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LABORATORIO DE LA IMAGINACIÓN SOCIAL. 40 AÑOS DE MAPA TEATRO

Nos acercan los afectos que despiertan en nosotros y entre nosotros preguntas y situaciones específicas, paradójicas, cargadas muchas veces de asombro, malestar o impotencia

Mapa Teatro


Durante el último siglo, las transformaciones estéticas que han determinado la especificidad en el arte se han debatido y se han cuestionado al punto de generar otros modos de organización de lo sensible que han puesto en crisis la idea de pertenencia y de autonomía. Esto ha llevado al campo de las artes visuales a analizar ese fenómeno de manera insistente en reflexiones teóricas que han sido impulsadas por el impacto de lenguajes como el performance y movimientos tan diversos como Fluxus, donde las obras encarnan toda una construcción compleja a partir de componentes que incluyen disciplinas como la música, el video, las acciones y, en general, las artes vivas o las artes del cuerpo.

En su libro Mundos en común. Ensayo sobre la inespecificidad en el arte, Florencia Garramuño ha llamado “prácticas de la no pertenencia” a aquellas propuestas que encarnan un complejo metodológico y mediológico de producción y presentación, y que no sería posible encasillarlas como una forma de producción específica. El concepto no es despectivo, sino que intenta dejar en claro que hay una cantidad de proyectos enfocados en el arte que transgreden y desbordan las estructuras de sus prácticas y proponen, además, una redefinición no solo estética sino también ética, en tanto fundamento de una relación con el otro y, por tanto, con el mundo.

¿En qué medida nociones fundamentales de la estética, sostenidas en la figura de la representación, han sido reemplazadas en el arte contemporáneo por otras operaciones? ¿De qué forma estas puestas en cuestión de la pertenencia redefine las maneras de comprender lo latinoamericano? Estas interrogantes que aparecen en el texto de Garramuño bien pueden tener una importante respuesta, gracias a la exposición antológica Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años, que actualmente se encuentra en el Museo de Arte Miguel Urrutia (MAMU).

Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República
Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República
Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República

Heidi Abderhalden y Rolf Abderhalden son dos hermanos artistas teatrales y visuales de Colombia que en 1983 fundaron el proyecto Mapa Teatro en París, y tienen su sede en Bogotá desde 1986. El proyecto ha sido reconocido desde hace 40 años por ser un laboratorio de creación y experimentación transdisciplinar que ha construido una cartografía en el ámbito de las artes vivas, un espacio propicio para traspasar fronteras -geográficas, lingüísticas, artísticas- y escenificar cuestiones locales y globales a través de diversas operaciones de “pensamiento-montaje”.

La exposición Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años comenzó a gestarse en el año 2020 luego de que María Wills, actual directora del museo, se inclinara durante la pandemia hacia procesos creativos transgresores que era necesario revisar y compartir con un gran público. Pensar en Mapa Teatro fue una de sus mejores apuestas. “Encontré la necesidad urgente de presentar propuestas artísticas que acercaran el cuerpo al museo y la experiencia del cuerpo, y además consideraba que había una mora, en realmente considerarlos desde la perspectiva del museo, de la experiencia en el espacio museológico y de hecho cuestionar la experiencia de lo que implica y significa hacer una exposición y, en ese sentido, me parece que tienen un trabajo muy profundo, y muy importante”, dice María Wills.

Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República

En 2020, María Wills, directora del MAMU, nos propuso esta exposición. Sin embargo, en plena pandemia era difícil imaginar cualquier cosa, qué sentido darle y cómo dar forma a esta invitación. Nos tomó mucho tiempo pasar al acto de creación, materializar el gesto, llevarlo al espacio. El montaje en las salas del museo se llevó a cabo en un mes de inmersión intensa con un equipo de nuestro laboratorio y del museo que trabajó sin descanso

Mapa Teatro


La curaduría, la museografía y la presentación en general de la exposición tienen un altísimo nivel. Destacan la coherencia, agudeza espacial y una sensibilidad innegable que ha sido posible gracias al trabajo de un gran equipo de trabajo apoyado por Camila Salgado, así como por la experiencia de su curadora, Carolina Ponce de León quien, sin duda, logró conjugar afectos y lazos no solo profesionales, sino también humanos, a través de una curaduría que se evidencia como un puente entre la transgresión y la crítica ética y política  que propone el extenso trabajo de Mapa Teatro, donde la conciencia corpórea y gestual en el espacio y la indiscutible poética son vivos ejemplos del tránsito de la compleja identidad social entre lo colombiano y lo latinoamericano.

El despliegue de proyectos en la exposición abarca obras importantes que se articulan a partir de tres ejes centrales: Prometeos (2002-2012) y Anatomía de la violencia en Colombia (2012-2022), en el segundo piso, y Atlas (1993-2022), situado en el tercer piso y dividido también en tres modalidades de laboratorios de creación que presentan variaciones de obras como Extrañas Amazonas, Horacio (laboratorio de la imaginación social), La luna en el Amazonas, De los dementes o faltos de juicio (laboratorios de etnoficción) y una obra realizada especialmente para la muestra, titulada Hotel Atlanta (ficción de laboratorio).

