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RECONTARNOS. UNA EXPOSICIÓN DE ARTISTAS MUJERES DE CENTROAMÉRICA

Por La Revuelta | Colectivo de curadoras integrado por Maya Juracán, Renata Álvarez, Jimena Galán Dary y Christa Krings.

Recontarnos es una exhibición de arte hecha por artistas mujeres multidisciplinarias de Centroamérica, que resalta y enlaza las experiencias, las perspectivas y las resiliencias compartidas de las mujeres y los cuerpos feminizados de la región. El proyecto es una forma de apropiarnos de nuestras propias narrativas a través de la autonomía creativa de contar nuestras propias historias, pensamientos y sentimientos sororos, la ternura y el cuidado; de ahí el título Recontarnos. Se trata de la primera exposición centroamericana que reúne artistas mujeres, curada por un colectivo conformado por mujeres, utilizando la curaduría comunitaria.

El diálogo entre las obras hila actos de resistencia; cotidianidad; violencia, pérdida y luto; interpretaciones de los feminismos; los cuerpos como territorios; la juventud y la vejez; la maternidad deseada y no deseada, entre otros temas. Juntas, tejen nuestra coexistencia como un telar de diversas identidades femeninas en los espacios que habitamos.

El resultado es una declaración política que depende y fomenta abundantes discursos que generan una conversación activa entre las múltiples perspectivas y experiencias que se muestran en un espacio físico. Rebelémonos y reescribamos nuestra propia narrativa. No estamos buscando inclusión, sino una consciente transformación de las estructuras desde las cuales se representan las perspectivas de nosotras.

Las mujeres centroamericanas aprenden, desde muy jóvenes, los conceptos de «acoso», «sexismo», «violencia», «abuso» y «feminicidio». Estas palabras nos persiguen mientras crecemos; nos cargan y descargan a diario. Las artistas muestran sus experiencias personales al exponer y crear un registro de las constantes amenazas que son parte de la vida cotidiana.

lía vallejo, tarjetas de presentación «¿Es usted un acosador?». Cortesía: Apexart, NY

¿Es usted un acosador?

Si usted a las mujeres les silba, tira besos, les dice cosas como ¡uy mami!, amor, qué grosera, qué rico eso o las hace sentir incómodas con una mirada o expresión morbosa… Usted es un acosador.

Llámenos, podemos ayudarle.
+504 89565860

lía vallejo, acción de calle, Nicaragua, 2018


María Adela Díaz, We can’t breathe, 2020, registro de performance. Cortesía de la artista

lía vallejo, artista nicaragüense, propone una «cura» contra el acoso sexual al repartir tarjetas de presentación a hombres que vulneran a las mujeres en los espacios públicos. Esto lo hace por medio de una llamada telefónica que únicamente exige que se reconozcan como lo que son: acosadores. Asimismo, lía nos presenta un registro fotográfico de su performance ¿Es usted un acosador?

Esta exposición pone de relieve las formas de violencia que nos persiguen y atraviesan a diario en todos nuestros campos de interacción, en lo privado y en lo público. María Adela Díaz, artista guatemalteca, denuncia el aumento de los casos de violencia contra las mujeres, les niñes y las personas trans durante la pandemia, a través de un videoperformance que demuestra cómo la indiferencia ante estas violencias nos termina sofocando. En su cruda presentación, María Adela se priva de oxígeno al poner papel de arroz sobre su cara y encarna así el sufrimiento que muchas personas sintieron durante el confinamiento.

Dentro del mismo territorio, Djassminn Morales y Elda Figueroa expresan su indignación, a través de un video y voces, con respecto al incendio provocado por la negligencia del Estado de Guatemala en el año 2017, el cual provocó la muerte de 41 niñas, así como las repercusiones físicas y psicológicas de las 15 sobrevivientes. Todas habían sido encerradas en una pequeña habitación, del irónicamente Hogar Seguro, como castigo por un supuesto mal comportamiento, sin poder escapar. A partir de una investigación, las artistas recopilan frases acerca de lo que significa el encierro provocado por la pandemia y las diferentes violencias que sufrieron dentro de este, mediante las voces de mujeres que se mantienen en el anonimato, las cuales hacen resonar. Estos videos generan atmósferas propias que nos provocan sensaciones de incomodidad y nos hacen reflexionar acerca de lo qué es ser mujer en Guatemala y en el mundo.

Desde otra trinchera, la artista costarricense Emma Segura Calderón narra sus vivencias a través de esculturas blandas suspendidas que representan herramientas de resistencia transfeministas frente al estatus privilegiado de la heterosexualidad y la experiencia cisgénero. La artista cuestiona las contradicciones hegemónicas. Al bordar su propio cabello y al aplicar tintes naturales a estas esculturas, desafía las ficciones asimétricas atribuidas a la naturalidad de la carne como forma de control corporal y de identidad.

