Fundada en Guatemala en 1978, la Bienal de Arte Paiz es la segunda más antigua de América Latina y la sexta más antigua del mundo, después de las de Venecia (1895), São Paulo (1951), Liubliana (1955), Sídney (1973) y la del Museo Whitney (1932/1973), en Nueva York. Además, se ha realizado de manera ininterrumpida cada dos años. Esta consistencia es un mérito sobre todo si se toman en cuenta las difíciles situaciones de guerra y represión por las que ha atravesado Guatemala.

Este año, entre el 16 de agosto y el 16 de septiembre, la Bienal Paiz celebra su vigésima primera edición, la que en palabras de su curador general, Gerardo Mosquera, se perfila como “más contextual e inclusiva, rizomática, descentralizada en espacio y tiempo, y más comunicativa con el público”. Acorde con las dinámicas de circulación de información y conocimientos a nivel global, y con el espíritu de renovación de cada una de sus ediciones, la XXI Bienal Paiz consistirá en “una constelación de diferentes actividades que desbordará la Ciudad de Guatemala para abarcar todo el país, y aún más allá de sus fronteras”.

De hecho, la noción de más allá será el eje de acción de la Bienal, dejando así de lado una aproximación temática. O, como dice Mosquera, “más bien el tema será su propia metodología” o “modelo de acción”. En estos tiempos en que las bienales buscan reinventarse, romper sus propios modelos, la Bienal Paiz irá más allá de las fronteras: las de Guatemala, las del cubo blanco, las de las prácticas puramente artísticas.

“El modelo que estoy ensayando intenta responder al contexto guatemalteco. Quiero llevar adelante una propuesta descentralizadora –que me parece muy necesaria en América Latina, donde padecemos una megalocefalia de las capitales– (la Bienal tendrá una veintena de sedes en 10 ciudades, incluidas Panamá y la Ciudad de México, un esquema excepcionalmente expandido), y buscar un enfoque más inclusivo, comunitario y participativo. El modelo es también resultado de lo que pudiéramos calificar de una inflación temática en las bienales y las muestras colectivas, donde con demasiada frecuencia el tema rector se vuelve un enunciado artificioso, sin asideros, y al que las obras reunidas suelen responder de un modo demasiado sesgado. Interrelación, descentralización, participación, diversidad y sentido inclusivo son los conceptos claves de esta Bienal”, explica.

Alexia Miranda, artista de El Salvador, es una de las participantes de la XXI Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2018. Cortesía de la artista y Bienal Paiz
Hellen Ascoly, artista de Guatemala, es una de las participantes de la XXI Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2018. Cortesía de la artista y Bienal Paiz

Los artistas de esta edición fueron seleccionados por su capacidad para responder a la idea general de la Bienal, y a su aspiración a reaccionar al contexto y al momento actuales de Guatemala, introduciendo a la vez diversas poéticas, líneas de acción y perspectivas contemporáneas. Aunque plenamente internacional, el evento se enfocará en su entorno geográfico-cultural más próximo: América Central, México y el Caribe.

Parte de los artistas guatemaltecos fueron seleccionados mediante una convocatoria abierta, pero, además de ellos, la participación de Guatemala incluirá a profesionales que liderarán proyectos comunitarios. Algunos artistas, como Tania Bruguera (Cuba), dictarán talleres, presentarán películas o realizarán performances en el espacio público, mientras que otros se involucrarán con espacios auto-gestionados en distintas locaciones de Guatemala, cuyos programas se encuentran actualmente paralizados o en situaciones precarias, debido sobre todo a la falta de financiamiento.

“Quise reaccionar a esta situación buscando que la Bienal los apoye para realizar actividades conjuntas, que puedan estimularlos y ayudarlos en algo. No se trata de bajar propuestas en paracaídas, de ‘arriba’ hacia ‘abajo’, sino de emprender acciones dentro de los intereses de estos proyectos, en diálogo con la Bienal”, explica Mosquera.

Vista del mural "Héroes Anónimos", realizado por el colectivo Canal Cultural en San Pedro La Laguna, Guatemala. Parte de la XXI Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2018. Cortesía de los artistas y Bienal Paiz

Así, ya se ha inaugurado el mural público Héroes Anónimos, en San Pedro La Laguna, realizado por el colectivo de artistas mayas Canal Cultural, que con el respaldo de la Bienal consiguió apoyos locales e involucró a la comunidad, y está muy avanzada la renovación de un altar público maya en Comalapa, para el cual la Bienal ha apoyado en la realización de pinturas por artistas locales. Además, antes de la apertura oficial, el teórico, profesor y activista Alberto López Cuenca dictará un seminario para Ciudad de la Imaginación, en Quetzaltenango, en la línea del trabajo reflexivo realizado por esta institución independiente.

