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MUSEO SONORO DE LA REVUELTA

Incorporando el trabajo de más de una treintena de artistas, activistas y archivistas tanto de Chile como de Argentina, Perú y Suiza, el Museo Sonoro de la Revuelta es un proyecto híbrido que, a través de una plataforma virtual y una exposición, reflexiona sobre las diversas manifestaciones artísticas sonoras que se sucedieron durante y meses después del estallido social –o revuelta popular- en Chile. 

Impulsada por Tsonami Arte Sonoro, la exposición se presenta desde el pasado 30 de julio y hasta el 3 de septiembre de 2021 en la Sala de Artes Visuales del  Parque Cultural de Valparaíso (PCdV), un lugar simbólico para su despliegue, tomando en cuenta la historia del recinto. Esta ex-cárcel, impregnada de un pasado caracterizado por la reclusión hermética e inviolable de su espacio, se abre ahora a una propuesta artística basada en el activismo social, haciendo del encierro un espacio integrador [1].

El proyecto se enmarca además en las actividades del décimo aniversario del PCdV, que tiene como tema conceptual el Derecho a la Utopía, esto es, “la posibilidad de pensar, proyectar y crear la localidad, región y país que se sueña”. El Museo Sonoro de la Revuelta se presenta como parte de su segundo eje, titulado Nunca Más, planteado como “una invitación a conversar y reflexionar en torno a Memoria y Derechos Humanos, visibilizando las problemáticas que ocurrieron y ocurren en nuestra sociedad y bregando, a su vez, para que nunca más vuelvan a ocurrir” [2].

Vista de la exposición «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana

Fernando Godoy, director de Tsonami, comenta que “el estallido tuvo una magnitud histórica y se expresó en todas las capas de la realidad social, pero fue lo sonoro el elemento central que se tomó las calles y convirtió las ciudades en una gran orquesta colectiva. El Museo releva y da cuenta de cómo las prácticas artísticas respondieron a este contexto de crisis que cambió la forma de constituirnos como colectivo”. 

El Museo Sonoro de la Revuelta hace dialogar en un mismo espacio diversas maneras de observación y participación de estos eventos, desde videos-registros de performances individuales y colectivos, hasta fotografías, producciones fonográficas, instalaciones, gráficas, objetos, producciones editoriales, podcasts, objetos y diversos materiales de archivo producidos por diversos artistas e iniciativas seleccionados en una convocatoria abierta. 

Al fondo: «Momoprot», de Nicolás Kisic Aguirre, en «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana
«Momoprot», de Nicolás Kisic Aguirre. Cortesía: Museo Sonoro de la Revuelta
Vista de la instalación «Radio Pasajes», de Francisca Echeverría y Gabriel Morales. Museo Sonoro de la Revuelta, Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana
Instalación «Ambulantes en Marcha», de Carla Cari. «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana

Del Momoprot a las Manos de Octubre

En la exposición se puede ver el Momoprot, un módulo móvil de protesta construido a partir de la reutilización y resignificación de artículos propios del tejido social/urbano de Valparaíso. Nicolás Kisic Aguirre (1984), su artífice, es un artista sonoro peruano que crea máquinas para explorar e iluminar la naturaleza social y política del sonido en el espacio público.

La base del Momoprot es un carrito de compras que sostiene una coraza construida con baldes viejos de pintura y cachibaches encontrados en la feria de pulgas, a la que se integró un sistema de propulsión a pedales y una radio FM pirata. El módulo, desarrollado durante la residencia B.A.S.E de Tsonami Arte Sonoro, se desplegó en varias ocasiones durante el mes de enero de 2020 en las calles de Valparaíso, invitando a manifestantes a la descarga contra la estructura de baldes.

Barricada Sonora. Cortesía: Museo Sonoro de la Revuelta

Por otra parte, la Barricada Sonora -formada en el 2019 en el marco de la revuelta social-experimenta con nuevas formas de intervención sonora en bloque, basadas en las experiencias de la libre improvisación musical, el arte sonoro y el performance. Su sonoridad inhabitual y discordante es generada por la superposición de instrumentos musicales, cacerolazos, pitos, aplausos y cantos. La Barricada Sonora también ha fabricado instrumentos y objetos sonoros para sus intervenciones en espacios de protesta, tales como los Reclamófonos (conos de cartón cuyo diseño original es del escultor sonoro Lukas Kühne), tambores industriales de aceite y hojas secas deshilachadas de palmeras.