Vista de la exposición «Recontarnos», en Apexart, Nueva York, 2022. Foto cortesía de Apexart
Emma Segura Calderón, Trans*, esculturas blandas. Vista de instalación en Apexart, NY, 2022. Foto cortesía de Apexart
Melissa Valverde, Cómo prepararse un té [detalle], 2019, transferencia y bordado a mano y a máquina sobre bolsas de té usadas, 120 cm x 80 cm x 20 cm aprox. Cortesía de la artista

También desde Costa Rica, el Colectivo Las Hartas [Misha Canales, Andrea Gómez, Grettel Méndez y Mariela Richmond] lleva a cabo actos impensables: tomar las armas y las calles como aliadas. Por medio de una única fotografía, Las Hartas nos cuentan, desde su espacio performativo, que tomar las calles significa apoderarse de lo que se les ha quitado, al mismo tiempo que nos invitan a cuestionar nuestra pertenencia en los espacios públicos.

Históricamente, las exposiciones con obras de artistas mujeres han sido, en su mayoría, curadas por hombres, con su forma particular de contarnos lo femenino, el cuerpo, una estética denómica no académica, el sexo, el paternalismo, el machismo, el clasismo y su blanquitud. A partir de esta invisibilización sistemática, la artista costarricense Melissa Valverde Gamboa nos narra cómo la construcción del género dentro de nuestros espacios familiares está bordada en nuestras memorias y, sin embargo, se pueden transformar en algo más, como una bolsa de té. Melissa nos presenta una pieza completamente hecha a mano en donde las bolsas de té son un reflejo de las mujeres y quienes las sostienen: las mujeres a su alrededor. La obra contiene escritos, imágenes y visiones que abordan los roles atribuidos a las mujeres en la unidad familiar, así como la forma en que estos influyen en la percepción de las mujeres frente a lo que realmente son.

Fernanda Alvarado, registro fotográfico de mujeres manifestantes, Guatemala. Cortesía: Apexart, NY
Momo Magallón, 9 de enero, documentación en video de performance sitio específico, 00:07:18, 2021. Cortesía de la artista
Ana Elizabeth López, No veo, no veo, 2020, collage digital. Cortesía de la artista
Ana Lucía Galicia, registro fotográfico de su abuelita Margarita. Cortesía: Apexart, NY

Desde la visión de la documentación, la artista Fernanda Alvarado, de Guatemala, comparte un registro fotográfico de mujeres manifestantes, provenientes de distintas partes del país, que convergen en luchas y resistencias, unidas por la rabia pero también por la ternura y la sororidad. En el territorio que ocupamos, y en este puente que constituye la unión de dos Américas, se nos concibe desde una opinión que rara vez nos piensa como sujetas políticas e históricas.

La representación de la lucha feminista, la crisis de identidad y los levantamientos anticolonialistas en los países centroamericanos también están presentes en esta exposición. La artista panameña Momo Magallón presenta la documentación de un performance en el que se esconde bajo una bandera estadounidense en diferentes espacios públicos, aludiendo a cómo la historia del Canal de Panamá -y sus enormes costos económicos, humanos y ecológicos- ha sido ocultada por los intereses de Estados Unidos.

Al utilizar el verbo «recontar» en la exposición, no sólo nos cuestionamos las formas en que el pasado nos interpela, sino también cómo reaccionan nuestros cuerpos ante él. La artista salvadoreña Ana Elizabeth López nos cuestiona sobre quiénes somos más allá de los rasgos físicos y las connotaciones negativas familiares, mediante un collage con fotografías suyas y de su padre. Ana Lucía Galicia (Guatemala) nos invita a ser testigos de cómo Margarita, su abuelita, florece y encuentra nuevas formas de comunicarse en su vejez. Ambos trabajos fotográficos evocan la memoria y revelan cómo los cuerpos de las artistas son «recontados» a partir de su pasado y lo qué representa para ellas.

renat castillo, Cara Cor, registro de acción. Cortesía de le artiste
Francela Carrera, La revolución somos nosotras, bordado. Foto cortesía de Apexart, NY

Más que un proceso estético, entendemos el arte como un acontecimiento social: una oportunidad para posicionarnos desde nuestros propios cuerpos, nuestros territorios y acontecimientos, traumas, pensamientos, emociones e historias que nos suceden o que nos atraviesan. renat castillo, artista nicaragüense que reside en Brasil, narra su proceso de experimentación en la pandemia entre su cuerpo y pigmentos naturales, en donde concibe a este primero más allá de sí misme y su entorno. Por su parte, Lucy Argueta, artista hondureña, busca demostrar la relación que habita entre el desperdicio y la moda a través de la documentación audiovisual. Al incorporar perspectivas tanto investigativas como afectivas, la artista cuestiona el valor que se le da a la ropa según su origen y los ciclos de desperdicio que impulsan el comercio.