El pueblo de Sumpango será otro de los participantes en la Bienal, al presentar un festival protagonizado por sus habitantes a partir de tradiciones mayas y de la celebración local del Día de Muertos, gatillado por el artista panameño Humberto Vélez. La artista chilena Magdalena Atria, además de producir una nueva obra en un patio de la capital, irá hasta Rabinal, donde existe una tradición de cerámica popular, a ofrecer un taller sobre su técnica pictórica con plastilina.

Alexia Miranda irá más lejos: hasta Lívingston, en la costa caribeña guatemalteca, a realizar un taller de creatividad para niños en el centro Beluba Luba Furendei. La Bienal incluirá además muestras de artistas guatemaltecos en espacios fuera del país, como la Sala de Arte Público Siqueiros de la Ciudad de México, que acogerá a Naufus Ramírez-Figueroa, y la Galería NG de Panamá, con Sandra Monterroso.

Asimismo, y por primera vez en esta edición, se han unido las dos vertientes de trabajo de la Fundación Paiz (educación y cultura), con la participación de Jesús “Bubu” Negrón (Puerto Rico) en el programa que desarrolla la Fundación en el asentamiento precario Colom Argueta, donde se ha establecido el artista para llevar adelante un proyecto con la comunidad.

Magdalena Atria, artista de Chile, es una de las participantes de la XXI Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2018. Cortesía de la artista y Bienal Paiz

Toda esta expansión se realiza manteniendo a la vez las sedes habituales de la Bienal en la capital. Una de ellas acogerá una muestra de los carteles que la organización H.I.J.O.S. (familiares de desaparecidos en el conflicto armado) pega como denuncia en las calles de la capital (estos carteles también se presentarán en el MUAC de la Ciudad de México). A su vez, la artista guatemalteca Diana de Solares tendrá una muestra personal en el Centro de Formación de la Cooperación Española, mientras que el fotógrafo de guerra español Gervasio Sánchez tendrá la suya también en la capital. Una de sus fotos aparecerá como arte público en 60 vitrinas publicitarias en las estaciones del Transmetro.

Otras obras que podrán verse en esta edición de la Bienal Paiz son el video 18 días, del artista chino Xu Zhen, que muestra su acción irónica de cruzar ilegalmente la frontera de China con juguetes teleguiados; los Third World Spaceships del salvadoreño Simón Vega, donde la tecnología espacial es representada con bricolaje propio de favelas; y la intervención monumental con dibujos en las paredes y artefactos lumínicos interactivos del uruguayo Ricardo Lanzarini.

La descentralización ha sido llevada también al trabajo curatorial. Mosquera está trabajando con las curadoras Maya Juracán y Laura Wellen, quienes “han tenido un margen de acción muy amplio y han sido muy propositivas”. Al equipo se suma la curadora de educación, Esperanza de León, que está desarrollando un programa con agencia propia, que no se limitará a comunicar pedagógicamente la Bienal, sino que irá más allá para generar sus propias actividades en el marco del evento.

Simón Vega, artista de El Salvador, es uno de los participantes de la XXI Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2018. Cortesía del artista y Bienal Paiz

PARTICIPANTES

1. Bernabé Arévalo.

2. Magdalena Atria (Chile).

3. Tania Bruguera (Cuba).

4. Bryan Castro.

5. Alfredo Ceibal.

6. El Colectivo.

7. Hellen Ascoli y Jorge de León.

8. Diana de Solares.

9. Pueblo de Sumpango.

10. Roberto Escobar.

11. Kevin Frank.

12. Julio Hernández Cordón.

13. Alejandra Hidalgo.

14. H.I.J.O.S.

15. Ricardo Lanzarini (Uruguay).

16. Alberto López Cuenca (España/México).

17. Cildo Meireles (Brasil).

18. Alexia Miranda (El Salvador).

19. Sandra Monterroso.

20. Jesús “Bubu” Negrón (Puerto Rico).

21. Lyndsie Price.

22. Naufus Ramírez Figueroa.

23. René Francisco Rodríguez (Cuba).

24. Gervasio Sánchez (España).

25. Comunidad de San Juan Comalapa.

26. Canal Cultural, San Pedro La Laguna.

27. Julio Serrano.

28. Tercerunquinto (México).

29. Andrés Vargas.

30. Simón Vega (El Salvador).

31. Humberto Vélez (Panamá).

32. Inés Verdugo.

33. Rodolfo Walsh

34. Xu Zhen (China).


Imagen destacada: Intervención callejera de H.I.J.O.S, organización de Guatemala que participa en la XXI Bienal de Arte Paiz, Guatemala, 2018. Cortesía Bienal Paiz

The following two tabs change content below.

Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.