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LA INTERMUNDIAL HOLOBIENTE: “SÓLO UN PROCESO DE DESCOLONIZACIÓN NO EXTRACTIVISTA POSIBILITARÍA LA SUPERVIVENCIA HUMANA EN LA TIERRA”

La Intermundial Holobiente es una plataforma de pensamiento y creación interindisciplinada conformada por Paula Fleisner, filósofa, Claudia Fontes, artista visual, y Pablo Martín Ruiz, escritor y traductor. Sus experiencias se polinizan entre sí para, como colectivo, desarrollar una práctica fluida desde la cual imaginar nuevas formas de relación con lo no humano.

Conscientes de que la supervivencia humana está peligrosamente amenazada si no imaginamos un proceso de cambio integral y global descolonizador y no extractivista, que sitúe a lo no humano como central al problema humano, los integrantes de La Intermundial Holobiente han realizado proyectos que cuestionan el Antropocentrismo como modelo excluyente y jerárquico de coexistencia, donde todo es redituable, incluso, nuestros conocimientos y saberes.

A propósito de su participación en documenta 15, donde presentan el proyecto El libro de las diez mil cosas, y cuyo prólogo en español se puede leer aquí, realizamos esta entrevista.

La Intermundial Holobiente, Signoteca, 2022. Vista de instalación en Komposthaufen (Karlsaue), Kassel, 2022. Foto cortesía de DPA

Alejandra Villasmil: Partamos desde su misma concepción como colectivo: “La Intermundial Holobiente es una plataforma para la invención de prácticas imaginativas más que humanas”. El enunciado me invita a pensar en la imaginación como el recurso último capaz de gatillar un genuino compromiso y aprendizaje de las perspectivas no humanas, para, en definitiva, vislumbrar formas radicales de convivencia sustentables.¿Cómo despliegan esta visión en la praxis creativa?

La Intermundial Holobiente: En efecto, nuestro punto de partida es la imaginación como facultad medial común que supone todos los sentidos, y como potencia libre de reorganizar el mundo de formas diversas. Porque la imaginación recupera y almacena los datos que nuestro sensorium le ofrece del mundo, pero a la vez puede organizar esos datos, siempre y cada vez, de modos novedosos. Incluso como potencia cósmica (más que solo humana), la imaginación es la que puede venir en ayuda en estos tiempos de exterminios masivos en que necesitamos prestar atención a los mundos agenciales, perceptivos y afectivos no humanos, no solo para evitar su desaparición, sino también para honrar los ya extintos.

La imaginación lidera toda pesquisa posible acerca de los modos de existencia, porque es la que nos permite comprender siempre en diferido la mediación dinámica que enredan las diez mil cosas. Lo que proponemos es un método, que no es un camino único de creación, sino una especie de río con afluentes y efluentes que se pliegan y despliegan, a su vez, en un ciclo del agua que le impide terminar.

El punto de partida, en el caso de El libro de las diez mil cosas, fue la pregunta por el modo de ser de un libro escrito por entidades no humanas. Convocamos a 14 artistas y escritores para que tradujeran, interpretaran, comentaran, desarrollaran, adivinaran, correspondieran en los paratextos aquello que estaba presente en el cuerpo del texto que permaneció en blanco. De esta forma, el lector es invitado a imaginar el texto central invisible a partir de la lectura de los paratextos. La voz de las diez mil cosas se manifiesta por lo tanto como una construcción, dinámica y cambiante, a cargo de la imaginación lectora.

La Intermundial Holobiente, Signoteca, 2022. Vista de instalación en Komposthaufen (Karlsaue), Kassel, 2022. Foto cortesía de DPA

AV: El mismo nombre del colectivo, La Intermundial holobiente, instaura nuevos significados o resignifica ciertas nomenclaturas. Los holobientes son entidades creativas colectivas auto-generadas, a la vez biológicas y artísticas, reales e imaginarias, naturales y culturales, que escapan la clasificación binaria. Pareciera referirse a las formas necesarias de vivir en y con el planeta, en correspondencia. ¿Cómo se pueden establecer nuevas interconexiones desde los campos del arte, la filosofía y la literatura?

