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CARTOGRAFÍAS XXY: EL MESTIZAJE COMO FORMA DE GENERAR ACCIONES EN ARTE

La galería boliviana Kiosko presenta la exposición Cartografías XXY: Migración / Sangre / Mestizaje, coordinada por Gastón Laval y desarrollada en esta quinta versión junto a los artistas Jorge «Coco» González Lohse y Michael Wright-Morgado. La muestra propone una serie de reflexiones prácticas en torno al mestizaje en Latinoamérica, una temática compleja, en auge y especialmente sensible, ya que remite a una herida atravesada por la violencia, el colonialismo, la esclavitud y el racismo estructural. No es algo menor que se presente en Bolivia, país donde la noción de Estado Plurinacional —instaurada en la Constitución de 2009— busca tensionar la ideología tradicional del mestizaje, de corte nacionalista y homogeneizante, que fue promovida en América Latina durante los siglos XIX y XX.

La exposición, colaborativa y nómada, surge de un proyecto interdisciplinario iniciado en Santiago, bajo la dirección de Gastón Laval, docente de la Escuela de Arte de la Universidad Católica de Chile. Fue en esta institución donde el proyecto encontró respaldo para tomar forma. Todo comenzó hace quince años, cuando su hermano, desde Estados Unidos, le obsequió un test de ancestralidad genética[1]. A partir de esa experiencia personal, Laval impulsó una búsqueda colectiva, junto a otros profesionales, para explorar cómo transformar la información genética en una experiencia compartida desde la cual repensar la identidad y el mestizaje.

Más adelante, todos los participantes del proyecto se sometieron al mismo test. “El detallado informe evidenció no solo la presencia de sangre amerindia y europea en el grupo, sino también, entre otras, nuestra herencia africana, árabe y judía”[2], comentó Laval. Esta información —que, si bien era presumible a la luz de la historia del colonialismo, ahora se veía respaldada por datos concretos— le otorgó al proyecto un anclaje desde el cual proyectarse hacia una residencia artística. Cabe mencionar que la iniciativa obtuvo el respaldo del FONDART 2023, una convocatoria pública en Chile.

Vista de la exposición Cartografías XXY en Kiosko Galería, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2025. Cortesía de Gastón Laval

Dado que el mestizaje no es un concepto neutral, una pregunta legítima —y necesaria— al recorrer esta muestra es: ¿desde qué posición se aborda el tema? ¿Estamos ante la enésima ocasión en la que se ilustran, sin mayor cuestionamiento, las supuestas maravillas de la diversidad cultural en la región? ¿O acaso se trata de una concesión más al mito del mestizaje como una unión armónica, borrando las violencias que lo sustentan?

Probablemente, recorrer la sala por sí solo no conduzca al espectador a una respuesta clara y unívoca, ya que se trata de una exposición realizada a varias manos, nada homogénea, cargada de elementos disímiles entre sí. Además, los artistas llevaron a cabo acciones previas a la inauguración que fueron parte significativa de la muestra, como un taller con cuarenta estudiantes de arte de la universidad pública, el cual dio lugar a una de las obras colaborativas. Otro frente de acción fue el diálogo establecido con tres artistas bolivianos, quienes se entremezclaron cada uno con una obra. Estos artistas invitados, en coordinación con Kiosko, fueron Julio González, Oscar Soza y Wara Urquiola.

Wright-Morgado señalaba que el mismo montaje era como un laboratorio a la vista de todos, un proceso que se extendió por más de una semana, en colaboración con el equipo de Kiosko.

En algunas exposiciones, el tiempo de montaje no es solo un proceso técnico, sino que implica acciones que forman parte intrínseca de lo artístico, lo que justificaría la inclusión de un registro audiovisual dentro de la muestra. Este fue precisamente el caso de Cartografías XXY, lo que hizo tan reveladoras las conversaciones con los artistas Laval, González y Wright-Morgado. Sin embargo, no todos los espectadores tienen la oportunidad de compartir esos momentos. Tal vez por ello estos artículos posteriores sean también de ayuda.

Vista de la exposición Cartografías XXY en Kiosko Galería, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2025. Cortesía de Gastón Laval

¿DE QUÉ MESTIZAJE HABLAMOS?

