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Alessandro Balteo-yazbeck:instrumentalizados

La obra de Alessandro Balteo-Yazbeck (Caracas, 1972) es un dedicado y delicado ejercicio de “crítica cultural” que aborda, simultáneamente, planteamientos relacionados con la “abstracción” como tradición del arte moderno venezolano, pero también en términos civilizatorios, es decir, de la racionalidad técnica y sus devastadores efectos de des-humanización. Por ende, el artista apunta hacia algunas problemáticas socio-políticas que conforman la geopolítica global.

Con un indudable sustrato reflexivo sus obras operan como una suerte de “documentos poéticos” (documentos ficticios, críticamente elaborados, que asumen dichas problemáticas de maneras inquietantes), al interpelar distintas situaciones y hechos de la cotidianidad local desde la cultura contemporánea, evidenciando sombras, fisuras y momentos perversos. En este sentido, cada uno de los proyectos artísticos de Balteo-Yazbeck funciona como un discurso –un ejercicio de articulación- que retoma situaciones y hechos, analizado y desplegado en sus múltiples capas de significación.

Vista de la muestra "Instrumentalizados", de Alessandro Balteo-Yazbeck, en la galería Carmen Araujo Arte, Caracas, 2018. Foto: Carlo Grata. Cortesía: Carmen Araujo Arte y Henrique Faría, Nueva York

Hasta el 24 de junio, la galería caraqueña Carmen Araujo Arte, en alianza con Henrique Faria Fine Art (Nueva York/Buenos Aires), presentan la exposición Instrumentalizados, una selección de obras recientes del artista que tematiza críticamente ese “estado de cosas” propio del mundo contemporáneo, en el que se ha abandonado “lo humano” hasta tal punto que, aun en situaciones evidentemente injustas y dolorosas, éstas se comprenden como mecanismos y engranajes de unas estructuras institucionales que velan sólo por su propia continuidad.

En Instrumentalizados, Balteo-Yazbeck presenta una serie de objetos resultantes de la “deformación de formas primarias, como el cuadrado y el rectángulo o el paralelepípedo, que no sólo están asociadas a la historia del arte (al lienzo como soporte de la pintura, al pedestal como soporte de la escultura), sino que representan también la unidad modular de la retícula modernista. El artista desplaza un objeto antropomórfico de uso corriente al formato del arte: bastidor y pedestal; somete una franela o una camisa a las relaciones del cubo blanco y las estructuras básicas expositivas”, plantea el curador e investigador venezolano Eliseo Sierra [1].

Según la crítica y escritora venezolana Sandra Pinardi, “las obras que conforman esta muestra se proponen como ‘rastros’ del proyecto moderno, pero ‘citan’ o entienden las consecuencias de la modernidad como una ‘modernidad desfigurada’, porque perdió sus fines y se nos presenta como pura formalidad, pura in-formación” [2].

Vista de la muestra "Instrumentalizados", de Alessandro Balteo-Yazbeck, en la galería Carmen Araujo Arte, Caracas, 2018. Foto: Carlo Grata. Cortesía: Carmen Araujo Arte y Henrique Faría, Nueva York

De algunas de las obras cuelgan etiquetas en las que se lee “Instrumentalizado”, junto a un número, lo que según Sierra puede tener varias lecturas: “Quizás la más obvia es la que transforma el objeto en mercancía. Otra devuelve el objeto al sistema de registro y documentación de galerías y museos; pero la última, y más corrosiva, nos desliza a un escenario forense: las etiquetas de la morgue”.

Junto a estas piezas escultóricas se presenta la fotografía de un vaso de whisky con hielo, envuelto en una servilleta doblada de forma triangular, un modo muy vernáculo de servir este trago, muy propio de aquella Venezuela moderna, la de la bonanza petrolera. Justamente, en la superficie del trago el artista ha vertido una capa de petróleo, lo que sumado al título Vanitas es “una clara alusión a la tradición pictórica del bodegón, una alegoría a lo finito, a lo efímero de la vida, a la muerte”, y que bien podría extrapolarse a “lo transitorio de lo moderno, de lo que se pretende como siempre nuevo”, según Sierra.

Las obras presentes en Instrumentalizados “documentan poéticamente”, al oscilar entre la abstracción y el realismo y al aludir al arte abstracto moderno venezolano, así como a tendencias objetuales y conceptuales. Balteo-Yazbeck se refiere así a la “instrumentalización” de todo aquello que, por diversas causas geopolíticas y económicas, los sistemas de poder abandonan, desechan o marginan, luego de haber cumplido cierta función, sean estos seres humanos o costumbres. Un conjunto de obra crítica que puede vincularse simultáneamente con muchas realidades de nuestro mundo actual.

 


[1] Cita tomada de Restos y Rastros. Primera conversación, (fragmentos). Caracas, 3 de abril, 2018. Hoja de Sala de la exposición Instrumentalizados, de Alessandro Balteo-Yazbeck, en la galería Carmen Araujo Arte, Caracas.

[2] Cita tomada de Restos y Rastros. Primera conversación, (fragmentos). Caracas, 3 de abril, 2018. Hoja de Sala de la exposición Instrumentalizados, de Alessandro Balteo-Yazbeck, en la galería Carmen Araujo Arte, Caracas.

Imagen destacada: Vista de la muestra Instrumentalizados, de Alessandro Balteo-Yazbeck, en la galería Carmen Araujo Arte, Caracas, 2018. Foto: Carlo Grata. Cortesía: Carmen Araujo Arte y Henrique Faría, Nueva York

Alessandro Balteo-Yazbeck, Vanitas, 1998-2018, fotografía a color. Foto: def image. Cortesía: Carmen Araujo Arte y Henrique Faría, Nueva York

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