LIH: Creemos que no es necesario establecer esas interconexiones entre el arte, la filosofía y la literatura, porque esas disciplinas son desde siempre concomitantes y están interconectadas. Lo que nos propusimos, en todo caso, es subrayar esas interconexiones de manera tal que pudiéramos pensar métodos de creación imaginativa que incluyeran técnicas, procedimientos y prácticas específicas de cada una de ellas. Porque creemos que las imágenes, el lenguaje, el pensamiento y la sensibilidad coexisten en una zona de indiscernibilidad en la que se potencian mutuamente. Además, la actualidad ecopolítica invita a inventar formas de creación inter(in)disciplinadas si queremos prestar atención a la miríada de mundos con los que cohabitamos el mundo.

AV: Han hablado del soñar como una capacidad tan válida como la conciencia, y de que las emociones no son menos que el pensamiento analítico. Falta soñar e imaginar, faltan los afectos y el compartir genuinos en estos tiempos. La pregunta viene a propósito de su participación en la documenta 15, donde la noción de ‘lumbung’, que se traduce en el compartir y en la generosidad en tiempos críticos, es el punto de entrada para proyectos como La Intermundial Holobiente. Me gustaría saber, entonces, cómo han vivido la inserción de su proyecto en este encuentro…

LIH: El común denominador de documenta 15 es el deseo por el intercambio consensuado y la exploración de modos creativos para la resolución de tensiones y conflictos que surgen del trabajo colectivo. En nuestro caso, este anhelo de encuentro creativo incluye lo más que humano. En La Intermundial Holobiente entendemos que sólo un proceso de descolonización no extractivista posibilitaría la supervivencia humana en la tierra. Ese proceso solamente puede hacerse viable en tanto logremos imaginar lo no humano como central al problema humano. En lugar de generar círculos de inmunidad alrededor del excepcionalismo humano de manera que siempre algo quede afuera como recurso para ser explotado, proponemos imaginar nuevas formas no jerárquicas de coexistencia desde una perspectiva posthumana y materialista: el punto de partida desde el cual proponemos pensar es que todo lo que hay, humano y no humano –las diez mil cosas– tiene su propia agencia y su punto de vista, y que éstos deben ser considerados en cualquier ejercicio de transformación del mundo que pretendamos hacer.

La Intermundial Holobiente, Signoteca, 2022. Vista de instalación en Komposthaufen (Karlsaue), Kassel, 2022. Foto: Nils Klinger/documenta fifteen
La Intermundial Holobiente, Signoteca, 2022. Vista de instalación en Komposthaufen (Karlsaue), Kassel, 2022. Foto: Nils Klinger/documenta fifteen

AV: Ese espacio que habitan en d15, el compost heap, es un humedal donde trabajan los jardineros de la Museumslandschaft Hessen Kassel (MHK).Allí construyeron un hábitat para albergar El libro de las diez mil cosas, publicación escrita y editada de manera polifónica entre catorce artistas y escritores argentinos*. La realización de este libro comenzó con una pregunta peculiar: ¿cómo se leería un texto escrito por autores no humanos? Se trata del primer libro de su colección El Book Wei,una colección de libros escritos por todas las cosas que existen. ¿Nos cuentan de qué va este proyecto en curso?

LIH: El nombre de la colección surge de un juego holobiéntico entre sonido y sentido dentro de las palabras. En El Book Wei confluyen tres idiomas: la homofonía en castellano de la palabra inglesa “way” -el modo, el camino- y la palabra china “wei” que nombra el potencial liberado luego del acto de negación. Compartimos aquí una parte del prólogo de El libro de las diez mil cosas, que es el primer volumen de la colección: “Imaginamos ‘El Book Wei’ como una colección de un número indefinido y potencialmente infinito de libros cuyas autoras son entidades no humanas. O, para decirlo en nuestra terminología, son libros escritos por holobientes, que hacen proliferar en lo que escriben todo tipo de historias, de imágenes y de personajes […]. Cada cosa entre las cosas, cada pluralidad de cosas en relación con otras cosas podría ser […] autora de uno de los libros de la colección. Todos los libros parten del mismo axioma: el centro de sus páginas lo ocupan textos invisibles escritos en lenguas indeterminadas por un autor o una pluralidad de autores de los que todo lo que sabemos es que no son humanos. ¿Qué dicen esos textos invisibles que habitan el blanco de la página? ¿Qué lógicas los regulan? ¿Qué retóricas y qué gramáticas pueden estar en su origen? ¿Qué sistemas de percepción y de organización de la experiencia? ¿Cómo los podemos imaginar? ¿Cómo los podemos leer?.

