Skip to content

PROA 21 PRESENTA MUESTRA ANTOLÓGICA DE LAS YEGUAS DEL APOCALIPSIS

Por Víctor López Zumelzu y Josefina Bianchi | Curadores

Todas las presentaciones son un rito ceremonial, graves, aburridas, cumplen una función institucional que designa una herencia prestigiosa o simplemente un origen anónimo. Yeguas del Apocalipsis, en cambio, supo irrumpir en la escena del arte chilena sin ninguna biografía o carta de presentación. Solo su cuerpo. ¿Qué otras cartas de presentaciones se necesitan que no sean el cuerpo?

Desde sus inicios en 1987 como el colectivo Yeguas del Apocalipsis los cuerpos de Pedro Lemebel y Francisco Casas se fueron depositando lentamente y por un tiempo prolongado ante nosotros, si bien las acciones abarcan hasta 1997, un período de 10 años. Este tiempo fue más que suficiente para dejar una marca con la forma de una estrella de fuego y ceniza en la escena artística chilena. Sus acciones aún hoy son un texto abierto que nos seducen y nos llaman a la acción.

De la misma forma fue pensada esta muestra en PROA 21, que aborda las relaciones estético-políticas en las obras en conjunto y en solitario de Pedro Lemebel y Francisco Casas. A través de un recorrido por las acciones más importantes del colectivo Yeguas del Apocalipsis, se hacen visibles problemáticas durante los finales de la dictadura en Chile: el travestismo, el sida, las estrategias de visibilización en la lucha por los derechos humanos, la estética militante en la utilización del espacio público y la crítica a la institucionalidad canónica del museo.

Vista de la exposición de Yeguas del Apocalipsis en PROA 21, Buenos Aires, 2019. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21.
Yeguas del Apocalipsis, Cadáveres, 1996, cinco televisores, cal y carbón. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, 2019
Yeguas del Apocalipsis, Cadáveres, 1996, cinco televisores, cal y carbón. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, 2019

El trabajo de Lemebel y Casas intenta reflexionar sobre las formas en que la ideología se inscribe en los cuerpos, reescribir y ampliar los significantes de los mismos y pensar la escritura y la performance en tanto transmisores de sentidos y a la vez como un arma crítica. En esta línea, sus obras como escritores también funcionan como una extensión de su trabajo artístico. Desde sus inicios, la escritura y el cuerpo están presentes en las complejas relaciones entre escritura y acción, cuestionando las visibilidades que redibujan los poderes de lo visible. Con estas herramientas, Casas y Lemebel reflexionan en sus trabajos sobre sus posibilidades y límites de una forma bella, brutal y despojada de todo carácter normativo. Son siempre sus cuerpos, irguiéndose y constituyendo un discurso que reclama un lugar en el mundo de lo visible con lo que el espectador y el lector se enfrenta. Podríamos demarcar algunas especificidades en sus diferentes trabajos: su carácter episódico y a la vez relacional; las intersecciones políticas y el choque entre imágenes, cuerpos y las palabras entre el manifiesto y lo que queda velado.

Los registros de las acciones que se presentan en esta exposición sirven para detectar las distintas formas de resistencia y radicalidad con las que Lemebel y Casas fueron capaces de alterar la visualidad y los discursos imperantes del arte chileno y, a la vez, inaugurar una estética que dio vida a las formas de representación en una periferia social.

Yeguas del Apocalipsis, La conquista de América (serie), 1989. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, 2019
Yeguas del Apocalipsis, La conquista de América (serie), 1989. Fotografía de Paz Errázuriz. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, 2019
Yeguas del Apocalipsis, Lo que el Sida se llevó (serie fotográfica),1989. Fotografías de Mario Vivado. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, y galería D21, Santiago
Yeguas del Apocalipsis, Lo que el Sida se llevó (serie fotográfica),1989. Fotografías de Mario Vivado. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, y galería D21, Santiago
Yeguas del Apocalipsis, Lo que el Sida se llevó (serie fotográfica),1989. Fotografías de Mario Vivado. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, y galería D21, Santiago

Instalaciones, videos y fotografías se organizan en torno a fragmentos de problemáticas como la memoria, las violencias y la represión. Estos temas, aún hoy en día, se imprimen como zonas de conflictos. Proa21 acoge la problemática y expone estas voces y murmullos que durante mucho tiempo marcaron una respuesta al discurso hegemónico. Aquí, el registro de sus acciones viene a reemplazar a la materialidad de la obra como objeto y es llevada a una forma de pensamiento crítico.

Esta selección nos ofrece en Argentina la rara oportunidad de conocer su trabajo, las múltiples capas de importancia obtenida con el tiempo, la coherencia interna que los atraviesa. Una coherencia que es evidente en sus trabajos posteriores. Es por eso que en esta muestra asistimos al cruce de los cuerpos, las voces, las memorias y los afectos. Los cuerpos son signo y cita, están siempre ardiendo y dando vida a los que vinieron antes que ellos, a los que vendrán. Y esta es la dimensión estética, ético-política de su obra.

Francisco Casas, Ciao Bella, 2014. Fotografía de Sonia Cunliffe / video performance / bandera. Cortesía: Galería D21/Metales Pesados, Chile
Francisco Casas, Ciao Bella, 2014. Bandera utilizada en performance. Cortesía: Galería D21/Metales Pesados, Chile. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, 2019
Francisco Casas y Julio Urbina Rey, Las metáforas quebradas del Yakuruna y otras Amazonías. Fotografía / Performance / Video / Instalación. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, 2019
Francisco Casas y Julio Urbina Rey, Las metáforas quebradas del Yakuruna y otras Amazonías. Fotografía / Performance / Video / Instalación. Foto cortesía de Fundación PROA/PROA 21, Buenos Aires, 2019

Abierta hasta el 8 de diciembre de 2019 en PROA 21, Av. Pedro de Mendoza 1929, La Boca, Ciudad de Buenos Aires

Imagen destacada: Pedro Lemebel, Sin título, 1990. Fotografía de Pedro Marinello. Cortesía: Galería D21, Chile

También te puede interesar

Denise Treizman

Denise Treizman (Santiago de Chile, 1979) crea esculturas de apariencia lúdica a partir de objetos encontrados en el día a día: neumáticos, paraguas, trozos de metal, telas… Los ensamblajes, algunos dispuestos precariamente en equilibrio...

Fotograma de Marabunta, 1967. Video digitalizado, original 16 mm, blanco y negro, sonido, 7´55". Dirección: Narcisa Hirsch. Cámara y edición: Raymundo Gleyzer. Música: Edgar Varèse. Protagonistas: Narcisa Hirsch, Marie Louise Alemann y Walter Mejía

Narcisa Hirsch, Una Pionera del Videoarte Experimental

“El cine experimental, también llamado ‘underground' u oculto, es considerado muchas veces enigmático porque, junto con la poesía, su lenguaje requiere de una participación abierta, se diría casi ingenua, del espectador, quien generalmente ‘teme’...