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LAS HONORARIAS. CON EL SUDOR DE PLAZA DE ARMAS

Más de cien paños impregnados con el sudor de la frente de peatones, junto al relato de sus motivaciones para salir a trabajar cada día son algunos de los registros de la acción de calle realizada por el colectivo Las Honorarias durante su residencia en Espacio 218. La exposición resultante obtuvo el primer lugar en la última edición de Gallery Weekend por el ingenio al cuestionar la precariedad laboral a la que se enfrentan los artistas en Chile.


A lo largo de dos días, un par de jóvenes artistas se paró en una esquina del centro de Santiago para comprar el sudor de la frente de los transeúntes. En el llamativo stand que instalaron en Plaza de Armas, con un letrero que decía “Compro sudor”, más de 80 personas vendieron el elixir de su esfuerzo a cambio de 1000 pesos. También debían contestar tres preguntas: ¿En qué trabajas y por cuánto tiempo?, ¿por qué trabajas tanto y qué ambicionas? y, ¿qué esperas lograr?

Algunos resumieron sus motivos en cuatro palabras; otros se tomaron unos minutos para responder. Viajar por el mundo, cuidar familiares, comprarse una casa para establecerse en el país eran algunos de los sueños y ambiciones que, por horas y en silencio, Las Honorarias escucharon con atención. Hubo también quienes contribuyeron de forma voluntaria, donando su transpiración en un sincero gesto de conexión con la iniciativa.

Desde el pasado 29 de septiembre, una selección de los paños con sudor, cinco pinturas y varias esculturas de cartón se exhiben en Espacio 218, ubicado en la misma Plaza de Armas, una zona de la ciudad “donde acontecen muchas situaciones que son el Chile real”, según Seba Calfuqueo, artista y curadora de Espacio 218.

En la exposición también se exhibe el módulo de cartón de Sudor de Frente, institución ficticia de la que se sirvieron Roery Herrera y Loreto Muñoz para llevar a cabo la intervención en Plaza de Armas, y que a su vez opera como archivo de las respuestas obtenidas a las preguntas planteadas en el espacio público.

Una sucursal más grande se instala en el segundo piso. En esta oficina de cartón, una trabajadora cae exhausta sobre el escritorio.

Bajando por la escalera vemos cuatro pinturas sobre cartón inspiradas en la estética del constructivismo ruso, cuyos mensajes escritos advierten que el arte también es trabajo y, como tal, debe ser remunerado. El manifiesto de Las Honorarias sobre el valor trabajo también se escucha en una canción: “Que nos paguen por ser trabajadoras del arte, no por producir mercancías”.

A través del humor y recursos materiales por lo demás precarios, las artistas logran transmitir su mensaje de manera efectiva.

Las Honorarias, «El sudor de la frente», acción en Plaza de Armas, Santiago, 2023. Foto: Diego Mora
Las Honorarias, «El sudor de la frente», acción en Plaza de Armas, Santiago, 2023. Foto: Diego Mora
Las Honorarias, "El sudor de la frente", acción en Plaza de Armas, Santiago, 2023. Foto: Diego Mora
Las Honorarias, «El sudor de la frente», acción en Plaza de Armas, Santiago, 2023. Foto: Diego Mora

Hay más seguridad social en el Happyland

En 2017, la Escuela Popular de Cine de la Pintana tenía más de 20 estudiantes. Era un grupo diverso, entre los que se encontraba un mecánico, un electricista, un químico farmacéutico, y profesores. También estaban dos artistas visuales que compartía un mismo objetivo: llamar la atención sobre la precariedad que enfrentan los trabajadores del arte en Chile. Las jóvenes compartían sus ideas durante los largos trayectos en micro desde la Pintana hasta Pudahuel.

Tales conversaciones marcaron el inicio de una poderosa amistad. “Después de empezar a vivir juntas, era casi inevitable que formáramos un colectivo, porque estábamos todo el tiempo hablando de arte e inventando cosas”, recuerda Loreto.

Tres años después de haberse conocido, expusieron junto a Belén Carrasco en Factoría Santa Rosa, otra galería ubicada en el centro de la ciudad. Presentaron esculturas e instalaciones que hacían referencia al comercio ambulante. Las artistas reconocen que llevar a cabo este proyecto no fue sencillo; requirió una gran organización y financiamiento. “Estuvimos quejándonos todo el tiempo, y creo que eso también impulsó el nacimiento del colectivo”, comenta Roery.

