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GUADALUPE MARAVILLA: MARIPOSA RELÁMPAGO Y OTROS ARTEFACTOS SANADORES

“Creo que somos nuestra propia medicina”

Guadalupe Maravilla


Las esculturas, pinturas, performances e instalaciones a gran escala de Guadalupe Maravilla (El Salvador, 1976) nacen de una historia personal de desplazamiento forzado, una grave enfermedad y su eventual recuperación. A los ochos años, Maravilla escapó de la guerra civil en El Salvador, embarcándose solo en un peligroso viaje a través de Centroamérica para reunirse con su familia en los Estados Unidos.

En la década del 2010 se le diagnosticó un cáncer de colon, enfermedad que el artista vincula con el trauma de haber cruzado fronteras siendo un menor, sin compañía e indocumentado. Durante su proceso de recuperación, tuvo la oportunidad de aprender métodos ancestrales de sanación, como el uso del sonido.

Desde entonces, Maravilla ha trabajado incansablemente para crear una mayor conciencia sobre el trauma y ampliar el acceso a la sanación. Su vida y su obra son una historia de perseverancia, humanidad y activismo.

Guadalupe Maravilla: Mariposa Relámpago. Vista de la muestra en ICA Boston, 2023. Foto: Mel Taing.
Guadalupe Maravilla: Mariposa Relámpago. Vista de la muestra en ICA Boston, 2023. Foto: Mel Taing.

La simbología en Mariposa Relámpago

La actual exposición de Guadalupe Maravilla en el ICA Watershed (Boston, EEUU) se compone de esculturas monumentales y pinturas tipo retablo de escala íntima atravesadas por este historial de vida. El eje de la muestra es Mariposa Relámpago (2023), la escultura de mayor tamaño que ha realizado hasta la fecha en colaboración con artesanos, curanderos, mecánicos y labradores de metales.

Mariposa Relámpago fue primero un autobús escolar en Estados Unidos, tuvo una segunda vida como medio de transporte en El Salvador, y ahora es un templo de sanación donde cada elemento que lo compone encierra una cosmología de símbolos potentes que conectan la travesía personal del artista con prácticas ancestrales indígenas, así como con diversas creencias espirituales y populares y las crisis contemporáneas causadas por enfermedades, la guerra y el extractivismo.

Así, la figura anatómica de un niño, ubicada al frente del autobús, hace referencia al cáncer que sufrió o a las enfermedades en su familia y amigos, así como a los fantasmas de los niños que primero utilizaron este autobús escolar y de aquellos que han cruzado fronteras en búsqueda de seguridad.

Guadalupe Maravilla, Mariposa Relámpago, 2023. Técnica mixta, aprox. 3,96 x 2,59 x 10,67 m. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.
Guadalupe Maravilla, Mariposa Relámpago, 2023 (detalle). Cortesía del artista y P·P·O·W, New York. Foto: GLR Estudio Gerardo & Eduardo López.

En el frente escalonado del autobús se aprecian esculturas talladas en piedra volcánica en forma de maíz -o elote-, un ingrediente culinario básico que simboliza la vida y la fertilidad en muchas culturas americanas, y que es un motivo recurrente en la obra de Maravilla. Debajo y en otras partes del bus, vemos hileras de cubiertos de metal que hacen referencia a las cenas grupales que por años ha venido organizando el artista tras finalizar sus talleres de sanación para la comunidad indocumentada.

La mano en el centro, que sostiene un cubo de hielo que se derrite, alude al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), un organismo de seguridad federal que se encarga de hacer cumplir las leyes de inmigración mediante el traslado forzoso de individuos, separando familias en el proceso. Maravilla contrató a artesanos en El Salvador y México para crear estas esculturas en piedra como una manera de apoyar las microeconomías con su trabajo.

A los costados ha instalado un par de alas de mariposa, de manera que el autobús completo se podría leer como el cuerpo del insecto. Las mariposas migran entre Michoacán, en el occidente de México, a EEUU sin que la frontera las afecte. Son animales que también representan la transformación y el renacimiento con su increíble proceso de metamorfosis. Maravilla le puso el nombre a esta escultura después de escuchar a dos abuelitas hablando de una “mariposa con relámpagos”, una poderosa fusión imaginativa de dos fenómenos aéreos.

Guadalupe Maravilla, Migratory Birds Riding the Celestial Serpent, 2021. Escultura en técnica mixta con hojas de maguey, mezcla de pegamento y objetos recolectados en el ritual de desandar la ruta migratoria original del artista, 332,7 x 769,6 x 34,3 cm. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.

Serpientes regenerativas

Las serpientes también forman parte de la iconografía de Guadalupe Maravilla. Atraviesan los costados del bus en dos formas: como una figura sinuosa cubierta en metal trabajado por un alquimista mexicano, y como una talla en piedra volcánica, zigzagueante como un relámpago, realizada por Miguel Ángel Peña Cervantes, un artesano de México.

Las serpientes son símbolos sociales y religiosos importantes en muchas de las antiguas civilizaciones de Mesoamérica; son el vehículo de transporte de los cuerpos celestes y una reminiscencia a la capacidad de renacer atribuida a la regeneración y muda de su piel.

