Las galerías Henrique Faría Nueva York/Buenos Aires y Departamento 21 de Santiago de Chile presentan la muestra Guillermo Deisler. Found Poetry, un conjunto de casi treinta obras que recorre la trayectoria de uno de los artistas más particulares de la escena conceptual latinoamericana de las décadas de los 60, 70 y 80.

Se trata de un esfuerzo de cooperación internacional entre tres galerías para exhibir un despliegue plural de técnicas y estrategias que borra la frontera entre el acto poético y el objeto visual, tanto como inscribe la huella del devenir geográfico de Deisler (Santiago de Chile, 1940 – Halle, Alemania, 1995) entre las dictaduras militares latinoamericanas y la Europa socialista.

Obras de arte-correo, libros de artista, collages, grabados y pinturas conviven en el proyecto de Guillermo Deisler por hacer de la poesía un acto visual. La muestra Guillermo Deisler. Found Poetry está formada por obras provenientes de la familia del artista.

Guillermo Deisler, Auto da fe, 1992, tarjeta postal dedicada a los 500 años del descubrimiento de América. Editor: Huber, Joseph W. Edición: Edition Karte'll. 10,5 x 14,8 cms. Reproducción de fotografía en colores sobre papel. Cortesía: Henrique Faría Nueva York/Buenos Aires; D21 Proyectos de Arte
Guillermo Deisler, Auto da fe, 1992, tarjeta postal dedicada a los 500 años del descubrimiento de América. Editor: Huber, Joseph W. Edición: Edition Karte'll. 10,5 x 14,8 cms. Reproducción de fotografía en colores sobre papel. Cortesía: Henrique Faría Nueva York/Buenos Aires; D21 Proyectos de Arte

Según explica Fernando Davis en el texto crítico de la muestra, “Deisler recurrió a la apropiación y montaje de imágenes y textos, apuntando a torcer o desplazar los pactos de sentido con que los medios de comunicación y la industria cultural construyen y administran hegemonías visuales, representaciones e imaginarios. La onomatopeya constituyó un recurso extendido en la poesía visual y la obra gráfica de Deisler, una estrategia que remitía a la cultura de masas y los comics y a la vez introducía una serie de referencias a las condiciones sociopolíticas del propio contexto (…), movilizando resonancias de sentido que remiten al control y disciplinamiento del pensamiento y a los efectos de los medios de comunicación y la publicidad”.

El nombre de la muestra remite a una práctica que Deisler desarrolló tras la caída del régimen socialista alemán, cuando empezó a trabajar con libros marxistas encontrados en contenedores de basura de la zona de Halle/Saale, en la ex Alemania socialista. Así, utilizó la expresión “Found Poetry” (Poesía encontrada) para inscribir libros, envíos postales, collages y poemas visuales.

En 1973, tras el golpe militar de Pinochet, Guillermo Deisler fue detenido durante dos meses junto con otros profesores de la Universidad de Antofagasta. Tras un periplo por ciudades de Europa terminó estableciéndose junto a su familia en la ciudad de Plovdiv (Bulgaria) hasta 1986 cuando se mudó a Halle/Saale, parte de la entonces RDA (República Democrática Alemana) donde trabajó en el taller gráfico del Teatro Regional produciendo afiches y programas de óperas y ballets. Entre 1987 y 1995 editó el portfolio de poesía visual UNI/vers(;) que llegó a tener 35 ediciones con aportes de todo el mundo a través de la red de arte correo que el artista chileno había consolidado desde su exilio.

Las obras de Guillermo Deisler forman parte de importantes colecciones institucionales: Museo Nacional de Bellas Artes (Santiago de Chile), Reina Sofía (Madrid), MoMA (Nueva York), Centre Pompidou (París), Colección de la Biblioteca Nacional de París, Colección de la Biblioteca de Sajonia (Dresde), Museo Nacional Schiller-Marbach (Alemania) y Biblioteca de Leipzig (Alemania).

Guillermo Deisler, poesía visual. Cortesía: Henrique Faría Nueva York/Buenos Aires; D21 Proyectos de Arte

Guillermo Deisler: Found Poetry

Por Fernando Davis

“Me abrumas con toda tu tarea, Mimbre se mueve, parecería que estuviera soportando un huracán, hermoso todo eso”. 1

A comienzos de 1967, el artista argentino Edgardo Antonio Vigo le escribía a Guillermo Deisler (Santiago de Chile, 15 de junio de 1940 – Halle/Saale, Alemania, 21 de octubre de 1995), impactado por la intensidad del proyecto editorial que éste llevaba a cabo desde 1963. Ese año, Deisler había iniciado en Santiago de Chile Ediciones Mimbre, proyecto desde el que publicó más de cincuenta libros de cuento y poesía de escritores jóvenes -muchos de ellos inéditos-, en ediciones artesanales ilustradas con grabados xilográficos, además de varios textos de su autoría, junto con poesía visual y libros de artista. En torno a Mimbre, Deisler articuló una serie de estrategias que serán centrales en su producción como artista y editor: la consideración del libro como “objeto de arte”,2 la articulación de redes colaborativas y de intercambio de publicaciones experimentales y otros proyectos colectivos de artistas y el cruce de prácticas provenientes de diferentes disciplinas.