En la exposición se incluye también el proyecto Valparaíso Resuena, de Loreto Martínez y Gustavo Muñoz, el cual nace a partir de una recopilación territorial de ollas utilizadas en contexto de articulación social en Valparaíso (ollas comunes y cacerolazos), convertidas en resonadores que transmiten sus testimonios de uso.

También se presenta Cartofonía de un mañana, proyecto sonoro callejero iniciado en diciembre del 2019 por Luis Urquieta Robles (Santiago de Chile, 1981). A través de un sistema electrónico alimentado por energía solar, el dispositivo difundió, efímeramente y en distintos puntos de la ciudad de Santiago, testimonios y entrevistas a personas vinculadas a diversas colectividades, en los que cuentan cómo se imaginan el nuevo Chile post 18 de octubre.

Valparaíso Resuena es, por una parte, una alternativa sonora a la explosión de gráfica urbana de las protestas y, por otra, un repositorio oral de memorias que mira hacia un futuro en construcción.

Loreto Martínez y Gustavo Muñoz, Valparaíso Resuena. Cortesía: Museo Sonoro de la Revuelta

Pendiendo de una Bolsa, del artista sonoro chileno Esteban Agosín, intenta generar relaciones simbólicas entre la manifestación social y el modelo económico que Chile ha desarrollado por más de 30 años. Así, surge la analogía entre la especulación del mercado y el cacerolazo de la manifestación social. La pieza cuenta con un diseño sonoro en el que a medida que la Bolsa de Comercio de Santiago se desploma, los cacerolazos se oyen con más fuerza. La magnitud de la vibración depende de la curva de datos, específicamente la fluctuación de empresas de agua, gas, electricidad, valor del dólar, IGPA e IPSA.

Destrucción de la Constitución de la República de Chile, del poeta, artista de performance y escritor Felipe Sáez Riquelme (Santiago de Chile, 1986), es una obra sonora en formato digital que desintegra los nueve primeros artículos de la Constitución chilena, ahora en plena reescritura. Desde la poesía sonora y la música experimental, esta obra ejecuta un gesto performático, en tanto la destrucción de la Constitución de 1980 “nos libera de un sentido único e impuesto” de valores y derechos fundamentales.

El ‘radialista’ argentino Francisco Godinez Galay expone Clamores. Las paredes hablan, una pieza de radioarte realizada en base a registros de las protestas en Santiago de Chile entre diciembre de 2019 y febrero de 2020. El trabajo busca contrastar la esperanza de la protesta y la valentía de los manifestantes con la crudeza de la represión y los abusos de las fuerzas de seguridad.

La obra está construida con paisajes sonoros de las manifestaciones, de la represión policial, un acto en Plaza Dignidad en homenaje a personas asesinadas por acción del Estado, y la lectura de carteles, stencils y grafitis observados en las inmediaciones de la Plaza. Se completa con música original y una composición de los elementos.

En Manos de Octubre, Jana Mari Etcheverry Iturra recopila una serie de 50 video-testimonios de un minuto aproximado de duración cada uno, registrados en audio y montados con una fotografía de las manos abiertas del entrevistado. Las grabaciones fueron realizadas durante el estallido social en la ciudad de Concepción, al sur de Chile.

“Este registro sonoro-visual de un momento histórico de nuestro país invita a reflexionar sobre los valores esenciales del ser humano que, a pesar de enfrentar a un gobierno que insiste en atentar contra sus derechos fundamentales, prevalecen en cada individuo como empatía, unión y sentido común. Las demandas del pueblo se han hecho escuchar y la redacción de una Nueva Constitución, a pesar de las circunstancias, ya está en curso”, señala la artista.

Instalación «Manos de Octubre», de Jana Mari Etcheverry, en «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana
Material visual parte de la instalación «Fragmentos de Cráneo», de Gregorio Fontaine. Cortesía: Museo Sonoro de la Revuelta

Fragmentos de Cráneo, de Gregorio Fontaine, se despliega como poesía sonora algorítmica en homenaje a las víctimas de la brutalidad policial en Chile. Cada track comienza con un balazo que es seguido por el sample de una frase popularizada por el movimiento social chileno. Esta frase es fracturada, manipulada, herida por algoritmos cuyo comportamiento se desarrolla a partir de los datos de heridas craneales de manifestantes en Valparaíso. Algunas corresponden a heridas de pérdida de visión, otras demuestran el uso de balas prohibidas, otras son fatales.

Cada track –en las voces de Carlos Cociña, Soledad Fariña, Martín Gubbins, Trinidad Silva, Amanda, Daniela Ugarte y Gregorio Fontén- termina con la frase recompuesta. Las obras visuales que acompañan al sonido corresponden a la palabra «dignidad» escrita algorítmicamente sobre la forma de onda que generan los poemas sonoros.

