrato, funciona como una radiografía conceptual de su cuerpo interior, un intento de reconexión con su herencia para iluminar historias silenciadas y confrontar el trauma generacional tras una lucha de 16 años contra el cáncer de piel.

La instalación se articula a partir de tres materiales clave: algodón indígena del Perú, una tela de algodón adquirida en los Países Bajos y teñida con hojas de guanábana, y alambre de cobre. A través del entrelazado de estos elementos, Xi Xi se convierte en un testimonio tanto de la fragilidad como de la fuerza del cuerpo, un jardín de memoria y regeneración donde el textil se despliega como territorio de sanación.

Instalación de Cristina Flores Pescorán en la muestra colectiva El arte es un verbo, Van Abbemuseum, Países Bajos, 2025. Foto: Cleo Goossens

EL ARTE ES UN VERBO

Flores Pescorán también forma parte de El arte es un verbo, una muestra colectiva en el Van Abbemuseum (Eindhoven, Países Bajos) que reivindica el arte como una fuerza activa en la transformación de nuestras vidas. Del 7 de diciembre de 2024 al 27 de abril de 2025, la exposición reúne a Libia Castro & Ólafur Ólaffson, al-yené, Svetlana Romanova & Chelsea Tuggle, Cristina Flores Pescorán y el colectivo BKP, quienes, desde distintos enfoques, evidencian el potencial del arte para interrogar el presente, articular nuevas narrativas y generar espacios de resistencia.

En su octava edición, la serie Positions del Van Abbemuseum subraya la relación del arte con esferas fundamentales como la ciencia, el bienestar, la economía y la ecología, desmontando la idea de que la creación artística es un lujo prescindible. Frente a un contexto en el que la cultura se ve sometida a crecientes presiones políticas, la exposición promueve un arte que no solo se define por su dimensión estética, sino que también opera desde la ética y el compromiso social.

Dentro de la muestra, Flores Pescorán presenta Abrazar el Sol, una obra concebida como un cuerpo en expansión, capaz de crecer y generar vínculos. Secada al sol como parte de su proceso, la pieza simboliza un gesto de reconciliación con la luz, un elemento del que la artista se vio obligada a resguardarse durante años debido a su enfermedad cutánea. Como en el resto de su práctica, en esta obra el arte deviene acto de sanación y resistencia, donde el cuerpo y los materiales—tejidos, tintes, semillas—no son meros soportes, sino agentes activos de transformación.

Cristina Flores Pescorán, Abrazar el Sol, 2023 - 2024. Sydney Biennale "Ten Thousand Suns", White Bay Power Station, Sydney. Obra comisionada por Biennale of Sydney y Fondation Cartier pour l'art contemporain. Vista de la instalación en el Van Abbemuseum, 2025.
Cristina Flores Pescorán, Abrazar el Sol, 2023 – 2024. Sydney Biennale «Ten Thousand Suns», White Bay Power Station, Sydney. Obra comisionada por Biennale of Sydney y Fondation Cartier pour l’art contemporain. Vista de la instalación en el Van Abbemuseum, 2025.

Inspirada en el curanderismo y las prácticas de adivinación del norte del Perú, Flores Pescorán retoma la relación mágica con los objetos para convertirla en un lenguaje íntimo que propicia y predice, fusionando pasado y futuro en un ciclo constante. En un contexto donde la salud y la sanación no siempre ocupan un lugar central en el mercado del arte contemporáneo, su obra es una suerte de llamado a la acción, basado en la profunda creencia de que la conexión fraterna con elementos naturales como las semillas, la tierra o el algodón tiene la fuerza sobrenatural para restaurar el equilibrio del mundo.

La participación de Flores Pescorán en El arte es un verbo, junto con sus exposiciones individuales en Francia y los Países Bajos, se inscribe en un destacado recorrido que ha incluido la 24° Bienal de Sídney, la 3° Bienal de Toronto y Threads to the South, en ISLAA (Nueva York) [todas 2024]. Asimismo, su obra estará presente en la 12° Site Santa Fe International (2025-2026). Anteriormente, Flores Pescorán expuso Tu energía siempre estuvo en La Nueva Fábrica, La Antigua, Guatemala, y Las predicciones, con la curaduría de Miguel A. López en el ICPNA, Lima, Perú. Durante 2022-2023, fue artista residente en la Jan van Eyck Academie en Maastricht, Países Bajos.

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