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LA POESÍA DEL ACERCAMIENTO, LA POTENCIA DE LA PROXIMIDAD

Por Victor Gorgulho | Investigador y curador independente brasileño

¿Cuál es el poder del arte cuando hablamos en la esfera de lo espiritual? O, reformulando la pregunta: ¿Qué puede lograr el quehacer artístico frente a lo que se escapa a nuestro entendimiento y sobrepasa lo humano? No hay respuestas fáciles ni definitivas, encerradas en sus enigmáticos y misteriosos significados.

Desde hace más de una década, Engel Leonardo (Baní, República Dominicana, 1977) ha emprendido una valiosa investigación en su práctica artística sobre las relaciones entre el humano y lo espiritual, entre los distintos aspectos de la cultura material y la arquitectura caribeña y de otras ex-colonias de las Américas. Sabiamente las pone en contrapunto con sus violentos pasados coloniales, en la búsqueda de un tercer territorio de significado, uno que escape a los aprisionamientos de nuestra actualidad, regida por el capitalismo y sus sistemas de invisibilización de historias pasadas, que no son realmente tan pasadas.

Para su segunda exhibición individual en DiabloRosso, Engel Leonardo presenta Gagá, un conjunto inédito de pinturas y esculturas realizadas a partir de sus investigaciones iniciadas entre 2017 y 2020, cuando empezó una serie de viajes de investigación e inmersión en ciudades y comunidades de la República Dominicana, de las Antillas y también de sitios de Latinoamérica como las ciudades brasileñas de Salvador y Cachoeira, en el estado de Bahía.

Vista de la exposición Gagá, de Engel Leonardo, en DiabloRosso, Panamá, 2024. Cortesía de la galería

Gagá se presenta al público como un nuevo capítulo en la búsqueda y acercamiento de Engela las manifestaciones religiosas transcaribeñas. Religiosidades que, a través del tiempo, han sido marginalizadas y objeto de prejuicio por parte de la sociedad dominicana y sus alrededores. Después de todo, al igual que la controvertida historia que se vive todavía hoy en América del Sur, ¿estarán los territorios de América Central listos para enfrentar sus siglos pasados de historias no convencionales?

En las obras presentadas en esta exhibición, Leonardo se compromete con una ambiciosa misión: consciente de la complejidad de transponer signos y símbolos directamente conectados a los ritos practicados en el culto sincrético dominicano vinculado a la espiritualidad Vudú –y también a manifestaciones religiosas de origen africano, indígena, haitiano y católico– el artista nos conduce a una inmersión sin retorno.

No olvidemos que nos encontramos en un espacio para el arte, en una galería, en el centro de la ciudad de Panamá. Sin embargo, Engel, como un maestro de la poesía que conoce muy bien como artista y como practicante activo en su involucramiento espiritual con los ritos del Gagá, comparte amablemente con los visitantes obras que nos transportan a los (sagrados) días de fiesta en que las calles, y todos los espacios del territorio dominicano, son ocupados por colores, vivacidad y la embriaguez de felicidad que es incorporada por los practicantes del culto.

Engel Leonardo, Gagá 02, Gagá 03 y Enramada (detalle). 2024. Vista de la exposición Gagá, en DiabloRosso, Panamá. Cortesía de la galería
Engel Leonardo, Enramada, 2024 (al centro). Madera, acrílica, esmalte, panales de avispa de las Cuevas de Mana, cabuya y sábila. Vista de la exposición Gagá, en DiabloRosso, Panamá. Cortesía de la galería
Engel Leonardo, Enramada, 2024 (detalle). Madera, acrílica, esmalte, panales de avispa de las Cuevas de Mana, cabuya y sábila. Vista de la exposición Gagá, en DiabloRosso, Panamá. Cortesía de la galería

La serie de pinturas – bautizadas como Gagá – que ocupan la sala principal de la muestra nos remiten a aquellas que son realizadas por los participantes del Gagá en el primer día de festejos, uno que transcurre todavía en espacios cerrados, sitios espirituales donde se reúnen sus practicantes en las cercanías de diversas ciudades dominicanas. Sobre los muros, paredes y otras superficies de estos sitios, se imprimen marcas semicirculares, realizadas con pinceles para pintura. El rito empieza con esta parte inevitable del ritual: los puntos pintados pueden, poéticamente, ser leídos como análogos a la marca de los dedos de aquellos que están pintándolos, de todos aquellos que están listos para poner sus cuerpos y almas en estado de celebración de su religiosidad.

Enramada, la escultura que sirve de estructura central a la primera sala expositiva, tal vez sea aún más directa en su propósito de transportarnos a un espacio como los que se preparan para el rito. Más que un símbolo representativo del Gagá, la escultura demarca el espacio con su inevitable calidad de una intervención radical, irreversible, realizada por el artista.

Una similar dimensión arquitectónica de las obras aparece en la segunda sala expositiva, donde Hounfo (01 y 02) se presentan como obras que, tal como expresan sus títulos, nos remiten a los templos donde el Gagá se inicia, antes de tomar con su incomparable energía y colores las calles de las ciudades dominicanas.

Engel Leonardo, Hounfo 02, 2024. Madera y esmalte. Vista de la exposición Gagá, en DiabloRosso, Panamá. Cortesía de la galería
Engel Leonardo, Hounfo 01, 2024. Madera y esmalte. Vista de la exposición Gagá, en DiabloRosso, Panamá. Cortesía de la galería

Si podemos afirmar que la práctica artística de Engel Leonardo se ha presentado siempre conectada a un estudio profundo de las distintas relaciones que la arquitectura y la geometría tienen con la espiritualidad, los últimos años han estado marcados por un acercamiento más fructífero y de una mayor proximidad, hasta el punto en el que nos encontramos ahora. Series de obras anteriores como Vevés (2014-2020) y exposiciones como Bahoruco (2022, Madrid), son pruebas inevitables de la dirección tomada por el artista, desde cierto punto hasta aquí hoy.

Dirección que –una vez trazada en consenso temporal con la búsqueda individual de la espiritualidad del propio artista– se concretiza no como una avenida recta y racional, que podría formar parte de la capital de cualquier país occidental. Engel ha elegido un camino mucho más vertical y lleno de curvas como, tal vez, los de la Sierra del Bahoruco, la cordillera localizada en el extremo suroeste de la República Dominicana.

O, uno se arriesgaría a decir, similar a los caminos errantes –y al mismo tiempo tan precisos– como aquellos que toman los devotos del Gagá cuando salen por las calles de las ciudades, exorcizando los espíritus malos y todo lo que ha intentado prohibir o coaccionar su religiosidad.

El Gagá no conoce una vía recta, tampoco el arte. Engel Leonardo nos recuerda esto y nos conduce de la mano, junto con él, a un camino fascinante y solitario, pero lleno de significados y de una potencia que solo el arte podría revelarnos. Caminar junto al artista; esto es a lo que esta exhibición nos invita.

Vista de la exposición Gagá, de Engel Leonardo, en DiabloRosso, Panamá, 2024. Cortesía de la galería

ENGEL LEONARDO: GAGÁ

DiabloRosso, Av. Central Peatonal, Edif. Heurtematte, PB. Ciudad de Panamá, Panamá.

Del 22 de junio al 1° de septiembre de 2024.

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