Lejos de enfocarse en un tema en particular, la exposición es un rizoma que narra las historias, intereses, vivencias y experiencias desde distintos cuerpos y territorios que habitamos. Es por eso que las artistas hablan a través de sus diversos puntos de resistencia y lucha dentro del espacio público. Las experiencias corporales representan un tema importante dentro de la exposición, puesto que América Latina es considerado como nuestro primer territorio y nuestra primera corporalidad. Es el espacio que habitamos y a través de él se pueden llegar a comprender las intimidades, la maternidad, los estereotipos y roles de género, las condiciones de clase, los privilegios y los contextos en que viven las mujeres centroamericanas.

La artista guatemalteca María Fernanda Carlos presenta, por medio de un video arte y una instalación, a la maternidad deseada desde una memoria colectiva que nos permita entender que nuestra existencia está relacionada a la de las mujeres y los hombres que fueron antes de ser un nosotras. Mientras que la artista costarricense Susana Sánchez Carballo nos invita a reflexionar sobre el deseo de no tener hijes y el poder comunicarlo sin miedo al estigma, puesto que la maternidad no debería ser la única opción de las mujeres.

Somos nosotras las que vamos a contar nuestra historia con nuestra voz, nuestros cuerpos y nuestra mirada. No creamos para el mundo del arte ni para una institución patriarcal, vertical y misógina; no queremos su inclusión, lo que buscamos es una insurrección. Francela Carrera, artista guatemalteca, reivindica el bordado como el espacio en donde, históricamente, las mujeres han unido sus voces para ser escuchadas y compartir sus saberes para construir historias porque, tal como afirma su obra, “la revolución somos nosotras”.

Katheryn Patá y Lisa de León, ambas artistas guatemaltecas, presentan una instalación inmersiva que incorpora las voces de sus madres y abuelas hablando de lo que asocian con el acto de caminar solas por la noche. Estas conversaciones crean un paisaje sonoro que revela los miedos que rodean a generaciones de mujeres centroamericanas, como resultado de las crecientes desapariciones y secuestros de mujeres.

Desde Costa Rica, el Colectivo Hapa conformado por Anna Matteucci, Jennifer Karczynski y Karen Olsen Yu, documenta la preparación de un platillo especial que les permite cuestionar los roles de género e imposiciones culturales, haciendo referencia a las cargas que recaen sobre las mujeres y los cuerpos feminizados situades en la intersección de la cultura china y costarricense, algo que las miembras del colectivo conocen bien por sus experiencias como inmigrantes de primera generación. Su video satiriza estas imposiciones con un punto de vista feminista y utiliza la estética de la comida china, que se hizo popular en Costa Rica en la década de 1980.

Recontarnos plantea por medio de distintos medios, diálogos y sonidos generar sensaciones y evocar memorias a todxs quienes la visiten. Al mismo tiempo que presenta a mujeres centroamericanas que, desde sus miradas y sus espacios, cuentan lo que para ellas significa ser mujeres de esta región. Creemos en la construcción de muchos espacios de diálogos y de creación entre todas, en donde existan múltiples espacios de arte, diversos, plurales y comunitarios:

AQUÍ NADIE SE SUELTA LAS MANOS.

Sobre La Revuelta

La Revuelta es un colectivo de mujeres con sede en Guatemala que crea proyectos y espacios artísticos interseccionales y descentralizados para reescribir la narrativa histórica a través de las miradas de las mujeres centroamericanas. Al utilizar el arte como herramienta pretenden distanciarse de las relaciones de poder, la invisibilización sistemática y las violencias estructurales que determinan y caracterizan los mundos del arte.

Sus proyectos e investigaciones se anteponen a la escasa representación de las mujeres en un arte predominante masculino y blanco, por lo que proponen herramientas y estrategias de incidencia desde los feminismos y un ejercicio curatorial comunitario. Sus integrantes son sujetas políticas que investigan, denuncian y activan para reivindicar las prácticas y los procesos artísticos, así como solventar las brechas de género con iniciativas sustentables. El colectivo lo componen Maya Juracán (activista y curadora de arte), Renata Álvarez (arquitecta y comisaria de arte), Jimena Galán Dary (comunicadora e investigadora), Christa Krings (productora y gestora cultural) y Verónica Morales (diseñadora gráfica).

Traducido por Gabriela Cacciuttolo Provoste


Recontarnos se presenta en Apexart (291 Church St., Nueva York) del 25 de marzo al 21 de mayo de 2022. La exposición online se puede visitar aquí

Con obras de Fernanda Alvarado, Lucy Argueta, María Fernanda Carlos, Francela Carrera, renat castillo, Colectivo Hapa (Anna Matteucci, Jennifer Karczynski y Karen Olsen Yu), Lisa De León y Katheryn Patá, María Adela Díaz, Elda Figueroa y Djassminn Morales, Ana Lucía Galicia, Ana Elizabeth López, Momo Magallón, Colectivo Las Hartas (Grettel Méndez Ramírez, Andrea Gómez Jiménez, Michelle Canales Barquero y Mariela Richmond Vargas), Susana Sánchez Carballo, Emma Segura Calderón, lía vallejo, Melissa Valverde Gamboa

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