En el marco de la celebración de sus 10 años, Fundación AMA (FAMA) acaba de donar al Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) la obra Océano, 33°02’47”S / 51°04’00”N, del artista visual chileno Enrique Ramírez (Santiago, 1979).

“Esta donación es otra forma de celebrar el aniversario de FAMA. Es importante marcar hitos, más que organizar y hacer fiestas. Por eso le pedí a mis hermanos que la donación fuera de los cuatro en honor a mi papá, Amador. Es una forma de celebrar los 10 años de una fundación que lleva su nombre”, cuenta Juan Yarur, presidente de Fundación AMA. “Creemos en él, es un gran artista. Y la idea es seguir apoyando a más artistas para que estén presentes en museos internacionales”, agrega.

Bernardita Mandiola, directora ejecutiva de la fundación, agrega: “Es un artista al cual hemos apoyado continuamente en sus exhibiciones en Chile, Argentina y la Bienal de Venecia (2017) y creemos 100 por ciento en su trabajo y queremos que un museo internacional tenga una obra suya”.

Océano, 33°02’47”S / 51°04’00”N es un video HD que comprende una secuencia de 24 días y 51 documentales. El barco carguero Océano parte desde el puerto de Valparaíso (Chile) a las 18:30 horas el 14 de marzo del 2013 para llegar a Dunkerque —épico lugar de la II Guerra Mundial— 24 días y 5 horas más tarde. Navega infinitamente por el océano.

“Océano, es un proyecto que estudia la poética de la imagen, en la incertidumbre de un viaje, de un lugar aún desconocido”, señala Ramírez.

También Océano es un viaje imaginario que cruza de verano a invierno, noches y días, viento tranquilo, azul a gris, viaje poético. Enrique Ramírez busca que el espectador haga el mismo cruce. La idea es transferirlo a la temporalidad real del viaje.

“La cámara recorta, pero su recorte se extiende ad infinitum durante el largo traslado de las mercancías desde el tercer mundo al primer mundo. Así, los continentes parecen pequeños obstáculos en el movimiento que conecta lo lejano con lo cercano, el original con la copia, anulando finalmente toda jerarquía y haciendo que el espectador tome consciencia, a través del extenso goce estético, de una inmensidad que es fácilmente accesible”, agrega Ramírez.

Respecto a la inclusión de su obra en el MoMA, es artista señala: “Para mi es súper importante destacar este proyecto que nació como una imagen imposible de hacer en 2013. Un plano secuencia casi irrealizable, ya que son 25 días sin parar y que respeta esta travesía en barco desde América hasta Europa. Que se reconozca el valor de la obra en el mundo del arte para mí es absolutamente importante. Que Océano sea parte de la colección de MoMA es un reconocimiento como artista, de mi carrera, de la obra en sí, y que FAMA la haya donado es una forma de tenerme confianza, darme energías para continuar haciendo obra. Es un reconocimiento como persona también, y espero que siga sucediendo. Que esta gran noticia en torno a esta adquisición, pueda ser replicada en favor de otros artistas”.

Enrique Ramírez vive y trabaja entre París y Santiago desde el 2010. Estudió música popular y cine en Chile antes de cursar un Posgrado en Arte Contemporáneo y Nuevos Medios en Le Fresnoy – Studio National des Arts Contemporains (Tourcoing, Francia). En 2014 ganó el premio Découverte des Amis du Palais de Tokyo, París. Desde entonces, ha expuesto en el Palais de Tokyo y el Centro Pompidou, en Paris. En América Latina, ha exhibido en el Museo Amparo, Puebla, México; Museo de la Memoria, Santiago; Centro Cultural MATTA, Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires, entre otros. En 2017, su obra se expuso en la Biennale di Venezia en la exposición Arte Viva Arte, curada por Christine Macel.