LA APARICIÓN: ARTE DE LA DIÁSPORA ASIÁTICA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Desde el 4 de septiembre hasta el 14 de diciembre de 2024, Americas Society presentó La Aparición: Arte de la Diáspora Asiática en América Latina y el Caribe, una exposición pionera que da visibilidad a las trayectorias artísticas de 29 artistas de origen asiático en la región. Curada por Tie Jojima y Yudi Rafael, es la primera muestra en Nueva York centrada en las producciones de esta diáspora, que abarca desde la posguerra hasta el presente.
La exposición reunió a artistas de quince países que trabajan en pintura, escultura, fotografía, video y performance, a través de un recorrido que reflexiona sobre los cruces entre arte, migración y racialización en América Latina y el Caribe. En conjunto, las obras examinan las complejidades de la (in)visibilidad, la memoria y la pertenencia en contextos históricamente excluyentes.
En palabras de Aimé Iglesias Lukin, directora y curadora en jefe de Arte de Americas Society, “los artistas de esta exposición abordan las complejidades de navegar y negociar la (in)visibilidad, la (il)legibilidad y la (im)materialidad en sociedades que han excluido en gran medida a los asiáticos de las narrativas de identidad nacional, a menudo considerándolos forasteros”.

El título La Aparición no solo refiere al acto de hacerse visible, sino también a la naturaleza fugaz y cambiante de la experiencia diaspórica. Los curadores invitan a reflexionar sobre cómo los artistas negocian las tensiones entre visibilidad e invisibilidad, archivo y olvido, y materialidad e inmaterialidad. Según los curadores, “la elusividad de la ‘apariencia’ es sintomática de las experiencias de la diáspora asiática y está en constante negociación y transformación”.
Además de ser una categoría intelectual, la diáspora se aborda como una experiencia vivida. Los artistas exploran las implicaciones políticas y culturales de su posición como personas de la diáspora, desafiando las narrativas nacionales que frecuentemente los posicionan como sujetos ajenos. Así, la exposición abre un espacio para lecturas críticas que cuestionan las fronteras hegemónicas de la historia del arte.
Más allá de buscar establecer un canon definitivo, la exposición se presenta como una «aparición» que abre nuevas vías para visibilizar las contribuciones artísticas de la diáspora asiática. Los curadores afirman que “en América, las personas de ascendencia asiática han sido históricamente percibidas a través de estereotipos orientales y abyectos, enfrentando continuos desafíos en torno a su representación”.
Si bien las figuras más reconocidas de esta exposición sean Wifredo Lam (Cuba, 1902 – Francia, 1982) y Tomie Ohtake (Japón, 1913 – Brasil, 2015), una nueva generación de artistas asiático-latinoamericanos está ganando protagonismo tanto en sus países de origen como en la diáspora, cimentando la producción transfronteriza e identidad fluida que esta exposición plantea.


Suwon Lee. Izq. [How to Measure Time] Time to Be Invisible, 2021. Inyección de tinta sobre papel de algodón, 76 x 55 cm. Der. Atlas familiar, 2023. Impresión por chorro de tinta pigmentada, 105 × 112,5 cm. Foto: Arturo Sánchez. Cortesía: Americas Society
Algunos artistas y sus obras
Suwon Lee (Venezuela, 1977) es una artista de origen coreano-venezolano que reside en Madrid desde 2016. Su trabajo, centrado en la fotografía, indaga sobre la luz, el espacio y el tiempo, mientras explora la noción de pertenencia y los archivos familiares. En la obra Time to Be Invisible, de la serie How to Measure Time, la artista crea la imagen de un reloj cuyas agujas marcan su experiencia multicultural en América Latina. La pieza, profundamente poética, reflexiona sobre la relación de artista con las diferentes formas de visibilidad e invisibilidad.
Dan Lie (Brasil, 1988) es une artista radicade en Berlín cuya práctica abarca esculturas, instalaciones y performances, integrando objetos transformables y materia viva en rituales de referencias culturales diversas. En Memory Stick ou Pau de Memória (2015), una de sus primeras obras, Lie presenta una variedad de objetos de su colección personal para hablar sobre la materialidad de la memoria. El ensamblaje consiste en un palo de madera desde el que cuelgan elementos como una figura de Buda tailandés, monedas griegas, un cuarzo con turmalina y remaches recogidos del salar boliviano.
Suchitra Mattai (Guyana, 1973), artista indo-caribeña radicada en Los Ángeles, crea obras que reescriben las historias coloniales a través de la memoria y el mito. En Bloom, Mattai utiliza saris antiguos y plumas para construir una composición abstracta que representa dos figuras femeninas de espaldas, evocando su historia familiar de migración de la India al Caribe.


