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En Brasil, la Mayor Antológica de Cildo Meireles en América Latina

[VERSÃO EM PORTUGUÊS ABAIXO] Del 26 de septiembre de 2019 al 2 de febrero de 2020, Sesc Pompeia, en São Paulo, presentó la exposición Entrevendo, de Cildo Meireles (Río de Janeiro, 1948). Curada por Júlia Rebouças y Diego Matos, la antología reunió alrededor de 150 obras realizadas por el artista carioca entre la década de 1960 hasta la actualidad. Se trató de la mayor presentación del acervo de Meireles en América Latina, llenando un vacío de casi dos décadas en Brasil en las que no se había realizado una exposición de este tipo del artista, considerado como uno de los más importantes de ese país. “Trabajamos con un conjunto de obras que no se han mostrado en Brasil, o que fueron montadas hace mucho tiempo; queríamos corregir un lapso de una o incluso dos generaciones, en algunos casos. Aunque no es una retrospectiva, hay uma selección de trabajos bien diversa”, dice Cildo Meireles. Para desarrollar la propuesta expositiva de Entrevendo, los curadores tuvieron dos  puntos de partida, comenzando con la idea polisémica de «sentido»: sensación, comprensión, sinestesia, escala, dirección y propósito, presente en la producción de Meireles. «La visión, que es el significado más asociado con las artes visuales, es deconstruida y desafiada en muchas de sus obras, que nos proponen percibir el mundo de otras maneras y desconfiar de aquello que parece verdad», explica Rebouças. La segunda premisa fue la sede de la exposición. Para la curadora, llevar esta muestra a una institución no museológica, con múltiples usos y audiencias, era un gesto contundente y necesario. “Entrevendo fue pensada para dialogar con esta condición democrática y generosa que vemos en Sesc Pompeia. Es importante presentar la producción de Cildo Meireles a un público amplio y diverso, para que participe y se involucre con su trabajo, en diferentes idiomas, soportes y temas ”, agrega. Con producción y expografía de Alvaro Razuk, la exhibición ocupó un área de más de 3000 m2 en Sesc Pompeia. “En vista de la calidad arquitectónica del proyecto de Lina Bo Bardi y las diferentes actividades que caracterizan este espacio, el proyecto curatorial favorece el amplio acceso y la adecuación del espacio físico, evitando la construcción de nuevas estructuras o la caracterización errónea del entorno”, dice Matos.
Vista de la exposición "Entrevendo", de CIldo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2020. Foto: Carol Mendonça
Vista de la exposición "Entrevendo", de CIldo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2020. Foto: Carol Mendonça
Vista de la exposición "Entrevendo", de CIldo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2020. Foto: Carol Mendonça
Entrevendo, obra que da nombre a la exposición, fue proyectada por Cildo Meireles en 1970 y realizada por primera vez en 1994. La instalación cilíndrica de madera invita al visitante a entrar y caminar hacia una salida de viento caliente, mientras se derriten en su boca hielos de agua dulce y salada. Entre la luz y la oscuridad, el frío y el calor, lo dulce y lo salado, el visitante experimenta sensaciones que desbordan el campo de visión y desencadenan otras formas de percepción. Otra obra destacada en esta exposición fue Amerikkka (1991/2013), exhibida por primera vez en Brasil. Presentada anterioremente en importantes instituciones internacionales, como el Museo de Arte Contemporáneo de Serralves, en Oporto (2013), consta de aproximadamente 17 mil huevos de madera y 33 mil balas de armas de fuego. Caminando sobre la plataforma de huevos y debajo de la placa de proyectiles, es posible reflexionar sobre una América marcada por guerras, desde tiempos coloniales, hasta ataques recientes llevados a cabo por organizaciones de extrema derecha, en referencia al Ku Klux Klan, presente en el triple K del título de la instalación. Missão, Missões (Cómo construir catedrales) (1987/2019) se presentó en una nueva versión, en formato circular. Expuesta en la importante muestra Magiciens de la Terre, en el Centro Pompidou de París, en 1989, la obra consta de miles de monedas, huesos de buey y cientos de hostias, y trata sobre los procesos misioneros de catequización de los pueblos indígenas. «Quería construir una especie de ecuación matemática, muy simple y directa, que conectara tres elementos: poder material, poder espiritual y una especie de consecuencia inevitable e históricamente repetida de esta conjunción, que fue tragedia», explica Meireles. La obra se relaciona con Olvido (1987-1989), una carpa indígena cubierta con billetes de países americanos. Ubicada en el medio de un área circular con toneladas de huesos de buey y rodeada por una pared de velas, la carpa alberga un ruido de motosierra, que se propaga por el espacio expositivo. Estos trabajos, en conjunto, hablan sobre la historia de Brasil y las Américas, marcada por la violencia colonial que aún resuena hoy en las estructuras sociales y políticas. Además de echar una mirada crítica al pasado, el trabajo de Cildo Meireles se actualiza con cada exposición, con el fin de resignificar cuestiones de la contemporaneidad.
