La Casa Lobo, el primer largometraje en animación stop-motion de los artistas visuales chilenos Cristóbal León y Joaquín Cociña, ha sido premiado en la sección Forum del Festival Internacional de Cine de Berlín 2018. La película, que tuvo su estreno mundial en este festival, recibió el Caligari Filmpreis de la German Federal Association of Comunal Film Work.

“Es maravilloso este premio la verdad. Gran parte de nuestro equipo está acá con nosotros y creo que esto ha sido un lindo reconocimiento al trabajo que todos han hecho. También creo que ha sido bueno tener esta especie de clímax al final de un proceso tan largo. Nos hemos entregado mucho en este proyecto y es lindo ver que las cosas que quisimos hacer son visibles para otra gente”, dice Cristóbal León desde Berlín.

Luego de cinco años de trabajo, Cristóbal León y Joaquín Cociña estrenan esta película animada sobre los horrores de la Colonia Dignidad en uno de los festivales de cine más prestigiosos del mundo. El film fue rodado durante varios años en distintos museos y galerías del mundo, entre éstos el Museo de Arte Contemporáneo y el Museo de Bellas Artes de Chile, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y la Galería Macchina, en Santiago.

Producida por Diluvio y Globo Rojo Films (Chile), y de 75 minutos de duración, la película tiene como protagonista a María, una niña que huye de Colonia Dignidad -enclave alemán en territorio chileno que funcionó como centro de prisión, tortura y desaparición de opositores durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990)- al bosque para evitar ser castigada. Es entonces cuando tres cerdos y un lobo malvado entran en escena.

La historia, relatada por una voz en off como si fuera narrada por Paul Schäfer, el líder y fundador de la secta, va recogiendo lo que le sucede a María desde que entra en una casa que encuentra en el bosque hasta que finalmente vuelve con la comunidad.

Cristóbal León y Joaquín Cociña son artistas visuales y, aunque han realizado varias obras en animación, esta es su primera película en participar en un festival de cine de la talla de la Berlinale. Sus primeros trabajos en el campo del cine son los cortometrajes Lucía (2007) y Luis (2008), que ganaron varios premios internacionales. La Casa Lobo viene a ser la culminación de esta trilogía que explora los miedos de la infancia través de elementos de terror presentes en cuentos infantiles.

La germanofilia que ha existido en Chile y su relación con formas dictatoriales de poder es el tema subyacente en La Casa Lobo. “Es una especie de fábula fascista, de cuento de hadas fascista”, dice Cristóbal León sobre un film cuya temática es pertinente para el principal festival de cine de Alemania. “Es el lugar donde queríamos estar, por la relación entre Chile y Alemania”.

La productora Catalina Vergara comenta que la película fue escogida para el festival por Christian Terhechte, quien está a cargo de la sección Forum. Se espera que La Casa Lobo se estrene en Chile en octubre, en el Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICV). Paralelo al estreno en el circuito del cine, se realizará una exposición que incluye el film en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), en Santiago de Chile, entre el 30 de octubre y el 15 de diciembre.

“Para nosotros desarrollar en paralelo al estreno en cines una instalación de arte en el GAM nos es muy fluido y natural. Nos adjudicamos un fondo del CNCA que consiste en una versión instalativa de la película, en paralelo a su distribución en el mundo del cine”, señala Cociña.

“Una cosa muy buena del premio es que supone distribución en Alemania. Así que es genial, pues ya sabemos que la peli se distribuirá al menos en Chile y en Alemania que son los dos lugares que se encuentran en la película”, agrega León. Y el recorrido de La Casa Lobo en el circuito internacional de festivales de cine continúa. “Estaremos en competencia en Cartagena de Indias y también estaremos en el festival de Hong Kong. Todo muy inter-continental”, señala.

 


*Imagen destacada: Cristóbal León y Joaquín Cociña presentando La Casa Lobo en la Berlinale, 2018. Cortesía: Festival Internacional de Cine de Berlín