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FORMA Y SENTIMIENTO: CÓMO SE HIZO EL CONCRETISMO EN BRASIL

Un verdadero aporte a los antecedentes que existían hasta ahoa para estudiar el movimiento concreto-constuctivista en Brasil es el libro Form and Feeling: The Making of Concretism in Brazil (Fordham University Press, 2021), editado por Antonio Sergio Bessa. Se trata de un volumen importante, bien documentado y sumamente interesante que, en sus planteamientos, ayuda a complejizar la discusión sobre la formación de identidades nacionales, los vínculos entre expresiones artísticas y, sobre todo, para hacernos una idea hoy de cómo era la realidad social, cultural y política de Brasil, el gigante sudamericano, a mediados del siglo pasado. Esto, con el fin de entender ese mismo territorio hoy.

El libro arroja luminosas teorías sobre cómo los procesos artísticos ocurridos hace más de un siglo tienen ecos absolutamente vigentes en el Brasil y la Sudamérica actuales. Como volumen de ensayo, reúne nombres conocidos y otros no tanto (lo mismo que obras icónicas y otras menos estudiadas), y se pregunta por cuál fue el proceso que permitió que surgiera en Brasil una escena de arte concreto y constructivista en medio de una situación política particularmente tensa. ¿Cómo este proyecto artístico aparece justo en un intermedio entre dos brutales fases de dictadura?, se pregunta la crítica de arte Aracy Amaral.

La geometría, la mecánica y la técnica como impacto del desarrollo industrial en el arte definen, de alguna forma, el arte concreto y constructivista, un proceso que es a la vez cultural y social. Para los constructivistas, lo “nuevo” y lo “viejo” no solo apunta a formas estéticas, sino que a asuntos politicos. Y en Brasil, el arte concreto-constructivista coincidió con una era de prosperidad económica que se volvió visible gracias a la expansión de la industria petrolera. Atravesado por saberes como el psicoanálisis, los sistemas educativos, la poesía, la política y el feminismo, el libro propone vínculos novedosos entre las jerarquías constructivas de la forma, el arte, el espacio y el cuerpo, generando así nuevas miradas para un período profundamente arraigado en la historia brasileña.

Anna María Maiolino, In Out Antropofagia, 1973-1974. Cortesía: Fordham University Press

Form and Feeling está constantemente revisando casos brasileños que extienden puentes de sentidos e influencias entre las tradiciones artísticas de ese país y las vanguardias europeas. Pero quizás el puente de doble vía no es la mejor metáfora para observar este proceso de influencias, pues existe un discurso crítico al interior del libro que plantea que el arte constructivista en Brasil no fue lo “nuevo”, sino la culminación de un proceso empezado medio siglo antes en Europa. Es decir, el tránsito sólo se movía en una dirección: desde Europa a América, y no a la inversa.

A través de sus páginas confirmamos lo que sabemos: el periodo constructivista brasileño fue breve, pero intenso. Y esto hace que valga la pena este libro, que reúne una serie de ensayos que abordan la corriente desde distintos puntos de vista. Claudia Calirman examina trabajos de Lygia Pape y Anna Maria Maiolino que reflejan la construcción de la identidad femenina en el país, mientras que otro capítulo aborda los textos que produjo Lygia Clark en París, mientras asistía a una terapia de psicoanálisis. Adele Nelson se pregunta por la pedagogía y práctica de la Bauhaus en Brasil y Martin Mäntele aborda la cuestión del diseño y la educación. Cada capítulo recoge uno o más nombres relevantes para la escena y se dedica a analizarlos desde una perspectiva particular, formando así una secuencia de textos consistentes, detallados y muy bien documentados.

4ta Bienal de São Paulo, 1957, con trabajos de Franz Weissmann y Fiaminghi. Cortesía: Fordham University Press
Mary Vieira, Polivolume Ponto do encontro, 1969-1970. Cortesía: Fordham University Press


Si bien el libro en su totalidad aborda los cruces entre arte, identidad, memoria y acción, lo más fascinante es cuando se vuelve absolutamente específico. Uno de los capítulos imperdibles es el que José T. Lira le dedica a las experiências de Flávio de Carvalho, cuya obra aborda arquitectura, sociedad, moda, performance y diseño. El trabajo de Carvalho fue extensamente cubierto por los medios de su época, pero solo ha sido estudiado a profundidad recientemente, y esto no es menor. El autor nos muestra el valor especial que tuvieron las acciones de este “incomodador” para la escena política y artística de hoy: Carvalho es, según el poeta Haroldo de Campos, el inventor de los happenings en Brasil, además de cuestionar la lógica de las ciudades y la tradición. Una de sus obras más conocidas es la procesión que realizó en sentido contrario al Vía Crucis de São Paulo y que hoy tiene una lectura clave en cuanto a los cruces de creencias, fervor y multitud que definen el panorama brasileño. Las emociones humanas están en el centro del texto que le dedica José T. Lira, quien explora la compleja figura de este ingeniero-arquitecto-performer, y también analiza su trabajo arquitectónico sólo para devolvernos la imagen de un artista cuyo cuerpo siempre puso en tensión al entorno.

