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PAZ ERRÁZURIZ EXPONE SUS PRIMERAS OBRAS CREADAS FUERA DE CHILE

Fundada en 1978, la Bienal de Arte Paiz es la segunda más antigua de América Latina y la sexta más antigua del mundo. Se ha realizado de manera ininterrumpida desde entonces y tiene como objetivo proponer una reflexión y una experimentación con el arte contemporáneo de Latinoamérica y de Guatemala. La 22° edición, titulada Perdidos. En Medio. Juntos, inauguró ayer y se extenderá hasta el 6 junio, conectando por primera vez en su larga historia con cuestiones que afectan al Sur Global.

Con Guatemala como punto de partida, esta edición, a cargo de Alexia Tala como curadora general y Gabriel Rodríguez como curador adjunto, investiga asuntos relacionados con la historia contemporánea, la interculturalidad, las formas de conocimiento y la violencia para establecer puntos de encuentro entre el arte y el contexto actual de América Latina.

A partir de un ejercicio de diálogo entre 40 artistas locales e internacionales, con la participación de especialistas como arqueólogos, historiadores, arquitectos, sanadores y botánicos, entre otros, la Bienal propone un proceso profundo de integración, intercambio, colectividad y activación que trasciende las fronteras, las ideas y marcos convencionales.

La exposición principal reúne a 40 artistas y se divide en dos ejes temáticos: Universos de la Materia y Geografía Perversas / Geografías Malditas. En paralelo, se han organizado dos proyectos especiales de exposiciones individuales del artista guatemalteco Aníbal López (Ciudad de Guatemala 1964-2014) y la artista chilena Paz Errázuriz (Santiago de Chile, 1944).

Estas dos figuras clave en la escena del arte contemporáneo en América Latina reflexionan respecto a la sensación de “sin salida” de Perdidos. En Medio. Juntos y posibles formas de catarsis. Las dos exposiciones individuales presentan una producción artística que se ha desarrollado en contextos relacionados con la cultura de la raza y vinculados a situaciones de fuerte marginalidad.

Vista general de la exposición de Paz Errázuriz. Foto: Byron Mármol. Cortesía: Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2021
Vista general de la exposición de Paz Errázuriz. Foto: Byron Mármol. Cortesía: Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2021

Paz Errázuriz, Serie Sepur Zarco, 2020, 11 fotografías, 59 cm x 90 cm c/u, impresión digital sobre papel Canson Infinity Baryta. Cortesía de la artista

La exposición individual de Paz Errázuriz incluye obras nuevas creadas en Guatemala expresamente para la Bienal -las primeras obras de la artista realizadas fuera de Chile-, acompañadas por series emblemáticas de sus últimos 40 años de producción: La Manzana de Adán (1982-1990), Nómades del Mar (1991-1995) y El Infarto del Alma (1992-1994).

Las nuevas series de Errázuriz, Sepur Zarco (2019) y Trans Guatemala (2019), relacionan su extensa investigación sobre comunidades marginadas con el contexto local. Trans Guatemala es una serie de trabajos en colaboración con la comunidad transgénero guatemalteca, mientras que Sepur Zarco muestra por primera vez el rostro de las mujeres del juicio del homónimo caso judicial.

Sepur Zarco corresponde a un caso paradigmático por muchas razones: se trata de la primera vez en la historia de Guatemala que se realiza una denuncia colectiva de mujeres de la comunidad indígena por la violencia que le fuera perpetrada por los soldados durante la guerra civil que desgarró al país durante 36 años, y también la primera vez que militares fueron juzgados y condenados por crímenes de esclavitud doméstica y sexual. Es, además, uno de los pocos casos donde se exigió traducción a una lengua maya en un juicio.

Figura emblemática de la fotografía internacional valorada por el respeto con el que la artista ha abordado por décadas lo que hoy es una ‘tendencia contemporánea’, como son las exclusiones de personas con discapacidad cognitiva, prostitutas, transexuales, personas sin techo y comunidades indígenas, entre otros, Paz Errázuriz busca crear empatía con los sujetos que retrata, vinculándose con ellos más allá de la acción de posar para su cámara. La relación de cercanía e intimidad es tal que sus retratos se convierten en actos para dignificar a los grupos marginados, oprimidos e invisibles por y para la sociedad.

“Especialmente en la nueva serie Sepur Zarco, la importancia de la obra de Paz va más allá de la fotografía como acto de documentación de los rostros de mujeres indígenas, que los mantuvieron ocultos a la prensa y la televisión. Lo poderoso acá es la dignificación de la mujer mediante ellos. El efecto es confrontador, ya que despierta en nosotros preguntas profundas: la desigualdad que el mundo capitalista ha sometido al planeta y las injusticias a los que el margen fuera de la sociedad se ve expuesto invisiblemente, todos estos, conceptos crudamente relativos al Sur Global”, dice Alexia Tala.

Paz Errázuriz, Serie Trans Guatemala, 2020, 10 fotografías, 35 cm x 50 cm c/u, impresión digital sobre papel Canson Infinity Baryta. Cortesía de la artista
Paz Errázuriz, Serie Trans Guatemala, 2020, 10 fotografías, 35 cm x 50 cm c/u, impresión digital sobre papel Canson Infinity Baryta. Cortesía de la artista
Vista general de la exposición de Paz Errázuriz. Foto: Byron Mármol. Cortesía: Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2021

La 22° Bienal de Arte Paiz se despliega en varias sedes de la Ciudad de Guatemala y Antigua hasta el 6 de junio:

Ciudad de Guatemala: Casa Ibargüen, Centro Cultural de España (CCE) y Centro Cultural Municipal. 

Antigua Guatemala: Museo del Libro Antiguo, Fundación para las Bellas Artes -FUNBA-, Centro de Formación de la Cooperación Española -CFCE- y La Nueva Fábrica.

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