Skip to content

CUERPOS DE AGUA. 13° BIENAL DE SHANGHÁI

“El flujo y borboteo de las aguas sostienen nuestros propios cuerpos, pero también los conectan con otros cuerpos, con otros mundos más allá de nuestro ser humano”.

Astrida Neimanis

Partiendo de la noción de que todas las formas de vida son interdependientes y están inextricablemente interconectadas, la 13° bienal de Shanghái, Bodies of Water (Cuerpos de agua), cuya exposición principal inauguró el pasado 17 de abril, nos pide examinar esta colectividad viviente en un momento en que la tierra se enfrenta a desafíos sin precedentes, desde la acelerada crisis climática hasta la pandemia global actual.

Los 64 artistas y colectivos participantes presentan obras que se enfocan en los cuidados, los cuales negocian nuestra implicación en amplios ecosistemas de interdependencia. Del total de obras, 33 han sido comisionadas y concebidas específicamente para los distintos espacios y tiempos de la Bienal.

Con el fin de desafiar el formato tradicional de las bienales, así como el distanciamiento social, la Bienal se ha ido desarrollando como un proyecto in crescendo. Comenzó en noviembre de 2020 con la Fase 01: *A* Wet-Run Rehearsal [Un ensayo húmedo], un programa inaugural de cinco días, seguido por la Fase 02: An Ecosystem Of Alliances [Un ecosistema de alianzas], cinco meses de actividad y programación. Esto permitió que los artistas, intelectuales y curadores involucrados en la Bienal pudieran desarrollar sus trabajos en estrecha colaboración con la ciudad de Shanghái, sus habitantes, redes de activismo, organizaciones e instituciones.

Torkwase Dyson, de la serie Bird and Lava, 2021. Vista de la instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.
Pan Daijing, Done Duet, 2021, registro del performance durante la inauguración de la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.
Tabita Rézaire, Mamelles Ancestrales, 2019, vista de la instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.

La exhibición central dialoga con la historia y la geografía de Shanghái como testimonio de nuestra colectividad trans-especies. Cuerpos de agua se despliega por toda la ciudad, comenzando en la sede principal, la Power Station of Art (PSA), una antigua central eléctrica de carbón que impulsó la industrialización del río Huangpu, un hervidero de producción acelerada y movilización corporal. Desde la PSA, la muestra se extiende a otras sedes, como la Sunke Villa en el Columbia Circle –uno de los vestigios históricos del control colonial de Shanghái sobre el medio ambiente, creado a partir de la desecación de su ecosistema original de humedales— y el antiguo edificio de la Fábrica de Imprenta Comercial, una editorial en la que se imprimieron los libros escolares utilizados para unificar el conocimiento en todo el país.

El tema de la Bienal está íntimamente relacionado con Shanghái debido al descenso de 5.000 metros del mar de China Oriental en las aguas de deshielo de la meseta Qinghai-Tíbet, situada en la confluencia de los ríos Huangpu y Yangtze, y en las proximidades del Gran Canal artificial Jing-Hang. El flujo de agua arrastra hasta 6.300 kilómetros de sedimento, que luego es absorbido por las plantas comestibles del delta del Yangtze, la zona agrícola más fértil de China. La materia mineral y orgánica, que viaja suspendida como cuerpos de agua, luego se reincorpora, y este flujo del agua reconstruye la geografía y da vida a los organismos.

“La 13° Bienal de Shanghái aboga por la contribución trascendental que juega el arte en la reconstrucción de un mundo moldeado por las preocupaciones medioambientales, sociales y políticas. La Bienal es sensible a la forma en la que el arte constituye y se infiltra en la vida misma, y a sus capacidades de reparación, transformación y disidencia corporal”, dice el curador en Jefe de la Bienal, el arquitecto español Andrés Jaque.

En general, la bienal pretende desafiar la división entre sus colaboradores y el público para entenderla como un “ecosistema de alianzas”, instalado en las infraestructuras donde la vida ocurre, considerando además a los artistas y las audiencias como copartícipes en los procesos de reconstrucción.

Al frente: Carlos Irijalba, Amphibia, 2021; al fondo: Cecilia Vicuña, Quipu Menstrual (Shanghái), 2006/2021, vista de instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.
Cecilia Vicuña, Quipu Menstrual (Shanghái), 2006/2021, vista de instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.