Coincide este período que las y los críticos analizan con la creación de una contra-cultura que viene tanto de las artes visuales, como de la arquitectura, pero también de la poesía y la música. Frederico Cohelo escribe sobre la existencia e impacto de ciertas publicaciones, como la revista Navilouca, en la que publicaron sus trabajos los hermanos Augusto y Haroldo de Campos, Lygia Clark, Hélio Oiticia y Caetano Veloso, entre muchos otros. Según Cohelo, las tensiones culturales del país en la década del 50 siguieron vinculando los discursos artísticos de los creadores hasta los 70, independientemente de si estos se consideraban en un inicio concretos o neo-concretos, racionalistas o irracionalistas. Se trató de un período álgido a nivel político en el que las artes tuvieron mucho que decir y, más que voces acallándose las unas a las otras, lo importante es entender hoy su condición polifónica.

Revista Navilouca, 1974, con portada de Óscar Ramos y Luciano Figueiredo. Cortesía: Fordham University Press

Como apuntábamos, Claudia Calirman traza las lineas genealógicas del feminismo en Brasil a través de la obra de Lygia Pape y Anna María Maiolino, ambas abocadas a re-definir qué era lo femenino en el espacio íntimo y social del país de entonces. Calirman asegura que en Brasil las mujeres artistas han sido siempre parte de las vanguardias, pero que no todas ellas se han adscrito al término feminista. Tanto Pape como Maiolino indagan los vínculos entre la vida y la muerte atravesados por la violencia. ¿Su centro? Al igual que Carvalho, vuelven al cuerpo. Un cuerpo que no está idealizado por ningún canon de belleza sino que se ve afectado por su entorno. Lygia Pape se mueve oscilando entre la atracción y la repulsión, entre las fuerzas femeninas y masculinas. Para ella, placer y espanto están cerca. Lo mismo para Anna María Maiolino, cuya visceralidad expone los atroces grados de violencia a la que estaban sometidos los cuerpos del país durante la dictadura.

Ambas artistas se preguntan por la precareidad y vulnerabilidad a través del cuerpo. El libro nos muestra cómo las dos utilizaron metáforas para abordar el tránsito entre la creación y la destrucción, la herida y la salud. Así, Claudia Calirman nos muestra la forma en que estas dos importantes artistas desestabilizan el discurso lógico masculino, sin adscribir del todo al movimiento feminista. Por su lado, Antonio Sergio Bessa se dedica a analizar el regreso de Lygia Clark a Brasil en 1976, tras pasar ocho años en París, y relata cómo esta artista se encontró con una escena artística articulada por los lineamientos que ella y otros autores habían trazado en la década de los 50. A su regreso, Clark se dedicó, entre otras tareas, a hacer obra con las anotaciones íntimas que recogió durante su terapia psicológica realizada en París. La artista vinculó escritura con visualidad a través de la experiencia personal, en la que según ella “el cuerpo habla”.

Bessa nos muestra cómo Meu doce rio reúne en 65 páginas de apuntes tomados en 1975 el espacio íntimo y reflexivo de Lygia Clark, en un texto narrativo que mezcló mitología y fantasía sexual para abordar temas como la maternidad, el miedo y la naturaleza. Bessa rescata una de sus frases más hermosas, en la que Clark dice: “La geometría surge del reflejo del cuerpo proyectado en mi mente”. Su texto vincula una literatura modernista con una tradición cultural brasileña que se desarrolló durante mediados del siglo XX. Así, la discusión entre las diferencias entre concretismo y nuevo concretismo pasan a segundo plano.

Emil Forman, Pictures of Antonietta. Clélia Rangel Forman, 1975. Cortesía: Fordham University Press

La memoria y los afectos se transforman en las páginas de este libro, en los ejes principales que reúnen trabajos apartentemente desconectados. La obra de Emile Forman, abordada por Fernanda Lopes, se vincula inesperadamente al relato del encuentro entre Haroldo de Campos, uno de los fundadores de la poesía concreta en Brasil, y Hélio Oiticica, artista visual clave para entender los movimientos en Latinoamérica entre los 60 y 70. Así, aparecen episodios que hicieron colisionar el concretismo con el nuevo concretismo brasileño, y que funden estas corrientes en un magma riquísimo para ser estudiado.

Más que corrientes opuestas, el libro apunta a encontrar las influencias, puntos de correspondencia y transferencia en un momento histórico y cultural convulsionado y complejo, que hoy nos ayuda a entender mejor las preguntas que surgen cuando nos asomamos en la profunda historia de la identidad nacional y las heridas que definen a Brasil.


Form and Feeling: The Making of Concretism in Brazil
Fordham University Press, 2021
Editado por Antonio Sergio Bessa
Con contribuciones de: Michael Asbury, Antonio Sergio Bessa, Claudia Calirman, Frederico Coelho, Simone Homem de Mello, Marcos Gonçalves, Jose Lira, Fernanda Lopes, Martin Mäntele, Adele Nelson, Eduardo Oliveira, Claudia Saldanha, Eduardo Sterzi y Luisa Valle.
ISBN: 9780823289110
256 páginas
96 ilustraciones en blanco y negro

Ariel Richards

Estudió Diseño Gráfico (PUCV) y Licenciatura en Estética (PUC). El año 2012 obtuvo una Beca Bicentenario para realizar un MFA in Creative Writing in Spanish en la Universidad de Nueva York (NYU). Editó la antología del poeta Alfonso Echeverría “El laberinto del Topo” (Cuarto Propio, 2009). Sus poemas han sido publicados en revistas y fanzines independientes en Nueva York y Santiago. En el 2013 su poemario “Trasatlántico” (Editorial Cuneta, 2015) obtuvo un Fondo del Libro otorgado por el CNCA. Su ensayo “Aguas Revueltas” (Pupa Press, 2015) se presentó en la New York Art Book Fair que se realiza en el MoMA PS1, en Nueva York.

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