Vista de la exposición "Entrevendo", de CIldo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2010. Foto: Carol Mendonça
Vista de la exposición "Entrevendo", de CIldo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2010. Foto: Carol Mendonça
Otra gran instalación de esta muestra es Antes, concebida en 1977 y realizada por primera vez en 2003, en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo. En su montaje inédito en Brasil, permitió al público subir una escalera que conduce a una plataforma con una silla y una mesa. En su parte superior, es posible observar otra escalera, a menor escala, que conduce a una segunda plataforma, desde la cual parte otra escalera. Al crear una nueva relación de escala tanto con el entorno expositivo como con el cuerpo de quienes lo experimentan, el trabajo altera la percepción espacial del visitante. La serie Blindhotland (1970), em tanto, se presentó por primera vez en su totalidad. En el Área de Convivencia del Sesc se encontraba la icónica pieza Eureka / Blindhotland (1970-1975), cuyo nombre se origina en la interjección supuestamente pronunciada por el matemático griego Arquímedes, cuando descubrió la respuesta al dilema sobre el volumen y la densidad de los cuerpos. En el trabajo, Meireles experimenta diferentes relaciones entre peso, densidad y volumen de los objetos, como en los cientos de pelotas de goma aparentemente idénticas, cuestionando el dominio de la percepción visual. En este mismo espacio se podían ver proyectos, dibujos, acciones, objetos y documentos de la serie Arte Física (1969), las obras Zero Dollar (1978-1984 / 2013) y Zero Real (2013), la serie Malhas da Liberdade (1976 / 2008), y los proyectos Volumes virtuais (1968-1969) y Ocupações (1968-1969), entre otros.
Vista de la exposición "Entrevendo", de Cildo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2010. Foto: Carol Mendonça
Vista de la exposición "Entrevendo", de Cildo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2010. Foto: Carol Mendonça
En el Galpón del Sesc Pompeia la exposición adoptó una propuesta museológica con paredes y vitrinas, presentando dibujos y objetos, como Razão / Loucura (1976), Rodos (1978-1981) y Esfera Invisível (2012). También estuvo expuesta parte de las series Espaços virtuais: Cantos (1967-1968/2008/2013), uno de los primeros trabajos instalativos de Cildo Meireles. En esta área de Sesc Pompeia también se mostró la instalación Volátil (1980/1994): para llegar a una habitación oscura, iluminada por una sola vela, el visitante camina descalzo por un camino inestable, impregnado con olor a gas. Según el artista, el trabajo es «un intento de asociar sensación y emoción, produciendo un vínculo casi instantáneo, también vinculado por esta región de miedo». Con otras dos grandes instalaciones ubicadas en el Deck del Sesc, la exposición adquiere un carácter aún más participativo y público, «casi un juego o una broma, cualidades que en el trabajo de Meireles abandonan su carácter meramente juguetón para lidiar con las negociaciones entre espacios de poder y relaciones sociales», según Rebouças. Blindhotland / Ghetto (1975), montada solo una vez en la década de 1970, se presentó acá con sus pelotas deportivas de voleibol y fútbol, llenas de diferentes materiales. Al igual que Eureka / Blindhotland, el trabajo deconstruye la relación directa entre tamaño y peso, provocando una desorganización cognitiva en el visitante e invitándolo a jugar en territorio incierto. Por otra parte, el trabajo (Entre. Parêntesis) (2005/2007) propone al visitante entrar entre dos semicírculos y experimentar un momento de digresión, protegido del ambiente externo y las narrativas que lo circundan.
