Skip to content

FORECAST FORM: ART IN THE CARIBBEAN DIASPORA, 1990S–TODAY

La década de 1990 fue una de profundas transformaciones sociales y políticas, cuando los debates en torno a la identidad y la diferencia ocuparon un lugar destacado. Forecast Form: Art in the Caribbean Diaspora, 1990s–Today, que se presenta hasta el 23 de abril en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago (MCA), toma la década de 1990 como su escenario cultural, reuniendo las obras de treinta y siete artistas que viven en el Caribe o bien provienen de una herencia caribeña, o cuyas obras están conectadas a la región.

La exhibición está anclada en el concepto de la diáspora, es decir, la dispersión de caribeños y caribeñas a través de la migración tanto forzada como voluntaria. Aquí, la diáspora no es un anhelo de regresar a casa sino una manera de comprender que siempre estamos en movimiento y que nuestras identidades están en estados de transformación constantemente. Esta idea se capta en las obras exhibidas, las cuales sugieren el movimiento y el viaje a través de formas, materiales y técnicas.

Tavares Strachan, In Broad Daylight, 2018. Neón. Foto: Michael David Rose

Forecast Form también propone que el Caribe es una manera de pensar, ser y hacer, la cual se extiende más allá de sus fronteras geográficas, desafiando nuestras suposiciones sobre la cultura caribeña y su representación, y redefiniendo la relación entre la identidad y el lugar. La exhibición también presenta una idea a través de su título: que el Caribe inauguró al mundo moderno, y que las formas y sus estéticas nos permiten analizar las historias y las fuerzas que siguen moldeando nuestro momento contemporáneo, desde la emancipación y los derechos humanos hasta el colonialismo y el cambio climático.

La exposición es curada por Carla Acevedo-Yates, curadora principal, junto a Iris Colburn, asistente curatorial, Isabel Casso, exbecaria del programa curatorial Susman, y Nolan Jimbo, becario del programa curatorial Susman. Es diseñada por SKETCH | Johann Wolfschoon, Panamá.

Vista de la exposición “Forecast Form: Art in the Caribbean Diaspora, 1990s-Today”, MCA Chicago, 2022–2023. Foto: Michael David Rose.
Vista de la exposición “Forecast Form: Art in the Caribbean Diaspora, 1990s-Today”, MCA Chicago, 2022–2023. Foto: Michael David Rose.

TERRITORIOS

El cuerpo es nuestra primera vivienda y el portador de nuestras historias personales y colectivas. La artista Zilia Sánchez (Cuba/Puerto Rico, 1926), cuyas obras forman parte de este capítulo de la muestra, declara “Soy isla”, reconsiderando su propio cuerpo e identidad a través de un lugar.

Aunque la palabra “territorio” se entiende mayormente como un concepto político, como las naciones y las fronteras fijas, también es una forma de describir los panoramas psíquicos, es decir, los mundos interiores, los cuales informan nuestras experiencias comunes. A pesar de que la diáspora comienza siendo el movimiento físico de las personas, los resultados de su proceso son nuevos territorios personales, culturales e históricos.

Los artistas en esta sección examinan estos territorios movedizos mediante procesos que utilizan la transferencia, las capas y la disimulación. Algunos de los artistas toman el cuerpo como un punto de partida para señalar el paso del tiempo y el espacio a través del movimiento, mientras que otros crean paisajes abstractos, tanto reales como imaginados.

La serie de Marton Robinson El negro en Costa Rica toma su nombre de un libro escrito por Carlos Meléndez y Quince Duncan que traza las historias de la población negra del país en la ciudad de Limón. En La Coronación de La Negrita, Robinson reimagina la portada del libro, incorporando varios símbolos e imágenes que recuerdan a las historias de la violencia racial que conectan el Caribe con Estados Unidos. Aquí, Robinson representa la Virgen de los Ángeles, la santa patrona de Costa Rica. Ella aguanta un bebé que representa a Cocorí, el protagonista de un libro infantil ilustrado de Joaquín Gutiérrez con representaciones racistas de los costarricenses negros. La coronación de la santa patrona, la madre de Cocorí, se refiere no solo a las tradiciones católicas sino también a “coronar” que, en Costa Rica, se refiere a ganar dinero al encontrar los descartes del narcotráfico.

Marton Robinson (San José, Costa Rica, 1979; vive en Toronto, Canadá), La Coronación de La Negrita, 2022, pintura de pizarra y tiza sobre lienzo. Foto: Michael David Rose


Vista de la exposición “Forecast Form: Art in the Caribbean Diaspora, 1990s-Today”, MCA Chicago, 2022–2023. Foto: Michael David Rose.

RITMOS FORMALES

Todas las obras presentadas aquí sugieren el movimiento, no solo plasmando o capturando los cuerpos en pleno movimiento, sino también resaltando el movimiento a través de las decisiones formales, los materiales y las técnicas. Algunos de los artistas en esta sección expresan el dinamismo y la energía del movimiento utilizando el color y los gestos mientras oscilan entre las formas reconocibles y las abstractas. Otros incluyen el movimiento en sus procesos creativos, transfiriendo los materiales de un lugar o una superficie a otro/a. Cada una de estas estrategias artísticas consta de una metáfora de cómo las identidades se forman mediante la transformación constante.