Mimian Hsu (Costa Rica, 1970), artista taiwanesa-costarricense, explora la migración, la violencia política y las historias familiares a través de la fotografía y los documentos. En No. 1647, Sección Administrativa, Versión 1 y 2, Hsu presenta un paño de seda bordado con un documento histórico que solicitaba la reunificación de familias separadas por leyes migratorias que excluían a los chinos de Costa Rica.
Albert Chong (Jamaica, 1958) es un artista afro-chino jamaiquino cuyo trabajo abarca la fotografía, la instalación, el video y la escultura. La obra aquí expuesta, Natural Mystic forma parte de una serie más amplia de autorretratos que el artista creó entre 1977 y 1985, los cuales reflejan sus experiencias de reconexión con su ascendencia afro-asiática.
En esta fotografía, Chong posa frente a un fondo hecho de sacos de arpillera, que en su momento fueron utilizados para transportar azúcar, como referencia a la historia de las plantaciones de azúcar en Jamaica. A través de la fotografía de larga exposición, el artista crea una figura misteriosa y etérea que evoca inmaterialidad y espiritualidad, reinventando sus tradiciones místicas.


Sandra Nakamura (Perú, 1981) es una artista peruana de ascendencia japonesa y china, con formación en arquitectura. Su práctica artística explora frecuentemente el espacio como un depósito de memoria y experiencias, además de un lugar de confrontación social y política.
En Agotar el ámbito de lo visible, presentada originalmente en 2013 en la Wu Galería de Lima, Nakamura ofrece una experiencia espacial a través de dos grandes láminas rectangulares. Una parece flotar en el espacio, y de ella cuelga una plomada que se refleja en la superficie espejada de la otra, ubicada en el suelo. Este montaje provoca un cambio en la percepción del espacio por parte del espectador.
Lydia Okumura (Brasil, 1948) explora la percepción del espacio de manera similar, aunque con enfoques y medios distintos. En sus instalaciones, Okumura utiliza materiales simples como hilo, alambre y grafito para crear obras site-specific que se integran de manera armónica con la arquitectura circundante. La serigrafía La Apariencia—que da título a esta exposición—presenta una secuencia de imágenes en las que las líneas construyen gradualmente los contornos de distintas figuras geométricas en la esquina de un espacio tridimensional implícito.

Yuli Yamagata (Brasil, 1989) es una artista de ascendencia japonesa que pone énfasis en la materialidad y articula referencias culturales como el manga, el shibori y las técnicas de teñido, para crear imágenes coloridas y texturadas, así como obras escultóricas con variadas narrativas y emociones. En la muestra, presentó Leftover Ikebana, una composición floral hecha a partir de fragmentos de materiales descartados y objetos de su estudio reciclados.
Alice Yura (Brasil, 1990) es una artista trans de ascendencia japonesa que trabaja con la fotografía y la performance para abordar temas como el afecto, el género, la raza y la memoria desde una perspectiva autobiográfica. En Foto Yura I (2022), la artista se apropia del nombre del primer estudio fotográfico de su familia para presentarse en una triangulación de miradas que incluye a sus familiares, al espectador y a ella misma. En este autorretrato, Yura conecta su práctica con una genealogía de la fotografía vernácula proveniente de los estudios comerciales, mientras negocia su propia visibilidad al presentarse como una artista mujer que preserva, y a la vez transforma, una tradición familiar.


Esvin Alarcón Lam (Guatemala, 1988) es un artista de ascendencia china que trabaja con diversos medios, incluidos el video, la performance y las intervenciones en el ámbito público. Su práctica aborda el tema de la migración, desafiando frecuentemente las ideas de identidad nacional y pertenencia, al mismo tiempo que explora su identidad queer dentro del contexto de Guatemala, un país que aún discrimina a las personas LGBTQ+.
En el video Apparition (Dragon Piece), el artista regresa al pueblo donde su bisabuelo se asentó después de emigrar desde Cantón, China. Esta video-performance, ambientada en el Lago Ipala, un lago volcánico en Chiquimula, Guatemala, muestra al artista vestido como un long (dragón chino), una criatura mitológica icónica y misteriosa.
Alarcón Lam nada en el lago, fusionándose con el agua, apareciendo y desapareciendo de la escena. Este gesto representa metafóricamente los poderes mágicos del dragón de movimiento, adaptación y transformación. Al conectar mitos y paisajes, el artista aborda cuestiones de soledad y pertenencia, basándose en los recuerdos de desplazamiento y asentamiento de su familia mientras reconstruían sus vidas en un nuevo territorio.
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