Para un abordaje serio del mestizaje, era necesario evitar las nociones esencialistas y erradicar cualquier atisbo de representación estática de las culturas indígenas originarias. Así, al regresar a la pregunta de cómo abordó esta exposición la cuestión del mestizaje, la respuesta que podríamos ofrecer es que lo transformó en un asunto pragmático, una praxis de trabajo colaborativo. Por un lado, relocalizaron la categoría de mestizaje, desplazándola desde las ciencias sociales hacia las artes visuales y sonoras, tratándola como una noción operativa.

Más que de mestizaje, lo que transmite esta exposición es un interés pleno por los ensamblajes, con lo cual es perfectamente válida la presencia de cables de parlantes y otros dispositivos tecnológicos atravesando las pinturas, o de cables y parlantes desparramados por el piso, casi propios de un taller de electrónica, que se combinan con la pluralidad cromática de las paredes.

Por otro lado, Cartografías XXY está sustentada por un fuerte impulso performático y escénico; los actores que la mueven quisieran ser algo así como una banda de música en gira, ofreciendo diferentes versiones de sus piezas según los lugares donde se presenta. No es casualidad que, al ser consultado sobre los criterios de ordenamiento que guiaron la disposición de la multiplicidad de elementos en la sala, Gastón Laval respondiera siempre refiriéndose a las ‘rimas visuales’, las ‘cadencias’, el ‘ritmo’ e incluso la ‘sinestesia’, en relación con las interacciones cromáticas entre las pinturas, los objetos y las pantallas de video.

Vista de la exposición Cartografías XXY en Kiosko Galería, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2025. Cortesía de Gastón Laval

MORFOLOGÍA DE LA EXPOSICIÓN

Pero si la disposición siempre es variable, si se adapta a cada lugar, si no repite todas las obras y está en constante incorporación de nuevos elementos del contexto o de piezas de artistas invitados, podría surgir la pregunta: ¿qué le otorga su sentido de identidad a esta exposición? Esta misma inquietud fue planteada por el curador de Kiosko, Rodrigo Rada: ¿cómo delimitar las obras en esta exposición y saber cuándo está concluida? Laval y González abordaron esta cuestión en un conversatorio público posterior a la inauguración. Su respuesta fue la siguiente: “La delimitación es el acto de inaugurar la muestra; en ese momento, se cierra la fase experimental, es decir, el montaje, una etapa que se vive como un verdadero performance y momento relacional”.

“Las obras de esta exposición siempre son un work in progress, un trabajo que se hace en función del lugar, de las personas que habitan el territorio, y para este lugar, queda concluido el día de la inauguración”, precisó Laval.

La obra referencial de esta muestra es una proyección de video en loop que traduce la raw data de los tests de ADN realizados por los integrantes del equipo, representando su ascendencia mediante códigos cromáticos. La obra, titulada Cartografías XXY-V, fue creada por Laval en colaboración con el artista y diseñador Ricardo Vega.

Jorge González se refirió a la matriz de tramas que idearon desde la primera versión de la muestra y a cómo la aplicaron en el workshop con estudiantes de arte de la Universidad Gabriel René Moreno. Durante esta actividad, proporcionaron tizas de colores a los participantes para que intervinieran una pizarra que forma parte de la exposición.

Vista de la exposición Cartografías XXY en Kiosko Galería, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2025. Cortesía de Gastón Laval

En el proceso creativo de la muestra, González explicó que la matriz de tramas utilizada no surgió de un planteamiento cerrado, sino que fue una construcción dinámica que se fue desarrollando a medida que avanzaba el proyecto. A partir de conceptos que ya habían explorado previamente en Chile, adaptaron esta matriz para su aplicación en Santa Cruz, proponiendo tramas que aludían a diferentes aspectos culturales y sociales, como la comida, los pueblos originarios y las expresiones lingüísticas. Estas categorías fueron pensadas para generar cruces entre elementos ya meditados por los artistas, pero sin un guion rígido sobre cómo o cuándo se iban a entrelazar. La intervención en la pizarra durante el workshop, guiada por plantillas, permitió que surgieran esquemas diagramáticos que revelaron una ‘tensión gráfica’ capaz de organizarse de manera autónoma, más allá de las decisiones conscientes del grupo.

En cuanto al diseño expositivo, González añadió: “No estamos pretendiendo que se genere una atmósfera única. En esta sala hay múltiples lecturas, de múltiples obras. La forma de la sala de Kiosko, que nos plantea un pasillo, nos llevó a confrontar dos obras grandes junto con una intervención sonora, y pensar un recorrido. Ese fue el diálogo con este espacio”.