En la exposición también se incluyen proyectos de colectivas de mujeres, como Colectiva Rizoma Alzada, que busca generar concientización y agitación social mediante letras y performances contestatarias que evidencian la crisis social, medioambiental y política actual. La Colectiva ejecuta arengas en marchas, acciones socio-políticas y de desobediencia civil, y apoya diversas actividades promovidas por organizaciones anti-sistémicas y feministas.

“Cuando comenzó el estallido social sentíamos que el arte se expresaba de forma romántica, considerando toda la violencia que estaba ocurriendo, y nosotras sentíamos que la respuesta tenía que ser rabiosa, desde el rock, desde el anarco-feminismo, porque estaban matando, violando, sacando los ojos, secuestrando; era una necesidad urgente… por eso salieron tres canciones en dos horas de ensayo y salimos a la calle al tiro; teníamos que salir y salió punk no más, ni siquiera respondió a una decisión consciente”, explica la Colectiva.

Otra colectiva que participa en la muestra es Sonoras, la cual surge de forma orgánica durante la revuelta popular para denunciar con sus voces las violencias, las explotaciones y la invisibilización de las mujeres. Integrada por Amanda Irarrázabal, Agnes Evseev, Bárbara González, Carla Motto, Carolina Holzapfel, Claudia González, Catalina Menares, Fernanda Fábrega, Isidora Edwards, Jessica González, Mónica Salineros y Pamela Reyes, su acción sonora-ambulante feminista parte de un trabajo colaborativo y de experimentación en torno a la ocupación de la calle/territorio/espacio público, así como el transitar y la emergencia de los cuerpos de las mujeres que lo componen.

Instalación de Colectiva Sonoras en «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana
Colectiva Sonoras. Cortesía: Museo Sonoro de la Revuelta
Colectiva Rizoma Alzada. Cortesía: Museo Sonoro de la Revuelta

Tsonami también forma parte de esta exposición a través de algunos proyectos desarrollados en torno a sus programas durante los meses de revuelta, como el Encuentro Tsonami 2019. En ese entonces, se realizó un llamado público a documentar y archivar el paisaje sonoro del estallido social en la plataforma www.audiomapa.org. Esto dio inicio a un archivo sonoro de más de 100 grabaciones de campo de manifestaciones, construido de forma colectiva por una serie de colaboradores e interesados en documentar y archivar el contexto de la revuelta y su dimensión sonora e histórica.

Tsonami también presenta Todo estallido es un estruendo, una micro-transmisión FM de baja potencia que se puede sintonizar para ser escuchada en la exposición, ya sea por medio de radios o celulares.

Vista de la exposición «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana
Vista de la exposición «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana
Vista de la exposición «Museo Sonoro de la Revuelta», en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, 2021. Foto: Cristián Maturana

El Museo Sonoro de la Revuelta, organizado por Tsonami Arte Sonoro, estará abierto al público hasta el 3 de septiembre de 2021 en el Parque Cultural de Valparaíso (PCdV).

Los artistas y colectivos que participan del Museo son Nicolás Kisic Aguirre, Barricadas Sonoras, Jorge Olave, Loreto Martinez y Gustavo Muñoz;  Ce Pams, Luis Urquieta, Rodrigo Araya, Esteban Agosín, Cuma System, Felipe Araya, Gabriel Morales y Francisca Echeverria, Cultura Penquista, Patricia Matus de la Parra y Franco Pardo, Diegolar, Felipe Sáez Riquelme, p0lip0k3t, Lukax Santana, 22 bits, Tito Guzmán Peñailillo, Mario Z, Francisco Godinez Galay, Las Raras, Andrea Galvez y Javier Pardo, Fernando Godoy, Jana Mari Etcheverry Iturra, Georgina Canifrú, Carla Cari , Gregorio Fontén, Colectiva Rizoma Alzada, Sonoras, Las Electros, Carlos Silva, Carlos Lertora,  Sonoscopia y  Nueva Sinceridad, Felipe Pineda y Jason Kahn. 


[1] Impresiones basadas en el texto Parque Cultural Valparaíso / HLPS. Consultado en Plataforma Arquitectura, Chile: https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-206232/parque-cultural-valparaiso-hlps

[2] Otro proyecto que forma parte de este programa del PCdV es Hablar y actuar, Valparaíso. Arte, Pedagogía y Activismo en las Américas.

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