Deisler se había formado en la especialidad Metalurgia en la Escuela de Artes y Oficios y en la Universidad Técnica del Estado, entre 1954 y 1959, en paralelo a sus estudios de grabado, cerámica y escenografía en la Escuela de Artes Aplicadas y en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. En los primeros años de Mimbre, integró asimismo el taller de grabado del Partido Comunista, donde trabajó junto a Santos Chávez, Luz Donoso y Pedro Miller. Como ha señalado Claudio Galeno, “Deisler argumentaba su práctica desde el ideal de la liberación disciplinaria, un desplazamiento por los márgenes que desdibujaba fronteras”3 y se descalzaba de los marcos institucionalizados y las trayectorias de autoridad de las disciplinas tradicionales, para derivar en prácticas como el libro de artista, la poesía visual y el arte correo.

En 1967 Deisler se trasladó con su familia a Antofagasta, para trabajar como profesor de grabado en la sede de dicha ciudad de la Universidad de Chile. En estos años, las Ediciones Mimbre fueron incorporando las prácticas de la poesía visual y la progresiva experimentación en torno al libro como objeto, vuelto soporte de una serie de operaciones que apuntaron a cuestionar su lógica como dispositivo y a postular su apropiación y manipulación participativas por parte de los lectores. El intercambio con artistas y poetas de América Latina y Europa, comprometidos en proyectos editoriales similares al suyo, acercó a Deisler a los desarrollos de la poesía visual, en momentos en que él mismo comenzaba a plantearse “hacer poesía con otros medios”.4 En su libro Poemas visivos y proposiciones a realizar, de 1972, Deisler recurrió a la apropiación y montaje de imágenes y textos, apuntando a torcer o desplazar los pactos de sentido con que los medios de comunicación y la industria cultural construyen y administran hegemonías visuales, representaciones e imaginarios. La onomatopeya constituyó un recurso extendido en la poesía visual y la obra gráfica de Deisler, una estrategia que remitía a la cultura de masas y los comics y a la vez introducía una serie de referencias a las condiciones sociopolíticas del propio contexto. En Bang y otros grabados realizados por Deisler a comienzos de los 70, onomatopeyas y signos aparecen graficados sobre cabezas esquematizadas, movilizando resonancias de sentido que remiten al control y disciplinamiento del pensamiento y a los efectos de los medios de comunicación y la publicidad, a la idea “de una mente encerrada que necesita liberarse”.5

En 1973, tras el golpe de Estado en Chile, Deisler fue detenido con otros colegas de la Universidad en Antofagasta, de donde fue expulsado, y permaneció dos meses en la cárcel. Ese mismo año, con la ayuda del agregado cultural de la Embajada de Francia en Santiago, se exilió en París y, unos meses más tarde, en Berlín, en la República Democrática Alemana. En mayo de 1974 se estableció en la ciudad de Plovdiv, en Bulgaria, y a partir de 1986, en Halle/Saale, en la RDA. Allí trabajó en el taller de gráfica del Landestheater Halle (Teatro Regional de Halle), realizando los afiches y programas de óperas y ballets, publicó las ediciones de poesía visual Make-up y Unlesbar & Sprachlos, en 1989 y 1990, respectivamente, e impulsó numerosos proyectos colaborativos de arte correo. Esta práctica, cuyos antecedentes es posible ubicar en las redes de intercambio diagramadas por las ediciones experimentales de artistas –como las del proyecto Mimbre, interrumpido en 1973-, constituyó una estrategia central en el trabajo de Deisler en el exilio. En tanto plataforma de circulación descentrada, el arte correo hacía de la ocupación de los canales de comunicación de las redes postales oficiales una estrategia para la dispersión de mensajes, convocatorias y proyectos, conectando, por fuera de los peajes institucionales del arte y la autoridad de sus posiciones y circuitos normados, a artistas situados en puntos distantes del globo.6 En la circulación y socialización desjerarquizadas de recursos y modos de hacer colaborativos, las prácticas del arte correo apuntaron a constituir nuevas comunidades creativas, un “cuerpo postal colectivo” 7 articulado en torno a proyectos poéticos y políticos comunes que buscaron sortear los aparatos represivos de las dictaduras latinoamericanas y de los regímenes socialistas en países de Europa del Este. Deisler realizó postales y tarjetones con poemas visuales, imágenes fotográficas e inscripciones impresas con sellos de goma -un recurso ampliamente extendido en el arte correo-, con referencias a la dictadura chilena y a las condiciones de represión y violencia política en América Latina.

