PARLAMENTO TRANS-HISTÓRICO DE ENTIDADES VIVAS Y MUERTAS EN CENTROAMÉRICA Y PANAMÁ
Por medio de invocaciones, evocaciones, colaboraciones y otros artilugios, Gabriel Rodríguez Pellecer (Ciudad de Guatemala, 1984) convoca a otras entidades y artistas, muertos y vivos a la primera exhibición del Parlamento Trans-histórico de Entidades Vivas y Muertas en Centroamérica y Panamá. La exposición, abierta hasta el 26 de enero, es un espacio fluido donde lo vivo y lo muerto se mezclan en líneas, colores, sonidos y presencias, disolviendo las fronteras entre ambos mundos.
Este proyecto es el resultado de la residencia realizada por Gabriel Rodríguez Pellecer en Delfina Foundation (Londres) en 2023, a partir de una convocatoria realizada entre el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá y Delfina para artistas centroamericanos.

El Parlamento Trans-histórico de Entidades Vivas y Muertas en Centroamérica y Panamá, en su consulado de relaciones exteriores, presenta el primer capítulo de su constitución en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá.
Por medio de invocaciones, evocaciones, colaboraciones y otros artilugios convoca Gabriel Rodríguez Pellecer a otras entidades y artistas, muertos y vivos a la primera exhibición de dicho Parlamento, conformado por dibujos, pinturas, muebles y videos. Para esta edición, se manifiestan Maya Saravia, Eduardo Santiago y Ernestina. En siguientes capítulos nos acompañarán otros miembros y entidades.
En el Parlamento somos pocos y muchos a la vez. En su fundación ocurre una fundición; así, podremos tener múltiples combinaciones de todos sus miembros. En las piezas se disuelven y mezclan autorías para constituirnos en un espacio/tiempo versátil de un cuerpo colectivo.
El Parlamento es una caja de resonancia que recoge ecos, acoge remanentes mnemotécnicos y olores evocativos que busca poner a bailar presencias y ausencias. Busca discusiones entre artistas reales, imaginarios, fallecidos y entidades sólidas, líquidas, gaseosas e invisibles.
Propone un Umbral para la trans-corporalidad de las ideas e ideologías en un espacio poético sin restricciones cognitivas. Nos proponemos extra cognitivos.



La exposición es el brazo físico de esta entidad para-ficticia que no tiene lugar ni tiempo específico, es extra temporal y extra espacial. Centroamérica es solo un espejismo.
El Parlamento es una Emergencia Autónoma que cuenta con el poder de autopoiesis, auto regulación, autoconstrucción y autodestrucción, según convenga.
Se diseñó como un sindicato puro para que tuviese autonomía y en donde cada dibujo, pintura, mueble o ente tenga su propia agencia y voto asamblearios. Como ejercicio homeostático, cada mueble u objeto tendrá su propio ritmo vital.
En una conversación transhistórica, transvisual y para-ficticia, este Parlamento funciona como un intersticio, en donde logran ensamblarse ideas, conceptos, diálogos intergeneracionales, evocaciones hacia el pasado y hacia el futuro, para erotizar las relaciones entre política, historia, propaganda y traer algunas prácticas político-espirituales al presente.
Este proyecto utiliza planteamientos del pasado como la Teosofía, la masonería, el anarquismo y el vitalismo, para adaptarlos, contrastarlos y fundirlos con nuevas espiritualidades, con el fin de politizarlas.
El proyecto plantea una transformación del New Age neoliberal del siglo XXI hacia un camino colectivo, por medio de la evocación de personajes y propuestas políticas de transformación de las sociedades latinoamericanas durante los siglos XIX y XX.
Al ser un parlamento Trans-corporal y Trans-ideológico, abrazamos su indefinición y su naturaleza mutante, donde la diferencia entre vivos y muertos se disuelve en líneas, colores, imágenes en movimiento, volúmenes, olores, sonidos, presencias y ausencias.

