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El Estado y la Naturaleza.iii Encuentro de Cultura Digital en Chile

¿Cómo han evolucionado las formas de comunicarnos, intercambiar ideas, investigar y crear a partir del uso de tecnologías digitales? ¿Qué entendemos por cultura digital? ¿Cuáles son los factores que han determinado las nuevas formas de distribución y derechos de propiedad intelectual? ¿Cómo el Estado está conformando nuevas políticas culturales en torno a estas prácticas? ¿Cuáles son sus vías de financiamiento?

El III Encuentro de Cultura Digital, que se realiza este 24 de noviembre en el Archivo Nacional, en Santiago de Chile, es un espacio de reunión de los representantes autónomos e institucionales de las artes mediales y cultural digital de Chile y el mundo que busca responder esta y otras preguntas fundamentales en el aparente contexto dual de nuestra realidad análoga y virtual.

A través de invitados internacionales y nacionales se introducirán y expondrán  temas relacionados con la cultura digital con el objetivo reflexionar, investigar y poner en práctica la formación de una industria de narrativas interactivas audiovisuales en Chile, así como comprender la realidad desde formatos digitales innovadores que exponen y rescatan información desde documentos de memoria, identidad e historia de Chile albergados en el Archivo Nacional.

Organizado por la Corporación Chilena de Video y Surdocs, con el auspicio del Consejo del Arte y la Industria Audiovisual y el Archivo Nacional, el encuentro consta de laboratorios de narrativas interactivas y transmedia, seminarios y una exhibición, con un alto grado de participación pública.

El concepto curatorial del Encuentro es El Estado y la Naturaleza. En el siguiente texto, su curador, Enrique Rivera, ahonda respecto a cómo la ciudadanía puede tomar conciencia sobre la propiedad social del Estado frente al cuidado y preservación del territorio que habitamos.

Quema de libros durante la dictadura de Augusto Pinochet en Chile. Foto: Koen Wessing/Nederlands Fotomuseum. Cortesía: Hollandse Hoogte, Países Bajos

¿ESTADO Y NATURALEZA?

Por Enrique Rivera

Chile, al igual que muchos otros países que sufrieron dictaduras militares en plena guerra fría, fue objeto de metodologías de eliminación de las memorias colectivas vinculadas a ideologías contrarias a las fuerzas militares y económicas imperantes. Estas se impusieron a la fuerza, y mediante el uso del miedo, la amenaza encubierta en publicidad, eliminaron memorias contrarias a sus ideologías, usando los medios de difusión masivos como la prensa escrita, la radio y la televisión, todas controlados por estas estructuras de poder.

En términos curatoriales, el Archivo Nacional de cada una de estas naciones se convierte entonces en un repositorio de estos procesos, conservando no sólo los documentos legales de la nación, sino que también los que se refieren a su memoria legal colectiva. También registran los espacios vacíos, los documentos que no existen, pero que habitan como fantasmas la inquietud de algunos investigadores.

Decodificar estos trazos de memoria mediante documentales interactivos se convierte en una estrategia de recuperación de esta impuesta amnesia, una especie de ejercicio de regresión colectiva hacia la memoria eliminada por el trauma del miedo. El documental interactivo entonces ejerce dos funciones, por un lado darle una visibilidad a los documentos catastrados, y por otro crear, mediante la interacción de las personas, un sentido de apropiación detonado por la curiosidad y el libre albedrío. El Archivo Nacional es un tesoro invaluable para cualquier documentalista. En el residen documentos que verifican las tesis investigativas de quienes profundizan sobre nuestra realidad nacional, otorgando un campo de construcción colectiva de sentido a nuestra identidad.

Los hitos de un Archivo Nacional pueden ser sus puntos ciegos, el campo oscuro del archivo, los documentos que no existen y que han desaparecido por razones de fuerza como incendios y robos, o por desaparición forzada, tanto por razones políticas como económicas. Esto nos lleva a pensar una posible arqueología ficticia, donde para completar estos puntos ciegos, podemos utilizar la imaginación de la ficción desde una estructura documental, y completar estos campos de la amnesia documental.

Voluspa Jarpa, de la serie Biblioteca de la No Historia. Cortesía: Galerie Quang

Desde un punto de vista puro, todas las narrativas son interactivas en términos conceptuales. Cuando lees este texto, estamos interactuando y construyendo un sentido común, acuerdos o desacuerdos, que nos llevaran a tomar decisiones, o no. Causa y efecto. El cine ha sido un campo maestro para otorgar una interacción expandida a la narración, cristalizando mediante la imagen en movimiento historias y mensajes reproducibles que generan emociones en los espectadores. Con las narrativas interactivas digitales, se añade otra capa a este intercambio, donde las personas dejan de ser espectadores y se convierten en interactores, eligiendo la ruta de la deriva narrativa, agregando o quitando información, o teniendo experiencias a tiempo real entre personas alrededor del mundo. La politización de las redes sociales, y su consecuente maduración, o cómo las tecnologías de interacción global han dejado en estado de obsolescencia a la democracia. Extraño interregnum. O cómo las viejas estructuras se niegan a morir, y no dejan que las nuevas emerjan (A. Negri).

Las condiciones políticas que representa esta nueva capa son muy poderosas, y determinan las nuevas formas de evolución de la democracia, donde el uso de Internet para la distribución de información, la toma de decisiones, ha sido el real cambio de paradigma que determina el tránsito entre la revolución industrial y la digital.

El problema en la política es la construcción de narrativas; hoy este problema se enfrenta a un escenario al que no estábamos acostumbrados, donde una generación que ha nacido con tecnologías digitales e internet en su casa ya no acepta las antiguas formas de interacción, y viven en una especie de estado despolitizado, en una modernidad líquida como lo señala Zygmunt Bauman, acostumbradas a la interfaz, a las superficies vidriosas táctiles y al frío encanto de la tecnología.

El interés curatorial por reconocer la relación entre el Estado y la Naturaleza corresponde a concretar un ejercicio de calibración con nuestro Estado del Arte Común, específicamente por la necesidad de atraer a esta generación despolitizada a entender que si no se apropian de su contexto, otros se apropiarán maliciosamente de éste, y les será ofrecido comercialmente algo que por derecho propio pertenece al cuerpo colectivo. El intermediador del estado neoliberal digital.

Un ejercicio estratégico es entender cómo los recursos naturales fueron privatizados en Chile, desde el agua hasta los campos electromagnéticos. Estos recursos, que hasta el golpe militar fueron administrados por el Estado, hoy pertenecen en su mayoría a empresas multinacionales, cuando podrían ser administrados por el Estado de Chile. Sin embargo, vivimos en una especie de doble maldición.

Por un lado, vivimos uno de los momentos de indiferencia política más abismantes de los últimos tiempos, donde existe muy poca capacidad de ejercer el sentido de apropiación hacia nuestro contexto común, y por otro lado vivimos en un estado de híper globalización económica, donde empresas preparadas para abarcar las economías de países vulnerables (o no desarrollados), han instalado no solo sus negocios, sino que pretenden además modificar jurídicamente sus estructuras legales, mediante tratados de libre comercio secretos y no transparentados que homogenizan las leyes de una serie de países en beneficio de estas empresas.

La relación entre el Estado y la Naturaleza corresponde a este llamado de atención, acción y defensa sobre las geografías y autonomías locales, ya que se ha demostrado que el capitalismo en su estado más salvaje arrasa con todo, incluso con la información personal de las personas, que se convierten, para tener acceso a plataformas sociales, en los productos a transar en el mercado, neo esclavitud basada en oscuras tecnologías de dominación inconsciente.

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