Denise Treizman (Santiago de Chile, 1979) crea esculturas de apariencia lúdica a partir de objetos encontrados en el día a día-neumáticos, paraguas, mallas, telas, metal- y, más recientemente, en cerámica. Los ensamblajes, algunos dispuestos precariamente en equilibrio contra un muro o en conversación entre ellos y con el espacio, siguen un procedimiento de construcción espontáneo, guiado por la intuición y decisiones formales tanto táctiles como visuales. Las relaciones y tensiones entre los materiales y sus infinitas combinaciones, reutilizar el desecho de la sociedad de consumo para experimentar con el lenguaje de la abstracción escultórica, son características intrínsecas de su trabajo. Mediante estos procesos, Treizman examina ideas sobre la informalidad, la improvisación y la casualidad en el arte.

Denise Treizman, Melting Grid (aftermath), 2015, cerámica vidriada, envoltorio plástico, pegamento epoxy, entre otros. Cortesía de la artista
Denise Treizman, Chunky, 2016, cerámica vidriada (gres). Cortesía de la artista
Denise Treizman, Another day in Paradise, 2016, cinta adhesiva, azulejos de cerámica. Cortesía de la artista
Denise Treizman, Roll On, 2014, colchón de goma espuma, cinta adhesiva. Dimensiones variables. Cortesía de la artista
Denise Treizman, Donut-man, 2015, cerámica vidriada, pelota de hule. Cortesía de la artista
20. Denise Treizman, And then there were skittles, 2015, pasta moldeable, pintura, malla metálica, panel de madera. Cortesía de la artista
Denise Treizman, Weave done it, 2015, textile tejido a mano a partir de material de desecho (tela, plástico, cinta adhesiva, entre otros). Cortesía de la artista
Denise Treizman, Spartan Follies, 2016, neumáticos, pintura spray, soga, cinta adhesiva, escarcha, cadenas, pelotas de ejercicio, arena. Dimensiones variables. Instalación de arte interactiva en Randall’s Island Park, Nueva York. Cortesía de la artista
Denise Treizman, Spartan Follies, 2016, neumáticos, pintura spray, soga, cinta adhesiva, escarcha, cadenas, pelotas de ejercicio, arena. Dimensiones variables. Instalación de arte interactiva en Randall’s Island Park, Nueva York. Foto: Toby Tenenbaum