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PALOMA CASTILLO: EX POST

Botellas de espumante convertidas en bombas molotov; una mujer que emerge de una caja de alimentos entregada por el gobierno chileno para “paliar” el hambre en la cúspide de la pandemia; un hombre ojeroso y malhumorado con la «marraqueta bajo el brazo»; rostros que muestran sus miradas a través de la intensidad de los hilos que los componen; abducciones alienígenas, naturalezas muertas, y momentos que ya forman parte del imaginario colectivo chileno del último año, se presentan a través de los bordados de Paloma Castillo, artista textil y diseñadora editorial nacida en Antofagasta, Chile, en 1965.

Su actual exposición en Isabel Croxatto Galería, plataforma online con sede en Santiago de Chile, reúne 20 obras textiles de mediano formato creadas por la artista durante la cuarentena. En estas piezas, la artista no solo apela a la poética del retorno al objeto análogo -y la reflexión del hacer en un contexto cada vez más alejado de la manualidad-, sino que expresa su visión acerca de los principales hechos que han afectado a Chile en los últimos meses: la crisis político-social detonada a partir del 18 de octubre de 2019, y su solapamiento con la pandemia del COVID.

Diversas situaciones y eventos que dan cuenta de cómo vivió la artista estos acontecimientos -y sus matices- se entrecruzan con representaciones de la tecnología y los nuevos medios, elementos siempre presentes en su obra. “No podía evitar decir algo de lo que nos estaba pasando. Los bordados, de alguna manera, son mi respuesta de cómo fui viviendo y viendo lo que sucedía desde la soledad del encierro”, señala la artista.

Paloma Castillo, La Caja, 2020, bordado a mano con hilos de algodón sobre tela de algodón, 88 x 54 cm. Cortesía: Isabel Croxatto Galería
Paloma Castillo, Molotov, 2020, bordado a mano con hilos de algodón sobre yute, 52 x 39 cm. Cortesía: Isabel Croxatto Galería
Paloma Castillo, Pan, 2020, bordado a mano con hilos de algodón y lentejuelas en osnaburg, 84 x 63 cm. Cortesía: Isabel Croxatto Galería

El gesto de enhebrar la aguja, atravesar la tela y volver con la puntada se vuelve un vaivén que, sin distorsionar el objeto representado, provoca un extrañamiento ante lo cotidiano. El fuego no quema, aunque el color arde. Una obra que, según José Salomón Gebhard, Doctor en Literatura por la Universidad de Chile, “destruye el quiasmo que asimila lo fácil a lo popular y lo complejo a lo culto”, que “evita tanto la ingenuidad sentimental del arte popular como la sofisticada reflexión del arte culto”.

“Sin caer en la militancia vanguardista, los bordados de Castillo interpelan el rigor institucional del arte, incluso del más progresista, desde el lugar asignado a lo minoritario y marginal que supone la producción textil, fuera de toda consagración académica y legitimidad museística”, señala Gebhard en el texto que acompaña a la muestra. “No obstante, el deseo de lo paradójico en la obra de Castillo se enfrenta tanto con el campo hegemónico del arte como con el lugar socialmente asignado que identifica a lo popular con lo superfluo y lo banal; rehúye su propia auto-designación como obra de arte y, a la vez, como obra de corte popular […] ¿Cuál es el lugar legítimo de los bordados de Paloma Castillo, una sala de exposiciones, una galería o la privacidad del hogar? La respuesta abre el tradicional debate sobre el carácter ornamental de cierta producción artística, pero no clausura la discusión apelando al goce estético del bordado”.

La actualidad noticiosa siempre ha sido un catalizador de la obra de Paloma Castillo, quien por 24 años desarrolló una carrera como diseñadora y diagramadora en importantes editoriales y periódicos de Santiago, como La Nación, Estrategia y Diario Financiero. “Tengo la costumbre de leer todos los diarios de Chile y el extranjero que puedo. Desde esa experiencia y mirada es que también he acumulado un archivo fotográfico, en el que recopilo todo lo que está ocurriendo en el mundo. Mi anterior carrera en prensa me llevó a pensar esta exposición. Ex Post es una locución latina que significa ‘después del hecho’, y tiene que ver con la influencia que provocaban en mí las noticias acerca de la pandemia, el encierro y la revuelta”.

Paloma Castillo, Compañero, 2020, bordado a mano con hilos de algodón sobre yute, 50 x 38,5 cm. Cortesía: Isabel Croxatto Galería
Paloma Castillo, Ex Post, 2020, bordado a mano con hilos de algodón sobre yute, 38,5 x 52 cm. Cortesía: Isabel Croxatto Galería
Paloma Castillo, Ubicado, 2020, bordado a mano con hilos de algodón sobre yute, 52 x 41 cm. Cortesía: Isabel Croxatto Galería
Paloma Castillo, Ubicado, 2020, bordado a mano con hilos de algodón sobre yute, 52 x 41 cm. Cortesía: Isabel Croxatto Galería

Ex Post, exposición virtual de Paloma Castillo, estará disponible al público desde el 25 de noviembre al 30 de diciembre de 2020 en www.isabelcroxattogaleria.com. El compositor y artista chileno Sebastián Jatz ha creado el paisaje sonoro que acompaña el recorrido virtual.

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