Vista de la exposición "Entrevendo", de CIldo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2010. Foto: Carol Mendonça

CILDO MEIRELES: ENTREVENDO

  Com curadoria de Júlia Rebouças e Diego Matos, Entrevendo reúne cerca de 150 obras dos anos 1960 até os dias atuais. Trata-se do maior acervo de Cildo Meireles já exposto na América Latina, preenchendo uma lacuna de quase duas décadas sem uma grande mostra nacional do artista, um dos nomes mais importantes da arte brasileira. Para desenvolver Entrevendo, a dupla de curadores teve dois pontos de partida, começando pela ideia polissêmica de “sentido” – sensação, compreensão, sinestesia, escala, direção e propósito, presentes na produção de Meireles. “A visão, que é o sentido mais associado às artes plásticas, é descontruída e desafiada em muitos dos seus trabalhos, que nos propõem perceber o mundo de outras formas e desconfiar daquilo que parece verdade”, afirma Rebouças. A segunda premissa foi o próprio local da exposição. Para a curadora, levar essa mostra para uma instituição não-museológica, com múltiplos usos e públicos, é um gesto contundente e necessário. “Entrevendo foi pensada para dialogar com essa condição democrática e generosa que vemos no Sesc Pompeia. É importante apresentar a produção de Cildo Meireles para um público grande e diverso, fazê-lo participar e se engajar com sua obra, em diferentes linguagens, suportes e temas”, diz. Com produção e expografia de Alvaro Razuk, a mostra ocupa uma área de mais de 3000 m2 no Sesc Pompeia, entre a Área de Convivência, o Galpão e Deck. “Tendo em vista a qualidade arquitetônica do projeto de Lina Bo Bardi e as diferentes atividades que caracterizam a unidade, o projeto curatorial privilegia o amplo acesso e adequação do espaço físico, evitando a construção de novas estruturas ou a descaracterização do entorno”, fala Matos. Entrevendo, obra que dá nome à exposição, foi projetada por Cildo Meireles em 1970 e realizada pela primeira vez em 1994. A instalação cilíndrica de madeira convida o visitante a entrar e caminhar em direção a uma fonte de vento quente, enquanto derretem em sua boca gelos de água doce e salgada. Entre o claro e o escuro, o frio e o quente, o doce e o salgado, o visitante experimenta sensações que transbordam o campo da visão e deflagram outras maneiras de perceber. O trabalho está na Área de Convivência, livre de salas ou paredes, junto com outras grandes instalações do artista, como Amerikkka (1991/2013). Pela primeira vez no país, a obra que já foi exibida em grandes instituições internacionais, como o Museu de Arte Contemporânea de Serralves, no Porto, em 2013, apresenta aproximadamente 17 mil ovos de madeira e 33 mil balas de armas de fogo. Caminhando sobre a plataforma de ovos e sob a placa de projéteis, é possível refletir sobre uma América marcada por guerras, desde os tempos coloniais, até recentes ataques realizados por organizações de extrema-direita, numa referência à Ku Klux Klan, presente no triplo K do título da instalação. Missão, Missões (Como construir catedrais) (1987/2019) ganha uma nova versão, em formato circular. Exibida na importante exposição Magiciens de la Terre, no Centro Pompidou de Paris, em 1989, o trabalho é constituído por milhares de moedas, ossos de boi, centenas de hóstias e trata dos processos missionários de catequização dos povos indígenas. “Quis construir uma espécie de equação matemática, muito simples e direta, conectando três elementos: poder material, poder espiritual e uma espécie de consequência inevitável