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MADELINE JIMÉNEZ SANTIL Y NICOLE CHAPUT: ¿CÓMO SE CONSTRUYE UN RÍO?⁠

Por Yina Jiménez Suriel

¿Cómo se construye un río? Creando un cuerpo que existe en movimiento constante y que tras la exposición a lo inestable se deforma tantas veces como sea necesario para existir.

Preguntar por la creación de un río es también preguntar por la creación de un cuerpo anfibio. El río existe como cuerpo en tanto tiene la capacidad de adaptar su morfología constantemente. Además, un río no es posible sin la existencia de otros seres vivos en su interior y en el entorno, así como el motor de lo anfibio es el reconocimiento de la interdependencia para garantizar la propia supervivencia.

En la imaginación occidental y occidentalizada, anclada en los principios de lo estable y lo binario, un cuerpo humano que pueda tener capacidades motrices y sensoriales diferenciadas para habitar distintas geografías no puede existir. Es por ello que alejar a la especie de su deseo —en palabras de Suely Rolnik, la pulsión vital—, homogeneizar dicho deseo o directamente su mercantilización, ha sido el único interés de Occidente y los sistemas socioeconómicos que ha generado.

Vista de la exposición ¿Cómo se construye un río?, de Madeline Jiménez Santil y Nicole Chaput, en Saenger Galería, Calle Manuel Dublán No. 33, Col. Tacubaya, Ciudad de México. Foto cortesía de la galería
Madeline Jiménez Santil, Lenguaje virtual infinito III, 2022, grafito, encausto, imprimatura de creta y acero sobre lino, 120 x 176 x 12 cm. Cortesía de la artista y Saenger Galería

La sola enunciación de cuerpos anfibios en la especie humana evidencia la muerte de dicha imaginación y, aunque actualmente seguimos habitando su fantasma, poco a poco nos hemos permitido reconciliarnos con la posibilidad de habitar distintos mundos, no solo para existir como personas, sino también como metodología y estrategia para crear otras imaginaciones en las cuales vivir, unas en las que la anulación de la diferencia y la masificación no sean parte intrínseca de la gestión del poder colectivo.

Para pensar respuestas posibles a la pregunta que titula este proyecto, toca desandar los caminos que hemos creado hasta el día de hoy para empujarnos a generar esos cuerpos anfibios: la modificación del sistema perceptivo, así como la dislocación de capacidades y configuraciones morfológicas.

¿Cómo contribuir desde el pensamiento estético contemporáneo —y los espacios simbólicos donde circula— a acercarnos a las posibilidades anfibias, considerando que desde su aparición en estrecho vínculo con la modernidad, el espacio expositivo, ha sido un lugar clave para el adiestramiento y homogeneización de una manera concreta de percibir? No obstante, en este momento, es uno de los espacios con mayor grado de libertad para la circulación de ideas en el espacio público.

En un primer capítulo de este proyecto, en el marco del último Salón ACME, bajo el título reflujos. no siempre se puede ver el viento construir el paisaje, nos planteamos ver qué sucedería si el tiempo de exposición subvierte las lógicas convencionales de experimentar con las cosas, si el tiempo de exhibición fuera un tiempo en movimiento, si fuera un caudal con formas que entren pero que también salgan, que se relacionen con su exterior sin olvidar su interior… Lo que sucede es lo caótico y la contradicción. Desde esa experiencia continuamos nuestro camino hacia este nuevo capítulo, en el que buscamos poner en relación a cuerpos que se erizan con las piedras, aunque desde perspectivas distintas.

Madeline Jiménez Santil, Lenguaje virtual infinito IV, 2022, grafito, encausto, imprimatura de creta y acero sobre lino, 120 x 120 x 15 cm. Cortesía de la artista y Saenger Galería
Madeline Jiménez Santil, Lenguaje virtual infinito IV (detalle), 2022, grafito, encausto, imprimatura de creta y acero sobre lino, 120 x 120 x 15 cm. Cortesía de la artista y Saenger Galería

La creación de cuerpos-máquina que al mismo tiempo son un lenguaje-código ha sido la estrategia con la que Madeline Jiménez Santil busca hacer que nuestro sistema perceptivo sea consciente del movimiento constante — ese que al incorporar la variación hace de un no-lugar, un lugar vivible— y desde ahí expandir nuestras subjetividades para que continúen siendo opacas en mundos complejos: lenguaje, imaginación, pulsión vital, palabras fáciles de escribir, pero no para infiltrarse en nuestras cotidianidades.

Ciertamente, tener capacidades anfibias es una cosa de tiempos lentos, de cúmulo de experiencias y, asimismo, la práctica de Madeline debe abordarse como un código abierto de una investigación en partes… una constelación de lenguajes por venir y la generación de estructuras para la emergencia de mundos virtuales.

¿Cómo se construye un río? Creando un cuerpo que existe en movimiento constante y que tras la exposición a lo inestable se deforma tantas veces como sea necesario para existir.

La consciencia de la potencia de las imágenes visuales para hacer de la repulsividad en torno al cuerpo femenino un instrumento de seducción, ha generado en la práctica de Nicole Chaput una atención minuciosa a la estrategia de la deformación que internamente ha ido germinando en el cuerpo humano para acercarse al deseo. Sin embargo, no son sólo realidades anatómicas, también son cartografías simbólicas de distintas transformaciones de lo femenino. Precisamente ahí radica cierta familiaridad e identificación con las imágenes-espejos que crea Nicole, a través de las cuales desdobla y materializa cuerpos del presente, feroces como todo aquello que habita en el intersticio de lo que está muriendo y lo que empieza a nacer.

¿Cómo se construye un río? Creando un cuerpo que existe en movimiento constante y que tras la exposición a lo inestable se deforma tantas veces como sea necesario para existir.

Nicole Chaput, No grites, que la niña duerme, 2021, óleo sobre madera cortada, 128 x 93 x 8 cm. Cortesía de la artista y Saenger Galería
Nicole Chaput, No grites, que la niña duerme (detalle), 2021, óleo sobre madera cortada, 128 x 93 x 8 cm. Cortesía de la artista y Saenger Galería
Nicole Chaput, I’ll Haunt You When I’m Gone, 2022, óleo sobre lienzo sin estirar, cortado y deshilado; extensiones de miembros unidos con hilo de poliéster y cosidos a mano, 190 x 121 cm. Cortesía de la artista y Saenger Galería

MADELINE JIMÉNEZ SANTIL Y NICOLE CHAPUT: ¿CÓMO SE CONSTRUYE UN RÍO?⁠

Curaduría: Haydeé Rovirosa y Yina Jiménez Suriel

Saenger Galería, Manuel Dublan 33, 4o. Piso, Tacubaya, Miguel Hidalgo, Ciudad de México ⁠

Hasta el 25 de junio de 2022

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