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EN PRESENCIA DE LA AUSENCIA: INTERVENCIONES EN EL DESIERTO

Desert X, producido por la Bienal del Desierto de California, es un proyecto de exposiciones periódicas de arte contemporáneo internacional en entornos desérticos, las cuales se caracterizan por impresionantes instalaciones site-specific creadas por reconocidos artistas internacionales.

Estas obras no solo responden de manera significativa a las condiciones de los lugares desérticos y las comunidades indígenas que los ocupan, sino que también buscan fomentar la conexión y el entendimiento entre diversas culturas y comunidades en relación con temas artísticos, históricos y sociales compartidos. Además, los artistas participantes suelen explorar temas ecológicos, espirituales y existenciales que enriquecen el diálogo y la reflexión en torno a la experiencia humana.

La primera edición de Desert X tuvo lugar en 2017 e incluyó a 16 artistas que desplegaron sus obras en lugares como Whitewater Preserve o Coachella. Desde entonces, se han celebrado un total de cuatro exposiciones bienales en el Valle de Coachella, que han sido visitadas por casi dos millones de personas.

A partir del año 2020, Desert X ha organizado exposiciones fuera de Estados Unidos, entre ellas Desert X AlUla, en el desierto de Arabia Saudita, que reúne a artistas de toda la región, así como de Europa y Estados Unidos. En la edición de este año, que culminó el pasado 23 de marzo, Desert X AlUla se preguntaba por “¿qué es lo que no se puede ver?”.

Faisal Samra, The Dot, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla

A menudo considerados como espacios vacíos, los desiertos parecen mudos y estáticos, pero hay mucho más de lo que se ve a simple vista. Con Maya El Khalil y Marcello Dantas como curadores, los artistas que participaron en Desert X AlUla 2024 fueron invitados a explorar ideas de lo invisible y lo inexpresable.

Bajo el lema de En presencia de la ausencia, Desert X AlUla se situó por primera vez en tres emplazamientos que invitaban a los visitantes a contemplar diversos paisajes espectaculares mientras realizaban su recorrido entre las obras. Las instalaciones de Desert X AlUla estaban distribuidas en el paisaje desértico de Wadi AlFann, entre terrenos rocosos de lava negra e impresionantes vistas de Harrat Uwayrid. Otras obras se exhibieron en AlManshiyah Plaza, donde se encuentra la cuidadosamente conservada estación de ferrocarril de AlUla.

Los 17 artistas participantes tuvieron la oportunidad de visitar AlUla y pasar tiempo inmersos en su paisaje. Es a partir de esta experiencia directa que desarrollaronn sus propuestas artísticas.

“El desierto, a veces percibido como un lugar vacío, revela gradualmente sus intrincadas capas de existencia a medida que uno se sumerge en él”, comenta el curador Marcello Dantas.Desert X AlUla invita a los artistas a crear obras originales sobre un lienzo único a una escala sin precedentes. A medida que los visitantes exploran Desert X AlUla, descubrirán que, en tiempos de incertidumbre, cuando lo tangible es esquivo, nada es más real que la presencia de lo invisible. Invitamos a los visitantes a descubrir las fronteras ilimitadas de la imaginación y las poderosas fuerzas que silenciosamente dan forma a nuestro entorno”.

Kimsooja, To Breathe - AlUla, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla
Kimsooja, To Breathe – AlUla, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla

Sara Alissa y Nojoud Alsudairi transformaron el paisaje en un espacio de autorreflexión en su obra Posibilidades invisibles: Cuando la Tierra empezó a mirarse a sí misma. A través de diferentes perspectivas y enfoques, la instalación animaba al espectador a reconsiderar su comprensión de la evolución ecológica del lugar y sus geografías físicas.

Al adentrarse en la forma cilíndrica de la obra de Kimsooja, entre paredes iridiscentes, los visitantes eran conducidos hacia el centro de esta espiral. Las paredes cromáticas de To Breathe – AlUla condensan la luz que ha viajado durante eones en prismas que se desplazaban entre el visitante y el paisaje, creando una experiencia sensorial única.

Ayman Yossri Daydban trazó el contorno de una cancha de fútbol con piedras y rocas blancas recolectadas por la comunidad de AlUla al otro lado del valle. Dibujado en un área remota y rocosa, el campo de fútbol se alzaba como una presencia misteriosa, que junto con evocar la memoria colectiva incitaba a reflexionar sobre el papel social del fútbol.

Para realizar Cuando vi mi reflejo, Bosco Sodi reunió rocas volcánicas provenientes de diversos puntos del paisaje. Envueltas en oro, fueron ubicadas en paredes rocosas que se elevan sobre el desierto para atraer la mirada del espectador hacia sus bellas formaciones orgánicas y accidentes geográficos. 

Ayman Yossri Daydban, Un jardín de rocas en forma de campo de fútbol de tamaño natural, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUl.
Ayman Yossri Daydban, Un jardín de rocas en forma de campo de fútbol de tamaño natural, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUl.
Ayman Yossri Daydban, Un jardín de rocas en forma de campo de fútbol de tamaño natural, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUl.

En El desierto no tiene superficie, Caline Aoun pule por un lado una serie de piedras de la meseta basáltica de Harrat al Sham. El sol desempeña un papel fundamental en esta obra, ya que activa la refracción de la luz solar, creando momentos de resplandor que reflejan la transitoriedad del paisaje desértico y las fuerzas naturales que lo crearon.