e historicamente repetida dessa conjunção, que foi tragédia”, diz Cildo Meireles. A obra se relaciona com Olvido (1987-1989), que traz uma tenda indígena coberta por cédulas de dinheiro de países americanos. Situada no meio de uma área circular com toneladas de ossos de boi e circundada por uma parede de velas, a tenda abriga um ruído de motosserra, que se propaga pelo espaço expositivo. Esses trabalhos, em conjunto, discutem a história do Brasil e das Américas, marcadas pela violência colonial que repercute ainda hoje nas estruturas sociais e políticas. Para além de lançar um olhar crítico sobre o passado, a obra de Cildo Meireles se atualiza a cada exibição, de modo a ressignificar questões da contemporaneidade. Outra grande instalação desta mostra é Antes, obra concebida no ano de 1977 e realizada pela primeira vez em 2003, no Musée d’art Moderne et Contemporain de Strasbourg. Em montagem inédita no Brasil, ela permite ao público subir uma escada que leva a uma plataforma com uma cadeira e uma mesa. Sobre seu tampo, é possível observar uma outra escada, em escala menor, que leva a uma segunda plataforma, de onde parte outra escada. Ao criar uma nova relação de escala tanto com o ambiente expositivo, como com o corpo de quem o experimenta, o trabalho altera a percepção espacial do visitante. A série Blindhotland (1970), por sua vez, é pela primeira vez apresentada na íntegra. Na Área de Convivência está a icônica Eureka/Blindhotland (1970-1975), cujo nome origina-se da interjeição supostamente pronunciada pelo matemático grego Arquimedes, quando descobriu a resposta para o dilema acerca do volume e densidade dos corpos. Na obra, Meireles experimenta diferentes relações entre peso, densidade e volume de objetos, como nas centenas de bolas de borracha aparentemente idênticas, questionando a dominância da percepção visual. Podem ser vistos ainda neste mesmo espaço projetos, desenhos, ações, objetos e documentos da série Arte Física (1969), os trabalhos Zero Dollar (1978-1984/2013) e Zero Real (2013), a série Malhas da Liberdade (1976/2008), os projetos de Volumes virtuais (1968-1969), e Ocupações (1968-1969), entre outros. No Galpão, a exposição assume uma proposta museológica com paredes e vitrines, apresentando desenhos e objetos, como Razão/Loucura (1976), Rodos (1978-1981) e Esfera Invisível (2012).  Também está presente parte das séries Espaços virtuais: Cantos (1967-1968/2008/2013), um dos primeiros trabalhos instalativos de Cildo Meireles. Com outras duas grandes instalações, a exposição ganha um caráter ainda mais participativo e público no Deck, “quase um jogo ou brincadeira, qualidades que na obra de Meireles abandonam seu caráter meramente lúdico para tratar de negociações entre espaços de poder e relações sociais ”, de acordo com Rebouças. Blindhotland/Gueto (1975), montada uma única vez na década de 1970, traz bolas esportivas, como de vôlei e futebol, preenchidas por diferentes materiais. Assim como Eureka/Blindhotland, a obra desconstrói a relação direta entre tamanho e peso, provocando no visitante uma desorganização cognitiva e convidando-o a jogar em um território incerto. Já o trabalho (Entre. Parêntesis) (2005/2007) propõe ao visitante entrar entre dois semicírculos e experimentar um momento de digressão, protegido do ambiente externo e das narrativas que o circundam.
Imagen destacada: Vista de la exposición Entrevendo, de Cildo Meireles, en Sesc Pompeia, Sao Paulo, 2019-2010. Foto: Everton Ballardin

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