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JANET TORO: LA MEMORIA EN EL CUERPO

En La memoria en el cuerpo, exposición de Janet Toro (1963) en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), la artista revisita algunos de sus performances más emblemáticos. Se trata de La sangre, el río y el cuerpo, obra realizada en 1990 –inmediatamente después de la Dictadura Militar– en un islote de tierra en el centro del Río Mapocho, y la serie de performances / instalaciones El cuerpo de la memoria, presentada en 1999 para la II Bienal de Arte Joven.

En La sangre, el río y el cuerpo, Janet Toro extiende un lienzo blanco de 15 metros de largo por 2 metros de ancho, siguiendo el curso del Río Mapocho. El gran rectángulo blanco era la presencia vertical, la abstracción del río detenido. Desnuda, camina con un lienzo en sus brazos, y lo sumerge en sangre de animal del Matadero.

“Cuando levanté el lienzo con la sangre, sentí su olor desagradable, su textura pegajosa, el frío, el peligro inminente. Todo esto ocurría en un plano secundario, lo más esencial era mi sentimiento de absoluta intensidad y veracidad”, relata la artista.

Después camina sobre el lienzo blanco clavado, envuelve su cuerpo con el lienzo ensangrentado -atado con cordeles- y se tiende en el lienzo blanco por un tiempo indefinido. El puente Pío Nono se había llenado de peatones que miraban atónitos.

“Desde una visión orgánica de la urbe, hago un paralelo entre mi cuerpo y el territorio, entre la sangre y el río. Invocando desde el agua, como principio vital, todo su poder de revelación del cuerpo, voy desde el agua al llanto, desde el agua al semen, al vómito, a la orina, a la bilis, a la sangre… Me inserto en la sangre, me hundo en su misterio, en su signo de dolor, me quedo en el río en su oleaje turbio y gélido”.

Janet Toro, La sangre, el río y el cuerpo. Registro de performance en el Río Mapocho, Santiago de Chile, 1990. Foto: Verónica Soto. Cortesía de la artista
Janet Toro, La sangre, el río y el cuerpo. Registro de performance en el Río Mapocho, Santiago de Chile, 1990. Foto: Verónica Soto. Cortesía de la artista
Janet Toro, La sangre, el río y el cuerpo. Registro de performance en el Río Mapocho, Santiago de Chile, 1990. Foto: Verónica Soto. Cortesía de la artista

En El cuerpo de la memoria, Toro articula un relato a través de noventa acciones (una o dos cada día), desarrolladas entre enero y marzo del 99. Algunos de estos performances fueron exhibidos en el Museo Nacional de Bellas Artes, donde se llevaba a cabo la II Bienal de ArteJoven, mientras que muchos otros se realizaron frente a diversos recintos de tortura (Londres 38, José Domingo Cañas 1367, Estadio Chile…)

Caminando descalza por kilómetros, y con signos de bloqueo del propio cuerpo, Janet señaló algunos de los sitios de detención política empleados durante la dictadura, dejando escrita en el pavimento una frase alusiva al cuerpo. Durante su recorrido, también indicó 62 métodos de tortura, rememorando el horror de tormentos como La silla, el Submarino mojado, y de otros suplicios con que operó el aparato represivo.

“Caminaba kilómetros en silencio y llevando un fragmento de un lienzo blanco manchado con sangre de animal del Matadero (a modo de sudario), que había usado nueve años antes en el performance La sangre, el río y el cuerpo, en el Río Mapocho de Santiago, en 1990. El lienzo posteriormente lo desgarro, fragmento, anudo en estas acciones”, dice la artista.

Janet Toro, El cuerpo de la memoria, 1999. Registro de performance en el Museo de Bellas Artes y espacio público de Santiago, Chile. Foto: Ximena Riffo. Cortesía de la artista
Janet Toro, El cuerpo de la memoria, 1999. Registro de performance en el Museo de Bellas Artes y espacio público de Santiago, Chile. Foto: Ximena Riffo. Cortesía de la artista
Janet Toro, El cuerpo de la memoria, 1999. Registro de performance en el Museo de Bellas Artes y espacio público de Santiago, Chile. Foto: Ximena Riffo. Cortesía de la artista
Janet Toro, El cuerpo de la memoria, 1999. Registro de performance en el Museo de Bellas Artes y espacio público de Santiago, Chile. Foto: Ximena Riffo. Cortesía de la artista
Janet Toro, El cuerpo de la memoria, 1999. Registro de performance en el Museo de Bellas Artes y espacio público de Santiago, Chile. Foto: Ximena Riffo. Cortesía de la artista
Janet Toro, El cuerpo de la memoria, 1999. Registro de performance en el Museo de Bellas Artes y espacio público de Santiago, Chile. Foto: Ximena Riffo. Cortesía de la artista

La propuesta, que rompía con la idea de un espacio fijo para una obra, y de creaciones inmutables, tiene además un componente –de recorrido- urbanístico que devela que los acontecimiento políticos y sociales también tienen efectos en la arquitectura, en las ciudades y en los espacios en que vivimos.

Esto conecta con lo que el Museo de Arte Contemporáneo ha denominado Morfología sensible, eje curatorial que habla de un edificio permeable, que lee y se deja leer por el contexto, participando en la construcción de una identidad común.

“Estas acciones exponen la memoria como un eco corporal y emocional. A través de actos mínimos mudos, va abriendo los pliegues de los recuerdos oscuros de esa cruda realidad, adheridos al organismo. La memoria no es solo una actividad funcional de la mente, sino una experiencia corporal: recordamos con el cuerpo. Esa es la premisa de esta obra”.

Las performances-instalaciones de Janet Toro se realizaron en un contexto hipócrita, indolente y negacionista (similar al clima en que se desarrolló el Accionismo Vienes en la Austria de postguerra). Es por ello por lo que, a 50 años del golpe de Estado, la exposición, curada por Joselyne Contreras –curadora asociada MAC–, busca remover la consciencia y la memoria, tanto individual como colectiva.

Sobre la artista

Janet Toro se integra a partir de 1985 en el grupo de artistas APJ (Agrupación de Plásticos Jóvenes), junto a quienes realiza varias acciones en el espacio público (graffitis, murales, afiches, etc.) durante la Dictadura Militar. En 1986 –con la cooperación de Claudia Winther– realiza su primer performance Dos preguntas, en el Paseo Ahumada.

Durante los años ochenta se desempeña como pintora escenográfica para danza y ópera en el taller de Pintura del Teatro Municipal de Santiago. A principio de los noventa participa en el grupo de artistas Plástica Social.

Desde el año 2017 es una de las artistas de la exposición colectiva Radical Women: Latin American Art, 1960-1985, en el Hammer Museum, Los Ángeles, California; en el Brooklyn Museum de Nueva York, EEUU, y en la Pinacoteca de São Paulo, Brasil. Recientemente, el Museo Phoenix, en Arizona (EEUU), adquirió varias de sus obras para su colección permanente.


JANET TORO: LA MEMORIA EN EL CUERPO

Museo de Arte Contemporáneo (MAC), sede Parque Forestal, Santiago de Chile

Del 14 de julio al 30 de septiembre de 2023

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