Christopher Cozier (Puerto España, Trinidad y Tobago, 1959), Gas Men, 2014, video de alta definición (HD) de dos canales (color, sonido), 2”7’. Still de video cortesía del artista

Filmado a orillas del lago Michigan, el video Gas Men de Christopher Cozier muestra a dos hombres vestidos en trajes de negocios gesticulando como si fueran vaqueros con unas bombas de gasolina, imitando los estereotipos masculinos típicamente vistos en las películas Westerns de bajo presupuesto. Una gran parte de las obras de Cozier llama la atención a las influencias transculturales y a las economías globales que han moldeado al Caribe. En este caso, el artista examina el impacto medioambiental de las economías de extraer el petróleo, además de las condiciones sociales que han resultado tras siglos del dominio colonial, la esclavitud, la labor forzada y la reciente corrupción política en la Trinidad post-independencia. El sonido que acompaña al video, creado con la compositora Caroline Mair-Toby de Londres y la citarista Sharda Patasar de Trinidad, incluye la sirena de una ambulancia, lo que evoca aún más un contexto urbano formado por las migraciones históricas y la violencia contra los cuerpos racializados.

Christopher Cozier (Puerto España, Trinidad y Tobago, 1959), Gas Men, 2014, video de alta definición (HD) de dos canales (color, sonido), 2”7’. Foto: Michael David Rose.


INTERCAMBIO

¿Cómo es que la creación de obras refleja los intercambios interculturales? ¿Cómo las formas logran emigrar y crear nuevos entendimientos de nuestro mundo entrelazado?

Históricamente, el Caribe ha sido un lugar para el intercambio cultural y la explotación económica, desde las plantaciones de la época colonial hasta las industrias del turismo y del petróleo que sustentan la economía mundial de hoy en día. En cuanto a la cultura, el Caribe sigue en un proceso de reconfiguración constante a través de la migración y las relaciones geopolíticas con el mundo árabe, Asia y las Américas, entre otras regiones. En las obras de esta sección, el lugar es difícil de localizar, ya que las geografías se entremezclan entre sí y las imágenes ponen en duda los orígenes y las identidades fijos/as.

Las referencias a la muerte llenan los monitores en Kwa Bawon—las imágenes y los recortes de las noticias que documentaron la presidencia de Jean-Bertrand Aristide acompañan a los nombres de los periodistas y los defensores de los derechos civiles quienes desaparecieron o fueron asesinados durante esta época. La turbulencia de la política haitiana se difunde a la volatilidad del clima del país, así como Maksaens Denis combina escenas de esta etapa tumultuosa con secuencias analógicas abstractas e imágenes del huracán Jeanne, un ciclón de categoría 3 que le cayó encima al Caribe en septiembre de 2004. El título de la obra y la configuración de los monitores en forma de un crucifijo aluden a Barón Samedi, el loa (espíritu) de los muertos y el guardián de los cementerios, según el vudú haitiano.

Maksaens Denis (Puerto Príncipe, Haití, 1968; vive en Puerto Príncipe y Santo Domingo, República Dominicana), Kwa Bawon, 2004, estructura de hierro con siete monitores, sonido compuesto por Laurent Lettree. Foto: Michael David Rose


Sandra Brewster, Wilson Harris: “even in my dream, the ground I knew I must not relinquish”, 2022. Transferencia de fotografía a la pared con gel. Foto: Michael David Rose

CREACIÓN DE IMÁGENES

Crear imágenes y readaptar imágenes archivadas son maneras importantes de formar y preservar la memoria. Tanto la fotografía como el video de archivo sirven para este propósito y los artistas los utilizan a menudo como materiales de partida para crear obras que cuestionan las narrativas históricas dominantes. En esta sala, los artistas, o bien utilizan fotografías y videos existentes, o bien crean sus propias imágenes para examinar la historia del activismo negro, de las categorías raciales y en la formación de la identidad en distintos lugares—desde Gran Bretaña a Costa Rica, a los Estados Unidos, Jamaica y Haití.

Figura de Cangrejos es un ensamblaje en forma humana de objetos de uso diario recogidos en el pueblo de Loíza, en la costa noreste de Puerto Rico, donde vive el artista, y que está conformado por una comunidad de origen cimarrón. Un rallador de coco sirve de cabeza y unos martillos y unas hojas de palma pintadas se extienden hacia fuera como unos apéndices, mientras que elementos como el tambor se refieren a las tradiciones rítmicas afrocaribeñas. Daniel Lind-Ramos recolectó estos objetos de distintas maneras: recogiéndolos por las calles y en la costa, comprándolos de vendedores locales, y recibiéndolos como regalos de sus amigos y gente conocida. Todos estos objetos funcionan como repositorios, tanto de la memoria personal como de la histórica, conformando así un retrato material de Loíza que reafirma la vitalidad de los espacios de la comunidad negra.