Por otro lado, la instalación de Rana Haddad y Pascal Hachem rendía homenaje a la artesanía tradicional de la región mediante la construcción de un refugio con tinajas de tierra apisonada. Con el nombre de Ensueños, cada jarra de la torre presentaba cortes geométricos que permitían que la naturaleza y la luz cambien y proyecten patrones en constante evolución en su interior.

También compuestas por recipientes, las macetas de terracota de Ibrahim Mahama se encontraban esparcidas por el paisaje, evocando nuevos ecosistemas emergiendo de los vestigios de la historia. Las obras de Mahama se instalaron en las tres localidades de Desert X AlUla.

Aprovechando el legado de AlUla en la Ruta del Incienso, Karola Braga utilizó el aroma para recrear el mundo sensorial del antiguo comercio. Su estructura, llamada Sfumato, envolvía a los participantes en una neblina de incienso y mirra que los invitaba a reconectar con la herencia olfativa de la ruta en un encuentro único y envolvente.

Bosco Sodi, Cuando vi mi reflejo, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla
Ibrahim Mahama, Dung Bara – The Rider Does Not Know the Ground Is Hot, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla.
Ibrahim Mahama, Dung Bara - The Rider Does Not Know the Ground Is Hot, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla.
Ibrahim Mahama, Dung Bara – The Rider Does Not Know the Ground Is Hot, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla.
Rana Haddad y Pascal Hachem, Reveries, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla

La obra de Aseel AlYaqoub, titulada Weird life: an ode to desert varnish estaba inspirada en el barniz desértico que aparece de forma natural en paisajes como el de AlUla, y que evoluciona hacia un barniz luminoso con tonos amarillos, naranjas, rojos y negros que ha desconcertado a los científicos durante siglos.

Inspirada en las creencias preislámicas de los genios que habitan en el desierto, la pasarela elevada de Filwa Nazer, titulada Preservación de las sombras, está estructurada utilizando malla de acero para formar una enorme serpiente negra ondulante. En tanto, la obra W.A.B.A.R., de Monira Al Qadiri, elaborada con figuras enormes y gigantescas, remitía a aquellos objetos misteriosos que desconcertaron a los habitantes del desierto en la década de 1930. La obra remite a un relato popular cósmico en el que, al descubrir las perlas, una comunidad del desierto de Rub al-Jali creyó que tenían un origen extraterrestre.

La instalación Donde los mitos nacen del barro y el deseo, de Rand Abdul Jabbar, estaba ubicada en una cueva del valle de la montaña, y sus cinco esculturas cuentan la historia de Venus. Al encontrarse con cada pieza a través de la historia, los visitantes se introducían en perspectivas ancestrales y relaciones cambiantes con lo celestial.

En The dot, Faisal Samra muestra cómo el valle de Wadi AlFann se originó a partir de una antigua grieta, lo que revela las pequeñas fuerzas que dan forma a la grandeza a lo largo de las épocas. La ilusión del tiempo estaba simbolizada por una línea compuesta de fragmentos de rocas.

Karola Braga, Sfumato, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla
Karola Braga, Sfumato, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla
Karola Braga, Sfumato, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla

The logic of the vegetal: metamorphosis de Giuseppe Penone explora la naturaleza cíclica de la vida. Troncos de árbol fosilizados oscilaban entre el organismo vivo y el estado mineral, lo cual incitaba a los visitantes a reflexionar acerca de las transformaciones que ocurren a lo largo del tiempo.

Kader Attia presentó Whistleblower, una serie de esculturas de las quesobresalen cuellos de botellas de vidrio que silban cuando corre viento. El inquietante sonido que se producía invitaba a los espectadores a reflexionar sobre la crisis ecológica planetaria.

Además, por primera vez, Desert X AlUla encargó una obra a un artista, Tino Sehgal, coreógrafo, bailarín y “constructor de situaciones” (como él mismo se autodenomina), ya que no deja ningún rastro ni registro de sus obras o sus títulos. En su obra, Sehgal enfatizó la interacción entre los elementos naturales del desierto y la intervención humana por medio del movimiento y el sonido, lo cual creaba una conexión entre el visitante, el entorno y los aspectos intangibles de la experiencia y la imaginación.

*Traducido por Josefa Fredes, pasante de Traducción de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Faisal Samra, The Dot, Desert X AlUla 2024, foto de Lance Gerber, cortesía de The Royal Commission for AlUla

Artistas participantes
Aseel AlYaqoub, 1986, Kuwait
Ayman Yossri Daydban, 1966, Arabia Saudita
Bosco Sodi, 1970, México
Caline Aoun, 1983, Líbano
Faisal Samra, 1955, Arabia Saudita
Filwa Nazer, 1972, Arabia Saudita
Giuseppe Penone, 1947, Italia
Ibrahim Mahama, 1987, Ghana
Kader Attia, 1970, Argelia
Karola Braga, 1988, Brasil
Kimsooja, 1957, Corea del Sur
Monira Al Qadiri, 1983, Kuwait
Nojoud Alsudairi, 1994, Arabia Saudita
Pascal Hachem, 1979, Líbano
Rana Haddad, 1970, Líbano
Rand Abdul Jabbar, 1990, Iraq
Sara Alissa, 1990, Arabia Saudita

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