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INDIVIDUAL DE ALFREDO JAAR EN EL MARCO DE LA BIENAL DE SÃO PAULO

Como parte de la red de alianzas de la 34ª Bienal de São Paulo, el Sesc Pompeia, en São Paulo, presenta la exposición Lamento das Imagens, de Alfredo Jaar (1956), quien además participa en la propuesta curatorial de Jacopo Crivelli para esta edición de la Bienal. Instalaciones a gran escala presentan la forma en que el artista chileno piensa su política de las imágenes en el mundo contemporáneo, a la vez que revelan reflexiones acerca de las formas de control social y la continuidad de las desigualdades en todo el mundo.

La presentación, inédita en Brasil, reúne instalaciones, pósteres y proyecciones de videos, bajo una cuidadosa selección a cargo del curador Moacir dos Anjos que abarca las cuatro décadas de producción artística de Jaar, incluida la instalación multimedia Lamento de las imágenes (2002), que brinda el título a esta exposición.

Como parte de la red de alianzas de la 34ª Bienal de São Paulo, el Sesc Pompeia, en São Paulo, presenta la exposición "Lamento das Imagens", de Alfredo Jaar (1956). Instalaciones a gran escala presentan la forma en que el artista chileno piensa su política de las imágenes en el mundo contemporáneo y revelan también reflexiones acerca de las formas de control social y continuidad de las desigualdades.
Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada
Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada
Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada
Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada

Desplegada en el área de convivencia del Sesc Pompeia, una de las más importantes obras de la arquitecta Lina Bo Bardi, la muestra incluye trabajos como Out of balance (Fuera de equilibrio), una instalación de 1989 compuesta por seis cajas de luz con transparencias coloridas; One million points of light(Un millón de puntos de luz), proyección de video concebida en 2005; y, entre los más recientes, Chiaroscuro (Claroscuro), una instalación de 2015 realizada en metal, acrílico y lámparas LED.

En The sound of silence (El Sonido del Silencio), de 2006, Jaar construye una especie de teatro para una única imagen. Se trata del impresionante registro del fotoperiodista sudafricano Kevin Carter (1960-1994), que muestra un joven hambriento en Sudán, observado por un buitre. En la instalación, el público ve una película de ocho minutos, con una reflexión sobre los diversos aspectos por detrás de una imagen.

Jaar suele decir que ‘las imágenes no son inocentes’. En You do not take a photograph. You make it(No se toma una fotografía. Se hace una fotografía), de 2013, el artista destaca esta frase del fotógrafo norteamericano Ansel Adams (1902-1984), precisamente para recalcar la importancia de las imágenes. En Shadows (Sombras) [2014], Jaar se vuelca nuevamente sobre una imagen de dolor y sufrimiento. En este caso, se trata de una fotografía hecha por el holandés Koen Wessing (1942-2011) en Nicaragua, en 1978, hacia el final del régimen autoritario de Somoza. En dicha instalación, una secuencia de otras imágenes anticipa la exhibición de la impresionante fotografía principal. Un juego de luz y sombras destaca la silueta de dos mujeres que lanzan sus brazos al aire, en una coreografía de luto y agonía. No hay texto, justamente como en el libro Chili, September 1973, en el cual el propio Wessing elaboró un retrato apenas visual del golpe militar en Chile, país natal del artista.

Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada
Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada

En Lament of the images (Lamento de las imágenes), Jaar reflexiona sobre los poderes que controlan la creación y la circulación de las imágenes. La instalación incluye tres textos cortos que presentan las repercusiones políticas del tema en diversos contextos y, enseguida, el público queda temporariamente ofuscado por una fuerte luz proveniente de una gran pantalla en sala oscura. Esa ofuscación sirve como metáfora de los procesos de ocultación de las imágenes y de la consiguiente necesidad de combatir dicha violencia.

La producción artística de Alfredo Jaar se inició en Chile y, posteriormente, continuó en Estados Unidos entre el final de la década de 1970 y el inicio de los años 80, período en el cual regía la dictadura militar en su país. Sus obras buscan develar lo que involuntariamente no se dice o deliberadamente se oculta en un ambiente autoritario.

«Sus trabajos no obligan a nadie a asumir posiciones o actitudes, solamente ofrecen una comprensión del mundo, diferente de la que reflejan y nutren los consensos y las convenciones que hacen que la vida sea lo que es, en cada momento. Son obras que interpelan y afectan a los demás, aunque no sea posible saber, de antemano, los efectos de los afectos que producen”, comenta Moacir dos Anjos.

Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada
Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada

A partir de su mudanza a Estados Unidos en 1982, el trabajo de Jaar se concentra en las relaciones de poder internacionales, y no solamente aquellas en que Chile era protagonista o blanco. Son trabajos que buscan demostrar la continuidad de la violencia colonial en el mundo contemporáneo, que provoca la invisibilidad selectiva de pueblos y poblaciones.

Mediante la selección, contextualización e intervención en fotografías divulgadas u ocultadas en diferentes plataformas, el artista articula situaciones tan diversas y limítrofes como las que condicionan la vida de los ruandeses que sufren el impacto de una guerra civil en su país, de los buscadores de oro en Serra Pelada, de inmigrantes mexicanos que tratan de entrar clandestinamente a Estados Unidos, de niños hambrientos en Sudán, o de campesinos nicaragüenses.

Según el curador, la producción de Jaar formula, de manera original y enfática, una política de las imágenes en el mundo contemporáneo. “Jaar crea trabajos que promueven una reflexión sobre el poder de los códigos visuales, especialmente los creados y divulgados en los medios, que informan tanto como ciegan a sus destinatarios, que emancipan pero también controlan los cuerpos en las más diversas situaciones”, señala Moacir dos Anjos.

Vista de la exposición “Lamento das Imagens”, de Alfredo Jaar, Sesc Pompeia, São Paulo, 2021. Foto: Renato Parada

Lamento das Imagens, de Alfredo Jaar, se podrá ver hasta el 5 de diciembre en Sesc Pompeia, Rua Clélia 93, São Paulo

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