Algunas obras destacadas

La exhibición presenta dos pinturas de Cecilia Vicuña (Santiago de Chile, 1948), así como Quipu Menstrual (Shanghái), una monumental instalación site-specific de lana sin hebrar, junto con la documentación en video de su primera iteración a los pies del glaciar en desaparición El Plomo, situado en la cordillera de los Andes en Chile. Quipu Menstrual fue concebido como una plegaria por los glaciares destruidos por la actividad minera. El quipu invoca el poder de la menstruación y la fuerza creativa de las mujeres para resistir la violenta fuerza de la codicia que destruye los recursos hídricos del planeta.

La obra de Ayesha Tan Jones (Londres, 1933) se basa en una práctica espiritual que busca presentar una distopía alternativa, queer y optimista. Para la 13° Bienal de Shanghái encarna uno de sus personajes, llamada Una Jynxx. El público está invitado a seguirla a través de eriales, selvas, océanos, bosques y colinas, en una búsqueda por la supervivencia, encontrando su hogar en la naturaleza, lejos de la sociedad.

La Bienal presenta cinco de las cien películas que Ana Mendieta (La Habana, 1948 – Nueva York, 1985) realizó durante sus prolíficos diez años de carrera, las cuales dan cuenta de cómo reconfiguró el medio en diálogo directo con su trabajo en performance, escultura y fotografía, inspirada en su interés por la espiritualidad, la figuración del cuerpo femenino y la relación con la naturaleza.

Alberto Baraya (Bogotá, 1968) es un artista que trabaja con fotografía e instalación desde 1992. Su obra reflexiona sobre la noción de viaje, el poscolonialismo y el exotismo como discursos de reivindicación cultural. Para la Bienal, expone In-Situ Archive (2021), una instalación compuesta por un tradicional archivador de biblioteca que contiene cerca de 2.000 fotografías tomadas en los últimos 18 años e impresas en fichas, como parte de su trabajo Herbarium of Artifcial Plants, un proyecto en curso iniciado en 2002 que desafía el trabajo del clásico botánico europeo del siglo XVIII que llegó al Nuevo Mundo para «descubrir» y categorizar sus recursos naturales. Las fotografías del In-Situ Archive están clasificadas en diferentes categorías y órdenes que hablan de los usos que damos a las plantas artificiales en el día a día, en eventos festivos y en el comercio.

Ayesha Tan Jones, Dream after Screen, 2021; Dream portal Sigil Stones, 2021. Vista de instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.
Alberto Baraya, First Holy Communion Lirium, 2015; The Insitu Archive, 2003-2020; The travels of a fake Naturalist; Tropical Trophy, 2020. Vista de instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.
Antoni Muntadas, RED, 2017. Vista de instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.

El trabajo de Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) aborda problemas sociales, políticos y comunicacionales, la relación entre el espacio público y privado dentro de las estructuras sociales, así como los canales de comunicación y las formas en que estos pueden utilizarse para censurar información fundamental o promulgar ideas. Muntadas trabaja con fotografía, videos, publicaciones, Internet, instalaciones multimedia e intervenciones urbanas.

En la Bienal exhibe RED, un gran mural con 64 fotografías de 40 x 60 centímetros cada una, que registran la mirada del artista durante sus recorridos por las calles y plazas de Shanghái el 1 de octubre de 2017, Día Nacional de China. Ese año se celebraba el sexagésimo octavo aniversario de la fundación de la República Popular China. Dejándose llevar por el transcurso de las celebraciones, Muntadas capturó con su cámara el pulso de Shanghái y de sus habitantes, destacando el color rojo omnipresente en la ciudad.

La práctica de Carlos Casas (Barcelona, 1974) abarca el cine, el sonido y las artes visuales. La Bienal le comisionó una instalación sonora que situó en la chimenea de 165 metros de alto de la PSA. 1883/Krakatoa consiste en un modelo sonoro abstracto de la erupción del volcán Krakatoa en Indonesia, en 1883, construido a partir de los datos sonoros de su última erupción en 2018. A través de un sonido abstracto y espacial, y en colaboración con un equipo de diseñadores e ingenieros de sonido, Casas creó una instalación y experiencia de ondas sonoras en movimiento en el espacio. Utilizando datos de diferentes fuentes sísmicas y geomagnéticas, convirtió la acústica particular de la chimenea en un instrumento telúrico, difundiendo sonidos sintéticos y otros captados en el lugar.