Daniel Lind-Ramos (Loíza, Puerto Rico, 1953; vive en Loíza), Figura de Cangrejos, 2018–19, acero, aluminio, clavos, ramas de palma, cocos secos, ramas, troncos de palma, arpillera, machete, piel, sogas, lentejuela, toldo, cuerdas de plástico, tela, alfileres, cinta adhesiva para tubería y pintura acrílica. Foto cortesía del artista


PAISAJE

¿Qué cosas oculta el paisaje? La belleza exuberante, multicolor y abundante del paisaje tropical suele reprimir frecuentemente historias dolorosas y violentas. En lugar de transmitir estas historias en modos narrativos, los artistas presentados en esta sección emplean diversas técnicas—a menudo plasmando la flora de un lugar, incluyendo los árboles y las plantas, además de los jardines—para referir a las historias del colonialismo, la migración y la extracción de recursos.

Esta instalación escultórica se inspira parcialmente en los recuerdos de Engel Leonardo de ver a las mujeres buscar el oro en los ríos de Jimayaco, un pueblo de La Vega, provincia central de la República Dominicana. Montados al tope de dos de las esculturas hay unos recipientes parecidos a los que se usan para extraer el oro, y que el artista ha llenado de arcilla, agua y pedazos de oro, evocando así aún más un modo de vida campestre que ha ido desapareciendo rápidamente. Las esculturas también se inspiran en las ‘muñecas sin rostro’, muñecas artesanales sin cara que surgieron como recuerdos turísticos en la República Dominicana durante la década de 1980, y que desde entonces se han convertido en un rasgo reconocible de la dominicanidad. Al contrastar los tonos oscuros de la madera guayacán con los cuerpos de las figuras de color claro y esmaltados, Leonardo comenta sobre cómo las construcciones de la identidad dominicana han sido influenciadas por el rechazo de la negritud en la República Dominicana, apoyado por los legados del colonialismo y de la dictadura de Rafael Trujillo.

Engel Leonardo (Baní, República Dominicana, 1977; vive en Santo Domingo, República Dominicana), Jimayaco, 2017, arcilla, esmalte, madera guayacán y oro aluvial. Foto cortesía del artista


RASTROS

Las personas y los lugares se desarrollan según el paso del tiempo, dejando rastros tanto visibles como invisibles. ¿Cuáles rastros quedan de las historias coloniales, grabados en la memoria de los cuerpos, los lugares y los objetos?

El Caribe, como una región geográfica, se desarrolló a través del movimiento de los cuerpos clasificados según su género y su raza, primero con los esclavizados de África degradados al nivel de los bienes muebles y después con los trabajadores de la India, China y otros lugares con un contrato de servidumbre. Los legados del colonialismo, el racismo y la violencia de género hieren tanto al cuerpo como al paisaje. En vez de plasmar estas historias coloniales, los artistas en esta sección llaman la atención a los rastros que estas dejaron a través de los objetos, los materiales y los gestos, los cuales contienen tanto del pasado como del presente y del futuro.

Al presentar más de cien impresiones de serigrafía, El Mar de Cristóbal Colón de Álvaro Barrios desafía la autoridad del mapa colonial. Cada cara de las impresiones lleva un solo cuadro monocromático. Los monocromos de color puro cian refieren al Mar Caribe, un tropo visual que se ha utilizado repetidamente para definir la región, mientras que los monocromos rojos develan las historias de violencia que frecuentemente están ocultas tras las imágenes de los paisajes idílicos del Caribe. Las impresiones están colgando de unos tendederos y están fijadas con colgadores de madera, rememorando la exhibición de “literatura de cordel” por todo el noreste de Brasil. Estos folletos ilustrados, introducidos a Brasil por los portugueses durante la época colonial, solían colgarse en cordones por las calles para el consumo diario de la población.

Álvaro Barrios (Barranquilla, Colombia, 1945; vive en Barranquilla), El Mar de Cristóbal Colón, 1971/2022, serigrafías, tendedero y colgadores de madera. Foto: Michael David Rose


ARTISTAS

Adán Vallecillo, Alia Farid, Álvaro Barrios, Ana Mendieta, Cándida Álvarez, Christopher Cozier, Cosmo Whyte, David Medalla, Deborah Jack, Denzil Forrester, Donald Rodney, Donna Conlon y Jonathan Harker, Ebony G. Patterson, Engel Leonardo, Daniel Lind-Ramos, Didier William, Felix Gonzalez-Torres, Firelei Báez, Frank Bowling, Freddy Rodríguez, Jeannette Ehlers, Joscelyn Gardner, Julien Creuzet, Keith Piper, Lorraine O’Grady, Maksaens Denis, María Magdalena Campos-Pons, Marton Robinson, Peter Doig, Rafael Ferrer, Rubem Valentim, Sandra Brewster, Suchitra Mattai, Tavares Strachan, Teresita Fernández, Tomm El-Saieh, Zilia Sánchez

También te puede interesar

UNA BOCANADA DE AIRE. LA BIENAL DEL BIOCENO

La cartografía curatorial de Blanca de la Torre se encontró con un país orgulloso de que los derechos de la naturaleza estén inscritos en su Constitución, pero en especial con un empoderamiento de raíces...