Fue durante el transcurso de 2019 cuando las artistas decidieron darle el nombre Las Honorarias a su proyecto, haciendo una clara referencia a la falta de contratos laborales en el ámbito de las artes visuales. “De los 15 años que llevo trabajando, solo tuve un contrato una vez, cuando tenía 18 años y trabajé en Happyland. En el arte, nunca he tenido un contrato; siempre emito boletas”, cuenta Loreto.

A la falta de contratos se suma la escasez de recursos estatales destinados a las artes. En el caso de Chile, esta cifra representa menos del 1% del presupuesto nacional y se concentra principalmente en Santiago, lo que dificulta aún más la situación para los artistas en otras regiones del país.

Siendo escasos los recursos, estos se suelen asignar a través de fondos, lo que crea un ambiente de competencia en el que se fomentan prácticas poco éticas. Según las artistas, no es raro que se termine contratando a aquellas personas que ofrecen su trabajo a un precio más bajo.

Así, inspiradas por la propuesta de la agrupación argentina Artistas Autoconvocades, Las Honorarias proponen la implementación de un tarifario para el sector, el cual repartirán hoy en el evento de cierre de la muestra.

Además del limitado presupuesto destinado al arte, las artistas critican la falta de políticas públicas orientadas a la formación de audiencias. Según Roery, «no existen suficientes actividades dirigidas a personas que no están familiarizadas con el arte contemporáneo, ni se ofrecen herramientas como la mediación para que puedan acercarse a él».

Vista de la exposición «El sudor de la frente», de Las Honorarias, en Espacio 218, Santiago, 2023. Foto: Diego Mora
Vista de la exposición «El sudor de la frente», de Las Honorarias, en Espacio 218, Santiago, 2023. Foto: Diego Mora
Obra de Las Honorarias. Cortesía de las artistas
Obra de Las Honorarias. Cortesía de las artistas

El sudor de la frente

Titulada El sudor de la frente en alusión al pasaje bíblico “te ganarás el pan con el sudor de tu frente”, la exposición ganó el primer lugar en el marco de Gallery Weekend por su capacidad de “visibilizar las asimetrías culturales y las desigualdades económicas que gobiernan el Chile de hoy, interpelando en particular al sistema del arte y la precarización laboral que lo rige”.

El jurado también destacó el enfoque territorial y colaborativo con el que Las Honorarias y Espacio 218 llevan a cabo su trabajo, así como su dedicación a los procesos de investigación y vínculo con comunidades.

“El sudor es un residuo corporal y su exceso está asociado con alguien que se esfuerza físicamente”, dicen las curadoras de Espacio 218, Mariairis Flores y Seba Calfuqueo. “En esa sencilla acción de pasarse un paño por la frente lo que se entrega es el trabajo para un campo –el del arte– que tradicionalmente no se entiende como productivo. Esta acción se toma el espacio público y este se tensiona mediante la intimidad del fluido y las respuestas a las preguntas”.

Lo cierto es que a pesar de la precariedad laboral que enfrenta el campo artístico en Chile, Las Honorarias nunca han cuestionado su decisión de ser artistas. El enriquecimiento personal y la contribución a los debates sobre políticas públicas que surgen a partir de sus proyectos les han servido de motivación y han fortalecido su capacidad para superar las adversidades.

Y a pesar de que el colectivo ya siente el cansancio en la espalda de solo pensarlo, están trabajando en la preparación de una muestra programada para marzo del próximo año, financiada a través de Fondart. La exposición, Proyecto Honorarias, se presentará en la Galería Macchina e incluirá 18 encargos artísticos realizados por creadores de renombre que fueron contactados por correo. Con el sudor de la frente.

Victoria Abaroa

Licenciada en Comunicación Social por la Universidad del Desarrollo (UDD - Chile), donde se desempeñó como ayudante de Periodismo Interpretativo. Cuenta con una especialización en Social Marketing de Northwestern University, y ha realizado múltiples cursos sobre comunicaciones en el campo de las artes visuales dictados por Node Center for Curatorial Studies (Berlín). Sus textos han sido publicados en Artishock y en la Revista Ya.

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