La serpiente reaparece en la instalación Migratory Birds Riding the Celestial Serpent (2021), hecha con hojas de maguey y objetos acumulados por el artista durante el ritual de (re)recorrer su ruta migratoria, viajes que realizó “con el propósito de enfrentar el trauma y poder curarlo”. En el camino, se dio cuenta de que los objetos que iba coleccionando realmente estaban cargados de poder. Los objetos que se aprecian por toda esta escultura mural -ruedas de coches de bebé y zapatos- aluden al movimiento, a la vez que las aves migratorias remiten al desplazamiento sin fronteras.

La serpiente aquí se asocia a la sanación y las artes medicinales de diversas culturas y épocas. En muchas culturas indígenas de América Latina, los sanadores utilizan su veneno y partes del cuerpo en diversas prácticas. En la mitología griega, Asclepio, una deidad asociada con la sanación, sostiene una vara con una serpiente enrollada, un símbolo antiguo presente en el logotipo de muchas organizaciones médicas hoy día.

Terapia vibratoria

Maravilla aprendió terapia de sonido durante su tratamiento contra el cáncer y comenzó a incorporar los gongs en su creación artística en 2012. El artista estudió la sanación con gongs y sonido con Don Conreaux, un famoso sanador australiano y estadounidense, y aprendió a producir diferentes frecuencias para enfocar ciertas partes del cuerpo en específico.

En sus obras, incorpora gongs hechos a mano en Alemania y Estados Unidos, cuidadosamente calibrados a frecuencias específicas asociadas con los planetas y los elementos. Los cuatro gongs de Mariposa Relámpago producen vibraciones que viajan por toda la escultura. En las ceremonias que realiza el artista durante la exposición, los participantes se pueden sentar o acostar dentro de la escultura para recibir la terapia vibratoria.

Guadalupe Maravilla, Disease Thrower #0, 2023. Técnica mixta. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.
Guadalupe Maravilla, Disease Thrower #0, 2023. Técnica mixta. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.
Guadalupe Maravilla, Disease Thrower #00, 2023. Técnica mixta. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.
Guadalupe Maravilla, Disease Thrower #00, 2023. Técnica mixta. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.

Tótems sanadores

Entrando al galpón del ICA se encuentran dos esculturas creadas por Maravilla para ofrecer terapia vibratoria. Una de ellas, Disease Thrower #0 (2022), tiene un gong que, al ser activado por el artista, transmite vibraciones que recorren la estructura de metal hasta llegar a la persona acostada que recibe la terapia sanadora.

Las hamacas extendidas en la parte de arriba son para que los ancestros/espíritus descansen. El color negro de sus telas se logró con las cenizas dejadas por unas fogatas que el artista encendió durante las ceremonias de sanación que realizó en el Socrates Sculpture Park (Queens, Nueva York) como parte de su exposición Planeta Abuelx en 2021.

La otra pieza, Disease Thrower #00, está hecha de acero y fibra de algodón con cristales incrustados en sus costillas. Su estructura es muy similar a la de Disease Thrower #0: hamacas para el descanso de ancestros y espíritus, un gong cuyas vibraciones son recibidas por la persona acostada durante la terapia vibratoria, como un abrazo de energía.

Guadalupe Maravilla, Retablos, 2023. Técnica mixta. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.
Guadalupe Maravilla, Retablos, 2023. Técnica mixta. Vista de instalación en ICA, Boston, 2023. Foto: Mel Taing.

Retablos para registrar la vida

La muestra también incluye trabajos recientes de la serie Retablos, iniciada por el artista en 2019. Tras un viaje a México con el propósito de rehacer su ruta migratoria, Maravilla decidió adaptar esta forma de arte sincrético y tradicional, mediante el cual se expresa agradecimiento por haber sobrevivido sucesos excepcionales, para registrar su historia de vida.

Luego de conocer a Daniel Alonso Vilchis Hernández y a su papá Alfredo Vilchis Roque -de la cuarta generación de pintores de retablos (retableros) mexicanos-, Maravilla estableció una colaboración con ellos en la cual él hace los dibujos digitales y escribe el texto acompañante, y Daniel y su padre los pintan sobre lata.

En esta exposición, el artista registra siete momentos vividos a los ocho años durante su viaje migratorio en busca de asilo, desde El Salvador hasta Estados Unidos, pasando por Honduras, Guatemala y México, en manos de los “coyotes”.

Este es el texto de Retablo Pupusa (2023):

Después de huir de la guerra civil en El Salvador, empecé mi camino de dos meses y medio por tierra a los Estados Unidos. Empecé yendo a Honduras primero. Mis padres ya habían escapado de la guerra civil y estaban en Estados Unidos esperándome. Tenía ocho años cuando mi familia contrató a un coyote para que me ayudara a llegar a Estados Unidos. Mientras estaba en Honduras, pase por los campamentos de refugiados que estaban recibiendo a víctimas que habían escapado de la guerra en El Salvador.

Me acuerdo de que me vieron comiendo en un restaurante de pupusas. Una mujer en la mesa de al lado les dijo a sus amigas que yo era un niño refugiado de El Salvador porque se dio cuenta que me comía las pupusas con las manos. Me acuerdo de que tenía terror de que me mandaran de vuelta a El Salvador, y que no pudiera reunirme con mi familia. Entonces pedí tenedor y cuchillo y me comí mis pupusas con cubiertos. Después, continuamos nuestro camino a Guatemala.


Guadalupe Maravilla: Mariposa Relámpago se presenta del 25 de mayo al 4 de septiembre en ICA Watershed, Boston, EEUU.

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