Haciendo eco del dramaturgo Heiner Müller, para quien “el teatro es un laboratorio de la imaginación social”, los laboratorios transdisciplinares y experimentales de Mapa Teatro abordan cuestionamientos estéticos, poéticos, éticos y micropolíticos que tensan el arco entre la vida y el arte: la potencia política de la imaginación.

Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República
Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República

En Prometeos se reúnen algunas huellas de un conjunto de gestos artísticos realizados por Mapa Teatro entre 2002 y 2005: Prometeo, I y II actos (2002- 2003), Recorridos (2003), La limpieza de los establos de Augías (2004) y Testigo de las ruinas (2005), inscritas en un proceso de activaciones y actualizaciones que se extiende hasta 2016. El proyecto fue desarrollado a partir del acompañamiento de Mapa Teatro a un grupo de habitantes del Barrio Santa Inés-El Cartucho en Bogotá, quienes, afectados por el plan de demolición y desaparición del barrio, realizaron una experiencia personal, colectiva y urbanística, hasta la construcción del parque Tercer Milenio. Por otra parte, Anatomía de la violencia en Colombia se configura a partir de un trabajo que Mapa Teatro desarrolló por siete años (2010-2017) a partir de las masacres cometidas durante el conflicto armado interno en Colombia por parte de los actores de la guerra (Fuerzas Militares, paramilitares, guerrillas [FARC-EP, ELN], carteles del narcotráfico, BACRIM, GAO y delincuencia organizada), y los atroces ataques perpetrados contra la población civil en escenarios de fiestas populares y celebraciones públicas y privadas.

Durante este periodo, Mapa Teatro participa en varias celebraciones, investiga fiestas y escenarios de masacres, revisa archivos, encuentra testigxs y realiza varias operaciones de montaje, entre el documento y la ficción, para poner en escena, a manera de un tríptico, los dispositivos de teatralización de la violencia y sus efectos sobre la subjetividad y los cuerpos, el uso de la fiesta como escenario necropolítico por parte de lxs actores armados, pero también como táctica de resistencia por parte de la población civil.

El tríptico está conformado por Los Santos Inocentes (2010), Discurso de un hombre decente (2012), Los incontados: un tríptico (2014) y, tras la firma de los Acuerdos de Paz, una última cara del tríptico con la cual Mapa Teatro cierra este ciclo, La despedida (2017), siempre desde una perspectiva micropolítica y poética, tensando el arco entre lo real actual y la ficción a través de la mediaturgia y la etnoficción.

Finalmente, Atlas reúne una serie de acciones situadas llevadas a cabo en varios laboratorios que, desde 1993, Mapa Teatro ha realizado con su Laboratorio de Artistas. “El dispositivo operativo de los laboratorios son las comunidades experimentales temporales, integradas por miembros de contextos específicos, en primer lugar, así como por artistas y profesionales de disciplinas y generaciones diversas, en segundo término. A modo de ‘laboratorios de la imaginación social’, estos laboratorios propician vínculos de afinidad y resonancias de afectos entre sus integrantes que favorecen la aparición de modos de producción de imaginarios y nuevas configuraciones relacionales, éticas y estéticas”.

Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República
Vista de la exposición «Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años», en el MAMU, Bogotá, 2022. Foto: Oscar Monsalve/Banco de la República

La exposición antológica Mapa Teatro. Laboratorio de la imaginación social, 40 años, que estará abierta al público hasta el 6 de marzo del 2023 es, en suma, toda una experiencia corpórea y sensorial donde el espectador no solo podrá cuestionarse sobre las nociones de especificidad estética y autonomía, sino que podrá empezar a reconocer la complejidad de un discurso coherente y crítico, donde además se hace una reflexión sobre las formas habituales de proponer una exposición, sus modos de presentación y circulación, y la eficacia que presenta en relación a la integración con el público y con el contexto del arte no solo nacional, sino también desde un foco latinoamericano.

Ursula Ochoa

Vive y trabaja en Medellín-Colombia. Magíster en Estética de la Universidad Nacional de Colombia, donde obtuvo la Beca de Facultad. Tiene un pregrado en Artes Plásticas, estudió Periodismo Cultural y Crítica de Arte, Estética y Teoría del Arte del siglo XVIII en la Universidad de Cádiz, y ha estudiado sobre el pensamiento Estético en Friedrich Nietzsche y Aby Warburg en la Universidad Nacional de Colombia. Recibió la Mención Honorífica en el concurso de Ensayo sobre las Bienales de Arte de Medellín organizado por el periódico El Mundo y la Fundación Ángel Gómez en el año 2018, y en el año 2020 recibió el premio al mejor libro de ensayo “Una crítica incipiente”, con la editorial independiente Fallidos Editores.
Fue crítica de arte para la sección Palabra y Obra del periódico El Mundo (2013-2020), y curadora editorial de la revista EXCLAMA durante la realización del libro sobre arte contemporáneo colombiano PUNTO en el año 2019, donde también se desempeña como escritora de manera habitual. Actualmente escribe para la sección de Cultura de El Espectador, y se desempeña como asesora de proyectos de arte, curadora independiente y es cofundadora del proyecto Korai Art, una plataforma para la visibilización y venta de obras realizadas por mujeres artistas en Colombia.

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