Así, lo que se aprecia en la sala es una intervención de pintura expandida sobre ambos muros laterales, saturados de elementos pero organizados según un orden sutil. Una de las piezas, Cartografía XXY-I, ocupa una superficie de tela de 700 x 220 cm, en la que se combinan collage, impresión digital, grabado, y pintura al óleo y acrílico sobre tela, además de un monitor y audífonos. En este muro se reconocen las repisas de Coco González, con sus stickers de agujeros negros, y los objetos simbólicos que aluden al cruce de culturas y tradiciones. También se incluye un código que permite visualizar una escultura en modelado 3D, inspirada en una pieza del Museo de Arte Precolombino de Santiago de Chile.

Enfrentada a este mural se encuentra Cartografías XXY-III, una obra que funciona como una suerte de palimpsesto, donde la palabra predomina sobre la imagen. Sobre una superficie de látex negro de 1000 x 230 cm, se combinan pinturas, fotografías y objetos, junto a los conceptos disparadores surgidos durante el workshop con estudiantes de arte locales. A un costado, se proyecta el loop de códigos cromáticos. En el suelo, se despliega una instalación sonora –realizada por Laval, el músico Rodrigo Cádiz y el etnomúsico Claudio Mercado– que traduce en sonido la data genética de los test de ADN previamente mencionados

Laval señaló que en la sala se perciben tensiones y rimas, como, por ejemplo, a nivel cromático, entre los colores de las tizas en la pizarra y los de la pantalla del monitor, donde se define una huella genética. Por su parte, González destacó que los detalles gráficos, especialmente el uso de la palabra de manera tipográfica, constituyen otro punto de tensión dentro de la obra.

Vista de la exposición Cartografías XXY en Kiosko Galería, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2025. Cortesía de Gastón Laval

CIERRE

¡Que vivan las multiplicidades!, parece ser el grito de esta exposición. A veces, no basta con enunciarlo, hay que ponerlo en práctica. Ese parece ser el paso que intenta dar Cartografías XXY: Migraciones/Sangre/Mestizaje, una invitación a reflexionar a través de la acción sobre cuestiones de herencia cultural y genética. Para comprenderla, es necesario tener en cuenta las premisas del arte en flujo y el arte relacional, conjugadas de una manera que no descarta lenguajes fundamentales como la pintura representativa. Composición de pinturas, fotografías, grabados, traducciones de información genética, archivos sonoros y más, todo presentado en dispositivos que funcionan como obras transitorias, susceptibles de ser modificadas mediante sucesivos procesos colaborativos en diferentes locaciones.

Lo que Laval anticipa para el futuro de esta exposición es su paso por Lima y, el próximo año, su llegada a Argentina, Paraguay y México. La muestra continuará proponiendo enunciados y abriendo diálogos en torno a la realidad del mestizaje latinoamericano en el siglo XXI, explorando identidades múltiples y conflictivas, y transformando cada etapa en una oportunidad de creación y encuentro cultural.


[1] Un test de ancestralidad implica la extracción de una muestra de saliva, la cual es analizada en laboratorio. Lo que revela el test son marcadores genéticos específicos, como por ejemplo informar sobre las regiones del mundo donde vivieron los ancestros de la persona; también muestran la composición étnica de cada individuo y pueden ayudar a trazar las migraciones del linaje paterno y materno. Los resultados suelen mostrarse como porcentajes de origen étnico, ubicaciones geográficas o conexiones con otros que podrían ser parientes lejanos.

[2] Portafolio de Cartografías XXY: mestizaje, sangre y migración.

Jorge Luna Ortuño

Nacido en La Paz –Bolivia (1980), radica hace más de 10 años en Santa Cruz de la Sierra. Es Licenciado en Filosofía por la Universidad Mayor de San Andrés con estudios de especialización en artes y educación. Combina en su trabajo la gestión cultural, la docencia y escritura de artículos en diarios y revistas como vértices de un mismo diagrama, intercalando la lectura filosófica con investigaciones de tipo analítico descriptivo principalmente en artes visuales. Gestiona la plataforma de investigación artística boliviana Ecléctica. Autor de los libros "Pensamiento inalámbrico", Plural Editores, La Paz (2012) y "Lorgio en los anillos. Murales en relieve cerámico realizados por Lorgio Vaca en Santa Cruz de la Sierra", CCP (2019). Recientemente realizó la curaduría de la exposición colectiva "Minúsculas revoluciones de la empatía ecológica" (Fundación Patiño Santa Cruz).

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