Gabriel Rodríguez Pellecer (Ciudad de Guatemala, 1984) es un artista y curador que explora el cuerpo humano como un lienzo somático en el que diversos fenómenos y energías pueden manifestarse. A través de procesos tectónicos, volcánicos, orgánicos, políticos y geológicos, la Tierra emite una energía que él considera fundamental en su práctica artística.
Para Gabriel, los mitos y la narración de historias funcionan como «tecnologías» que pueden reescribir identidades. Su trabajo se enfoca en cuestionar cómo el pensamiento occidental interfiere en otras cosmogonías.
Además de su faceta como artista, su labor curatorial e investigativa lo ha llevado a indagar en temas relacionados con la memoria y los archivos. Durante su residencia en la Delfina Foundation en Londres, investigó varios archivos de video en busca de material de Centroamérica, analizando tanto sus usos históricos como sus implicaciones para la construcción de un archivo.
Esta experiencia subraya su interés en los modos en que la documentación y los relatos audiovisuales pueden ser utilizados para resignificar el pasado y proyectar nuevas narrativas sobre las identidades latinoamericanas. Su trabajo no solo se limita a la creación artística, sino que también incluye una importante labor como investigador y docente, donde busca integrar múltiples disciplinas y enfoques críticos.

Eduardo Santiago (Quetzaltenango, Guatemala, 1904-1978) fue ingeniero civil. De 1930 a 1935 viaja por Europa y visita los grandes museos en Madrid, París y Londres. En 1930, tiene el encuentro en una exposición en París con el Modulador de espacio y luz del artista Laszlo Moholy-Nagy, obra que transformará su visión del arte y la arquitectura.
Por esos años, encontramos el germen de futuras series de dibujos geométricos. La serie Los dibujos del templo de los años 1960 y 1970 tienen su origen en el vitalismo de Masferrer y el anarquismo de Proudhon y Kropotkin. De 1950 a 1954, visita varias ciudades en Panamá y Colombia. Fascinado con la visita al Canal de Panamá, se contagia con la idea de un progreso para el bien común. Este suceso influiría en algunas ideas de una posible toma del canal para fines comunes y el desarrollo de una Centroamérica libre de intervenciones extranjeras.
El golpe de estado en Guatemala, en 1954, lo hace migrar de nuevo hacia Europa. De 1965 hasta su muerte en 1978 se establece en la Ciudad de México (en el barrio de Coyoacán). Coincide con un círculo de amistades conformado por personas exiliadas del conflicto armado en Guatemala, intelectuales mexicanos y de otros países latinoamericanos. La generación de ruptura en México será de influencia capital en su obra.

Maya Saravia (Ciudad de Guatemala, 1984) vive y trabaja en Berlín. Su trabajo se enfoca en la investigación del movimiento, las posibilidades del cuerpo humano, la crisis de la presencia en las sociedades contemporáneas y los procesos de abstracción sobre los que se construyen narrativas colectivas. También investiga la formación de tradiciones musicales y prácticas sincréticas culturales y religiosas que surgieron como respuesta al colonialismo. Trabaja en instalación, pintura, archivo y performance.
María Margarita Ernesta Arrivillaga (Ciudad de Guatemala, 4 de abril de 1954) conocida por su nom de guerre Ernestina, es una pintora, bailarina y artista de la performance guatemalteca, conocida por su participación en la guerra civil guatemalteca, del lado de la guerrilla.
También te puede interesar
MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE PANAMÁ. 60 AÑOS
Por Juan Canela, Jennifer Choy y Liz Lasso | Curadores Esta es una historia que se ha contado muchas veces, pero que no todo el mundo conoce. Una historia que son muchas historias. Esta…
ENTIDADES VIVIENTES EN COLECCIONES ENCICLOPÉDICAS. OBRAS RECIENTES DE GALA PORRAS-KIM
Dos exposiciones presentan su obra más reciente: "Precipitación para un paisaje árido", en Amant, Nueva York, con obras basadas en referencias arqueológicas; y "Out of an instance of expiration comes a perennial showing", en...
CÚMULUS: SURGIERON RELACIONES BONITAS
Fundado por la artista y facilitadora Ela Spalding en Panamá hace más de una década, Estudio Nuboso es una plataforma de arte y ecología dedicada a propiciar relaciones más recíprocas entre las personas y...