Feliciano Centurión es un artista paraguayo fallecido en 1996 a los 34 años, una de las innumerables víctimas de la epidemia de VIH/SIDA que diezmó a toda una generación. Tras su diagnóstico de VIH, Centurión trabajó con formatos cada vez más pequeños e intrincados. Le gustaba bordar animales y seres míticos siguiendo las costumbres del tejido guaraní de Paraguay, y también solía utilizar sus propios textos, a menudo en referencia a su complicado estado de salud. Al recurrir a las emociones y a los lenguajes visuales tradicionalmente femeninos, Centurión se sitúa como uno de los artistas pioneros de su generación en explorar las temáticas de género y sexualidad en la década de los noventa. En la 13° Bienal de Shanghái se exponen varias de sus obras.

Obras de Feliciano Centurión en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.
Carlos Casas, 1883/Krakatoa, 2021, vista de la instalación en la 13° Bienal de Shanghái, 2021. Cortesía: Power Station of Art.
Pepe Espaliú, Carrying (Still), 1992, registro de performance, video, 6’28’’. Cortesía: Power Station of Art

Formado como artista en Barcelona y París, donde asistió a cursos de Jacques Lacan, Pepe Espaliú trabajó en diversos formatos, entre ellos, pintura, escultura y performance. Desarrolló una extensa serie de obras que aborda las dimensiones sociales y políticas del VIH-SIDA. Durante los años ochenta y noventa, su obra ganó atención internacional y se exhibió en todo el mundo, pero también traspasó el terreno del arte para ocupar un espacio en los medios de comunicación, en donde se discutía el secretismo y la estigmatización que rodeaba a la pandemia de VIH.

En una acción performativa colectiva de 1992, Pepe Espaliú, gravemente enfermo de sida, fue llevado descalzo por una serie de voluntarios por las calles de San Sebastián y Madrid en septiembre y diciembre del mismo año, respectivamente. Pepe Espaliú murió de sida en su ciudad natal, Córdoba, en 1993.

Itziar Okariz (San Sebastián, España, 1965) expone diversas obras, entre ellas Ocean Breath, una instalación audiovisual creada a partir de un coro de patrones respiratorios. La última versión de esta pieza fue presentada durante la inauguración de la Bienal, en colaboración con Izar Ocariz, a través de la plataforma Zoom.

Ocean Breath, también llamada Ujjayi, es una técnica de respiración utilizada en yoga, que la artista practica y enseña. Durante el performance, dos personas respiran sobre un micrófono que amplifica el sonido. Este coro de inhalaciones y exhalaciones sincronizadas representa la imagen figurativa del «océano».


13ª BIENAL DE SHANGHÁI. BODIES OF WATER (CUERPOS DE AGUA)
Del 10 de noviembre de 2020 al 25 de julio de 2021

Artistas y colectivos participantes:

Alberto Baraya; Ana Mendieta; Antoni Muntadas; Astrida Neimanis, Aunty Rhonda Dixon-Grovenor y Clare Britton; Ayesha Tan Jones; Bani Abidi; Cao Minghao y Chen Jianjun; Carlos Casas; Carlos Irijalba; Cecilia Vicuña; Cheng Xinyi; Chuang Liu; Cooking Sections (Daniel Fernández Pascual y Alon Schwabe); Dai Chenlian; Debajo del Sombrero (Andrés Fernández, José Manuel Egea, Miguel García, María Lapastora y Belén Sánchez); Diakron y Emil Rønn Andersen; Diane Severin Nguyen; Feliciano Centurión; Guo Fengyi; Heather Phillipson; Hylozoic/Desires (Himali Singh Soin y David Soin Tappeser); Ibiye Camp; Itziar Okariz; Jenna Sutela; Joan Jonas; Karrabing Film Collective; Kyriaki Goni; Liam Young; Michael Wang; Nerea Calvillo (C+arquitectas); P Staf en colaboración con Basse Stittgen; Pan Daijing; Pepe Espaliú; Pu Yingwei; ReUnion X DMAS; Revital Cohen y Tuur Van Balen; Shi Qing; Sun Xiaoxing, Qiu Zhen, Zhao Kunfang y Huang Siyao; Tabita Rézaire; Torkwase Dyson; Tong Wenmin; Vera Frenkel; Wang Tuo; WORKac (Amale Andraos y Dan Wood); Zadie Xa y Benito Mayor Vallejo*; Zheng Mahler (Royce Ng y Daisy Bisenieks).

*Los nombres con asteriscos corresponden a comisiones nuevas.

–Traducción por Catalina Moreno y Francis Lagos, pasantes de Traducción de la Universidad Católica de Valparaíso, Chile

También te puede interesar

Catalina Bauer:respirar Una Eternidad

En esencia, el tejido, ya sea con cuerdas, elásticos, hilos, lanas o telas, constituye una de las exploraciones del cuerpo de trabajo de Catalina Bauer. En estas indagaciones con los materiales y frente a...