Entre 1987 y 1995 Deisler publicó los 35 números de UNI/vers(;), una carpeta de poesía visual y experimental con colaboraciones internacionales de artistas participantes de las redes de arte correo. En 1988 comenzó a utilizar la inscripción “Found Poetry” (Poesía Encontrada) en libros, poemas visuales, collages y envíos postales. En palabras de Francisca García, “Found Poetry” constituyó “un régimen de ‘escritura’ que históricamente buscaba desacralizar el lenguaje poético mediante la incorporación en el poema de textos recolectados del espacio cotidiano”.8 En el marco de esta estrategia, Deisler realizó a inicios de la década de 1990 una serie de libros-objetos, utilizando libros que cortó, ató con cuerdas, desplegó en rollos o atravesó con un clavo. En un texto, se refirió al “libro-objeto” como “una categoría de objetos o plásticas realizadas con libros rescatados de los desechos” y “una forma muy concreta de ver los libros. Como una forma plástica desprovista de su contenido, para en su remodelado darle una ‘escritura’ nueva”.9 Se trataba de libros marxistas, encontrados en contenedores de basura en Halle/Saale, luego de la caída del régimen socialista. Una estrategia que trabajaba con la memoria colectiva, significando “los materiales y documentos desechados de la ex Alemania Democrática”.10. Para Deisler, “Found Poetry” fue también una estrategia para interrumpir y desplazar los órdenes institucionalizados del cotidiano, una “poesía encontrada” que apuntó a afectar el mundo para transformarlo, movilizando desamarres del sentido en la invención de posibles.

Fernando Davis es profesor e investigador de la Universidad Nacional de La Plata y de la Universidad Nacional de las Artes (Argentina) y curador independiente.


1 Carta de Edgardo Antonio Vigo a Guillermo Deisler, La Plata, Argentina, 19 de enero de 1967. Archivo particular.

 2  Ariel Santibáñez. “La visión mágica de la madera. Los gruñidos de la imagen actual. El libro como unidad artesanal. Guillermo Deisler, al paso”, Tebaida, nº 6, mayo-diciembre de 1971, p. 18.

3 Claudio Galeno Ibaceta. “Guillermo Deisler: la trama de un artista colaborativo, 1967-1973”, en: Claudio Galeno, Paulina Varasy Jorge Wittwer. Guillermo Deisler, los años antofagastinos, Antofagasta, Antieditores, 2014, p. 41.

 4 Soledad Bianchi. La memoria: modelo para armar. Grupos literarios de la década del sesenta en Chile. Entrevistas, Santiago de  Chile, Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos / Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, 1995, p. 94.

5 Galeno Ibaceta, op. cit., p. 72.

 Cada participante operaba como un potencial receptor y difusor de múltiples y simultáneos envíos, desde tarjetas postales y sobres intervenidos, a sellos de goma (rubberstamps), fotocopias, xilografías y variadas técnicas de impresión. Las redes postales fueron asimismo soporte de diversas convocatorias a exposiciones circulantes y ediciones colectivas, libros de artista, estampillas apócrifas y todo tipo de imágenes impresas, de diversas filiación y procedencia.

 7 Paulina Varas. “El nosotros múltiple”, en: Mariana Deisler, Paulina Varas y Francisca García. Archivo Guillermo Deisler. Textos e imágenes en acción, Santiago, Ocho Libros, 2014, p. 72.

8 Francisca García. “Territorios continuos”, en: Mariana Deisler, Paulina Varas y Francisca García. Archivo Guillermo Deisler. Textos e imágenes en acción, Santiago, Ocho Libros, 2014, p. 132.

 9 Guillermo Deisler. S/t, texto a máquina, s/f. Reproducido en Deisler, Varas y García, op. cit., p. 167. Es posible interpretar estas diversas operaciones, como una extensión de su Proyecto para hacer un libro, publicado bajo Ediciones Mimbre en 1973, en el que proponía, a partir de una serie de instrucciones impresas en las páginas, la progresiva destrucción del mismo objeto libro como sistema.

 10  García, op. cit., p. 138.

GUILLERMO DEISLER. FOUND POETRY

D21 Proyectos de Arte, Santiago de Chile

Del 1 de septiembre al 13 de octubre de 2016