Decidimos que el modo de averiguarlo sea mediante ejercicios de imaginación colectiva. Pensamos que crear un coro de interpretaciones, traducciones y comentarios verbales y visuales de ese texto invisible podía ser una manera de intentar leerlo. Imaginamos entonces convocar a un colectivo de humanos y humanas, todos y todas amigues de lo no humano, del lenguaje verbal y de la imagen. Estos ‘lectores’ y ‘lectoras’ contribuyen en cada libro intentando leer e interpretar el texto del autor no humano. Lo hacen desde la periferia, en los lugares reservados a los paratextos en el libro: los márgenes, las notas, los espacios con imágenes. Se trata de un trabajo que, al ir desde los bordes hacia el centro, subvierte la posición tradicionalmente dominante: es la agencia no humana la que pasa a la posición central, mientras que la humana queda reposicionada en la periferia de los márgenes”.

La Intermundial Holobiente, Signoteca, 2022. Vista de instalación en Komposthaufen (Karlsaue), Kassel, 2022. Foto: Nils Klinger/documenta fifteen

AV: Paula, como parte del colectivo Ni Una Menos en Argentina, ¿cómo se ha visibilizado el feminismo en el marco de documenta 15? Y, a partir de tu participación, ¿cómo lo has levantado en este contexto, donde la atención mediática se ha enfocado en otros asuntos?

Paula Fleisner: Más allá de que en documenta 15 hubo muchas obras que abordaban la cuestión del feminismo como movimiento político desde una perspectiva temática o incluso documental, lo que me pareció más enriquecedor fue constatar que los valores del lumbung, sobre los que se concibió y desarrolló la exposición, son solidarios con las formas organizativas que nos damos dentro del feminismo. Diría que más que uno entre muchos “temas” de esta edición de documenta, el feminismo estuvo presente en la forma no jerarquizada de los vínculos comunitarios que se nos propuso desde la curaduría y que se replicó en las distintas instancias de encuentro entre artistas y con lxs espectadores.

La pluralidad de agendas que reivindican pequeñas y enormes luchas locales convivió en un espacio que potenciaba el aprendizaje amoroso y una convivencia no homogeneizante: esto es precisamente lo que me parece que la documenta tuvo de feminista. Por lo demás, la matriz patriarcal y colonial de Occidente se puso, una vez más, en evidencia en algunas de las repercusiones mediáticas que tuvo la exposición. La reducción de todo este proceso de creación colectiva a un conflicto geopolítico que tiene su origen en la mala conciencia europea es un ejemplo de las formas de disciplinamiento patriarcales, paternalistas y colonialistas contra las que el feminismo viene peleando. Más allá de eso, creo que las formas comunitarias que inventamos y compartimos en documenta 15 hablan por sí mismas de un cierto devenir feminista de las prácticas artísticas provenientes del así llamado sur global.

AV: ¿Qué recogen de toda la experiencia y cómo podría articularse en el futuro con los programas del lumbung.space?

LIH: “We need a bigger we” (Necesitamos un ‘nosotros’ más grande), escribió uno de los visitantes de documenta quince en una de las páginas del libro. El lumbung space es unagran oportunidad para expandir el nosotros de La Intermundial Holobiente dentro de una ética de trabajo que es propicia para nuestra práctica.

La Intermundial Holobiente, Signoteca, 2022. Vista de instalación en Komposthaufen (Karlsaue), Kassel, 2022. Foto: Nils Klinger/documenta fifteen

Este contenido es parte de una colaboración entre Artishock, lumbung.space y los artistas lumbung de documenta fifteen.

Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.

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